May 20, 2021
De parte de Lobo Suelto
109 puntos de vista


El humor no es resignado, es opositor

Freud

Interpretar un texto, me parece que esto siempre equivale a la evaluaci贸n de su sentido del humor. Un gran autor es alguien que r铆e mucho.

Deleuze

鈥淓l humor鈥 es el t铆tulo de un texto breve que Freud escribe en agosto de 1927. Recupera all铆 algunas cuestiones que hab铆a trabajado, varios a帽os antes, en su libro sobre el chiste. Sin embargo, aqu铆 se trata de algo que lleva mucho m谩s lejos el asunto del humor.

Freud toma como ejemplo de la operaci贸n humor铆stica la escena en la que un delincuente es llevado al cadalso para su ejecuci贸n un lunes, y exclama: 鈥溌aya, empieza bien la semana!鈥. En el humor se trata de un cierto uso del desenga帽o: frente a una situaci贸n que previsiblemente despertar铆a afectos dolorosos, la persona 鈥渘o exterioriza afecto alguno, sino que hace una broma; pues bien: del gasto de sentimiento ahorrado proviene el placer humor铆stico鈥. Pero Freud no se detiene all铆, en la mera lectura del placer causado; nos conduce a una dimensi贸n pol铆tico-茅tica del humor. Escribe que el humor no tiene s贸lo algo de liberador como el chiste y lo c贸mico, sino tambi茅n algo de grandioso y pat茅tico: 鈥渆l yo reh煤sa sentir las afrentas que le ocasiona la realidad; reh煤sa dejarse constre帽ir al sufrimiento, se empecina en que los traumas del mundo exterior no pueden tocarlo, y a煤n muestra que s贸lo son para 茅l ocasiones de ganancia de placer鈥. No dejarse constre帽ir al sufrimiento y obtener un placer de esa resistencia son condiciones fundamentales de la actitud humor铆stica.

Un poco despu茅s leemos que el humor no es nunca resignado 鈥搉o se trata de la aceptaci贸n c铆nica de la desgracia-, es siempre opositor. Opositor 驴a qu茅? A ese tapiz plagado de claroscuros, dificultades, dolores, injusticias, contadas alegr铆as, que llamamos realidad. Frente a lo insoportable de la realidad del mundo, el humor es una oposici贸n digna 鈥揺s el adjetivo que elige Freud-, en la medida en que logra eludir las 鈥渟oluciones鈥 de la neurosis y de la locura: el humor reh煤sa el sufrimiento sin resignar la salud ps铆quica. Quiz谩s el humor sea la 煤nica salud ps铆quica a la que vale la pena aspirar: ni la adaptaci贸n psicol贸gica, ni el romanticismo de ciertas derivas idealizantes, ni la psico-educaci贸n normativizante, ni la medicalizaci贸n productivista. No dejarse constre帽ir al sufrimiento, desenga帽ar la expectativa del dolor, afirmar un placer posible frente a lo imposible. David Kreszes lo expresaba as铆: 鈥渟e vuelve necesario reconsiderar la grandiosidad pat茅tica del humor no en el plano de un supuesto engrandecimiento narcisista 鈥搉ada me puede suceder, soy invulnerable- sino en el plano del acto de afirmar la condici贸n de sujeto justamente cuando se es puro objeto 鈥揻rente a la muerte, por ejemplo. Es en este sentido que debe entenderse la afirmaci贸n de Freud acerca del car谩cter opositor no resignado del humor鈥.

El psicoan谩lisis, parafraseando a Lacan, no existe. Existen, muchos y muy diversos, psicoan谩lisis. Algunas corrientes hicieron de lo tr谩gico el signo distintivo de cierta cosmovisi贸n te贸rica, confundiendo lucidez con cinismo, salud con resignaci贸n exaltada, subjetividad con pura pulsi贸n de muerte. Y, sin embargo, en Freud la vida se trata siempre de conflicto, mezcla pulsional, compromisos inestables, fantas铆as superpuestas como capas geol贸gicas, angustia y sue帽os, repetici贸n y diferencia鈥 y repetici贸n y diferencia.  En el campo del psicoan谩lisis, amor rima con odio 鈥 驴qui茅n no conoce ese poema? -, y nadie est谩 m谩s all谩 de los efectos de la castraci贸n. Pero castraci贸n significa deseo, y hay deseos y deseos. Se dice en nuestro idioma, con ambig眉edad tragic贸mica, llorar de risa 驴se entiende, entonces, que Masotta haya dicho que el ser humano est谩 estructurado como un chiste?

Creo que la dimensi贸n pol铆tica del psicoan谩lisis no puede prescindir del decir freudiano sobre el humor. No me refiero a un asunto ideol贸gico, sino a la actitud humor铆stica como un modo pol铆tico de tomar una posici贸n, siempre singular, que consiste en no consentir a ser un objeto sufriente del otro. Por eso, no se trata de ning煤n imaginario heroico o salv铆fico: alcanza con hacer una broma que disuelve la expectativa tr谩gica de los verdugos.

Anne Dufourmantelle escribi贸: 鈥渆n una creaci贸n humor铆stica la realidad, sin importar cu谩n terrible sea, no es negada ni truncada, sino trascendida, procurando al sujeto una posibilidad de salirse con una carcajada鈥. Reivindicar esa carcajada como un acto pol铆tico es una ense帽anza hermosa del psicoan谩lisis que nos convoca.

Para terminar, confieso que a veces, algunas noches de pandemia que me encuentran leyendo a Freud en el silencio de la ciudad que duerme, creo escuchar, en alg煤n lugar del texto que me ocupa, esa risa que Deleuze reconoce en los grandes autores. Una risa alegre que me acompa帽a y alivia, por un rato, la oscuridad del mundo.




Fuente: Lobosuelto.com