July 26, 2021
De parte de Terraindomite
199 puntos de vista


Dr. David E. Martin, Director de M-CAM, empresa de control de patentes de innovaci贸n en todo el mundo revela que la supuesta 芦novedad禄 del SARS CoV-2 no es tal. Existen 73 patentes otorgadas a diversas farmac茅uticas desde hace m谩s de una d茅cada para explotar comercialmente esta 芦pandemia禄.

Durante dos d茅cadas al menos el mundo farmac茅utico viene preparando lo que est谩 pasando

 Todo lo que se dice que es 芦novedoso禄 en esta versi贸n del virus -sitio de clivaje polib谩sico, dominio de uni贸n al receptor de ACE2, y prote铆na espiga- es conocido y hay patentes emitidas para aprovecharlo lucrativamente desde hace muchos a帽os 

El 鈥渧irus鈥 ni es natural, ni escap贸 de un laboratorio

 El concepto 芦Nueva Normalidad禄 fue introducido en 2004. Se viene trabajando en la conceptualizaci贸n y respuesta a un fen贸meno de suelta deliberada de un SARS desde hace d茅cadas. 

 La OMS present贸 su 芦manual禄 sobre c贸mo manejar la situaci贸n en setiembre de 2019, recogiendo experiencia acumulada durante quince a帽os

La secuencia gen茅tica reportada, que se dijo que fue aislada como un nuevo coronavirus, e indicada como tal por el ICTV, el Comit茅 Internacional de Taxonom铆a de los Virus de la Organizaci贸n Mundial de la Salud, carece de validez cient铆fica. Tomamos las secuencias gen茅ticas reales que fueron reportadas como nuevas, y las revisamos contra los registros de patentes que estaban disponibles en la primavera de 2020. Y lo que encontramos, como ver谩n en nuestro informe, son mas de 120 pruebas patentadas que sugieren que la declaraci贸n de un nuevo coronavirus era en realidad una falacia completa. No hab铆a ning煤n coronavirus nuevo.

Hay innumerables y muy sutiles modificaciones de las secuencias de coronavirus que han sido cargadas. Pero no se encontr贸 ning煤n coronavirus nuevo identificado en absoluto. De hecho, encontramos registros, en los archivos de patentes, de secuencias atribuidas a lo que se consider贸 ahora novedoso, que se remontaban a patentes que se solicitaron ya en 1999. As铆 que esto no era ninguna novedad. En realidad no s贸lo no era novedoso el a帽o pasado, sino que no ha sido algo novedoso por m谩s de dos d茅cadas. Pero vamos a hacer un breve recorrido por el panorama de las patentes para asegurarnos de que la gente entiende lo que pas贸.

La prote铆na spike est谩 patentada hace 21 a帽os

Como saben, hasta 1999, la actividad de patentes en torno al coronavirus era algo que exist铆a y se aplicaba exclusivamente a las ciencias veterinarias. La primera vacuna patentada para el coronavirus fue en realidad buscada por Pfizer. Me refiero a la aplicaci贸n [a una patente] tendiente a la la primera vacuna para el coronavirus, la cual consist铆a espec铆ficamente en esta prote铆na S, o espiga (spike). Es exactamente lo mismo que, supuestamente, nos hemos apresurado a inventar ahora. La primera solicitud fue presentada el 28 de enero de 2000. Hace veinti煤n a帽os.

De modo que la idea de que misteriosamente nos tropezamos con la forma de intervenir en las vacunas no s贸lo es rid铆cula, sino que es incre铆ble. Porque Timothy Miller, Sharon Clapford, Albert Paul Reed y Elaine Jones, el 28 de enero de 2000, presentaron lo que en 煤ltima instancia se emiti贸 como la patente de EE.UU. 6372224, que era la vacuna contra el virus de la prote铆na de la espiga: una vacuna para el coronavirus canino, que es en realidad una de las m煤ltiples formas de coronavirus.

Pero, como he dicho, los primeros trabajos hasta 1999 se centraron en gran medida en el 谩mbito de las vacunas para animales. Los dos animales que recibieron m谩s atenci贸n fueron conejos y perros. As铆 se refleja en los trabajos de Ralph Baric sobre los conejos, y la cardiomiopat铆a de los conejos, que se asoci贸 con problemas importantes entre los criadores. Y luego, en el trabajo de Pfizer, el coronavirus canino, para identificar c贸mo desarrollar esencia del gui贸n de la prote铆na S para las candidatas a vacuna de la prote铆na. Esto nos muestra una evidencia obvia, que dice que ni el concepto de la vacuna de coronavirus, ni el principio del coronavirus mismo, como pat贸geno de inter茅s con respecto al comportamiento de la prote铆na espiga, es nada novedoso en absoluto. De hecho, tiene 22 a帽os de antig眉edad, seg煤n los registros de patentes.


SARS CoV explorado como veh铆culo para vacuna HIV y su ganancia de funci贸n inicial

Lo que es m谩s problem谩tico, y m谩s grave, es que Anthony Fauci y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) encontraron que, debido a su maleabilidad, el coronavirus resultaba un candidato potencial para las vacunas contra el VIH. De modo que el SARS [Severe Acute Respiratory Syndrome: S铆ndrome Respiratorio Severo Agudo] no es en realidad una progresi贸n natural de una modificaci贸n gen茅tica del coronavirus. De hecho, muy espec铆ficamente en 1999, Anthony Fauci financi贸 una investigaci贸n en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, espec铆ficamente para crear 鈥 -y uno no puede sino lamentar lo que voy a leer, porque esto viene directamente de una solicitud de patente presentada el 19 de abril de 2002; y s铆, has o铆do bien la fecha: 2002. En esa patente, entonces, el NIAID dice haber creado un 芦coronavirus infeccioso de replicaci贸n defectuosa禄 [an infectious, replication defective, coronavirus芦], ajustado espec铆ficamente al epitelio pulmonar humano. En otras palabras, construimos la enfermedad SARS, y lo patentamos el 19 de abril de 2002.

Esto fue antes de que hubiera un supuesto brote en Asia que, como saben, ocurri贸 varios meses despu茅s.


La conversi贸n del SARS CoV en un arma biol贸gica

Esa patente se emiti贸 como patente de los EE.UU. 7279327. Ella establece claramente en la secuenciaci贸n de genes muy espec铆ficos, el hecho de que sab铆amos que el receptor de la ACE, el dominio de uni贸n ACE2, la prote铆na espiga S1, y otros elementos de lo que hemos llegado a conocer como este flagelo pat贸geno, no s贸lo fueron dise帽ados, sino que pueden ser modificados sint茅ticamente en el laboratorio, utilizando nada m谩s que las tecnolog铆as de secuenciaci贸n de genes, tomando el c贸digo inform谩tico y convirti茅ndolo en un pat贸geno, o un intermedio del pat贸geno. Y esa tecnolog铆a se financi贸 exclusivamente, en los primeros tiempos, como un medio por el cual podr铆amos aprovechar realmente el coronavirus como vector para distribuir una vacuna contra el VIH.

OK. Pero luego, la cosa empeora. A mi organizaci贸n se le pidi贸 que vigilara las violaciones del Tratado de Armas Biol贸gicas y Qu铆micas en los primeros d铆as del a帽o 2000. Usted recordar谩 los eventos de 谩ntrax en septiembre de 2001. Nosotros formamos parte de una investigaci贸n que dio lugar a la investigaci贸n del Congreso, no s贸lo sobre los or铆genes del 谩ntrax, sino tambi茅n sobre lo que era un comportamiento inusual en torno a la droga ciprofloxacin de Bayer, que era un medicamento utilizado como tratamiento potencial para el envenenamiento por 谩ntrax. Y a lo largo del oto帽o de 2001, comenzamos a monitorear un enorme n煤mero de pat贸genos bacterianos y virales que estaban siendo patentados a trav茅s de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), el NIAID, el AMRIID, que es el programa de enfermedades infecciosas de los servicios armados de los Estados Unidos, y una serie de otras agencias a nivel internacional que colaboraban con ellos. Y nuestra preocupaci贸n era que el coronavirus, estaba siendo visto no s贸lo como un potencial agente manipulable para su uso potencial como vector de vacunas, sino que tambi茅n estaba siendo claramente considerado como un candidato a arma biol贸gica.

De modo que nuestro primer informe p煤blico sobre esto tuvo lugar antes del brote de SARS, a finales de 2001. Ustedes se pueden imaginar lo decepcionado que estoy al estar sentado aqu铆 20 a帽os despu茅s, habiendo se帽alado 20 a帽os antes que hab铆a un problema que se avecinaba en el horizonte con respecto al coronavirus.

La detecci贸n por RT-PCR patentada tambi茅n

Pero despu茅s del supuesto brote, y siempre dir茅 supuesto brote porque creo que es importante que entendamos que el coronavirus, como pat贸geno circulante dentro del modelo viral que tenemos, en realidad no es nuevo en la condici贸n humana, ni es nuevo en las 煤ltimas dos d茅cadas. En realidad ha sido parte de la secuencia de prote铆nas que circula desde hace mucho tiempo. Pero el presunto brote que tuvo lugar en China en 2002, hasta 2003, dio lugar a una presentaci贸n ante la oficina de patentes muy problem谩tica, en abril de 2003, por parte del Centro de Control y Prevenci贸n de Enfermedades de Estados Unidos (CDC). Y este tema es de vital importancia para precisar bien los matices. Porque adem谩s de presentar la secuencia gen茅tica completa de lo que se convirti贸 en el coronavirus del SARS, lo que en realidad es una violaci贸n de la Secci贸n 101 del C贸digo 35 de los Estados Unidos, porque uno no puede patentar una sustancia que se da naturalmente.

Tal violaci贸n de la Secci贸n 101 del C贸digo 35 de los Estados Unidos result贸 en la patente n煤mero 7220852. Ahora bien, esa patente tambi茅n ten铆a una serie de patentes derivadas asociadas a ella. Estas son solicitudes de patentes que se separaron porque eran de materia patentable m煤ltiple. Estas incluyen la patente de EE.UU. 7776521. Estas patentes no s贸lo cubr铆an la secuencia del gen del coronavirus del SARS, sino que tambi茅n cubr铆an los medios para detectarlo utilizando la RT PCR.

Ahora bien, la raz贸n por la que esto es problem谩tico es que si uno posee tanto la patente del gen en s铆, como la patente de su detecci贸n, uno obtiene una astuta ventaja para poder controlar el 100% de la procedencia no s贸lo del virus en s铆, sino tambi茅n de su detecci贸n. Lo que significa que se tiene el control total, tanto cient铆fico como respecto de lo que se comunica. Y esta patente, buscada por el CDC, fue supuestamente justificada por su equipo de relaciones p煤blicas como solicitada para que todo el mundo fuera libre de poder investigar el coronavirus. El 煤nico problema de esta afirmaci贸n es que es una mentira. Y la raz贸n por la que afirmo que es una mentira es que la oficina de patentes, no solo una sino dos veces, rechaz贸 la patente de la secuencia gen茅tica como no patentable, porque la secuencia gen茅tica ya era de dominio p煤blico. En otras palabras, antes de que los CDC solicitaran la patente, la oficina de patentes encontr贸 un 99,9% de identidad con el coronavirus ya existente, registrado en el dominio p煤blico. Y pas谩ndole por encima al rechazo del examinador de patentes, y despu茅s de haber pagado una 芦multa de apelaci贸n禄 en 2006, y en 2007, el CDC anul贸 el rechazo de las oficinas de patentes, y finalmente, en 2007, consigui贸 que se le otorgase esa patente del coronavirus del SARS.

De modo que todas las declaraciones p煤blicas que el CDC ha hecho diciendo que esto era de inter茅s p煤blico resultan ser falsas, al ver este soborno pago a la oficina de patentes. Esto no es algo sutil. Y para empeorar las cosas, pagaron una tasa adicional para mantener su solicitud privada. Si uno trata de poner informaci贸n a disposici贸n de la investigaci贸n p煤blica, uno no paga una tasa extra para mantener esa informaci贸n privada.

Ojal谩 pudiera haberme inventado todo lo que acabo de decir. Pero todo eso est谩 disponible en el Registro P煤blico de Archivos de Patentes que cualquier persona en la audiencia puede revisar. Y el Public Pair -como se le dice a la Oficina de Marcas y Patentes de los Estados Unidos鈥 tiene no s贸lo las pruebas, sino tambi茅n los documentos reales -que tengo tambi茅n en mi poder.

Esto, amigos m铆os, es la definici贸n de conspiraci贸n criminal, chantaje y colusi贸n. Esto no es una teor铆a. Esto es una evidencia. No se puede tener informaci贸n que aun est谩 en el futuro informando el tratamiento de una cosa que aun no exist铆a.

Mi cita favorita de esta pandemia es una declaraci贸n hecha en 2015 por Peter Daszak. La declaraci贸n que fue hecha por Peter Daszak en 2015, reportada en The National Academies Press, el 12 de febrero de 2016. Cito: 芦Tenemos que aumentar la comprensi贸n p煤blica de la necesidad de contramedidas m茅dicas, tales como una vacuna universal contra los coronavirus (pan coronavirus vaccine). Un impulsor clave son los medios de comunicaci贸n, y la econom铆a seguir谩 la conmoci贸n que se cree. Debemos usar esa conmoci贸n a favor nuestro para ir a los temas reales. Los inversores responder谩n si ven beneficios al final del proceso芦.

Peter Daszak es el principal de Eco-Health Alliance. Es la persona que estaba corroborando independientemente la no-teor铆a china de la no-fuga de laboratorio. No hubo ninguna fuga de laboratorio. Esto fue convertir intencionalmente la prote铆na espiga en un arma biol贸gica, para inyectar a a gente y hacerla adicta a una vacuna universal contra el coronavirus. Esto no tiene nada que ver con un pat贸geno que se haya liberado. Y cada uno de los estudios que se ha lanzado para tratar de verificar una fuga de laboratorio es algo para desviar la atenci贸n.

La naturaleza rid铆cula de la historia de que esta vacuna es de alguna manera profil谩ctica o preventiva, se burla del 100% de la evidencia, porque la evidencia deja muy claro que no ha habido ning煤n esfuerzo por parte de ninguna empresa farmac茅utica para combatir el virus. Se trata de hacer que la gente se inyecte con la prote铆na espiga, conocida por su car谩cter da帽ino. As铆 que la historia creada como fachada, es que si se obtiene una expresi贸n de una prote铆na espiga, uno va a tener alg煤n tipo de alivio sintom谩tico general. Pero el hecho es que nunca ha habido una intenci贸n de vacunar a una poblaci贸n, si usamos la definici贸n dentro del universo de la vacunaci贸n. Y es importante, quiero decir, vamos a revisar esto expl铆citamente. Cuando Anthony Fauci trataba desesperadamente de conseguir que se publicaran algunas de sus, cito, 芦vacunas de ARN sint茅tico禄, sus propias patentes fueron rechazadas por la oficina de patentes. Y quiero leer lo que la oficina de patentes le dijo, cuando el propio Anthony Fauci del NIAID pensaba que podr铆a generar una vacuna similar al ARNm, y patentarla como vacuna. He aqu铆 la cita: 芦este argumento es persuasivo en la medida en que un p茅ptido antig茅nico estimule una respuesta inmune que puede producir anticuerpos que se unen a un p茅ptido o prote铆na espec铆fica, pero no es persuasivo en lo que respecta a una vacuna芦.

Bien, esto es la oficina de patentes. Esto no es una especie de agencia de salud p煤blica. Esta es la oficina de patentes. 芦La respuesta inmunitaria producida por una vacuna debe ser algo m谩s que una simple respuesta inmunitaria. Debe tambi茅n ser protectora. Como se se帽al贸 en la anterior Acci贸n de la Oficina, el estado del arte reconoce que el t茅rmino vacuna es un compuesto que previene la infecci贸n. El solicitante no ha demostrado que la vacuna reivindicada al instante cumpla incluso el est谩ndar m谩s bajo establecido en la especificaci贸n, y mucho menos la definici贸n est谩ndar para ser operativa. Por lo tanto, las reivindicaciones cinco, siete y nueve no son operativas, ya que la vacuna contra el VIH -que es en lo que estaba Fauci trabajando-, no es una utilidad patentable芦. As铆 que el propio Anthony Fauci fue informado por la oficina de patentes de que lo que propon铆a como vacuna no cumpl铆a el est谩ndar de patentes, el est谩ndar legal o el est谩ndar cl铆nico.

No hay nada como una variante Alfa, Beta, Gama o Delta. Este es el medio por el cual, lo que est谩n desesperadamente buscando, es el grado en el cual puede coaccionarse a los individuos a que acepten algo que de otro modo no aceptar铆an.

David Martin




Fuente: Terraindomita.blackblogs.org