April 11, 2022
De parte de Kurdistan America Latina
254 puntos de vista

En 2014, en el Parlamento catal谩n, un diputado del grupo conocido como independentista se pronunci贸 en un debate sobre las misiones extranjeras: 鈥淗oy, m谩s que nunca, tenemos que centrar nuestra atenci贸n en el pueblo kurdo. A todas las situaciones a las que se enfrentan en Turqu铆a, Irak, Siria (e Ir谩n)鈥. Estas frases no han perdido nada de su validez a d铆a de hoy; de hecho, se han convertido en una necesidad a la luz de la situaci贸n actual.

No hace mucho tiempo, pocos pod铆an prever o incluso creer en el estallido de una revoluci贸n en el norte y el este de Siria. Cuando el Movimiento por la Libertad del Kurdist谩n declar贸 su intenci贸n de establecer una sociedad basada en el concepto de Confederalismo Democr谩tico, en la primavera de 2011, pocas personas en Occidente estaban al tanto del asunto. Tampoco siguieron cuando el Partiya Yek卯tiya Demokrat (PYD; Partido de la Unidad Democr谩tica), que puede considerarse parte del Movimiento por la Libertad del Kurdist谩n, fund贸 el Consejo Popular del Kurdist谩n Occidental como paraguas participativo y democr谩tico para la poblaci贸n y sus diversos actores pol铆ticos.

Casi nadie inform贸 ni habl贸 de ello cuando los levantamientos populares en Rojava (Kurdist谩n Occidental) en julio de 2012 dieron paso al establecimiento de un sistema democr谩tico tras la liberaci贸n de ciudades y pueblos de la dictadura en Siria. Estos levantamientos marcaron el inicio de una revoluci贸n contempor谩nea profundamente importante que, con demasiada frecuencia, es ignorada, reprimida y olvidada. En un segundo paso, en enero de 2014, las tres principales regiones (cantones) de Rojava emitieron una declaraci贸n de autonom铆a democr谩tica. De este modo, crearon administraciones aut贸nomas y democr谩ticas para garantizar que su nuevo sistema fuera inclusivo y pluralista, construyendo una tercera v铆a en el conflicto de la regi贸n. Pero no fue hasta que las fuerzas de defensa de la revoluci贸n opusieron una impresionante resistencia contra el llamado Estado Isl谩mico (ISIS) en Koban锚, entre septiembre de 2014 y enero de 2015, que los ojos del mundo se abrieron finalmente. Pero esto lleg贸 demasiado tarde y, a d铆a de hoy, sigue ocurriendo con demasiada frecuencia de forma estigmatizante.

Descubrimos entonces las fuerzas revolucionarias, aunque ya exist铆an desde hac铆a a帽os, aunque el feminismo era una realidad en esta regi贸n y en este movimiento desde hac铆a a帽os, donde ya se hab铆a establecido un sistema de igualdad entre hombres y mujeres. Sin embargo, como ya se ha dicho, fue el momento en el que el mundo mir贸 por fin a esta regi贸n. Y desde entonces, muchos grupos revolucionarios, democr谩ticos, socialistas, libertarios y de derechos humanos han conocido la existencia de una regi贸n libre en el norte y el este de Siria. Una regi贸n libre llamada Rojava, o una regi贸n que ahora se llama Administraci贸n Aut贸noma del Norte y el Este de Siria (AANES), porque el proyecto all铆 va m谩s all谩 de las fronteras del Kurdist谩n.

Nombrar claramente el conflicto y los actores como parte necesaria de la soluci贸n

La llamada cuesti贸n kurda se presenta como uno de los conflictos m谩s complejos y violentos de Oriente Medio; y sigue siendo un conflicto pendiente de resoluci贸n. Mientras no se discutan ampliamente sus dimensiones, el conflicto persistir谩, incluso se intensificar谩, y crear谩 nuevos y m谩s graves problemas. Es un conflicto que tambi茅n requiere el reconocimiento y la condena de la dictadura turca y de la violencia perpetrada por el Estado turco contra el pueblo kurdo.

As铆 que vemos c贸mo la soluci贸n, o la revoluci贸n en el norte y el este de Siria, crea una reacci贸n violenta y virulenta del r茅gimen de Erdogan, que ocupa el territorio de Rojava violando el derecho internacional y tambi茅n ocupa el territorio sirio mientras la comunidad internacional mira para otro lado. Vemos c贸mo Erdogan intensifica la violencia contra la poblaci贸n kurda en Turqu铆a, pero tambi茅n en Irak. A pesar de todo esto, la comunidad internacional simplemente mira hacia otro lado. De hecho, la comunidad internacional sigue viendo a Turqu铆a como una potencia aliada en la regi贸n. Y s铆, Turqu铆a proporciona el segundo ej茅rcito m谩s grande de la OTAN y es una potencia internacional creciente, pero hay que poner fin a la dictadura y a la masacre diaria del r茅gimen de Erdogan.

Rojava resiste porque Rojava es mucho m谩s que la v铆ctima de la tiran铆a turca. El pueblo kurdo es el mayor pueblo sin Estado del mundo: su continua autoafirmaci贸n y su capacidad de organizaci贸n y lucha lo han convertido en uno de los principales objetivos del Estado turco, que quiere oprimir y exterminar a este pueblo, incluso cometer un genocidio. Para ello, como hemos visto, este Estado no es precisamente conocido por su respeto a los derechos humanos y las libertades. Es un estado al que la Uni贸n Europea (UE) deber铆a dejar de apoyar. Sin embargo, la UE utiliza a Turqu铆a como c贸mplice para asegurar el Mar Mediterr谩neo e impedir que miles de personas que huyen de la guerra en Siria y otros conflictos lleguen a suelo europeo.

Por lo tanto, el primer paso en un proceso de resoluci贸n debe ser el reconocimiento y la definici贸n adecuados del conflicto. Se trata de una regi贸n que durante muchos a帽os ha experimentado c贸mo los intereses de las potencias internacionales afectan a la poblaci贸n que vive all铆 sin tenerlos en cuenta. Es una regi贸n geoestrat茅gicamente interesante que cuenta con algunos de los recursos naturales vitales para la supervivencia de la sociedad occidental. Y por eso hemos ignorado repetidamente la realidad y la situaci贸n del pueblo kurdo.

El poder de la organizaci贸n

Cuando hablamos de la revoluci贸n en Rojava, de la autogesti贸n del norte y el este de Siria, es necesario reconocer que esta realidad no se puede entender sin la existencia del Partido de los Trabajadores del Kurdist谩n (PKK) o sin el papel de Abdullah 脰calan, secuestrado en 1999 y aislado en una c谩rcel desde entonces.

En las tierras catalanas, desde hace muchos a帽os hay quienes mantienen viva la llama de la solidaridad con el pueblo kurdo. No podr铆amos haber conseguido el reconocimiento de la Administraci贸n Aut贸noma del Norte y Este de Siria sin los cuarenta a帽os del CIEMEN (Centro Internacional Escarr茅 para las Minor铆as 脡tnicas y las Naciones), que es el 煤nico que ha construido relaciones con el movimiento kurdo durante muchos a帽os. Tampoco estar铆amos aqu铆 sin plataformas o grupos como la 鈥淧lataforma Azad卯鈥, que en los 煤ltimos a帽os ha se帽alado los intereses turcos aqu铆 en Catalu帽a, las contradicciones con el Ministerio de Asuntos Exteriores espa帽ol que tambi茅n tenemos que vivir aqu铆. Por un lado, mostramos nuestra solidaridad; por otro, contribuimos a los bombardeos de Erdogan en el Kurdist谩n a trav茅s de las pol铆ticas de defensa, como se ve en forma de exportaci贸n de armas o de cooperaci贸n con empresas turcas que contribuyen directa o indirectamente a la financiaci贸n de las ofensivas militares de Erdogan. Y, por supuesto, no estar铆amos donde estamos ahora sin las decenas de internacionalistas catalanes que llevan mucho tiempo en Rojava y conocen, apoyan y aprenden del movimiento.

El m煤ltiple significado del reconocimiento: juntos desde abajo

El reconocimiento de la Administraci贸n Aut贸noma del Norte y Este de Siria por parte del Parlamento de Catalu帽a es un paso importante para el Movimiento Kurdo. Es un paso importante porque es el primer Parlamento que reconoce esta administraci贸n e, impl铆citamente, la aportaci贸n pol铆tica del Confederalismo Democr谩tico. Una propuesta pol铆tica basada en la democracia, el feminismo, una forma diferente de entender la econom铆a y el reconocimiento de la diversidad religiosa y 茅tnica. Al mismo tiempo, el reconocimiento es una declaraci贸n y un posicionamiento contra el totalitarismo y el fascismo.

Pero el reconocimiento tambi茅n es importante para el pueblo catal谩n, porque expresa la voluntad de convertirse en uno de los principales actores de la cooperaci贸n y la colaboraci贸n con el pueblo kurdo, as铆 como su apoyo. En los a帽os 1990, tras la guerra de Sarajevo, Catalu帽a no s贸lo se implic贸 en la acogida de los refugiados de este conflicto, sino que particip贸 activamente en la reconstrucci贸n de la regi贸n, especialmente en Sarajevo, pero tambi茅n en toda Bosnia. Todo esto habr铆a sido imposible sin una red organizada de ciudadanos. Por eso, bas谩ndonos en lo que ya ha hecho la sociedad catalana, queremos que el reconocimiento de la Administraci贸n Aut贸noma del Norte y Este de Siria se plasme en una red comunitaria y organizada de la sociedad civil que consolide este movimiento. Esta red de solidaridad entre Catalu帽a y el Kurdist谩n es una oportunidad para explorar y avanzar en otras formas de reconstrucci贸n lejos del capitalismo cruel, desde abajo, desde las bases.

Si la sociedad kurda dice que sus 煤nicos amigos son las monta帽as, ahora tienen otro amigo: el pueblo catal谩n.

FUENTE: Ruben Wagensberg y Eul脿lia Reguant (diputados del Parlamento de Catalu帽a) / Kurdistan Report / Rojava Azadi Madrid

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org