December 19, 2021
De parte de Nodo50
301 puntos de vista


Primero fue el gel hidroalcoh贸lico, las mascarillas, los respiradores e incluso, en alg煤n supermercado, el papel higi茅nico. Durante unos pocos meses, la poblaci贸n de los pa铆ses m谩s desarrollados del mundo observ贸 pasmada 鈥攃on la misma incredulidad con la que miraba en directo c贸mo se extend铆a una pandemia global鈥 que en las sociedades de la abundancia pod铆an faltar cosas. 

A medida que la vida comenzaba a normalizarse, cada vez resultaba m谩s evidente que algo hab铆a fallado en el reseteo de la econom铆a despu茅s del par贸n de la econom铆a. La era de la escasez no estaba finalizando. M谩s bien al contrario, acababa de comenzar.

Crisis de suministros


Las cadenas rotas de la globalizaci贸n

La crisis de los contenedores, la subida de precios en el transporte por mar o los desajustes entre la oferta y la demanda muestran el comienzo del fin del sistema de producci贸n global de las 煤ltimas d茅cadas.

Un a帽o despu茅s del fin del confinamiento m谩s duro y del reinicio de la actividad, la escasez y los problemas de suministro ya afectaban en diferentes grados a casi todas las materias primas y a todos los sectores. En septiembre de 2021, la escalada en los precios de la energ铆a iniciada antes de verano adoptaba la forma de apagones en toda China y el cierre de f谩bricas en EE UU y Europa. El aumento del precio de la electricidad, del gas, de la gasolina, del di茅sel y del carb贸n no tard贸 en trasladarse a toda la econom铆a y ha generado unas tasas de inflaci贸n in茅ditas en los pa铆ses ricos desde la 煤ltima gran crisis energ茅tica, en los a帽os 70.

La industria tecnol贸gica prev茅 problemas en el suministro de chips hasta 2023 y el cierre de las f谩bricas de fertilizantes compromete las cosechas de 2022

La explicaci贸n oficial a este caos generalizado es el desajuste entre la oferta y la demanda, unos 鈥渃uellos de botella鈥 de una recuperaci贸n r谩pida, agravados por las tensiones geoestrat茅gicas con China, Rusia o Argelia. Seg煤n estos an谩lisis, se trata de una crisis coyuntural que se ir谩 resolviendo en cuesti贸n de meses. Sin embargo, cada vez son m谩s las voces desde la comunidad cient铆fica que advierten de los aspectos estructurales que hay detr谩s de estos desbarajustes, unos cortocircuitos que solo pueden ir a m谩s a medida que el crecimiento exponencial del consumo choca con los l铆mites f铆sicos del planeta. 

Pasen y vean, la gran escasez

A mediados de octubre, algunos indicadores empezaban a se帽alar que lo peor hab铆a pasado, con descensos en el precio del transporte mar铆timo o en la cotizaci贸n de la madera. Sin embargo, al cierre de esta edici贸n la crisis energ茅tica contin煤a agrav谩ndose y la falta de materiales b谩sicos para el funcionamiento de la econom铆a sigue siendo un problema de primer orden. La industria tecnol贸gica prev茅 problemas en el suministro de chips hasta 2023 y el cierre de las f谩bricas de fertilizantes compromete las cosechas de 2022. A la vez, la falta de materias primas vitales para la industria mundial, como el magnesio, el papel o el acero, entre una larga lista, sigue sin tener una soluci贸n a la vista.

Las escenas de desabastecimiento seguir谩n en 2022 y ser谩n cada vez m谩s habituales, sostiene Antonio Turiel, cient铆fico del CSIC en una conversaci贸n con El Salto. Cuando ya ha pasado m谩s de un a帽o desde el inicio de la recuperaci贸n econ贸mica, la excusa de los 鈥渃uellos de botella鈥 ya no cuela, sostiene este investigador. Los cortocircuitos en la econom铆a global se deben, contin煤a, sobre todo a motivos estructurales, en especial, a una crisis energ茅tica que viene de lejos y va para largo. 

Luis Gonz谩lez Reyes


鈥淓ste cortocircuito del mercado global va a ir a m谩s鈥

Demasiadas 鈥渃osas que parec铆an improbables鈥 est谩n ocurriendo al mismo tiempo. El investigador, activista y coautor de 鈥楲a espiral de la energ铆a鈥, Luis Gonz谩lez Reyes, busca las l铆neas que unen la falta de mano de obra, el quiebre de los suministros por tierra y mar, la falta de materias primas y una crisis energ茅tica que amenaza la econom铆a mundial.

Para Turiel, el 鈥渆fecto m谩s directo鈥 de la pandemia ha sido que las petroleras han acelerado un proceso de desinversi贸n que no es nuevo y 鈥渉a precipitado hacia el vac铆o鈥 el sistema econ贸mico mundial, basado en los combustibles f贸siles. Las previsiones de escasez de energ铆a y de materiales ya estaban contempladas en diversos estudios cient铆ficos, pero estos se han visto superados por la realidad: 鈥淣o tendr铆amos que caer tan deprisa鈥, resume.

鈥淗emos tocado el punto m谩ximo y, a partir de ahora, lo que nos espera es un proceso de declive que en algunos momentos ir谩 m谩s r谩pido, en otros momentos ir谩 m谩s lento, pero en cualquier caso es una bajada que durar谩 mucho tiempo鈥, dice Antonio Turiel

Estamos a las puertas de lo que Turiel llama 鈥渓a gran escasez鈥, un proceso que amplios sectores de la comunidad cient铆fica llevan d茅cadas documentando. 鈥淗emos tocado el punto m谩ximo y, a partir de ahora, lo que nos espera es un proceso de declive que en algunos momentos ir谩 m谩s r谩pido, en otros momentos ir谩 m谩s lento, pero en cualquier caso es una bajada que durar谩 mucho tiempo. No es que los recursos se acaben de hoy para ma帽ana, pero cada vez habr谩 menos, cada vez tendremos que aprender a hacer las cosas con menos鈥, sostiene el autor de Petrocal铆psis (Alfabeto, 2020).

Un punto de inflexi贸n

Alicia Valero es investigadora de la Universidad de Zaragoza y directora del grupo de Ecolog铆a Industrial en el instituto Circe. Ha escrito m谩s de cien publicaciones sobre el agotamiento de los recursos del planeta y trabaja tambi茅n como consultora de diversas empresas, Seat entre ellas, a las que asesora sobre la disponibilidad de materias primas.  

Durante a帽os, cuenta a El Salto, hablar sobre escasez de recursos era un tab煤, pero esto ha cambiado en el 煤ltimo a帽o despu茅s de que la gente y muchos sectores econ贸micos 鈥渧ivieran en primera persona el desabastecimiento鈥. Para la coautora del Thanatia, los l铆mites minerales del planeta (Icaria, 2021), esta crisis de materiales y suministros es una 鈥渧entana鈥 hacia un mundo en el que 鈥渓os problemas de escasez ser谩n el pan nuestro de cada d铆a鈥. 

Muchos de los problemas coyunturales ir谩n desapareciendo, sostiene, en especial aquellos provocados por una demanda disparada y unas f谩bricas y cadenas log铆sticas limitadas. Pero quedar谩 la crisis de fondo: 鈥淎l igual que las f谩bricas tienen un l铆mite, si extrapolamos el problema a la gran f谩brica que es la naturaleza, tarde o temprano toparemos con esos l铆mites鈥. Y esos l铆mites 鈥渆st谩n muy cerca鈥, si se contin煤a con este 鈥渃onsumo exponencial鈥, dice. 

鈥淎l igual que las f谩bricas tienen un l铆mite, si extrapolamos el problema a la gran f谩brica que es la naturaleza, tarde o temprano toparemos con esos l铆mites鈥, argumenta Alicia Valero

Entre los m煤ltiples ejemplos a mano, Valero habla del cobre: en los 煤ltimos 20 a帽os se ha extra铆do tanto de este material como en toda la historia de la humanidad. Y ocurre lo mismo con todos y cada uno de los elementos clave de la econom铆a mundial: en las pr贸ximas d茅cadas habr谩 problemas de suministro de cromo, germanio, esta帽o, cobalto, n铆quel, litio, cadmio, galio, indio, plata, platino, selenio, teluro, titanio, vandanio, zinc o de los 17 elementos de las tierras raras. Dicho de otro modo, las bater铆as de los m贸viles y los coches el茅ctricos, las pantallas t谩ctiles y los paneles fotovoltaicos, las l谩mparas led y los semiconductores, es decir, pr谩cticamente todo lo que se necesita para la revoluci贸n digital y verde depende de unos material finitos que, al ritmo actual de consumo, no se puede garantizar su suministro en la segunda mitad de siglo. Mucho menos si se cumplen las previsiones y en 25 a帽os el mundo consume el doble que ahora. 

El gran problema, cuenta Valero, es que no hay reservas explotables suficientes y abrir un nuevo yacimiento tarda unos 16 a帽os de media, detalla. A esto se suma una gran dependencia de los pa铆ses suministradores de componentes y materias primas. Taiw谩n produce el 90% de los chips m谩s avanzados. Las reservas de litio 鈥攙ital para las bater铆as de todo tipo鈥 est谩n concentradas en Australia y en el tri谩ngulo del litio en Sudam茅rica, aunque es China quien monopoliza su refinado. Tambi茅n es China quien controla el 86% de la producci贸n de tierras raras 鈥攊mprescindibles para los electrodom茅sticos, los ordenadores, m贸viles o veh铆culos鈥 y controla una proporci贸n similar del magnesio, imprescindible en toda la industria que utiliza aluminio. La decisi贸n de China de dejar de exportar algunos de estos materiales para garantizar el suministro de sus propias f谩bricas es clave para entender la actual crisis de desabastecimiento. 

La decisi贸n de China de dejar de exportar algunos de estos materiales para garantizar el suministro de sus propias f谩bricas es clave para entender la actual crisis de desabastecimiento

鈥淓stamos cerca de alcanzar los l铆mites geol贸gicos del planeta. Y no digo que agotemos todos los recursos, sino que agotemos los recursos accesibles. Pr谩cticamente, ya hemos extra铆do lo que es m谩s accesible y ahora se habla de ir hacia los oc茅anos, hac铆a la Amazon铆a, hacia la Ant谩rtida鈥 Pero, 驴a qu茅 coste?鈥, se pregunta. 

La crisis de escasez de recursos corre paralela a las otras dos grandes crisis que atraviesan el planeta: el cambio clim谩tico y la p茅rdida de biodiversidad. 鈥淭enemos un problema de cambio clim谩tico por una sobreexplotaci贸n de recursos f贸siles y si hoy hay escasez de petr贸leo es porque lo hemos consumido de forma exagerada y esto ha provocado a su vez los problemas que tenemos de cambio clim谩tico鈥, se帽ala Valero. El consumo exponencial de recursos naturales tambi茅n ha llevado a la p茅rdida de biodiversidad con consecuencias tan graves como las crisis de los polinizadores o la misma pandemia del coronavirus, provocada en 煤ltima instancia por el avance de la actividad humana sobre los ecosistemas naturales.

La madre de todas las crisis

A pesar de que el debate sobre la escasez de recursos ha entrado en la agenda p煤blica, Turiel reconoce que sigue habiendo 鈥渃ierto malditismo鈥 que condena a quienes se帽alan razones estructurales detr谩s de la crisis de suministro. 鈥淓n la comunidad cient铆fica, entre los investigadores que trabajan con recursos esto es un tema bien conocido, bien discutido… Pero en el debate p煤blico es diferente. Cuando empiezas a hablar de que no se puede seguir incrementando el consumo de materiales y energ铆a entras en contradicci贸n con la idea de mantener un sistema econ贸mico basado en el crecimiento continuo鈥, dice Turiel. 鈥淪i aceptas que hay un problema de escasez, aceptas que el capitalismo se est谩 acabando y hay gente que podr铆a perder mucho dinero porque no va a haber inversores para sus negocios鈥, a帽ade.

De hecho, esto es exactamente lo que lleva ocurriendo con el petr贸leo desde antes de la pandemia, en concreto desde 2014, cuando la industria renunci贸 a buscar nuevos pozos petroleros. 

Ya en 1998, los ge贸logos Colin Campbell y Jean Laherrere, en un art铆culo publicado en la revista Scientific American, justificaban con datos de la industria que el petr贸leo convencional, aquel que es m谩s f谩cil de extraer, con mayores rendimientos energ茅ticos, se estaba agotando a toda velocidad. Al mismo tiempo, el crudo que quedaba por explotar, el petr贸leo no convencional, el que est谩 bajo el mar, mezclado en arenas bituminosas o que se debe extraer mediante la contaminante inyecci贸n hidr谩ulica o fracking, ser铆a tan caro de extraer que tarde o temprano habr铆a problemas de suministro. 

鈥淪i aceptas que hay un problema de escasez, aceptas que el capitalismo se est谩 acabando y hay gente que podr铆a perder mucho dinero鈥, dice Turiel

Y as铆 ocurri贸, explica Turiel. En 2005, se alcanz贸 el pico del petr贸leo convencional o, dicho de otra manera, en 2006 la humanidad comenz贸 a consumir la segunda mitad de las reservas mundiales del mejor petr贸leo. Entre 1998 y 2014, las petroleras multiplicaron por tres sus inversiones para buscar nuevos yacimientos, pero obtuvieron un 鈥渕agro resultado鈥: la producci贸n solo creci贸 un 26% en el mismo periodo. Lo que vino despu茅s era esperable: redujeron su inversi贸n en nuevas prospecciones en un 60%. Algunas empresas petroleras, como Repsol, han abandonado por completo la b煤squeda de nuevos yacimientos. 鈥淟o que pasa es que se cansaron de perder dinero鈥, dice. Los efectos de esta desinversi贸n provoc贸 que en 2018 se alcanzara el pico en la extracci贸n de todos los tipos de petr贸leo. Al cierre de esta edici贸n, el precio de la gasolina y del di茅sel estaba cerca de superar su m谩ximo hist贸rico, alcanzado en la crisis de 2008.

Historias y futuros parecidos se repiten con los otros combustibles f贸siles. 鈥淗emos llegado a los m谩ximos de extracci贸n de petr贸leo, de carb贸n, de uranio y pronto llegaremos al del gas. Teniendo en cuenta que estas cuatro materias primas no renovables aportan casi el 90% de toda la energ铆a primaria que se consume en el mundo, esto nos deja en una situaci贸n complicada. Y no tiene remedio鈥, argumenta Turiel.

Para este doctor en F铆sica Te贸rica por la Universidad Aut贸noma de Madrid, todav铆a no hay sobre la mesa ninguna tecnolog铆a que pueda sustituir a los combustibles f贸siles. La revoluci贸n de las renovables, al menos tal como se concibe actualmente, choca con los l铆mites materiales del planeta y solo podr铆a reemplazar una parte de la energ铆a f贸sil que se utiliza actualmente. La prometida energ铆a de fusi贸n 鈥攍a que alimenta las estrellas鈥 es un 鈥渆xperimento a 35 a帽os que llega tarde鈥. Y los intentos de resucitar la energ铆a nuclear vuelven a chocar con la realidad: las centrales son peligrosas, caras, tardan a帽os en construirse, cuentan con una enorme oposici贸n ciudadana y necesitan de un combustible f贸sil, el uranio, cuya producci贸n ha ca铆do un 20% desde 2016.

Valero tambi茅n identifica l铆mites en la transici贸n ecol贸gica anunciada: 鈥淟o que no podemos hacer es seguir creciendo en consumo energ茅tico y sustituir los f贸siles por energ铆as renovables. No hay suficiente cobalto, no hay suficiente litio, no hay suficiente teluro, y as铆 sucesivamente. Pintar de verde la econom铆a actual va a ser imposible鈥.

Pero no todo son malas noticias. La gran escasez es 鈥渋nevitable鈥, pero, al menos seg煤n defienden Antonio Turiel y Alicia Valero, no est谩 escrito c贸mo termina la historia. La forma en la que los Gobiernos y la ciudadan铆a se enfrenten a este nuevo desaf铆o determinar谩 si este declive lleva a un colapso del sistema o a un reajuste de los est谩ndares de consumo que nos permita vivir dentro de los l铆mites f铆sicos del planeta.

隆Decaigamos!

Las guerras por los recursos, la p茅rdida de poblaci贸n o de interconexi贸n, las hambrunas y el ascenso de soluciones autoritarias, entre un largo abanico de posibilidades que podr铆a traer un colapso, son evitables. Lo que no es evitable, afirma Turiel, es el decrecimiento.

Todos los caminos llevan a decrecer, sostienen tanto Turiel como Valero. La diferencia 鈥渆s si pilotas el proceso o no鈥, se帽ala el primero. 鈥淥 lo hacemos a las buenas o al final los l铆mites f铆sicos nos impondr谩n recular a las malas鈥, indica la segunda. 

Algunas empresas petroleras, como Repsol, han abandonado por completo la b煤squeda de nuevos yacimientos. 鈥淟o que pasa es que se cansaron de perder dinero鈥, dice. Los efectos de esta desinversi贸n provoc贸 que en 2018 se alcanzara el pico en la extracci贸n de petr贸leo

鈥淐on el conocimiento cient铆fico-t茅cnico que tenemos hoy en d铆a podemos garantizar un nivel de vida igual al actual, e incluso superior, consumiendo much铆sima menos energ铆a y much铆simos menos materiales鈥, defiende este cient铆fico del CSIC. Aunque no todos los pa铆ses ni todos los sectores sociales deber铆an decrecer al mismo ritmo, a帽ade. Seg煤n Oxfam, el 1% de la poblaci贸n mundial es responsable del 16% de las emisiones globales.

Sin embargo, para Turiel, el camino est谩 lejos de estar despejado y el problema es social y cultural: 鈥淣o se concibe nada fuera del capitalismo. La gente se cree que el final del capitalismo es el final del mundo, pero no es verdad. El capitalismo solo tiene dos siglos de existencia y lo que hay que hacer es superar esta etapa鈥.

El autor de Petrocalipsis compara el capitalismo con la adolescencia de la humanidad. 鈥淣osotros estamos teniendo una adolescencia dif铆cil, un periodo en el que se crece r谩pidamente. Pero lo que hay que hacer es madurar y llegar a una situaci贸n de equilibrio con la naturaleza. Podemos seguir viviendo en este planeta si lo hacemos a partir de lo que se puede regenerar cada a帽o, de una forma realmente sostenible鈥. Los tres grandes desaf铆os de la humanidad y del planeta pasan por el mismo cuello de botella, el decrecimiento. 鈥淓l decrecimiento es inevitable, pero estamos a tiempo, podemos reaccionar, tenemos conocimientos para adaptarnos a 茅l鈥. Tal como recuerda Turiel, el colapso de las civilizaciones 鈥渟iempre es un da帽o autoinfligido鈥. 驴Seremos capaces de superar la adolescencia de la humanidad?




Fuente: Elsaltodiario.com