April 10, 2021
De parte de Oveja Negra
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El d铆a 11 de este mes, en Per煤 se celebran las en茅simas elecciones. Como en estos tiempos que corren el Poder se f铆a mucho de la idiotez y la docilidad de las mayor铆as (las mayor铆as son feas y reaccionarias, dec铆a un sabio), esa idiotez y esa sumisi贸n saldr谩n ganando una vez m谩s, sea cual sea el resultado. Duros tiempos vivimos: lo com煤n se ha retra铆do hasta pr谩cticamente desaparecer y gobierna la sinraz贸n a la que estamos siendo sometidos la mayor铆a de nosotros鈥 A煤n as铆 hemos optado por aprovechar esta ocasi贸n para lanzar un ataque m谩s contra esta mentira democr谩tica, que a煤n no siendo acaso muy original, s铆 insiste en determinadas cuestiones que estas feas mayor铆as no discuten en sus arduos debates en las redes sociales. Sirvan estas breves palabras escritas a lo poco que puedan servir鈥

La contienda electoral no es sino una estrategia de publicidad o de promoci贸n de venta. Habr铆a que ser un experto asalariado al servicio de las mentiras establecidas como para buscar detr谩s de ella algo m谩s noble que esto. Ahora mismo cualquiera que se halle en Per煤 tiene al alcance de sus ojos una muestra clara y sencilla de la identificaci贸n entre el hacer pol铆tica (pol铆tica de conformidad y de sometimiento, claro est谩, una pol铆tica de domesticaci贸n y de acatamiento de las 贸rdenes que vienen desde Arriba) y la promoci贸n comercial y econ贸mica de los productos del Mercado. Todas estas caras y esl贸ganes que han inundado todav铆a m谩s las calles de los pueblos y las ciudades peruanas es una descarada declaraci贸n de lo que, en el fondo, muchos saben: no hay m谩s pol铆tica que la Econom铆a. Y que la sucesi贸n de las viejas y nuevas caras de las almas dispuestas a lanzarse a esta carrera por unos cuantos cargos es equivalente a la sucesi贸n de detergentes y de jabones en una estanter铆a de supermercado que desean atraer la atenci贸n de los compradores. Evidentemente, uno de los secretos de todo este proceso de promoci贸n y de publicidad es que se oculta lo m谩s elemental: que todas estas caras en s铆 importan un r谩bano, que solo est谩n all铆 de relleno, se les puede sustituir por otras y no va a pasar nada. No es como anta帽o, que si ca铆a el Emperador, con 茅l amenazaba con caerse el propio Imperio. Hoy, todo lo contrario: cualquier r茅gimen democr谩tico actual se sostiene en el proceso mismo de intercambio y de sustituci贸n de unas caras por otras, por lo que si algunas de ellas caen, el sistema sigue funcionando perfectamente sustituy茅ndolas con otros ejemplares de lo mismo (incluso, tal vez, m谩s creativos y mejor preparados).

Por supuesto, para esta pol铆tica, que el pueblo vivo aborrece, es esencial que se cree todo un espect谩culo medi谩tico y propagand铆stico que ayude a instalar en la gente la ilusi贸n de que estas caras importan algo, que son caras que van a decidir algo por cuenta propia y que m谩s nos vale hacer una buena elecci贸n. Ya el mismo hecho de que estas caras te persigan all谩 donde vayas por la ciudad las reviste de una importancia que de por s铆 no tienen, pues todas ellas no son m谩s que sirvientes del Poder, y que, escojas a quien escojas, el resultado de todo este tinglado es muy previsible: ellos no podr谩n sino hacer su papel de sirvientes de la m谩quina dominadora, no podr谩n sino seguir convirtiendo al pueblo en una masa d贸cil e idiotizada. Estos sirvientes o aspirantes a ser sirvientes del Poder est谩n literalmente subyugados por su Se帽or, que es el Estado y el Capital, y no pueden hacer nada que atente seriamente contra sus intereses. S铆 alguno de ellos te dice que es que 茅l va all铆 solo para proteger los intereses del pueblo, es que es un mentiroso, pero que miente por estar enga帽ado 茅l mismo, pobrecillo: no ve en absoluto que lo que la masa estatal quiere es lo mismo que quiere el Capital; y tampoco ve que desde estas instituciones solo se puede velar por los intereses del Capital y de las masas de sus clientes que ya han interiorizado las necesidades del sistema como necesidades personales propias; y que lo mismo que el Gran Capital siente necesidad de realizarse en su movimiento continuo y acelerado, ellos, ejemplares individuales de esta masa estatal, sienten la misma necesidad de colmar las aspiraciones personales que el Capital les ha impuesto. Pero mientras dure la contienda y si te dejas, te van a hacer creer que los que se han vendido a esta promoci贸n para ocupar los cargos de sirvientes del Poder lo hacen solo para cumplir con la voluntad del pueblo o, en el caso de que consideren que el pueblo es ya demasiado est煤pido como para hacer caso de su voluntad, hacerle el bien que por s铆 solo, sin la ayuda de los ejecutivos y de los expertos, nunca podr铆a hacer. All铆 los ves, cargados de buenas intenciones y dispuestos, en consecuencia, a seguir matando todo atisbo de vida y de autonom铆a en el pueblo.

La mentira de esta idea de voluntad de las masas estatales ya ha sido m谩s que descubierta por gente infinitamente m谩s l煤cida (Garc铆a Calvo, G眉nther Anders鈥) que el que escribe estas palabras. Me ahorro, por tanto, el tener que repetir la denuncia de esta mentira mortal. Pues, ya se sabe bien que la masa d贸cil estatal quiere lo que se le promociona desde Arriba, que sus apetitos y voluntades son, al menos en su gran parte, resultado de una adecuada pol铆tica de promoci贸n y de publicidad de mercanc铆as de todo tipo que vende en masa el sistema productivo. Lo que me importa denunciar aqu铆 es solo el hecho de que estos pol铆ticos son los primeros en creer sus propias mentiras: ellos son los primeros en creer en la voluntad colectiva, en los bolsones electorales, en las estrategias del Desarrollo y en la necesidad del cambio (para seguir igual).

El pueblo vivo desde los mismos comienzos de la Historia sabe bien que nada bueno viene desde Arriba. Y que si algo bueno viene, por alg煤n fallo calamitoso en el sistema, pronto el pueblo descubre que junto a ese bien se les ha suministrado un veneno que excede con creces cualquier bondad posible para la gente. Sabe el pueblo bien de los tiranos, de sus mezquinos sirvientes, de los bur贸cratas y de los ejecutivos con sus trajes y corbatas. Aqu铆 solo vengo a recordar que la forma de dominaci贸n democr谩tica es mucho m谩s astuta que cualquier forma de dominaci贸n tir谩nica o dictatorial de anta帽o: y que ahora te van a meter por los ojos no solo las caras de los 谩vidos, corruptos y sedientos de Poder, de los tiranos y abusones, sino tambi茅n las caritas angelicales de los que vienen desde abajo a corregir el mal funcionamiento de la m谩quina, los rostros llenos de bondad de aquellos que no quieren Poder, solo quieren servir al pueblo desde el Poder, paliar tus dolores y mejorar las condiciones en las que podr谩s realizarte como el buen cliente del Capital que eres鈥

Pues bien, aqu铆 te lanzo esa advertencia: huye de estos 煤ltimos lo mismo que de los primeros, pues no son sino partes complementarias de un mismo rostro, pues sin ellos no habr铆a Capital que funcionara: el Poder en su forma actual no puede seguir aplastando al pueblo si no le presenta tambi茅n unas caras amables y sonrientes. Y aqu铆 vuelvo a lo que dec铆a al comienzo: estas caras solo sirven para distraer, pues tanto los unos como los otros, por debajo de sus respectivos procedimientos de hacer pol铆tica de conformidad, no podr谩n sino acatar 贸rdenes del Capital y, sea quien sea quien gane, tu vida quedar谩 aplastada bajo el Trabajo asalariado (y su contraparte en forma de desempleo), bajo el reino de las abstracciones, bajo el imperio del Dinero (que 茅l s铆 que vivir谩, pero a costa de que t煤 vivas lo menos posible) y bajo una imbecilidad generalizada. Que s铆, los unos promover谩n unas condiciones de esclavitud m谩s dulcificadas que los otros, unos defender谩n m谩s tus derechos laborales y sanidad p煤blica que otros鈥 Es algo trivial, se cuenta con esas peque帽as diferencias (aunque, claro est谩, los pol铆ticos, al creerse sus propias mentiras, creen tambi茅n, por ejemplo, que un pol铆tico de izquierda hace una pol铆tica radicalmente distinta que el de derechas y al rev茅s: sin este enga帽o, tampoco funcionaria este tinglado). Pero estas variaciones en las formas de someternos a las necesidades del Dinero son solo pretextos para, por debajo, sin que muchos de estos hombres y mujeres que se meten en la pol铆tica sean conscientes, seguir aplastando la vida bajo el yugo del Capital.

Seas quien seas, si a煤n no te han enga帽ado del todo con estas y muchas otras mentiras democr谩ticas y si por alg煤n resquicio a煤n sientes que no est谩s del todo identificado con el Estado y el Capital (como lo son, sin duda, esas caras que se venden por la propaganda pol铆tica y esas mayor铆as democr谩ticas que van a votar con una fe y responsabilidad dignas de elogios por parte de los biempensantes), no sigas destrozando con tus propias manos los pocos restos de vida que queden en ti: no olvides que las votaciones democr谩ticas solo est谩n para asegurar la buena marcha de la muerte reinante, del Capital y del Estado. Bien sabemos que en estos 煤ltimos tiempos el Orden imperante, dentro de su blandura, se va endureciendo cada vez m谩s, y por ello no le faltar谩n al Capital siervos que nos querr谩n vender su alternativa para ablandar algunas de esas durezas (su pecado, casi siempre, es precisamente el de presentarse como alternativa al sistema imperante, cuando es harto evidente que est谩n a su servicio: hacen alardes de sus peque帽as diferencias para ocultar lo mucho que comparten con lo que supuestamente critican). Esta suavizaci贸n, sin embargo, siempre presenta dos condiciones fundamentales: primero, que funciona seg煤n las l贸gicas compatibles con el sistema y opera en funci贸n de sus din谩micas, nunca las transgrede m谩s all谩 de modificaciones que solo efect煤an sobre ellas un proceso de perfeccionamiento; y segundo, que por estas peque帽as cuotas de mayor comodidad dentro de una vida aplastada por este Orden siempre se nos exige pagar un precio en sumisi贸n, docilidad y muerte administrada que es incomparablemente mayor que cualquier  aflojamiento de la soga sobre el cuello de una posible vida que pudi茅ramos vivir. Es decir, el Orden dominante no puede sobrevivir ni un minuto sin estas alternativas, que pugnan entre s铆 para, en el fondo, obedecer al mismo Se帽or. As铆 que si el pueblo quiera vivir, a pesar de todo el veneno que se le vierte encima todos los d铆as desde los medios de informaci贸n y otras instituciones, no tendr谩 otro remedio que empezar a hacerles el vac铆o a los sirvientes del Dinero, denunciando asimismo las mentiras que estos sostienen y promueven.

Si, por el contrario, no est谩s entendiendo nada de nada de lo que aqu铆 se dice, que qu茅 yugo ni qu茅 opresi贸n, que estamos en el siglo XXI, hombre, que estamos metidos de lleno en el Desarrollo mejor equipado que ninguno anterior; que si t煤 vives realiz谩ndote en Capital y sinti茅ndote libre en la democracia; o que si t煤 aspiras a poder realizarte en alg煤n futuro dentro de esta sociedad y sentir que la democracia por fin respeta y garantiza tus derechos a la esclavitud asalariada, entonces nada. Ve y ll茅nate los o铆dos de las mentiras que m谩s te plazcan, que hay para escoger. Que eso s铆 que te lo garantiza la democracia: la libertad de escoger mentiras en que creer.




Fuente: Ovejanegrarevista.wordpress.com