March 2, 2022
De parte de SAS Madrid
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Uno de cada cinco adolescentes est谩 en riesgo de caer en un uso adictivo de las pantallas, siendo m谩s altas las probabilidades para las chicas que para los chicos; mientras uno de cada tres pasa m谩s de seis horas diarias delante de una pantalla. Una situaci贸n que, en vista de la ca铆da progresiva de la edad de primer contacto con las tecnolog铆as, preocupa a los expertos por los impactos que pueda acarrear para la vida personal, social y acad茅mica de los j贸venes. 

Esta es una de las principales conclusiones del estudio Impacto de las pantallas en la vida de la adolescencia y sus familias en situaci贸n de vulnerabilidad social: realidad y virtualidad, presentado este martes por C谩ritas Espa帽ola en Madrid.

A trav茅s de una encuesta realizada a 930 j贸venes, padres y tutores sobre el uso que hace de las pantallas la poblaci贸n entre 12 y 17 a帽os en situaci贸n de vulnerabilidad y exclusi贸n social, la organizaci贸n ha podido detectar dos variables principales: cada vez empiezan antes a usar dispositivos tecnol贸gicos y existen diferencias significativas seg煤n el g茅nero.

La inmensa mayor铆a de los j贸venes de entre 12 y 17 a帽os (96%) ya cuentan con un m贸vil propio; pero mientras los mayores de 14 a帽os aseguran que su primer tel茅fono lo tuvieron a los 11,7 a帽os, para los menores de 13 a帽os la inmersi贸n en las pantallas fue antes, a los 10,5 a帽os. Esto es un asunto que, seg煤n se帽al贸 en la presentaci贸n del estudio Daniel Rodr铆guez, del Equipo de Estudios de C谩ritas, despierta las alertas. Ya no solo por el acceso cada vez m谩s temprano a las pantallas, sino porque “la mayor铆a de las aplicaciones, redes o p谩ginas donde se abren perfiles son para mayores de 16 a帽os”, lo que resalta la importancia de educar desde la infancia a hacer un uso responsable de los j贸venes.

Adem谩s, el uso de las pantallas muestra tambi茅n evidentes diferencias de g茅nero, siendo las chicas las m谩s susceptibles de caer en un uso adictivo o abusivo de las tecnolog铆as, aunque con factores distintos. Y es que ellas prefieren las redes sociales, mientras ellos optan m谩s bien por los videojuegos. Seg煤n la encuesta, las chicas tienden a ser m谩s activas en redes, generando muchas m谩s publicaciones, lo que a su vez multiplica su exposici贸n en Internet, en comparaci贸n con los chicos, que tienden a asumir en mayor medida el “rol de espectadores y jueces”.

Hay que tener en cuenta que C谩ritas considera “uso abusivo” cuando el tiempo de exposici贸n sobrepasa las seis horas diarias; algo que realizan el 36% de los j贸venes encuestados. Es decir, uno de cada tres j贸venes pasa m谩s de seis horas delante de una pantalla. En cuanto al t茅rmino de “uso adictivo”, la organizaci贸n se refiere a cuando ya se genera un efecto de dependencia que termina afectando e interfiriendo de forma negativa en la vida cotidiana y que incluso puede acarrear dificultades para controlar el tiempo que se dedica a las mismas.

鈥淓l abuso de las pantallas puede conllevar o no una adicci贸n. Relacionamos esta adicci贸n con las emociones que las pantallas despiertan y consideramos que se da una conducta adictiva cuando el uso, o la ausencia de este, genera ciertos niveles de aislamiento, ansiedad, falta de control y dependencia鈥, explic贸 Rodr铆guez.

El entorno familiar, crucial para la prevenci贸n

Ahora bien, el estudio de la organizaci贸n muestra que el hecho de estar en una situaci贸n de vulnerabilidad o de exclusi贸n social no aumenta las probabilidades de caer en una adicci贸n a las pantallas. Lo que s铆 condiciona de una manera muy intensa es el ambiente familiar. Seg煤n la encuesta, cuando un joven convive con progenitores que hacen un “uso razonable” de las pantallas, la probabilidad de desarrollar una conducta adictiva se reduce un 70%.

No podemos decir lo mismo con los videojuegos, cuyo uso s铆 que presenta diferencias importantes entre la poblaci贸n seg煤n las condiciones de vida y la escasez de oportunidades: la adolescencia en situaci贸n vulnerable sufre el doble de adicci贸n a los videojuegos que la juventud en su conjunto (12%), y se dispara entre varones (24%), cuyo n煤mero cuadruplica al porcentaje de las chicas (4,9%).

Impactos en la vida familiar y en los resultados acad茅micos

Y 驴cu谩l es la percepci贸n de los padres, madres o tutores al respecto? Uno de cada cuatro adultos afirma que el uso de pantallas ha empeorado la actitud de su hijo en casa. El 28% tienen claro que las pantallas son las “culpables” de que la comunicaci贸n en casa haya empeorado y que haya sido en un 20% de los casos un condicionante para el enga帽o. Teniendo en cuenta que 煤nicamente el 12% de los progenitores se sienten preparados para afrontar la educaci贸n digital de sus hijos, y que el 53% dice necesitar apoyo o sentirse desorientados, es evidente que la educaci贸n actual tiene que adecuarse a los cambios introducidos por la tecnolog铆a para tratar de prevenir, en la medida de lo posible, las consecuencias negativas que pueden darse por un mal uso. 

Adem谩s, como ya vienen alertando distintos estudios, lo digital se traduce en muchos j贸venes en una disminuci贸n de las formas tradicionales de comunicaci贸n y relaci贸n: El 11% de la juventud prefiere, con frecuencia, hablar por WhatsApp antes que hacerlo en persona

Y ya no solo eso, sino que el impacto puede llegar a notarse tambi茅n en los resultados acad茅micos. “La conclusi贸n es clara, la adicci贸n y el uso abusivo est谩n estrechamente ligados al absentismo escolar y al n煤mero de suspensos”, subray贸 Rodr铆guez. Si el 18% de la poblaci贸n adolescente en situaci贸n de vulnerabilidad social ha faltado a clase alg煤n d铆a en el 煤ltimo mes (sin justificar), el porcentaje se incrementa hasta el 23% cuando hay adicci贸n a las pantallas y hasta el 28% cuando hay un uso abusivo de las mismas. 

Algo parecido ocurre respecto a los suspensos. Casi la mitad de j贸venes que abusa de las pantallas ha suspendido tres o m谩s asignaturas, seg煤n la encuesta, mientras que si se tiene en cuenta si el uso llega al punto de ser adictivo, la tasa asciende al 60%. 

Educaci贸n digital

“Todos (adultos y j贸venes) estamos pasando por lo mismo, y al mismo tiempo, por el uso desmedido de la tecnolog铆a y en continuo aprendizaje. La diferencia es que, normalmente, los adultos lo vivimos con miedos y con inseguridades mientras que los j贸venes sin miedos. Por ello, la infancia, los adolescentes y los j贸venes son los m谩s vulnerables entre los vulnerables y, especialmente en estos momentos de cambios”, alert贸 Carmen Garc铆a, responsable del programa de Infancia, Adolescencia y Juventud de la organizaci贸n. 

Lo que est谩 pasando, a帽adi贸, ocurre a tal velocidad que “no est谩 facilitando un margen de adaptaci贸n y reflexi贸n que les permita entender c贸mo se sienten y c贸mo vertebran las relaciones en estos momentos de cambio”.

Para Garc铆a, es crucial ayudarles a “generar valores” y educarles en la pr谩ctica de la paciencia y en “frenar la impulsividad de no responder a un mensaje en caliente” para que no se arrepientan de lo dicho en el futuro. “En otras palabras, el aprendizaje de la tan dif铆cil autorregulaci贸n, con la clave siempre de no culpabilizar y no juzgar”, concluy贸. 

Enlace relacionado 20Minutos.es (01/03/2022).




Fuente: Sasmadrid.org