February 12, 2021
De parte de El Topo
202 puntos de vista


Los nuevos presupuestos de PP y Ciudadanos son posibles gracias al apoyo de la extrema derecha. El pago por sus votos ha sido claro: m谩s caza, m谩s toros, m谩s perseguir a los menores no acompa帽ados y menos de La Nuestra.

El Gobierno de Juanma Moreno, en coalici贸n con Ciudadanos, necesita a la ultraderecha desde su investidura. Los 12 diputados con los que Vox se plant贸 por primera vez en un Parlamento son, sin duda, los m谩s valiosos en Andaluc铆a. Aunque no han dejado de sufrir esc谩ndalos 鈥攊ncluyendo la p茅rdida de un sill贸n por el abandono de Luz Belinda o la baja del candidato el juez Serrano鈥, son los que, en la pr谩ctica, m谩s condicionan al Gobierno. Cada ley del d煤o Bonilla-Mar铆n tiene que contar con su aprobaci贸n, lo que sit煤a al partido de Abascal como la pieza clave en todas las iniciativas. Bonilla lo sabe y no duda en relajar sus intervenciones hacia sus socios preferentes, incluso cuando estos lanzan duras cr铆ticas desde el estrado. Los nuevos presupuestos andaluces para 2021 no iban a ser menos. Vox lanz贸 su farol con una enmienda a la totalidad que le permiti贸 sentarse en la mesa con una posici贸n adelantada. El Gobierno no iba a permitir que sus presupuestos quedaran bloqueados y ha hecho lo que ten铆a que hacer para velar por los intereses de su proyecto neoliberal: sentarse, negociar y ceder ante quienes en la pr谩ctica est谩n marcando la pol铆tica andaluza.

Vox tiene claro que viene a cambiar las cosas. Desde su denuncia a los chiringuitos socialistas, que sirvi贸 para desinflar los presupuestos a asociaciones feministas, a su apuesta estrat茅gica por aquellas batallas clave que permiten recomponer el campo de las derechas. As铆, la tauromaquia y la caza, el antifeminismo 鈥攃on especial dedicaci贸n a luchar contra el derecho al aborto鈥 y la lucha contra la televisi贸n p煤blica son sus tres pilares desde donde avanzan sus ideas y logran apoyos en los sectores m谩s conservadores. Una estrategia muy medida para ganar terreno en la batalla cultural contra los nuevos movimientos sociales y pol铆ticos de izquierdas. Desde fuera del Gobierno se sienten m谩s libres para aparecer como cr铆ticos cuando Bonilla titubea con posiciones m谩s centristas y, a la vez, se otorgan para s铆 como victoria cada c茅ntimo de euro que el Gobierno otorga a los espacios comunes de la derecha. Un aut茅ntico win-win con el que dejan m谩s que claro que sus discursos estrafalarios y sus salidas del tiesto est谩n m谩s que medidas, en contra de lo que puede parecer a simple vista.

OBJETIVO CANAL SUR

Una de las batallas que con m谩s ah铆nco ha peleado Vox ha sido la de Canal Sur. Al tiempo que el Gobierno de Bonilla la convierte en su televisi贸n particular, los de Alejandro Hernando (actual portavoz de Vox) siguen presionando para menguar su financiaci贸n. Si hace unos meses saltaba la noticia de que el consejero Juan Bravo inyectaba 11 millones de los fondos covid para la recuperaci贸n econ贸mica a la televisi贸n auton贸mica, los nuevos presupuestos retroceden en su inversi贸n recortando en 14 millones su partida para el pr贸ximo a帽o. La situaci贸n financiera de Canal Sur depende casi exclusivamente del dinero que el Gobierno de turno le otorgue con lo que ahora su crisis se agudiza. Vox ha conseguido tambi茅n que se elimine una de sus tres cadenas y evita que se cubran los puestos del personal que se jubile, lo que merma as铆 una plantilla envejecida.

Los ultraderechistas ocuparon los titulares con el 贸rdago de cambiar el nombre a la m铆tica cadena andaluza por, precisamente, el nombre de la cadena que ahora van a suprimir: Andaluc铆a TV. Consiguieron sacar un debate en el que toda la derecha es interesada, tratando de eliminar el legado del PSOE. Canal Sur es una cadena asociada a su r茅gimen de casi 40 a帽os, como lo era el logo de la Junta, y la extrema derecha est谩 por romper con todo lo que huela al socialismo de D铆az, Gri帽谩n, Chaves y los suyos. Bonilla no iba a tragar con una pol茅mica a ra铆z del nombre de la cadena, tan integrada en los usos y costumbres andaluces, pero ese globo sonda fue la distracci贸n perfecta para imponer los recortes en la cadena que ocupan menos titulares. De nuevo, la pol铆tica performativa de la extrema derecha marca agenda y permite aplicar pol铆ticas neoliberales.

A la vez que recortan los ingresos, sus l铆deres no dejan de copar espacios en la misma. Denuncian falta de pluralidad pero lo cierto es que la presencia de Vox en Canal Sur es cada vez mayor. Si antes atacaban a la cadena, ahora se fijan en los periodistas, a los que apunta y dispara v铆a redes. Hace un mes ya se encarg贸 Zancajo, el entonces jefe de Canal Sur tra铆do desde Madrid, de cargarse a uno de sus trabajadores por su vinculaci贸n con la lucha social y pol铆tica en Sevilla. Nuestro vecino Ricardo Mart铆n lo denunci贸 as铆, aclarando que sus supervisores inmediatos no sab铆an nada del supuesto informe negativo que la direcci贸n ha esgrimido como motivo del cese. A esta persecuci贸n laboral y pol铆tica se suman los esc谩ndalos desatados con el regreso de la derechista Maril贸 Montero, con baja audiencia pero alto salario, a su expareja el pol茅mico Carlos Herrera e, incluso, al hijo de ambos: Alberto Montero Herrera, que, junto con su desconocida empresa, formaron parte de un debate de opini贸n sobre redes sociales. Todo queda en casa. Poco presupuesto y, el que hay, para fomento de las ideas m谩s neoliberales y conservadoras. Lo contrario a un servicio p煤blico y plural. Su propio chiringuito.

JARA Y SEDAL

Los valores cl谩sicos de la identidad m谩s derechista vuelven a recibir su pico en estos presupuestos. La caza toma un primer plano en las reivindicaciones de Vox, contentando as铆 a su electorado y poniendo de los nervios a la izquierda que cada vez toma m谩s distancia de estas pr谩cticas violentas contra los animales. La Federaci贸n Andaluza de Caza se colar谩 en nuestros colegios para ense帽ar a los y las m谩s peque帽as de los beneficios de esta actividad. Si las escuelas deb铆an convertirse en espacios de respeto, convivencia, cuidado del medio y de los animales, con este 煤ltimo giro de tuerca vuelve el gris y la violencia a los pupitres. Esta federaci贸n ya ha logrado cosas como saltarse el cierre perimetral para que los cazadores pudieran salir del municipio y acudir a los cotos de caza a ejercer su particular divertimento. 驴C贸mo rompemos con la idea de que la caza o la tauromaquia son valores culturales y motores econ贸micos en Andaluc铆a? Son muchas las ecologistas y bi贸logas que plantean que la mano humana no hace m谩s que alterar el ecosistema. La defensa de la caza como valor de 芦conservaci贸n禄 solo puede ser defendida por quien entiende que hay que poner tiritas, una detr谩s de otra, a un medio cada vez m谩s exhausto. Dejar a los animales en paz, que recuperen su equilibrio y restablezcan sus poblaciones solo traer铆a beneficios a la naturaleza, pero no a todos esos negocios cada vez m谩s menguados de los cotos de caza privados o las monter铆as. Por no hablar de las 6 000 toneladas de plomo que se sueltan a nuestros bosques cada a帽o en la pen铆nsula. Plomo que contamina e intoxica aguas, suelos y animales libres. Cada vez menos personas practican esta actividad dedicada a la muerte y la propuesta de llevarla a las escuelas, es la 煤ltima ocurrencia de una derecha rancia que quiere conservar sus desfasadas aficiones a toda costa.

BILLETES PARA LOS CAPOTES

Nuestras escasas leyes de protecci贸n animal no pueden hacer nada contra la fiesta magna espa帽ola. Miles de euros son dedicados cada a帽o a una actividad que, adem谩s de promover valores un tanto cuestionables, no hace otra cosa que perder seguidores. Con datos de 2016 en la mano, observamos el descenso de esta pr谩ctica en los n煤meros: solo 386 corridas de toros en toda Espa帽a para los algo m谩s de 800 toreros registrados. La realidad es que muy pocos de ellos obtienen beneficio econ贸mico del asunto. Igual pasa con las ganader铆as de lidia, apenas m谩s de 1 000 en Espa帽a, donde solo el 20% vendi贸 a alg煤n animal para este tipo de festejos. 驴Qu茅 sector hay que rescatar realmente? Parece que poco, m谩s si tenemos en cuenta que el 90% de personas en el Estado espa帽ol no ha pisado nunca una plaza de toros a no ser que sea para ir a conciertos. En apenas el 20% de las plazas hay alg煤n tipo de actividad relacionada con el maltrato animal.

No hay nada que justifique los 400 000 euros a esta partida: ni un gran n煤mero de personas que vivan de ello, ni inter茅s para la sociedad ni tampoco inter茅s cultural. Y es que la Unesco le ha dado un nuevo varapalo al sector de la tortura de toros en este 2020 neg谩ndose a reconocer tal aberraci贸n como acto cultural. Tal protecci贸n solo queda vigente en Andaluc铆a y Espa帽a.

Cada euro que el Gobierno le roba a la sanidad, la educaci贸n, los servicios en dependencia o la lucha contra el cambio clim谩tico para destinarlo a la tauromaquia es una cuesti贸n puramente ideol贸gica. Un espectro del voto conservador se siente vinculado a la idea del espa帽ol como hombre bravo y fornido capaz de enfrentarse a un semental de 300 kilos aunque apenas acudan a las plazas a verlo. Para Vox estas victorias son balas cargadas de motivos para justificar su existencia en el campo de la derecha. 驴Qui茅n si no ser铆a capaz de aumentar inversiones en algo que cada vez se practica menos? 驴Hay otro motivo que no sea el de relanzar esa idea de pa铆s tan medieval, basada en el Cid, la sangre taurina y en el macho alfa para liderarlo? Una contraofensiva cultural frente a las ideas de feminismo, cuidados, diversidad y defensa de los derechos de los animales que tanto hab铆an avanzado estos 煤ltimos a帽os.

A POR LOS MENORES NO ACOMPA脩ADOS

El presupuesto andaluz para 2021 contempla un aumento en la partida para los centros de menores no acompa帽ados 鈥攄ados a conocer por la derecha como 芦menas禄 para que olvidemos durante un segundo que son menores sin familia鈥, pero las prestaciones que otorgan no son para mejorar los centros, organizar talleres o ayudarles a formarse y buscar empleo. No, qu茅 va. Vox ha arrancado al Gobierno de Moreno Bonilla un aumento en seguridad. Pero 驴qu茅 implica esto?; 驴de qui茅n hay que defenderse exactamente? La estad铆stica oficial desmiente todos y cada uno de los bulos que hablan de violencia. Por mucho que Vox 鈥攜 ahora Bonilla鈥 hablen de la necesidad de 芦barrios seguros禄, lo cierto es que estos barrios lo son. O son tan poco seguros como el resto donde no se ubican estos centros, seg煤n c贸mo o con qu茅 gafas se mire. No hay menores extranjeros cometiendo delitos por ah铆 de forma masiva. A nuestros m贸viles llegan a veces capturas de pantalla de medios de dudosa credibilidad que aluden a estos menores como responsables de los peores delitos, pero la realidad choca de frente contra el bulo. Invertir en seguridad significa criminalizar estos espacios seguros. Hasta ahora, poca gente conoce que estos centros existen en sus ciudades o cu谩l es su ubicaci贸n exacta. Precisamente por seguridad (de las menores) la ubicaci贸n no es p煤blica y apenas es conocida por las vecinas de la zona. Sin embargo, si colocan a un segurata en la puerta, solo van a conseguir se帽alar el punto rojo del conflicto para quienes precisamente quieren provocarlo, y a colocar a estos menores la lucecita de 芦peligrosos禄 al tiempo que tratan de encajar en un pa铆s que cada d铆a les pone m谩s barreras.

Tambi茅n se esfuerzan estos presupuestos en se帽alar que ser谩 la iniciativa p煤blica la que se favorezca. Algo que en abstracto no est谩 nada mal: luchar contra el servicio concertado. Pero viniendo de donde viene nos hace sospechar. Y es que el discurso de Vox, muy pegado a la denuncia de 芦chiringuitos禄 nos habla de que esta prioridad por lo p煤blico es m谩s bien una declaraci贸n de intenciones para cerrar el grifo a ONGs e iniciativas particulares que son las que salvan la situaci贸n cuando la administraci贸n desaparece.

A POR UN FINAL FELIZ

La lucha contra el presupuesto no va a llegar desde el arco parlamentario. La aritm茅tica le da a las derechas al menos dos a帽os m谩s de martillo pil贸n contra todo lo que suene a derechos sociales, servicios p煤blicos y diversidad. Vox vuelve a colocar su tel茅fono intrafamiliar en la agenda con los presupuestos del 2021. El tel茅fono intrafamiliar que no discrimina entre el g茅nero opresor y el oprimido a la hora de pedir ayuda y en la pr谩ctica inutiliza un servicio para proteger a las mujeres como era el 016 que, con mucho espacio de mejora, era una v铆a segura para alertar sobre violencias machistas. En general, cientos de partidas que de forma directa o indirecta establecen una estrategia clara: ahogar todo lo que favorezca a las mayor铆as que, a su vez, representan a las minor铆as m谩s oprimidas. Frente a esto: tejido barrial, cuidados, pelear cada discurso y cada bulo en nuestros centros de trabajo y estudio, y mucha, mucha organizaci贸n. A pelear.

Por

Carlos Natera

Periodista, @naterismos




Fuente: Eltopo.org