March 31, 2023
De parte de Nodo50
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Escribo este art铆culo de opini贸n el 10 de marzo de 2023. En esta misma fecha, hace setenta y cinco a帽os, el mando militar del liderazgo sionista hizo p煤blico el Plan Dalet o Plan D, que entre otras directrices, daba a instrucciones a las fuerzas sionistas que se dirig铆an a ocupar centenares de pueblos palestinos y varias ciudades y barrios de la Palestina hist贸rica para que llevaran a cabo:

  • 鈥淸鈥 La destrucci贸n de los pueblos (incendiando, detonando y sembrando minas entre los escombros) y especialmente de aquellos n煤cleos de poblaci贸n que resulten dif铆ciles de controlar de forma continuada.

-Montar operaciones de reconocimiento y control de acuerdo con las siguientes pautas: cercar el pueblo y llevar a cabo registros en su interior. En caso de hallar resistencia, se debe aniquilar a la fuerza armada y la poblaci贸n debe ser expulsada fuera de las fronteras del Estado鈥.

Para las 谩reas urbanas se establecieron directrices similares. Eran una versi贸n m谩s blanda de las 贸rdenes reales que se daban a las unidades sobre el terreno. Lo siguiente es un ejemplo de una orden enviada a una unidad encargada de ocupar tres grandes pueblos de Galilea Occidental siguiendo el mandato del Plan D:

  • Nuestra misi贸n es atacar con el objetivo de ocupar [鈥, matar a los hombres y destruir e incendiar Kabri, Umm al Faraj y An Nah鈥.

Por lo tanto, no es ninguna novedad que el ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, llame a eliminar la ciudad de Huwara. Se ha disculpado porque comentarios as铆 s贸lo deber铆an enunciarse en hebreo pero se ha olvidado de que estamos en 2023 y sus palabras se tradujeron al ingl茅s de inmediato. Smotrich ha pedido disculpas porque han traducido lo que dijo, no porque lo dijera.

La academia palestina ya comprendi贸 muy tempranamente que el discurso sionista orientado al consumo dom茅stico es muy diferente del que se presenta en el exterior. Se dieron cuenta de que aqu铆 y all谩 se usaban expresiones similares 鈥揺n realidad peores鈥 sobre una trayectoria hist贸rica que lleva del Plan D a las actuales matanzas diarias de palestinos, a la demolici贸n de sus casas y a la quema de sus negocios.

Walid Jalidi llev贸 el Plan Dalet al lector en ingl茅s y Edward Said, en su trascendental obra La cuesti贸n de Palestina, llam贸 nuestra atenci贸n sobre una entrevista a Mordechai Gur, entonces jefe del Estado Mayor de Israel, publicada en 1978 en un peri贸dico local israel铆. La entrevista se realiz贸 a ra铆z de la primera y casi desapercibida invasi贸n israel铆 de L铆bano de ese a帽o. El jefe del ej茅rcito israel铆 dec铆a:

  • 鈥淣o soy de esa gente que tiene memoria selectiva. 驴Cree que pretendo no saber lo que hemos estado haciendo todos estos a帽os? 驴Lo que hemos hecho a lo largo de todo el Canal de Suez? Un mill贸n y medio de refugiados… Bombardeamos Ismailia, Suez, Port Said y Port Fuad鈥.

Estoy seguro de que muy pocos de nuestros lectores y lectoras saben que Israel convirti贸 en refugiadas a un mill贸n y medio de personas egipcias tras la guerra de junio [de 1967].

M谩s adelante le preguntan a Gur si hicieron diferencias entre poblaci贸n militar y civil:

  • 鈥淧or favor, sea serio. 驴No sab铆a usted que todo el valle del Jordan hab铆a sido vaciado de sus habitantes como resultado de la guerra de desgaste [con Jordania]?鈥.

El periodista segu铆a preguntando:

  • 鈥淓ntonces, 驴considera usted que hay que castigar a la poblaci贸n?鈥
  • “Por supuesto. Y nunca he tenido ninguna duda al respecto… Hace ya 30 a帽os, desde el momento de nuestra independencia, que luchamos contra la poblaci贸n civil [谩rabe] que habitaba los pueblos y las ciudades…”.

Esto fue en 1978, y como sabemos, esta pol铆tica se ha mantenido hasta nuestros d铆as como ilustran espantosos hechos entre los que se encuentran Sabra y Chatila y Kafar Qana en L铆bano, Yenin, y la Franja de Gaza. Y sin embargo, cuando revis茅 esas atrocidades como hicieron otros, las definimos con cierta justicia como limpieza 茅tnica; o como lo llam贸 Edward Said, un proyecto de acumulaci贸n 鈥揹e tierra y poder鈥 y de desplazamiento 鈥揹e personas, de su identidad y de su historia鈥.

Dud茅 en calificar a todos esos oscuros cap铆tulos con el t茅rmino genocidio. S贸lo lo utilic茅 una vez cuando al describir la pol铆tica israel铆 hacia la Franja de Gaza desde 2006 la denunci茅 como un genocidio gradual. Las 煤ltimas oleadas de asesinatos desde principios de este a帽o 鈥搚 que conformen otro hito conmemorativo para la memoria鈥 justifican probablemente que el t茅rmino se aplique no solo a los atroces ataques y al asedio de Israel contra la Franja de Gaza.

Conectar los puntos de asesinatos de un periodo de escasos meses en los que s贸lo se dispara a diario a un n煤mero bajo de personas con las masacres prolongadas durante m谩s de 70 a帽os es algo que no se acepta f谩cilmente como prueba de pol铆ticas genocidas.

Y sin embargo, esa historia conforma la genealog铆a del genocidio seg煤n recoge el art铆culo 2 de la Convenci贸n para la prevenci贸n y la sanci贸n del delito de genocidio de Naciones Unidas, que estipula que los actos enumerados a continuaci贸n son genocidio si se realizaron 鈥渃on la intenci贸n de destruir total o parcialmente a un grupo nacional鈥:

  • Matar a miembros del grupo;
  • Causar graves da帽os f铆sicos o mentales a miembros del grupo;
  • Someter intencionadamente al grupo a condiciones de vida premeditadas para producir su destrucci贸n f铆sica, total o parcial;
  • Imponer medidas destinadas a impedir los nacimientos dentro del grupo;
  • Trasladar por la fuerza a ni帽os y ni帽as del grupo a otro grupo.

Estoy seguro de que bastantes de nuestros lectores y lectoras reaccionar铆an diciendo que ya saben que esto es genocidio. Pero ninguno de los que formamos parte del equipo de Palestine Chronicle y por extensi贸n del movimiento de solidaridad con las y los palestinos, estamos aqu铆 para predicar a los conversos. Todos y todas formamos parte del esfuerzo que lidera la Campa帽a Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) para demostrar a la sociedad civil internacional que Israel debe ser considerado como un Estado de apartheid. No se trata de un mero prop贸sito, aunque la mayor铆a de los gobiernos del mundo sigan neg谩ndose siquiera a considerarlo. Es un proyecto encomiable porque cuando lo consigamos provocar谩 sanciones trascendentales.

Asimismo puede que el clar铆simo despliegue de las pol铆ticas genocidas de Israel en Cisjordania y no s贸lo en la Franja de Gaza, y no s贸lo recientemente sino desde 1948 (basadas tambi茅n en pruebas aportadas por los propios generales israel铆es) nos permita por fin hacer que el derecho internacional se aplique a Palestina. Las principales instituciones y tribunales han abandonado durante a帽os a las y los palestinos y han concedido inmunidad a Israel principalmente por jactarse de que cuenta con un sistema judicial independiente y fuerte. Se trata de una afirmaci贸n sin fundamento en el mejor de los casos, y de un alegato palmariamente rid铆culo a la vista de las 煤ltimas iniciativas legislativas de Israel.

Incluso aunque las instituciones del derecho internacional hubieran sido m谩s aut茅nticas en su apoyo a los y las palestinas les habr铆a resultado dif铆cil llevar a juicio a dirigentes o soldados israel铆es por acusaciones de limpieza 茅tnica de palestinos y palestinas. La limpieza 茅tnica no es un concepto jur铆dico en el sentido de que sus perpetradores no pueden ser llevados ante la justicia bajo esa acusaci贸n concreta; no est谩 reconocida como delito en el derecho internacional. Es injusto y puede que eso cambie, pero es la realidad con la que tenemos que contar. El crimen de apartheid s铆 que est谩 reconocido como crimen contra la humanidad por el derecho internacional y sus autores s铆 que pueden ser llevados ante la justicia.

Es importante considerar la utilizaci贸n del t茅rmino genocidio por otra raz贸n. La opini贸n generalizada del sionismo liberal es que lo ocurrido en Palestina es una peque帽a injusticia cometida para rectificar otra m谩s horrible. Esta absurda justificaci贸n se ha visto acompa帽ada recientemente por las nuevas definiciones sobre negaci贸n del Holocausto adoptadas por muchos pa铆ses y universidades que rechazan cualquier comparaci贸n entre el Holocausto y la Nakba; una ecuaci贸n que ser谩 considerada como antisemitismo.

Estos dos supuestos son err贸neos por dos motivos. En primer lugar, la peque帽a injusticia a煤n contin煤a; todav铆a no sabemos lo horrible que llegar谩 a ser pero lo que s铆 sabemos es que no es peque帽a y que encaja con la definici贸n de genocidio.

En segundo lugar, no se trata de compararla con el Holocausto. Se trata de insistir en que se est谩 permitiendo que un crimen contra la humanidad bien definido en el derecho internacional se siga perpetrando. Y que para que esto acabe quiz谩 no baste con hablar de apartheid y limpieza 茅tnica.

Podemos y debemos utilizar un lenguaje m谩s incisivo y preciso a la luz de lo que vemos que ocurre a diario en Cisjordania y en Jerusal茅n, donde se asesina sobre todo a hombres j贸venes y a ni帽os. Es igualmente necesario habida cuenta de la sistem谩tica criminalizaci贸n de los 谩rabes de 1948, en cuyos pueblos y ciudades las fuerzas de seguridad israel铆es permiten a bandas locales, desgraciadamente palestinas, cometer asesinatos para el Estado.

Ilan Pappe

Palestine Chronicle

Traducci贸n para viento sur: Loles Oliv谩n Hij贸s

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Fuente: Vientosur.info