August 28, 2021
De parte de ANRed
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Foto: Martín Barzilai

Hace ocho años se aprobó el Pacto Chevron YPF y el fracking se instalaba en Argentina y en Latinoamérica. Aquel 28 de agosto la Legislatura de Neuquén aprobaba el acuerdo. Afuera, la policía reprimía a una masiva manifestación social de quienes nos oponíamos a las falsas promesas de desarrollo hidrocarburífero. Por Multisectorial Contra la Hidrofractura de Neuquén.


El Pacto Chevron YPF fue la primera expresión de una política estatal que buscó satisfacer la necesidad energética del país, impulsando la extracción de hidrocarburos no convencionales y profundizando la casi total dependencia de los combustibles fósiles. Sin embargo, el tiempo nos dió la razón. En estos 96 meses no se cumplieron las promesas con que intentaron convencernos en 2013: No hay soberanía energética en el país, ni bienestar económico en las provincias donde se extraen hidrocarburos.

Hoy las petroleras presentan sin ninguna vergüenza sus récords de extracción pero los ríos se secan y las empresas están autorizadas a usar y contaminar hasta el 4,5% del caudal del río Neuquén. ¿Cuánto saqueo en los ríos vamos a aguantar?

La tierra tiembla, cada vez son más las investigaciones científicas que vinculan fracking y sismos. Son 320 los temblores que les habitantes de Sauzal Bonito vienen padeciendo y denunciando desde 2018. ¿Cuántos sismos más tienen que hacernos temblar para que nos movamos?

La degradación ambiental se multiplica. El Estado conoce a la perfección los desmanejos en los basureros petroleros y, sin embargo, los avala. ¿Cuántas toneladas más de basura petrolera pueden soportar nuestros cuerpos?

Hoy, el mundo pone en tensión las consecuencias del cambio climático porque lo estamos padeciendo. Sin embargo, los mismos funcionarios que deben garantizar soluciones se esfuerzan para atraer nuevas inversiones petroleras profundizando el modelo extractivista de saqueo y contaminación. ¿Qué otros desastres ambientales esperamos para exigir medidas reales contra este proceso?

Después de 2922 días, los Lof/comunidades directamente afectadas en sus territorios comunitarios por el fracking siguen sufriendo la criminalización de la resistencia y la contaminación de las empresas petroleras amparadas por el Estado.

En estos ocho años prometieron crear miles de puestos de trabajo pero lo único que se acentuó fue la deuda pública, el desempleo, el trabajo precarizado, la inestabilidad laboral, económica y emocional, y las violencias machistas y sexistas. Todo esto es consecuencia de la violencia extractiva, que hace nuestras vidas cada vez menos vivibles.

Vaca Muerta es riqueza para unos pocos y deuda pública para todes, generando que la salud y la educación estén en estado crítico y su calidad dependa del compromiso de quienes trabajan en esos sectores. Vaca Muerta es violencia extractiva que resistimos de diversas maneras: con el cuidado, habitualmente femenino, con otras formas de habitar los territorios, como las que promueve el Kvme Felen/Buen Vivir y con la organización y el activismo militante.
¡Ya pasaron ocho años! Seguir apostando todo al fracking es un gran error que pagamos quienes vivimos y vivirán en la cuenca ¡No hay más tiempo! ¿Cuánto más vamos a esperar para ponerle un freno a este drástico deterioro de nuestras vidas? ¿Cómo tendremos así alternativas de futuro? ¿Qué más tiene que pasar para que frenemos el fracking?

Como lo hicimos hace ocho años, convocamos una vez más a encontrarnos en el estacionamiento de la Legislatura el 28 de agosto a las 17 horas para compartir un evento cultural. Traé tu mate, tu paño, tus volantes, tus bailes, tus canciones, tu música, tu arte, tus creaciones. Vamos a compartir, por qué seguimos enfrentándonos al fracking.

¡Vaca Muerta es saqueo y contaminación!

¡Queremos vidas vivibles!





Fuente: Anred.org