February 23, 2021
De parte de La Haine
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La falta de 茅tica del periodista Verbitsky y del ministro Gonz谩lez Garc铆a es repudiable, pero no es el motivo por el cual la mayor parte de la sociedad no ha logrado vacunarse

El esc谩ndalo estall贸 al mismo tiempo que centenares de miles de familiares de personas mayores de 80 a帽os intent谩bamos infructuosamente entrar a la p谩gina del gobierno de la ciudad de Buenos Aires para conseguir uno de los escasos turnos para la vacuna contra el Covid. Mientras tanto, la p谩gina www.amigosdelpoder.com funcionaba de forma eficiente y r谩pida y otorg贸 este bien tan deseado y necesitado por todo el pueblo a algunxs de los amigues del c铆rculo privilegiado del poder.

Mucho se dijo y mucho m谩s se especul贸 acerca de las motivaciones y operaciones tras el esc谩ndalo que termin贸 con la renuncia/despido del ministro de salud Gin茅s Gonz谩lez Garc铆a. Al respecto no propondr茅 informaci贸n de primera mano ni teor铆a que pueda dar cuenta, a煤n hipot茅ticamente, de qu茅 fue lo que sucedi贸 entre bambalinas. La presencia de un operador como Verbitsky en el esc谩ndalo alienta a imaginar jugadas. Pero me parece m谩s necesario trazar algunas ideas sobre qu茅 cosas develan de la sociedad en que vivimos, en la que hechos como estos se presentan como una constante de la realidad.

Lo acontecido con la 鈥渧acunaci贸n vip鈥 puede brindarnos elementos para pensar lo que necesitamos transformar. Depender谩 de los sectores populares evitar que la 鈥渧acunaci贸n vip鈥 pueda ser utilizada por las derechas para llevar agua a su molino y sobre todo, que oficie de 鈥渢apabocas鈥 que eviten denunciar los problemas de fondo que, sin embargo, este esc谩ndalo devela.

Lo esencial es invisible a los ojos鈥 del poder

Pol铆ticos, periodistas, sindicalistas y empresarios pudieron vacunarse antes que lo que les hubiera correspondido. Tres mil vacunas hab铆an sido apartadas para tal fin. En otros pa铆ses, como el Per煤, tambi茅n dignatarios de la Iglesia avanzaron varios casilleros en sus turnos gracias a tener los dados cargados y quiz谩s por ser los representantes en la tierra de un personaje poderoso.

驴Pero s贸lo quienes se mandan tales 鈥渁vivadas鈥 atentan contra la supuesta igualdad que deber铆a regir en el acceso a la salud? El presidente actu贸 correctamente al pedir la renuncia del ministro de salud que las hab铆a transgredido. Ser铆a deseable que tuviera la misma velocidad para expulsar a otros, merecedores tanto o m谩s que Gin茅s de una pronta eyecci贸n. No podemos dejar de mencionar a los nefastos Nicol谩s Trotta o Sergio Berni como merecedores de un pronto despido, listado elaborado sin 谩nimo exhaustivo. Pero pareciera que lo 煤nico criticable en este sistema es la corrupci贸n. La traici贸n a la patria o a los intereses populares no ser铆a merecedora de similar visibilidad ni escarnio.

Pero la avivada de la vacunaci贸n vip no s贸lo pone en evidencia la falta de moral de algunos personajes sino, sobre todo, la inmoralidad estructural de un poder que ya al clasificar la esencialidad y m茅rito para recibir la vacunaci贸n consagra la desigualdad reinante en la sociedad, previa a cualquier Gin茅s o Verbitsky.

Nos surgen varios interrogantes. 驴Qui茅n es esencial para esta sociedad? 驴Lo es m谩s un pol铆tico o periodista que una mujer o une militante de un barrio que alimenta por d铆a a decenas o cientos de ni帽os en comedores levantados a pulm贸n? 驴Ramona, de la Villa 31, y tantas otras mujeres para quienes la vacuna ha llegado tarde, o tantas otras que se arriesgan cada d铆a sin que nadie (del poder) sugiera que sean esenciales y les habilite vacunatorios, son menos esenciales que el personal de seguridad (驴seguridad para qui茅n?), al que se prev茅 vacunar mucho antes? 驴Acaso esto no es un colarse en la fila, si de esencialidad se habla, aunque sea legal, s贸lo por sancionarse desde el poder?

La avivada de colarse en la fila, aunque repudiable, resulta un emergente de una sociedad desigual y antidemocr谩tica en la que el pueblo es dejado fuera de toda decisi贸n y excluido de todo debate.

Todos saben todo sobre todos y lo utilizan cuando lo necesitan

M谩s all谩 de la indignaci贸n, el affaire Gin茅s puede resultar hasta naif, contrastado con otros esc谩ndalos que peri贸dicamente y constantemente saltan a las primeras planas. Haciendo memoria, recuerdo cuando durante el gobierno de Menem salt贸 a primeras planas el esc谩ndalo de Yabr谩n y el asesinato del fot贸grafo Jos茅 Luis Cabezas, 鈥渏usto鈥 cuando se disputaba el control del correo. O m谩s tarde el dinero encontrado en el ba帽o de la ministra Felisa Miceli. O los televisores del ministro Bergman, que ocuparon por unos d铆as las primeras planas. O las revelaciones sobre los Panam谩 papers o sobre los cuadernos Gloria, enfatizados seg煤n quien se trate. O las denuncias a favor y en contra del fiscal y agente de los servicios Nisman. La lista de disputas es larga. Si queremos, podemos remontarnos hasta el asesinato de Mariano Moreno en su viaje a Europa, instigado por Saavedra, menos de un a帽o despu茅s de la revoluci贸n de Mayo.

Los esc谩ndalos 鈥搑eales o preparados, construidos o aprovechados- cruzan todos y cada uno de los sucesivos gobiernos. Siempre aparecen cuando algo se disputa, en un r茅gimen pol铆tico en el que a pesar de denominarse 鈥渄emocr谩tico鈥, se pretende mantener al pueblo fuera de toda posibilidad de intervenir y pronunciarse. No queda entonces otra manera de resolver las disputas que las 鈥渙peraciones鈥 pol铆ticas, sacando de la manga denuncias que se conocen y/o preparan. Conocimientos sobre negociados, trastadas, irregularidades, que todos conocen sobre el resto, facilitados porque con los a帽os, se fue constituyendo un gran 鈥渇amilia鈥 de pol铆ticos-comunicadores-empresarios, de uno u otro lado de la 鈥済rieta鈥, con lazos sociales entre ellos y con fuertes conexiones con los servicios de inteligencia. Y como en toda familia, hay disputas y choques de intereses.

Hay quienes temen que el reciente esc谩ndalo incentive el sentimiento anti-pol铆tico en la poblaci贸n. Es cierto que puede ser aprovechado por las derechas que hacen pol铆tica alentando la anti-pol铆tica. Pero tambi茅n es cierto que ser谩 imposible cualquier transformaci贸n sin barrer con toda la casta pol铆tico/sindical/empresarial/informativa que lucra m谩s o menos legalmente con las necesidades populares. Esto solo ser谩 posible con el protagonismo del pueblo construyendo otra pol铆tica. Mientras tanto, esc谩ndalos como el de las vacunas vip ser谩n el pan nuestro de cada d铆a.

Las responsabilidades en el acceso a la salud y a la vacuna

Desde el poder econ贸mico-pol铆tico-medi谩tico se construye una realidad en la que el 谩rbol siempre tapa al bosque. As铆 actuaron, con bastante 茅xito, cuando se intent贸 endilgarle a los bolsos de L贸pez el hundimiento del pa铆s, mientras entregaban al FMI una cantidad de bolsos que podr铆an sumarse de a miles. O antes a煤n, cuando lo repudiable durante el gobierno menemista no fue por ejemplo que el Congreso sancionara la reforma laboral sino que se haya hecho mediante sobornos a diputados, o que privatizaciones hayan sido aprobadas mediante el recurso de un 鈥渄iputrucho鈥. O cuando le achacan a los planes recibidos por los pobres la crisis econ贸mica, mientras los subsidios empresarios representan cinco veces m谩s gasto del Estado. Ahora ser铆a la vacunaci贸n vip la responsable de la tardanza en el acceso popular a la vacuna. Siempre, como el tero, pegan el grito en un lado, pero ponen los huevos en otro.

En este sentido, la falta de 茅tica de Verbitsky y de Gonz谩lez Garc铆a es repudiable, pero no es la vacunaci贸n vip el motivo por el cual la mayor parte de la sociedad no ha logrado vacunarse y probablemente muchos nunca acceder谩n a la misma.

La organizaci贸n internacional OXFAM ha se帽alado que nueve de cada diez pa铆ses pobres no tendr谩n acceso a la vacuna contra la Covid-19 el pr贸ximo a帽o. La mayor parte de la vacunaci贸n se est谩 concentrando en los pa铆ses ricos, que ya han adquirido una cantidad de vacunas que duplica y en algunos casos triplica a su poblaci贸n. Al mismo tiempo, la disputa entre laboratorios por quienes se quedan con los mejores negocios redunda en tardanzas e imposibilidad de elaborar las cantidades necesarias. Sin embargo, mientras el affaire de las vacunas vip ocupa las primeras planas, no se protesta por esta asimetr铆a entre los pa铆ses imperialistas y los pa铆ses dependientes, desigualdad legalizada y asumida como natural. Ni se cuestiona la propiedad de las patentes sobre las vacunas por parte de los mega-laboratorios.

Si el gobierno quisiera terminar con esta desigualdad en el acceso a la salud y recordara que alguna vez sostuvo que la salud era m谩s importante que la econom铆a, levantar铆a como lo hicieron en su momento en la Organizaci贸n Mundial de Comercio (OMC) Sud谩frica y la India, la necesidad de descartar durante la pandemia el derecho de patente con el que los laboratorios farmac茅uticos lucran e impiden el acceso universal a la salud. Es m谩s, llevar铆a a la pr谩ctica esta 鈥渕era intensi贸n鈥 junto a los pa铆ses latinoamericanos que lo quisieran, donde en muchos de ellos al igual que en el nuestro no faltan recursos cient铆ficos y tecnol贸gicos para elaborar las vacunas necesarias para preservar la vida de los pueblos. Esta posibilidad la ha demostrado una peque帽a isla como Cuba.

Claro, se puede alegar y es cierto, que el gobierno de Fern谩ndez no es revolucionario ni siquiera tibiamente anticapitalista. No le pido nada de eso, porque no creo que sea necesario ser un Che Guevara para tomar las medidas necesarias para preservar la salud popular. Alcanzar铆a quiz谩s con seguir el consejo de una publicidad de gaseosas que recomendaba 鈥渃ort谩 con tanta dulzura鈥. La grave situaci贸n de pandemia impulsa a adoptar medidas de fondo para proteger la salud y el bienestar popular que necesariamente deber谩n tocar ciertos intereses. De no ser as铆, no s贸lo la salud no estar谩 garantizada sino, probablemente, sean las derechas las que aprovechen a llevar agua hacia su molino. Salvo que desde el pueblo sepamos construirnos un destino colectivo independiente de todos ellos.

La Haine




Fuente: Lahaine.org