October 18, 2020
De parte de Rojo Y Negro
2,198 puntos de vista

Cuando los argumentos son pobres, inventados o machaconamente repetitivos se acude a la descalificaci├│n de quien disiente de la postura que trata de imponer una supuesta ortodoxia economicista, o al calificativo grandilocuente, heroico, trasnochado, vacio y pueril: valent├şa consiste ahora en tocar las pensiones a la baja.

No existe un recorte sano, quir├║rgico, as├ş nos quieren vender el del PSOE y compa├▒├şa del 2011; y otro sangrante y desastroso, el del PP del 2013, este con menos compa├▒├şa. Ni la compa├▒├şa dulcifica y legitima el recorte del 2011, ni la soledad respalda el del 2013. Ambos recortan el sistema p├║blico de pensiones, ambos atentan contra derechos de ciudadan├şa fundamentales.

En el 2011 y ahora, se trata de retrasar la edad de jubilaci├│n y de ampliar el per├şodo de cotizaci├│n para que la pensi├│n resultante sea menor. En el 2013 y ahora, se quiere acabar con uno de los principios del sistema p├║blico de pensiones, el que demanda que exista una continuidad en las rentas, el que marca el art. 50 de la constituci├│n: “Los poderes p├║blicos garantizar├ín, mediante pensiones adecuadas y peri├│dicamente actualizadas, la suficiencia econ├│mica a los ciudadanos durante la tercera edad”. Tras la pantalla difusa de eso que llaman Europa, cuando quieren decir poderes econ├│micos trasnacionales, se intenta justificar que actualizar las pensiones al IPC supone poner en cuesti├│n la salud de la econom├şa del pa├şs, “Europa no lo permitir├í”. Se aleja el foco de la responsabilidad, se externaliza, y aqu├ş paz y despu├ęs a votar, ya da igual, las decisiones se toman fuera.

Ya no cuelan los subterfugios lig├║sticos que disfrazan este af├ín por reconvertir un derecho de ciudadan├şa en un nuevo producto del mercado. Ni la supuesta bondad de la mochila Austriaca, ni el enga├▒oso cientifismo de las cuentas nocionales, ni la supuesta “solidaridad” del factor de equidad intergeneracional en un pa├şs que encabeza las cifras de paro juvenil de la OCDE, ni el comod├şn del denominado factor de sostenibilidad que para todo vale, menos para mantener el poder adquisitivo de las pensiones, ni…

Toda esta parafernalia urge imponerla ahora que se est├í a las puertas de cerrar acuerdos en ese “apa├▒o” denominado Pacto de Toledo, donde los poderes econ├│micos de la mano de los medi├íticos, redoblan sus esfuerzos para, dig├ímoslo claro, frenar el “gasto” que ahora suponen las pensiones, imponer unas condiciones leoninas a la hora de acceder en el futuro a las mismas y potenciar el sistema complementario, el privado, es decir, derivar recursos del sistema p├║blico de pensiones a la selva del mercado, al s├ílvese quien pueda y tenga.

Desde los medios neoliberales, en m├║ltiples art├şculos, se demanda al poder pol├ştico que sea valiente, que baje las pensiones, que eleve la edad de jubilaci├│n y, como colof├│n, que potencie los planes privados de pensiones.

Nos remiten a esa especie de ├ępica carca y cutre que nos conduce a lo m├ís profundo del far west, al duelo al sol, donde el pistolero h├şper hormonado de testosterona al whyski, sin hielo, se afana en un proceso sin fin de mascar t├│xico neoliberal y escupir miseria y mala baba hasta el disparo final.

Invitar a esa cobarde valent├şa, utilizando su simplista sensibilidad unidireccional, donde la ├║nica salida posible es hundir, a├║n m├ís, a quienes ya tienen el agua al cuello, es tan injusto como miserable.

Redistribuir la riqueza, perseguir el fraude fiscal y la econom├şa sumergida, potenciar el bien com├║n, poner en pr├íctica los derechos humanos, los de ciudadan├şa, trabajar a favor de la justicia social, eso es ya otra pel├şcula, un gui├│n indescifrable para quien solo ve y escucha los cantos de sirena que dicta e impone el mercado.

Santiago Herranz Castro

yay@gaitassalamanca




Fuente: Rojoynegro.info