June 26, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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Melchor Sáiz-Pardo

La tragedia del viernes por la mañana en la valla de Melilla se agranda según pasan las horas. Las autoridades marroquíes admitieron a primera hora de la noche del sábado que las avalanchas y los enfrentamientos con los agentes del país vecino acabaron con 23 subsaharinos fallecidos, cinco más de los reconocidos el día anterior.

En cualquier caso, las cifras que las autoridades marroquíes van facilitando con cuenta gotas están siendo puestas en cuarentena por las ONG de aquel país, que suelen moverse con datos muchos más fiables. La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) asegura tener confirmados 27 decesos, mientras que la organización Caminando Fronteras afirma tener localizados 37 cadáveres en las morgues de Nador.

El desencadenante de la que ya es la mayor tragedia de la historia del vallado de Melilla y que, al menos, se ha cobrado la vida de 18 migrantes fue una batalla campal que duró más de media hora y en la que Marruecos empleó una dureza y una cantidad de medios nunca antes vistos, según explican fuentes policiales españolas y confirman diversos responsables de organismos de defensa de derechos humanos del otro lado de la frontera.

Pasadas las 8:30 del viernes, los altercados entre los 2.000 subsaharianos y los más de 500 gendarmes, policías y militares desplegados desataron una avalancha humana en una vaguada cercana al vallado de la ciudad autónoma, donde un grupo de subsaharianos, ayudados de una radial y armados de garfios y palos, se había hecho fuerte para tratar de reventar una puerta.

Para intentar disolver a la muchedumbre, las fuerzas marroquíes se emplearon a fondo. Respondieron a la violencia de los subsaharianos, devolviéndoles las piedras y lanzándoles todo tipo de objetos, además de usar gas lacrimógeno.

Cuando finalmente la zona se despejó, en el suelo quedaron los cuerpos de decenas de inmigrantes, según testigos presenciales. «Algunos estaban muertos, otros agonizantes, otros malheridos», apunta al teléfono un conocido activista de derechos humanos de la vecina Nador. Durante horas esas personas no recibieron ningún tipo de ayuda, denuncian también desde la AMDH y confirman diversos responsables de las fuerzas de seguridad españolas.

Los numerosos vídeos distribuidos por las ONG corroboran esta versión: en ninguna de las imágenes se ve a personal médico, ni se aprecia ningún intento de los uniformados marroquíes por evacuar a las personas que yacían inertes. Lo que sí se observa en una de las grabaciones distribuidas en las últimas horas por AMDH es que los funcionarios marroquíes, además de no asistir a los heridos tras la avalancha, maltrataron a los inmigrantes malheridos y, al menos ya en ese momento, indefensos. Hay golpes con porras, empujones y patadas por parte de los agentes del país vecino.

Violento y organizado

La filtración de las grabaciones sobre la actuación de las fuerzas marroquíes y la confirmación de, al menos, 18 fallecidos no hizo que el presidente del Gobierno cambiara un ápice sus palabras de reconocimiento a Rabat del viernes, antes de conocer la envergadura de la tragedia humana, cuando se felicitó de que los agentes al otro lado de la valla se hubieran «empleado a fondo» para evitar el salto. Pedro Sánchez volvió a defender este sábado la actuación de la gendarmería y culpó de todo a las mafias.

«Fue un ataque a la integridad territorial del país de forma violenta». Y, en este sentido, insistió en que la gendarmería marroquí «trabajó coordinadamente con las fuerzas y cuerpos del Estado para repeler ese asalto violento y organizado por las mafias que trafican con seres humanos». «Si hay un responsable de todo lo que parece que ha sucedido en la frontera son las mafias que trafican con seres humanos», reiteró.

Heraldo

Cadáveres.
Cadáveres de varios de los inmigrantes fallecidos en el intento de salto de la valla de Melilla.Cadáveres de varios de los inmigrantes fallecidos en el intento de salto de la valla de Melilla.Vocento



Fuente: Grupotortuga.com