May 25, 2023
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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Cinco de los 14 agentes y mandos de la Polic铆a Local de Palma de Mallorca juzgados por constituir una mafia policial al servicio del magnate Cursach y que finalmente fueron exonerados con el apoyo de la Fiscal铆a reclaman m谩s de dos millones en indemnizaciones. La prueba de cargo en la que se escudan podr铆a ser anulada.

Ana Mar铆a Pascual

El estramb贸tico e in茅dito caso Cursach est谩 a punto de entrar en una nueva fase: la venganza. El d铆a 5 de junio comienza en el Tribunal Superior de Justicia de Illes Balears (TSJIB) el juicio contra el juez Manuel Penalva, el fiscal Miguel 脕ngel Subir谩n y cinco agentes de la Unidad de Blanqueo de la Polic铆a Nacional, acusados de detenci贸n ilegal, revelaci贸n de secretos, prevaricaci贸n y obstrucci贸n a la justicia.

El pr贸ximo juicio es la puntilla a un caso 煤nico en la reciente historia procesal espa帽ola, como apuntan fuentes jur铆dicas a este diario, en el que una instrucci贸n compleja, llevada a cabo por un juez y un fiscal sin una m谩cula en su larga trayectoria, desvel贸 conexiones presuntamente delictivas entre miembros de la Polic铆a Local de Palma de Mallorca, pol铆ticos de la isla y un emporio empresarial que dominaba los negocios de la noche.

Sin embargo, el extra帽o viraje de la Fiscal铆a Anticorrupci贸n, junto con una reprobable actuaci贸n del juez Miguel Florit 鈥攓ue orden贸 la incautaci贸n de los m贸viles de dos periodistas para comprobar de d贸nde sal铆an unas supuestas filtraciones de informaci贸n judicial [esto fue declarado ilegal posteriormente]鈥 sent贸 la bases para tumbar la investigaci贸n de Penalva y Subir谩n y retirar los cargos a todos los acusados del caso Cursach, que fueron absueltos, con una petici贸n de perd贸n del fiscal Tom谩s Herranz.

La hora de la 鈥檝endetta鈥

De los 14 agentes y mandos de la Polic铆a Local de Palma que fueron procesados por haber aceptado prebendas, como sobres de dinero, servicios sexuales y drogas gratis en los locales del Grupo Cursach a cambio, por ejemplo, de realizar inspecciones de aforo abusivas en los locales que hac铆an la competencia a Cursach, cinco se han constituido como acusaci贸n particular en el juicio contra Subir谩n, Penalva y los agentes de Blanqueo.

En un principio todos los polic铆as enjuiciados se constituyeron como parte en la causa contra el juez y el fiscal, a trav茅s de la asociaci贸n JAVA (Asociaci贸n de V铆ctimas por Arbitrariedades Judiciales), que lleg贸 a pedir, sin 茅xito, prisi贸n provisional para Subir谩n y Penalva, hoy jubilados anticipadamente.

JAVA finalmente desisti贸 de constituirse como acusaci贸n particular y solo cinco polic铆as han acabado personados como presuntos perjudicados: Feliciano Franco, Carlos Tom谩s Pic贸, Alfonso Ram铆rez, Rafael Estarellas y Francisca Garc铆a. Todos, salvo Ram铆rez, estuvieron en prisi贸n provisional por la causa Cursach y sus derivadas.

En los escritos de acusaci贸n de los cinco, a los que ha tenido acceso P煤blico, se piden entre siete y 37 a帽os de prisi贸n para el juez y el fiscal por presuntas filtraciones a la prensa que vulneraron el derecho de los demandantes al honor, intimidad personal y familiar y presunci贸n de inocencia.

Adem谩s aseguran que los testigos fueron “inducidos” por parte de los acusados a declarar sobre el acoso que sufr铆an los locales competencia de Cursach por parte de la llamada patrulla verde, la unidad de la Polic铆a Local de Palma dedicada a las inspecciones de los locales de ocio.

Sexo gratis a cambio de “no fre铆rle con inspecciones”

Hay que subrayar que algunos de estos polic铆as fueron acusados de extorsionar a dichos establecimientos de ocio y prost铆bulos bajo amenazas de expedientes y sanciones a cambio de dinero y de disfrutar de servicios sexuales gratuitos.

De hecho, el due帽o de una discoteca de Palma, que adem谩s regentaba un prost铆bulo, lleg贸 a declarar en el juzgado que no le sal铆a rentable tener abierto el local porque los polic铆as, entre ellos dos de los que ahora piden c谩rcel para Subir谩n y Penalva, abusaban cuanto quer铆an de los servicios sexuales.

Como ha podido comprobar este diario en el sumario del caso Cursach, ese empresario describi贸 a uno de los agentes como “especialmente agresivo y ca帽ero” en las inspecciones injustificadas y asegur贸 que llegaban de repente unos 14 agentes uniformados y armados pidiendo el DNI, “metiendo mano” a las mujeres, con el solo fin de presionar para que accediera a facilitarles “sexo gratis” cuando quisieran; si no, “le freir铆an a inspecciones”. Del otro agente dijo que vejaba a las mujeres prostituidas.

La prueba de cargo que podr铆a ser anulada

Alegan los polic铆as en sus escritos de acusaci贸n que el chat que manten铆an el juez, el fiscal y los agentes de Blanqueo, descubierto a ra铆z de la incautaci贸n ilegal de los m贸viles de los periodistas, demuestra una “malintencionada investigaci贸n” porque “la verdad no interesaba”.

Al declarar el TSJIB nula la informaci贸n obtenida a trav茅s del registro de llamadas y la incautaci贸n posterior de los m贸viles de los dos periodistas, todo lo que se hubiera avanzado en la investigaci贸n como consecuencia de esa acci贸n, como es el mencionado chat, debe quedar anulado tambi茅n, seg煤n informan fuentes jur铆dicas a este medio.

La Fiscal铆a no quiso llevar al juicio a testigos clave

Llama poderosamente la atenci贸n que, sin mediar explicaci贸n justificada, los fiscales Juan Carrau y Tom谩s Herranz renunciaran a 56 testigos en el juicio de Cursach que pod铆an sostener las acusaciones de cohecho, entre otras, contra la trama policial y empresarial investigada.

Precisamente renunciaron a la docena de testimonios de antiguos camareros, porteros y mujeres prostituidas que se帽alaban a una veintena de polic铆as locales, siempre a los mismos, como receptores de prostituci贸n, drogas y alcohol gratis en los locales de Cursach, como la discoteca Tito鈥檚. Todos los agentes que fueron juzgados, y absueltos al retirar la Fiscal铆a los cargos, hab铆an sido se帽alados por todos estos testigos.

Por ejemplo, el testigo protegido 26, que hab铆a trabajado como camarero en una de las discotecas de Cursach, declar贸 que a la zona VIP acud铆an polic铆as locales que no pagaban por “las mujeres ni la coca铆na”; que las prostitutas eran trasladadas desde tres prost铆bulos de la ciudad.

El testigo protegido 29, que hab铆a trabajado en Tito鈥檚, declar贸 que el grupo de polic铆as identificados “consum铆an en exceso drogas especialmente coca铆na cristal” y que lo hac铆an en el despacho del director. Tambi茅n “consum铆an” mujeres, seg煤n dijo este testigo, uno de los m谩s represaliados precisamente por haber destapado lo que ocurr铆a en la discoteca emblema de Cursach.

Seg煤n dijo, “los polic铆as vert铆an sustancias en las copas de las prostitutas, camareras y bailarinas que eran reacias a mantener relaciones con ellos”. Esto provocaba en las chicas “una especial euforia y autom谩ticamente se volv铆an m谩s cari帽osas”.

Fiestas reservadas en la zona VIP

En la declaraci贸n del testigo 29 consta el siguiente relato de los hechos: “Que todo lo que est谩 relatando lo sabe el declarante porque lo ha presenciado y lo ha visto durante el trabajo. De la misma manera, sabe que todas las chicas que se negaban a hacer lo que exig铆an los jefes, como entrar en la Sala VIP en las circunstancias que ha dicho o participar en el juego de camisetas mojadas, etc… eran autom谩ticamente despedidas y sabe por ellas que nunca volvieron a encontrar trabajo en la isla y tuvieron que marcharse fuera”.

Este testigo mencion贸 especialmente a dos polic铆as, que recuerda que llevaban carpetas debajo del brazo y despachaban con el director del local en su despacho. “Ven铆an entre las dos y cuatro de la madrugada y se quedaban un par de horas, a veces se iban con ellas y que sabe por las chicas que quien pagaba eran los jefes”.

Otro camarero de Tito鈥檚 explic贸 ante el juez y el fiscal que a los polic铆as se les dispensaba “un trato de favor” y que se les organizaban fiestas reservadas en la zona VIP con chicas tra铆das de prost铆bulos de Mallorca.

Este y el resto de testigos identificaron a los mismos polic铆as, entre ellos los cinco que ahora piden c谩rcel para el fiscal y el juez y m谩s de dos millones de euros de indemnizaci贸n. En concreto, Feliciano Franco solicita un mill贸n como compensaci贸n por los “da帽os psicol贸gicos” que le ocasion贸 su detenci贸n y su paso por prisi贸n preventiva, entre diciembre de 2015 y abril de 2016.

P煤blico




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