June 26, 2022
De parte de Paco Salud
239 puntos de vista


VICENTE CUERVO CALVO,
anarcosindicalista, ASESINADO en Madrid por criminales de la ultraderecha en
1980

Vicente Cuervo Calvo era una persona
inquieta y comprometida ideol贸gicamente, como tantos otros j贸venes de esa
generaci贸n. Trabajaba en la f谩brica de Telefunken donde militaba en el
sindicato CNT. Tambi茅n participaba en la contracultura del momento, cooperando
en Lacochu (Laboratorio Colectivo de Chueca) y en revistas como Ajoblanco y
Hermano Lobo.

La ma帽ana del 10 de febrero de 1980,
los fascistas de fuerza nueva dirigidos por Blas Pi帽ar, hab铆an convocado un
mitin en las inmediaciones del cine Par铆s en Vallecas. D铆as antes, la joven
Yolanda Gonz谩lez hab铆a sido brutalmente asesinada por miembros de la extrema
derecha con la connivencia de algunos polic铆as. Nadie estaba dispuesto a ceder
a la provocaci贸n del fascismo que campaba por las calles de Madrid con la
consentimiento de la polic铆a.

Vallecas, como ahora, se caracterizaba
por su antifascismo, por su hist贸rica lucha contra el franquismo, un barrio obrero
y solidario, con una tela de ara帽a de asociaciones juveniles, organizaciones
vecinales, sindicales, pol铆ticas. En Vallecas, vecinos y organizaciones de
izquierdas se hab铆an movilizado con una manifestaci贸n de protesta, hartos de
asesinatos, palizas y atentados de los herederos de Franco.

Los vecinos llegaron cerca del Cine
Par铆s, y tambi茅n los fascistas, algunos en taxis y coches particulares y
protegidos por la polic铆a. De hecho, para salir de la plaza tuvieron que venir
de nuevo a buscarlos taxis. El pueblo los abuche贸; ellos, seguros de su
protecci贸n armada, cantaban sus himnos, insultando, provocando, agrediendo a
todo el que encontraban a su paso. La log铆stica corr铆a a cargo de la polic铆a,
que carg贸 con sa帽a contra los vecinos, la situaci贸n era tensa, hab铆a mucha
gente, y mucha rabia. 芦Vallecas zona roja, los fachas no pasar谩n禄. 芦FN
asesinos禄. Pintadas como 茅stas se pod铆an ver aquel d铆a en el barrio de
Vallecas.

Vicente Cuervo Calvo acudi贸 a la
protesta con su pareja y algunos amigos. Un fascista bien vestido, de unos 50
a帽os, pelo corto, cercen贸 la vida de Vicente, le dispar贸 varios tiros apuntando
a corta distancia, con la frialdad con la que las bandas fascistas ejecutaban
sus cr铆menes en aquellos a帽os de sangrienta transici贸n. Un crimen m谩s que se
pod铆a haber evitado suspendiendo el acto de provocaci贸n. Vicente fue trasladado
al hospital, donde comprobaron que le hab铆an barrido por dentro.

Algunos vecinos fueron testigos de los
hechos. Detuvieron a los fascistas F茅lix del Yelmo e Ignacio Ortega, que ten铆an
una pistola que hab铆a sido disparada. Quedaron en libertad, no se proces贸 a
nadie, no se identificB贸 a ning煤n sospechoso. La protecci贸n al crimen
organizado del fascismo funcionaba as铆 de bien. El caso de Vicente pas贸 a la
historia como un ejemplo m谩s de la impunidad de la violencia pol铆tica de la
ultraderecha durante los a帽os de la transici贸n. El caso fue sobrese铆do a los 3
meses, sin haber identificado a nadie.

Era la 茅poca del tercer gobierno de
Adolfo Su谩rez, con Antonio Ib谩帽ez Freire como ministro del Interior y Juan Jos茅
Ros贸n como gobernador civil de Madrid. La familia de Vicente fue presionada
para no continuar con el proceso judicial, con amenazas telef贸nicas an贸nimas, y
llamadas del mismo Ros贸n. Vicente es otro de los grandes olvidados de la
transici贸n. Su memoria no ha sido preservada por ning煤n homenaje de car谩cter
oficial. D茅cadas despu茅s de su muerte su familia exige verdad, justicia y
reparaci贸n. Porque las v铆ctimas de la violencia pol铆tica y de la impunidad
mueren 2 veces: asesinadas y olvidadas.

La represi贸n ten铆a, y tiene, la
funci贸n clara de mostrar las consecuencias de reivindicar m谩s all谩 de los
l铆mites aceptados por el sistema. Y lo que andaba en juego en aquellos a帽os no
eran solo reivindicaciones sociales, sino particularmente el modelo de
organizaci贸n pol铆tica del futuro estado espa帽ol, y los mecanismos de libertad o
represi贸n que regir铆an las relaciones y conflictos entre grupos y clases
sociales.

La 鈥渢ransici贸n y la democracia鈥
siguieron su camino, pero no Vicente, que buscando la libertad de manifestarse
dio su 煤ltima carrera huyendo de la violencia fascista y policial. Un sistema
que hablaba de libertades pero apenas juzg贸 esos cr铆menes, y los pocos
condenados nunca cumplieron sus penas de prisi贸n. Aquella democracia se asent贸
sobre cientos de cr铆menes fascistas. Vicente Cuervo, no te olvidamos, compa帽ero
del alma, compa帽ero.

Tulio Riomesta




Fuente: Pacosalud.blogspot.com