January 21, 2022
De parte de La Haine
327 puntos de vista

Foto: Eleanor Marx a los 18 a帽os, en 1873.

Nacida el 16 de enero de 1855, Eleanor Marx fue la hija menor de Karl y Jenny Marx. Fue una precursora del feminismo socialista y una de las dirigentes pol铆ticas y sindicales m谩s importantes de Gran Breta帽a. Eleanor milit贸 sin miedo, cautiv贸 a multitudes con sus discursos, sostuvo siempre la fidelidad a sus camaradas y a su familia y se convirti贸 en una te贸rica pol铆tica brillante. Y no solo eso: tambi茅n defendi贸 con firmeza los derechos de los ni帽os, hizo traducciones destacadas de cl谩sicos de la literatura europea, estudi贸 la obra de Shakespeare durante toda su vida y fue una actriz apasionada.

Desafortunadamente, hoy casi nadie conoce la historia de sus infatigables esfuerzos por mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, especialmente de las mujeres.

芦Avanzar禄

Cuando Eleanor naci贸, los Marx viv铆an en la extrema pobreza. Confinadas en un peque帽o y ruinoso departamento de Soho (Londres), la familia y su criada –Lenchen– apenas llegaban a fin de mes. Una serie de infortunios pesaban sobre su existencia material. Los padres de Eleanor sufr铆an los estragos de la represi贸n pol铆tica y del exilio, nadaban en deudas y padec铆an enfermedades cr贸nicas. A esa altura hab铆an perdido dos hijos –Guido y Franziska– y perder铆an uno m谩s, Edgard, que muri贸 a los ocho a帽os, cuatro meses despu茅s de que naciera Eleanor.

Pero todas las carencias materiales eran compensadas por la cultura intelectual del hogar. El padre y la hija menor desarrollaron un v铆nculo especial en torno a la lectura apasionada, el comentario de las obras de Shakespeare y el precoz inter茅s que mostr贸 Eleanor por la pol铆tica. En las cartas que escrib铆a de ni帽a a su t铆o, Lion Philips, discut铆a la opresi贸n nacional de Polonia, el destino de Blanqui como preso pol铆tico y su simpat铆a por Abraham Lincoln.

En cierto momento, dado su amor por los gatos, los padres de Eleanor empezaron a llamarla 芦Tussy禄 –que rimaba con 芦pussy cat禄– y el apodo termin贸 imponi茅ndose. La joven ten铆a una personalidad aventurera, cultivada en la lectura de las novelas de James Fenimore y Cooper y en los relatos marinos del capit谩n Marryat. Coleccionaba estampillas con avidez y cuidaba a todas las mascotas de la familia.

A la joven Marx no le gustaba la escuela. A diferencia de sus hermanas, no dur贸 mucho en el colegio de mujeres de South Hampstead. Tussy fue atea desde muy joven, y era reacia al enfoque parroquial y patriarcal de la instituci贸n, que formaba a las mujeres en la correcci贸n y la obediencia.

Aunque dej贸 la escuela, Tussy no dej贸 de tener una educaci贸n de primera. La atm贸sfera intelectual de su hogar era m谩s que suficiente, y Friedrich Engels y Lizzy Burns, su compa帽era irlandesa, tuvieron una influencia mucho m谩s profunda en Eleanor que las se帽oritas del South Hampstead. El 芦t铆o 脕ngel禄 –nombre con el que la joven llamaba a Engels– enviaba libros para discutir y Lizzy Burns brindaba educaci贸n pr谩ctica en historia y pol铆tica. Burns pertenec铆a al movimiento republicano irland茅s y convirti贸 a Tussy en una hermana feniana. Eleanor compraba el Irishman, prensa nacionalista, y se ataba el pelo con cintas verdes en se帽al de apoyo a la causa republicana.

Liberarse

Despu茅s de la derrota de la Comuna de Par铆s en 1871, la casa Marx se llen贸 de refugiados pol铆ticos franceses. Entre los exiliados estaba Hyppolyte Prosper-Olivier Lissagaray, uno de los comuneros m谩s destacados. Aunque se convirti贸 en el primer amor de Tussy, el padre de la joven desaprob贸 la relaci贸n. Sus otras dos hijas se hab铆an casado con revolucionarios franceses sin carreras estables y Marx no quer铆a que sucediera otra vez lo mismo.

Pero Marx tambi茅n estaba actuando de manera ego铆sta: en esa 茅poca depend铆a mucho de Eleanor, tanto en t茅rminos intelectuales como emocionales, y eso termin贸 atentando contra la independencia de su hija. Eleanor no solo se desempe帽aba como su investigadora asistente, trabajando duramente en el British Museum, sino que Marx parec铆a vivir en parte a trav茅s de ella. Es conocida su confesi贸n: 芦Jennychen se parece bastante a m铆, pero Tussy es id茅ntica禄.

Eleanor no quer铆a ser la hija ama de casa. A los dieciocho a帽os rompi贸 con sus padres y se mud贸 a la costa de Brighton. Siendo una mujer con poco dinero y casi sin educaci贸n formal, no debe haber sido una definici贸n f谩cil. Eleanor todav铆a sal铆a con Lissagaray –conocido como 芦Lissa禄–, y lo ayud贸 a editar y traducir al ingl茅s su historia de la Comuna de Par铆s mientras buscaba trabajo como docente para mantenerse.

Tussy se esforzaba para mostrarles a sus padres que pod铆a valerse por s铆 misma. Finalmente consigui贸 un cargo en un seminario para mujeres j贸venes en Sussex Square. Ella y Lissa hac铆an largas caminatas por la costanera, y, como dice Rachel Holmes, bi贸grafo de Eleanor, pasaban el tiempo 芦saboreando pescados y papas fritas, anguilas, almejas y buccinos en el muelle, fumando un cigarrillo atr谩s de otro, conversando y debatiendo sus lecturas禄. Seg煤n sus amigos y vecinos, Lissa era el prometido de Eleanor.

Pero la declaraci贸n de independencia no dur贸 mucho. Sus padres estaban preocupados porque los 芦esponsales禄 permitir铆an que la pareja caminara libremente en p煤blico y participara de actividades restringidas tradicionalmente a los matrimonios. Karl y Jenny quer铆an que Tussy volviera a casa y se alejara de su amante. Eleanor se resisti贸, pero los Marx insistieron y terminaron ganando: Eleanor abandon贸 su cargo docente y volvi贸 al hogar de sus padres en Modena Villas.

Se deprimi贸 y su resentimiento se transform贸 en una anorexia. Marx estaba aliviado porque su secretaria favorita estaba de nuevo a su lado, pero ella en realidad sufr铆a enormemente la actitud posesiva y dominante de su padre.

Pero incluso en medio de ese tormento, la actuaci贸n, el teatro y las artes siguieron siendo una fuente consistente de alegr铆a. En 1877, Eleanor fund贸 el 芦Dogberry Club禄, bautizado en honor al torpe personaje de Mucho ruido y pocas nueces de Shakespeare, y tambi茅n se uni贸 a varias sociedades literarias dedicadas al Bardo y a Percy Bysshe Shelley. Se hab铆a convertido en una excelente traductora y su versi贸n de Emma Bovary, de Flaubert, rein贸 sobre todas las otras ediciones inglesas hasta los a帽os 1950.

A los veinticinco a帽os, Eleanor perdi贸 a su madre. El compromiso inquebrantable de Jenny Marx jug贸 un rol fundamental en la formaci贸n socialista y feminista de Eleanor. La vida de Jenny fue bastante dura y ella no quer铆a que su hija sufriera las mismas adversidades.

Tres a帽os despu茅s, Jennychen, hermana mayor de Eleanor, muri贸 de un c谩ncer de vejiga, y Karl muri贸 de bronquitis y pleuritis. Eleanor colabor贸 con la conservaci贸n del legado de su padre escribiendo una de sus primeras biograf铆as y continuando su lucha por el comunismo internacional. Con el tiempo, empez贸 a enfatizar la liberaci贸n de las mujeres, los derechos de los ni帽os y el activismo sindical.

Poco tiempo despu茅s de la muerte de su madre, Eleanor termin贸 oficialmente su relaci贸n con Lissa. La Tercera Rep煤blica hab铆a concedido la amnist铆a de los excomuneros, y Eleanor, a diferencia de sus hermanas, no sigui贸 a su revolucionario parisino camino a casa. Pronto conocer铆a al hombre con el que –para bien o para mal– pasar铆a el resto de su vida.

La cuesti贸n de la mujer

Eleanor conoci贸 a Edward Aveling en la sala de lectura del British Museum, centro de encuentro de intelectuales socialistas y librepensadores, incluidos ciertos exmiembros de la Sociedad Fabiana, como Beatrice Webb y George Bernard Shaw. Aveling, profesor de ciencias y laicista, populariz贸 las ideas de Charles Darwin y el ate铆smo. Sus manuales de ciencias tuvieron muy buena recepci贸n y ten铆a cierta facilidad para la poes铆a y el teatro. Eso atrajo a Eleanor y los enamorados r谩pidamente empezaron a presentarse entre sus amigos como marido y mujer, aun cuando nunca se casaron legalmente.

Eleanor y Edward ten铆an mucho en com煤n: su amor por el teatro y su compromiso con el socialismo, y tambi茅n compart铆an ideas sobre el concepto de 芦amor libre禄, que defin铆an como la capacidad de amar a quien uno quisiera. Edward llev贸 esta noci贸n a l铆mites bastante hip贸critas y tuvo muchas aventuras a espaldas de Eleanor. Mientras ella prove铆a econ贸micamente a la familia, Aveling acumulaba deudas con sus muchas –y con frecuencia j贸venes– amantes. De hecho, el donjuanesco personaje de Louis Dubedat, que aparece en El dilema del doctor de Bernard Shaw, est谩 inspirado en Edward.

En 1886, la pareja colabor贸 en la redacci贸n de 芦La cuesti贸n de la mujer禄, aunque lo cierto es que el grueso del trabajo sali贸 de la pluma de Eleanor. El principal argumento del texto es que los hombres y las mujeres deben trabajar codo a codo para superar la opresi贸n de las mujeres, y que la liberaci贸n femenina es una condici贸n necesaria del socialismo. Las cuestiones vinculadas al g茅nero, al matrimonio y a la vida cotidiana de las mujeres bajo el capitalismo no deb铆an ser ajenas al materialismo hist贸rico, pues son esenciales a su objeto.

Contra el puritanismo victoriano reinante, Eleanor planteaba sin ambages la necesidad de una verdadera educaci贸n sexual:

A medida que nuestros ni帽os y ni帽as crecen, todo lo concerniente a las relaciones sexuales se vuelve algo misterioso y vergonzoso. Por ello se genera al respecto una malsana curiosidad. El esp铆ritu se concentra excesivamente en el tema, durante mucho tiempo queda insatisfecho o no satisfecho del todo, y as铆 termina desarrollando una condici贸n m贸rbida. Nuestro punto de vista es que los padres y los hijos deben hablar de los 贸rganos sexuales con la misma franqueza y libertad con la que hablan del aparato digestivo. Oponerse a ello no es m谩s que la manifestaci贸n de un prejuicio vulgar contra la ense帽anza de la fisiolog铆a.

Eleanor no criticaba ni denunciaba la lucha de las feministas de clase media por el sufragio. En su an谩lisis, las mujeres de clase media se hab铆an convertido en proletarias de sus propios hogares, relegadas como estaban frente a sus esposos. Sin embargo, Eleanor argumentaba que los 芦derechos de las mujeres禄 sin lucha de clases siempre ser铆an limitados, y que el feminismo de clase media estaba m谩s interesado en competir con los hombres que en liberar del capitalismo a la clase obrera.

Tambi茅n afirmaba que es imposible eliminar la desigualdad entre los g茅neros de la estructura del capitalismo, pues aquella desigualdad es la que hace a este 煤ltimo posible. Los patrones sacan provecho de las divisiones entre hombres, mujeres y ni帽os para mantener los salarios bajos y las ganancias elevadas. En otros t茅rminos, los capitalistas tienen un incentivo material para ser patriarcales y sexistas, y los hombres y las mujeres deben unirse en los mismos sindicatos y organizaciones para luchar contra los patrones.

Eleanor no cre铆a en los roles de g茅nero prestablecidos. En sus propias palabras, 芦la “vocaci贸n natural” de las mujeres es tan inexistente como la la ley “natural” de la producci贸n capitalista, o el l铆mite “natural” del valor producido por los obreros que debe volver a ellos en calidad de medios de subsistencia禄. Muchas de sus ideas siguen siendo radicales hasta el d铆a de hoy.

La activista

Eleanor Marx no luch贸 por el socialismo como idea te贸rica, sino como realidad pr谩ctica. Estaba completamente comprometida con el internacionalismo y, en 1884, abandon贸 la Federaci贸n Socialdem贸crata (SDF) tras el giro nacionalista de la organizaci贸n, que la llev贸 a poner el eje en los obreros brit谩nicos a expensas de sus hermanos y hermanas de todo el mundo. En oposici贸n a H. M. Hyndman, dirigente de la SDF de miras oportunistas y parlamentaristas, Eleanor y Edward fundaron, junto a William Morris, la Liga Socialista. En 1897, tras fracasar en su t谩ctica de transformar el Partido Laborista Independiente, abiertamente cristiano y reformista, en una organizaci贸n marxista, Eleanor volvi贸 a la SDF para trabajar en la construcci贸n de un frente antimperialista contra las pol铆ticas que Gran Breta帽a impon铆a en Sud谩frica y en la India.

Eleanor particip贸 en muchas huelgas obreras brit谩nicas. Se desempe帽贸 como educadora, activista y portavoz, pero tambi茅n realiz贸 tareas menos glamorosas, vinculadas con el trabajo de oficina y el papeleo. Dirigi贸 la huelga portuaria de Londres, que logr贸 parar efectivamente el transporte mar铆timo de la ciudad, la huelga gasera de Silvertown, donde recibi贸 el apodo de 芦Vieja fogonera禄, y la huelga de las de los peladores de cebolla, en el marco de la que logr贸 sindicalizar a cuatrocientas mujeres.

Rachel Holmes describe los efectos que tuvo su intervenci贸n en este 煤ltimo caso:

Fijaron los t茅rminos de la jornada laboral de ocho horas y un salario m铆nimo, mejoraron las condiciones de trabajo y conquistaron el derecho a huelga. Crosse & Blackwell no fueron capaces de satisfacer la demanda de los minoristas durante una semana entera. La direcci贸n trat贸 de sobornar a las mujeres con aumentos de salarios selectivos y, cuando la desesperaci贸n lleg贸 a su l铆mite, empezaron a prometer cerveza gratis para todos los empleados. Todas las ofertas fueron rechazadas; los peladores ganaron.

Estas huelgas allanaron el camino del movimiento obrero brit谩nico moderno. Eleanor y Edward tambi茅n acompa帽aron a Wilhelm Liebnecht a observar las condiciones laborales de los EEUU, donde se la joven Marx se convirti贸 en una partidaria apasionada de los anarquistas de Haymarket, que en ese momento estaban siendo juzgados en Chicago, y los defendi贸 de las acusaciones falsas por atentados que les imputaba un sistema legal injusto. El activismo de Tussy era intr茅pido y resuelto, y nunca perdi贸 de vista su objetivo final: emancipar a la clase obrera.

Muerte y legado

En el lecho de muerte de Engels, Eleanor y su hermana Laura se enteraron de que Karl era el padre de Freddy Demuth, hijo concebido por Lenchen, la criada de los Marx. Engels hab铆a asumido la paternidad para salvar a Marx de la deshonra. Edward Aveling tambi茅n se enter贸 de la novela y muchos bi贸grafos de Eleanor especulan con que utiliz贸 la informaci贸n para extorsionar a Freddy y a Eleanor a cambio de dinero.

Eleanor termin贸 descubriendo las mentiras y los enga帽os de Edward, entre los que figuraba el hecho de que nunca hab铆a querido divorciarse de su primera esposa porque deseaba heredar su dinero. En realidad, segu铆a junto a Eleanor por el mismo motivo: quer铆a su herencia, que inclu铆a todo el legado de Engels y el control sobre las obras de Marx.

La decepci贸n de Eleanor toc贸 nuevos l铆mites cuando se enter贸 de que Edward se hab铆a casado en secreto con Eva Frye, una de sus j贸venes estudiantes. La noticia lleg贸 poco despu茅s de que Eleanor pasara muchos meses cuidando a su compa帽ero de una enfermedad de los ri帽ones. Durante d茅cadas, sus amigos y su familia hab铆an advertido a la joven Marx que Edward no la merec铆a –era mentiroso, infiel y manipulador–, pero Eleanor hab铆a decidido permanecer a su lado y concentrarse en su actividad pol铆tica.

Con tantos golpes amorosos, sumados a la muerte de Engels y a la verdad sobre su hermano Freddy, Eleanor inici贸 una espiral descendente. Seg煤n Holmes, Edward:

prometi贸 casarse con ella cuando su esposa legal muriera; prometi贸 que tendr铆an hijos cuando llegara el momento adecuado; dec铆a constantemente que proveer铆a la mitad correspondiente de sus ingresos cuando una de sus obras acad茅micas o teatrales tuviera 茅xito.

Pero tantas promesas falsas y mentiras terminaron pas谩ndole factura a Tussy. El 31 de marzo de 1898, Eleanor Marx fue encontrada sin vida. La causa: ingesta de cianuro. Se especul贸 mucho con el tema: 驴fue un suicidio o un asesinato? Sea como sea, no cabe duda de que Edward Aveling siempre hab铆a abusado de ella.

Pero no es eso lo que debemos recordar de Eleanor Marx. Debemos recordarla y celebrarla como la mujer luchadora que fue, como una verdadera pionera del marxismo feminista.

jacobinlat.com. Traducci贸n: Valent铆n Huarte




Fuente: Lahaine.org