December 6, 2020
De parte de Asociacion Germinal
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El ├║ltimo n├║mero de la revista PAPELES analiza la influencia de las ├ęlites

En 2020, m├ís de la mitad de estas doscientas grandes fortunas (64%) se localizan en Catalu├▒a, Madrid, Comunidad Valenciana y Pa├şs Vasco, concentr├índose en estas ├íreas un valor patrimonial que representa casi la mitad (48,2%) del total.

En el estudio de la econom├şa brilla por su ausencia la cuesti├│n del poder. El enfoque convencional suele dejar en la oscuridad actividades econ├│micas que no son m├ís que meras operaciones de apropiaci├│n de la riqueza (social y natural), que llevan a cabo determinados individuos y empresas con el apoyo del Estado a trav├ęs de la distribuci├│n discrecional de contratas, concesiones o licencias.

En el pa├şs de los aeropuertos y radiales sin tr├ífico que los justifique, del boom inmobiliario y del tsunami urbanizador sin apoyatura demogr├ífica y de las corruptelas que asoman por cada esquina, es muy probable que el grado de fusi├│n alcanzado entre las ├ęlites econ├│micas y pol├şticas no encuentre parang├│n con el de otros pa├şses de nuestro entorno.

ÔÇťLos miembros de la ├ęlite del poder comparten origen, trayectorias y experiencias vitales y suelen estar ligados por lazos familiares, econ├│micos o sociales. Poseen adem├ís el inter├ęs com├║n de mantener el sistema que les favorece, por lo que trenzan redes de relaciones y troquelan instituciones para mantener y reforzar su posici├│n prominenteÔÇŁ, expone en la Introducci├│n al n├║mero Santiago ├ülvarez Cantalapiedra, director de la Revista Papeles.

ÔÇťUna gran parte de la burgues├şa local ha dejado de constituir una capa empresarial, dejando la gesti├│n a un gran ej├ęrcito de profesionales, y se han convertido en meros buscadores de rentas en los mercados financieros e inmobiliariosÔÇŁ, sostiene en el art├şculo titulado ÔÇťLas ├ęlites capitalistas espa├▒olas entre dos crisisÔÇŁ, Albert Recio, profesor honor├şfico de Econom├şa Aplicada de la Universidad Aut├│noma de Barcelona.

┬┐Cu├íles son las redes de poder m├ís influyentes en cada gobierno? ┬┐Qu├ę cambios se producen con cada periodo electoral? ┬┐Qu├ę perfiles mayoritarios ocupan las posiciones sociales dotadas de mayor capacidad de decisi├│n? ┬┐Cu├íles son los resultados concretos de estas condiciones?  ÔÇťLa morfolog├şa burocr├ítica e ideol├│gica puede persistir, aunque sus componentes humanos se retiren o dimitanÔÇŁ, concluye Andr├ęs Villena en el texto titulado ÔÇťLa ├ęlite tecnocr├ítica como garant├şa de la continuidad olig├írquica en Espa├▒aÔÇŁ.

Las ├ęlites econ├│micas tienen numerosos mecanismos de influencia sobre los poderes pol├şticos: formales e informales. Una parte de la ├ęlite pol├ştica y de la administraci├│n forma parte ella misma de la ├ęlite econ├│mica, bien por origen social, bien por la existencia de numerosas y variadas puertas giratorias, no solo de los pol├şticos de m├ís alto nivel (el caso m├ís vistoso), sino tambi├ęn de muchos cargos medios que ocupan puestos en sectores econ├│micos clave, como es el caso de altos t├ęcnicos de Hacienda que ocupan puestos relevantes en empresas de asesor├şa fiscal.

Los grupos dirigentes no ejercen el poder en el vac├şo, sino al amparo de marcos institucionales que establecen las reglas de juego propicias para sus exclusivos intereses. ÔÇťEl poder reticular de este grupo de grupos aproxima a una parte de la burocracia de ├ęlite a las redes que trascienden los periodos electorales, formando as├ş parte de los mecanismos de intercambio entre las distintas ├ęlites de poderÔÇŁ, seg├║n Andr├ęs Villena,  doctor en Sociolog├şa y economista.

Desde mediados del siglo XX, con la modernizaci├│n del r├ęgimen franquista, a partir del Plan de Estabilizaci├│n de 1959, los tecn├│cratas vinculados al Opus Dei y al mundo empresarial comienzan a desplazar al ej├ęrcito, a la jer├írquica eclesial y a los sectores falangistas de los principales n├║cleos de decisi├│n. Va llegando al poder una ├ęlite tecnocr├ítica que se conformar├í como el m├íximo garante de la continuidad de la oligarqu├şa espa├▒ola. Tal y como apunta Andres Villena ÔÇťLa democracia espa├▒ola, pese a haber articulado mecanismos de separaci├│n de poderes y de protecci├│n social que algunos gobiernos han logrado expandir con cierto ├ęxito, se ha fundamentado, desde el final de la Transici├│n, en una imperfecta sustituci├│n entre gobernantes atentos, persuasivos y negociadores zorrosÔÇŁ.

El nivel de adaptaci├│n de estas ├ęlites al proceso de globalizaci├│n de los ├║ltimos a├▒os del siglo pasado, optando por un modelo especialmente rentable para sus intereses, ha sido notable. ÔÇťUn modelo en gran medida depredador y rentistaÔÇŁ, apostilla Albert Recio.

ÔÇťEstas criaturas gubernativas han mantenido importantes rasgos en com├║n: un fuerte componente burocr├ítico en los ministerios de m├ís peso, un discurso econ├│mico con escasas variaciones en lo esencial, as├ş como una fuerte vocaci├│n de colaboraci├│n con el mundo econ├│mico-empresarial que, en muchas ocasiones, ha contribuido a difuminar las barreras existentes entre la administraci├│n de los asuntos p├║blicos y los de las grandes empresas privadasÔÇŁ, apunta Andr├ęs Villena.

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Fuente: Asociaciongerminal.org