February 4, 2023
De parte de Nodo50
2,094 puntos de vista

Hace un mes que asumi贸 el nuevo gobierno en Brasil, cuyo lema es 鈥淯ni贸n y Reconstrucci贸n鈥, intentando reflejar el dif铆cil momento por el que transita el pa铆s. El presidente Lula ha enfatizado en sus alocuciones y encuentros con diversos actores del quehacer nacional que el pa铆s est谩 saliendo de un periodo tenebroso y de oscurantismo hasta ahora in茅dito en la historia de la Rep煤blica.

Con el pasar de los d铆as tenemos m谩s informaciones sobre la tragedia humanitaria vivida por el pueblo Yanomami, historias escalofriantes de horror, hambruna y muerte causadas por diversos tipos de usurpadores con la complicidad de los 贸rganos del gobierno federal, especialmente de la Fundaci贸n Nacional de los Pueblos Ind铆genas (FUNAI) que fue totalmente permisiva y omisa con la acci贸n devastadora de los garimpeiros (extractores de oro y otros metales), ocupantes fraudulentos de tierras (grileiros) pescadores ilegales y grupos de madereros explotadores de la floresta amaz贸nica.

Las im谩genes estremecedoras de ni帽os y ni帽as muriendo de desnutrici贸n, envenenamiento por mercurio y variadas enfermedades (malaria, neumon铆a, viruela, verminosis y diarrea) no dejan ninguna duda respecto a la dimensi贸n monstruosa de este verdadero exterminio que estaba aniquilando a las comunidades que habitan en ese territorio amaz贸nico. Un genocidio evidente que deber铆a llevar a que Bolsonaro sea juzgado por el Tribunal Penal Internacional de La Haya como principal agente provocador del asesinato directo o de muerte por desnutrici贸n y enfermedades de ni帽os, j贸venes y adultos de dicho pueblo originario.

Para que la acci贸n criminal de estos agentes y predadores sea realizada con total impunidad es necesario que exista una enorme cadena de c贸mplices, encubridores y sostenedores ubicados en muchos espacios de la vida nacional, empezando por el Poder Ejecutivo que permit铆a o estimulaba la connivencia de sus diversos 贸rganos de fiscalizaci贸n. Estos grupos delictivos tambi茅n cuentan con la indiscutible colaboraci贸n de diversos gobernadores, senadores, diputados, alcaldes, concejales, miembros del Ej茅rcito y de la Polic铆a Federal, traficantes de drogas y armas, empresarios, comerciantes, transportistas, constructores civiles, pilotos de avi贸n y un largo etc茅tera de personas y conglomerados que se han enriquecido con dichas actividades il铆citas.

Aunque la tragedia del pueblo Yanomami se agrav贸 exponencialmente durante el gobierno Bolsonaro, su abandono por parte del Estado brasile帽o no es un fen贸meno reciente. Ya hace casi 44 a帽os, el d铆a 2 de agosto de 1979, el poeta Carlos Drummond de Andrade escribi贸 una columna en el diario O Globo con el t铆tulo de No dejen acabar con los yanomamis, en la cual advert铆a con profunda preocupaci贸n en una de sus partes: 鈥淟os Yanomamis corren en este momento un grave riesgo y est谩n necesitando de nosotros. No es necesario volar hasta all谩 para ayudarlos. Basta, primero, que tomemos conocimiento de la existencia de ellos, del modo de vivir que les es peculiar y de la situaci贸n que enfrentan, sin garant铆as y sin posibilidades de autodefensa鈥.

Dicho alegato ha pasado pr谩cticamente inadvertido durante todos los gobiernos instalados desde aquella 茅poca, salvo en los dos primeros mandatos del presidente Lula y de la presidenta Dilma Rousseff, periodos en que se aplic贸 efectivamente la ley de demarcaci贸n de las tierras ind铆genas como parte de una pol铆tica de Estado. Esta ley tiene el prop贸sito de garantizar el derecho de los pueblos ind铆genas a desarrollar su vida (f铆sica, cultural, espiritual, social, econ贸mica y pol铆tica)y las consiguientes actividades en un determinado territorio, asegurando la protecci贸n de ese espacio vital e impidiendo su ocupaci贸n por terceros.

Pero la situaci贸n de abandono y miseria en que se encuentra el pueblo Yanomami -que ahora ha sido vastamente difundida por los medios a partir de la visita del presidente Lula a su h谩bitat en el estado de Roraima-, viene a sumarse a la situaci贸n de extrema pobreza y hambruna que sufren numerosos segmentos de la poblaci贸n brasile帽a. Son 33 millones de personas que revelan la infamia que representa el reingreso de Brasil al 鈥淢apa del Hambre鈥.

Adem谩s, se deterioraron ostensiblemente los principales indicadores en materia de educaci贸n, salud, vivienda, empleo, salarios, inflaci贸n, poder adquisitivo, previsi贸n, saneamiento b谩sico, transporte, infraestructura, medioambiente, seguridad ciudadana, violencia urbana y rural, criminalidad. Va a ser una tarea tit谩nica remontar este panorama en el contexto de una acumulaci贸n de carencias y de una recuperaci贸n econ贸mica ralentizada, tal como indican las predicciones de agencias y organismos especializados multilaterales. 

Esa es la herencia que ha dejado un gobierno que mostr贸 todo su desprecio por los m谩s desamparados, por las minor铆as invisibilizadas y por los pueblos originarios. Un enorme esfuerzo de reconstrucci贸n va a tener que ser desplegado por el actual gobierno para enfrentar este y otros flagelos que comprometen el futuro de millones de ciudadanos. Y para eso, el ejecutivo necesita de una vasta red de apoyos en todas las esferas de la estructura econ贸mica y sociopol铆tica nacional, empezando por el Congreso que posee la prerrogativa de apoyar o rechazar los diversos planes, programas y proyectos elaborados por la administraci贸n central.

Los costos de la gobernabilidad

Acaba de ser reelecto para la presidencia de la C谩mara de Diputados, Arthur Lira [1], la expresi贸n m谩xima del fisiologismo pol铆tico del pa铆s. Esta victoria de Lira, implica un serio obst谩culo para las posibilidades de retomar la confianza de la ciudadan铆a en su clase pol铆tica y para la normalizaci贸n de una saludable convivencia parlamentaria.

Arthur Lira representa lo m谩s abyecto de la vida pol铆tica brasile帽a, un personaje con pr谩cticas mafiosas, un simulador oportunista, cuyos mayores m茅ritos consisten en erigirse como l铆der de esa facci贸n nefasta de partidos y congresistas vulgarmente conocida como centr茫o, que como es ampliamente conocido, utiliza la m谩quina pol铆tica para beneficio propio, para aumentar la influencia y el poder en sus respectivos corrales electorales y, simult谩neamente, para alcanzar el enriquecimiento de sus integrantes.

En los 煤ltimos dos a帽os, mientras ocup贸 la presidencia de la C谩mara, el diputado Lira desestim贸 m谩s de 140 solicitudes de apertura de procesos de impeachment contra Bolsonaro y consigui贸 aprobar el escandaloso esquema del presupuesto secreto, que le permit铆a a los parlamentarios hacer uso de grandes sumas de dinero sin tener que rendir cuentas de los valores asignados a determinados proyectos (si es que los hab铆a) o hacia donde esos recursos eran destinados. En definitiva, una de las mayores aberraciones de cualquier sistema pol铆tico que se dice democr谩tico.

Por medio de este mecanismo, el diputado Lira consigui贸 un apoyo incontestable del resto de sus pares, operando como un verdadero 鈥減adrino鈥 en un sistema de corrupci贸n desatada a plena luz del d铆a que, finalmente, fue extinguida a trav茅s de una resoluci贸n del Superior Tribunal Federal (STF).

A pesar de todos estos antecedentes, Arthur Lira pudo contar con el apoyo de los diputados del Partido de los Trabajadores y de la mayor铆a de los parlamentarios que conforman la base aliada. Es la鈥渧uelta de mano鈥 que proporciona el ejecutivo a quien no puso mayores obst谩culos para la aprobaci贸n de la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC de la Transici贸n) necesaria para aumentar el presupuesto destinado a reinstalar el Programa Bolsa Familia y otras pol铆ticas sociales.

Ciertamente el triunfo avasallador de Lira solo viene a reforzar la consolidaci贸n de un poder hipertrofiado que utilizar谩 para chantajear invariablementea la actual situaci贸n, transform谩ndose en una persistente amenaza para la mayor parte de las iniciativas gubernamentales que representen un riesgo para los privilegios y favores que pretenden obtener los legisladores del centr茫o que sustentan su liderazgo. Tampoco se debe olvidar que el presidente de la C谩mara es la 煤nica persona que puede iniciar un proceso de impeachmentcontra el mandatario.

Este es el escenario que deber谩 sortear el presidente Lula en una C谩mara de Diputados contaminada y cruzada por los intereses m谩s espurios que puedan existir. Muchos apuestan en la capacidad de negociaci贸n mostrada por Lula durante su larga trayectoria sindical y pol铆tica, forjada desde la 茅poca en que era un dirigente metal煤rgico en el ABC paulista a mediados de los a帽os setenta. 

En el caso del Senado, la victoria de Rodrigo Pacheco para un nuevo periodo le otorga un respiro relativo al gobierno, pues su reelecci贸n significa la derrota del candidato bolsonarista, Rogerio Marinho, que promet铆a hostigar la vida de la reciente gesti贸n, adem谩s de fortalecer las posiciones de una extrema derecha radicalizada dentro del Senado. [2]

Con las presidencias de ambas c谩maras definidas y los diversos comit茅s legislativos instalados, el gobierno Lula tendr谩 que articular un conjunto complejo de medidas en todos los 谩mbitos apuntados anteriormente. En el campo de la econom铆a ya se presenta una votaci贸n trascendente para el ejecutivo en los pr贸ximos meses: la aprobaci贸n de la reforma tributaria. Como Lula no tiene mayor铆a para aprobar la propuesta del gobierno, deber谩 negociar el apoyo de parlamentarios que hasta hace poco tiempo atr谩s se encontraban apoyando la reelecci贸n del ex capit谩n.

Existe la creencia bastante extendida de que los gobiernos (nacionales, regionales o comunales) cuando asumen cuentan con una aprobaci贸n indulgente por parte de la prensa, la clase pol铆tica y los electores, una especie de 鈥渓una de miel鈥 que dura aproximadamente tres meses. Durante este periodo las distintas administraciones contar铆an con el benepl谩cito de la poblaci贸n para realizar las pol铆ticas p煤blicas m谩s osadas de su mandato. No es el caso del presente gobierno de Lula da Silva.

En primer lugar, porque va a tener que lidiar con un parlamento adverso que tratar谩 de poner obst谩culos permanentes a su gesti贸n, especialmente los adherentes de la extrema derecha bolsonarista que obtuvieron muchos esca帽os en ambas c谩maras.[3] Seguidamente, porque despu茅s de la grave crisis econ贸mica por la que atraves贸 el pa铆s -crisis profundizada por la pandemia-, las necesidades y las expectativas de mejor铆a por parte de la poblaci贸n son monumentales y le dan un car谩cter de urgencia a toda medida paliativa o compensatoria que emprenda el gobierno.

Por su parte, la ultraderecha sigue mostrando sus garras y pese a las derrotas consecutivas que ha enfrentado en sus intentos golpistas, contin煤a inundando las redes sociales con noticias falsas y llamados a subvertir el Estado Democr谩tico de Derecho. Estos grupos extremistas no han detenido su accionar, siguen movilizados pese a todos los procesos que se han instaurado contra quienes incitaron, financiaron, invadieron y depredaron hace menos de un mes las sedes de los tres poderes.

Por lo mismo, ser谩 necesario compatibilizar la necesaria exigencia de sentenciar a los v谩ndalos de extrema derecha que intentaron y siguen intentando dar un golpe contra las instituciones democr谩ticas, con las negociaciones para conseguir avanzar en la aplicaci贸n del programa de gobierno, que hiere los intereses de ciertos poderes f谩cticos que funcionaron con total desparpajo e impunidad durante el gobierno anterior.

Notas

[1] La reelecci贸n contundente de Arthur Lira cont贸 con el apoyo de un amplio espectro de partidos (desde la izquierda hasta la extrema derecha) que constituyeron un bloque con 20 de los 23 conglomerados con representaci贸n en la C谩mara, obteniendo 464 votos de un total de 513 diputados. El candidato Chico Alencar del PSol, levantando una candidatura testimonial, consigui贸 el respaldo de su partido, del partido Rede y de otros diputados independientes, que le permitieron sumar 21sufragios.

[2]En una disputa que fue adquiriendo contornos de una tercera vuelta, Rodrigo Pacheco obtuvo 49 votos frente a su contendor que conquist贸 32 preferencias entre los senadores.

[3] Entre los 27 senadores electos en octubre de 2022, se encuentran 6 ex ministros del gobierno Bolsonaro y el ex vicepresidente Hamilton Mourao.

(*) Fernando de la Cuadra es Doctor en Ciencias Sociales. Editor del Blog Socialismo y Democracia. Colaborador del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE)

Etiquetas:




Fuente: Mundoobrero.es