December 9, 2021
De parte de La Haine
267 puntos de vista


Dedicado in memoriam a 脫scar Torres L贸pez, amigo entra帽able y compa帽ero de la causa ecosocialista.

Pandemia, especulaci贸n financiera y “genocidio de mercado”

El Wall Street Journal al rese帽ar hacia finales de agosto la 煤ltima reuni贸n de Jackson Hole1 utiliz贸 el siguiente t铆tulo en p谩gina editorial. “Los ricos son cada vez m谩s ricos y las tasas de inter茅s cada vez m谩s bajas, una buena s铆ntesis de la implementaci贸n de la pol铆tica monetaria expansiva (flexibilizaci贸n cuantitativa ad infinitum) de la Reserva Federal norteamericana (FED) desde cuando se oficializ贸 la pandemia del Covid 19. Efectivamente en este per铆odo la FED ha emitido el 40% aproximado de los d贸lares que circulan en la econom铆a mundial los cuales vienen siendo utilizados en la compra de t铆tulos del Tesoro, de pasivos corporativos y en la oferta de liquidez a las cadenas internacionales de valor y suministro con bajas tasas de inter茅s. La mayor parte de esa emisi贸n pasa por el filtro de un sistema financiero altamente monopolizado y controlado por los grandes grupos financieros (Bancos de Inversi贸n, Inversionistas institucionales) cuyos due帽os al obtener ese dinero a bajo costo compran y recompran activos financieros propios en el mercado de capitales valoriz谩ndolos artificialmente con poco riesgo.

La cantidad de d贸lares que actualmente emite la Fed y los bancos centrales de los pa铆ses con econom铆as m谩s desarrolladas 2 constituye una masa de circulante mucho mayor a la del crecimiento de la producci贸n de bienes y servicios. El escenario de la “estanflaci贸n” (recesi贸n acompa帽ada de inflaci贸n) que conoci贸 la econom铆a internacional en los inicios de la d茅cada del setenta vuelve a salir a la superficie aun cuando ahora con una masa mayor de capital ficticio circulando y con las f贸rmulas de soluci贸n transitorias que han venido implement谩ndose desgastadas.

Mientras las elites financieras aumentan sus ingresos al ritmo febril de las emisiones de los Bancos centrales en plena pandemia la pobreza afecta a millones de seres humanos en el planeta. “Las consecuencias de la crisis social y econ贸mica del coronavirus empujar谩n a la pobreza a unos 115 millones de personas, y aquellas que ya viv铆an con menos de dos d贸lares al d铆a, m谩s de 700 millones, ser谩n afectados a煤n m谩s profundamente. La ONU pide que se utilicen mecanismos de protecci贸n social para aliviar su situaci贸n…” 3

Adicionalmente otro segmento del excedente de liquidez apropiado por los grupos financieros transnacionales (principalmente los fondos de inversi贸n) ha sido colocado en los mercados emergentes en la compra de bonos soberanos lo que viene incrementando el endeudamiento p煤blico en los pa铆ses atrasados lo que conforme a las reglas de la actual “arquitectura financiera internacional” significa la ejecuci贸n de planes de ajuste en contra de las poblaciones impulsados por las IFIS y las calificadoras de riesgo. Una investigaci贸n reciente realizada por Eurodad 4 sobre el contingente de acreedores internacionales de bonos soberanos mediante el ” desglose de monedas, cupones, vencimientos, leyes vigentes, presencia de Cl谩usulas de Acci贸n Colectiva (CAC), suscriptores y tenedores de bonos identificados a trav茅s de bonos soberanos…” confirma que ” sesenta y dos pa铆ses de ingresos medianos y bajos han emitido quinientos cuarenta y nueve bonos soberanos por un valor nominal excepcional de US$ 691 millardos ..”, e incluye las siguientes conclusiones ” 1) Los pa铆ses en desarrollo deber谩n pagar 330 mil millones de d贸lares sobre el servicio de la deuda de estos bonos durante los pr贸ximos cinco a帽os. 2) Los tenedores de bonos identificados est谩n compuestos por un grupo de 501 inversores institucionales de 31 pa铆ses. Estas firmas tienen un total de US $ 169 mil millones en tenencias de bonos soberanos. 3) Los 25 principales inversores en bonos soberanos, encabezados por gestores de activos con sede en EE. UU. Como BlackRock, PIMCO y AllianceBernstein, tiene un total de 42,7 billones de d贸lares en activos 4) En gesti贸n. Esta cifra es equivalente a cuatro veces el PIB de los 62 emisores de bonos soberanos cubiertos en este informe…” 5 Diagn贸stico con cifras escalofriantes.

El endeudamiento p煤blico, constituir谩 a no dudarlo, el debate central tanto en pol铆tica econ贸mica como en pol铆tica social en los pa铆ses perif茅ricos y en Colombia en particular durante los pr贸ximos a帽os.6

Esta gesti贸n econ贸mica de la pandemia del Covid 19 que termin贸 por enriquecer a煤n m谩s al segmento del 1% de los superricos de la poblaci贸n mundial al tiempo que conden贸 a la pobreza a millones de seres humanos en el planeta grafica el funcionamiento de la globalizaci贸n financiera y el control de las elites financieras sobre los Estados

Las reformas neoliberales incluyeron la mercantilizaci贸n de la salud y la pandemia de confirm贸 lo nefasto de sus alcances. A pesar de los casi cinco millones de fallecidos que ha producido el virus desde cuando se oficializ贸 la pandemia en marzo del 2020 los due帽os de las grandes empresas farmac茅uticas (“big pharma”) mantuvieron los derechos exclusivos de producci贸n y venta de las vacunas reconocidos en patentes. Adicionalmente la desigualdad en la distribuci贸n de las mismas entre los pa铆ses metropolitanos y perif茅ricos releg贸 a 茅stos 煤ltimos a demorar los planes de vacunaci贸n con un costo humano considerable. La pobreza end茅mica a la que vienen siendo sometidos millones de seres humanos acompa帽ada de la imposibilidad de obtener atenci贸n m茅dica a causa de la privatizaci贸n de los sistemas de salud increment贸 de manera absurda el n煤mero de fallecidos La gesti贸n neoliberal de la pandemia puede calificarse como un “genocidio de mercado”, otra de las manifestaciones de la barbarie a la que el capitalismo ha condenado a la humanidad.

La sempiterna dominaci贸n Imperialista: El tal “capitalismo Nacional” no existe:

Contrario a la cantaleta que sin fundamento te贸rico repite la izquierda que reivindica un programa de unidad estrat茅gica con el liberalismo la posibilidad de consolidar un proyecto de “capitalismo nacional” nunca existi贸 Desde finales del siglo XIX y a causa de las transformaciones econ贸micas que ocurrieron despu茅s de la crisis econ贸mica de 1873 (segunda revoluci贸n tecnol贸gica, aumento de las inversiones en el 谩rea de los bienes de capital, ampliaci贸n de los mercados de capitales y surgimiento de los grupos monop贸licos) los grandes inversionistas de las metr贸polis encontraron en la exportaci贸n de capitales una forma de organizar la acumulaci贸n de capital a escala internacional integrando de manera desigual a la periferia al conjunto del sistema capitalista.

La exportaci贸n de capitales, en un primer momento, privilegi贸 el 谩rea de las materias primas respondiendo a una de las exigencias de la acumulaci贸n capitalista cual es la de obtener un volumen mayor de estos recursos en la medida en que la composici贸n org谩nica de capital aumenta en las empresas y por ende la productividad del trabajo.”7Este cuadro inicial de la divisi贸n del trabajo metr贸poli/periferia cambi贸 durante la segunda post guerra cuando qued贸 en evidencia un incremento en el sector de los bienes de capital en las empresas productoras de materias primas al punto que hicieron poco llamativo la contrataci贸n del trabajo barato perif茅rico en esta 谩rea del procesamiento de recursos naturales. La consecuencia fue el desplazamiento de la producci贸n de materias primas a la metr贸polis iniciando la elaboraci贸n masiva de materias primas sint茅ticas. Este giro espacial en las inversiones abri贸 el camino en Am茅rica Latina al modelo de “sustituci贸n de importaciones” que incluy贸 a la industria manufacturera 8

Independiente al reacomodo entre las clases sociales perif茅ricas que produjo el modelo sustitutivo, al surgimiento en algunos pa铆ses de movimientos populistas-desarrollistas y a las transformaciones pol铆ticas y econ贸micas que lo acompa帽aron (protecci贸n arancelaria, fomento empresarial mediante pol铆ticas fiscales y monetarias) la dominaci贸n imperial no fue transgredida.; la transferencia de valor a los centros imperiales no fue interrumpida. 9

Las limitaciones estructurales del modelo sustitutivo (“monopolizaci贸n cong茅nita” del sector de los bienes de capital, salarios bajos como consecuencia de la necesaria sobre explotaci贸n del trabajo con el consecuente achatamiento de la demanda interna, productividad baja y d茅ficits cr贸nicos en las balanzas comerciales para citar las m谩s relevantes) lo llevaron a una encrucijada desde los inicios de la d茅cada del ochenta. Gabriel Misas Arango realiz贸 un buen resumen de esas limitaciones en el caso colombiano, “Los altos niveles de protecci贸n, al mismo tiempo que hac铆an posible la producci贸n nacional de una amplia gama de bienes, le imped铆an una mayor Articulaci贸n al comercio mundial. El poco reconocimiento que la elite le otorg贸 a las clases subalternas en cuanto consumidores, de sus productos qued贸 reflejado en el tard铆o desarrollo que tuvo el cr茅dito de consumo en nuestro medio”. “Esta ausencia de sistema de cr茅dito, acompa帽ada de salarios bajos achataron a demanda interna necesaria para que el sector moderno obtuviera las ventajas de la econom铆a de escala.”

Por lo que terminamos presenciando “una escasa divisi贸n social del trabajo, as铆, por ejemplo el escaso desarrollo de buena parte de las ramas industriales, y el poco capital por trabajador, ha dado lugar a una baja o reducida productividad de la fuerza laboral y en consecuencia a bajos ingresos laborales, lo cual se ha reflejado en el modo de vida de los asalariados. La canasta de consumo de los asalariados presenta una proporci贸n relativamente baja de bienes manufacturados…”, termina afirmando que los intentos de crear una tercera demanda por parte del Estado mediante empleos y subsidios a las capas medias fracas贸 cuando lleg贸 la hora de los d茅ficits fiscales. 10

En los inicios de la d茅cada del ochenta el modelo sustitutivo entr贸 en estado terminal y las imposiciones que el capital financiero logr贸 utilizando el mecanismo del endeudamiento externo terminaron en el cat谩logo de imposiciones sintetizadas en el llamado “Consenso de Washington” que dictamin贸 la inclusi贸n forzada de Latinoam茅rica en la globalizaci贸n financiera.

A escala internacional la dominaci贸n imperialista tom贸 la forma de un control corporativo por parte de los grandes grupos financieros mediante la organizaci贸n de cadenas de valor y de suministros La obtenci贸n de plusval铆a mediante inversiones en diversos espacios nacionales condicionadas a la reducci贸n de salarios vertebran el funcionamiento de estas cadenas..” Las cadenas de valor-trabajo implican una forma de intercambio desigual basado en una jerarqu铆a mundial de salarios, en la que el capital global (empresas con sede en el Norte global) captura el valor del Sur a trav茅s de la s煤per o excesiva explotaci贸n del trabajo de los trabajadores que fabrican los bienes. En esencia, se obtiene m谩s mano de obra por menos. Las multinacionales oligop贸licas aprovechan los costos laborales unitarios diferenciales dentro de un sistema imperialista de valor mundial; controlan gran parte del mercado mundial a trav茅s de sus operaciones internacionales” 11

Este cuadro transnacional explica en Colombia la regresi贸n laboral oficializada normativamente en el pa铆s desde la ley 50 de 1990 que elimino la contrataci贸n laboral a t茅rmino indefinido, pasando, por la ley 789 del 2003 que suprimi贸 la mayor铆a de los derechos laborales, hasta la oficializaci贸n reciente de la contrataci贸n por horas. Explica igualmente la reducci贸n sistem谩tica del nivel de vida de los trabajadores y la privatizaci贸n de la seguridad social.

En el universo de esta organizaci贸n corporativa de la producci贸n y la distribuci贸n de bienes y servicios por parte del capital globalizado, Am茅rica Latina qued贸 destinada a la producci贸n de bienes primarios, al extractivismo, que incluye la agroindustria, destruye los territorios, desplaza poblaciones y contamina el ambiente. En Colombia ese extractivismo se ha focalizado en la explotaci贸n de petr贸leo. Es el rengl贸n de la econom铆a que recibe la mayor parte de la Inversi贸n Extranjera Directa-IED- en el contexto de un de un aumento creciente de la dependencia financiera. “La tasa de retorno de activos/pasivos externos -transferencia de riqueza financiera en el lapso 1990-2020- fue de USD 215.mil millones equivalente al 80% del PIB (tomando como referencia el del 2020)”. 12

La sobre explotaci贸n del trabajo que realiza en la periferia el capital globalizado queda en evidencia con la captura del trabajo precario tipo maquila. Tal es el caso de los miles de trabajadores amontonados en los llamados “barcos f茅brica” en la “alta mar” del oc茅ano pac铆fico autorizados por el gobierno chino. Para seguir citando ejemplos, en Banglad茅s, a las afueras de Dakar, en Abril del 2013 1130 trabajadores, de la industria textil, mayoritariamente mujeres, murieron y 2000 quedaron heridos al desplomarse el edificio “Rana Plaza” , en el que laboraban subcontratados por cinco empresarios locales que abastec铆an a una treintena de marcas internacionales. 13 La crueldad laboral en la industria textil volvi贸 confirmarse en Marruecos, . en febrero de este a帽o cuando murieron 25 trabajadoras en un taller clandestino en T谩nger. “Barrios enteros de T谩nger -comenta un empresario local- son una sucesi贸n de s贸tanos dedicados informalmente a la fabricaci贸n de material textil, de zapatos o de lavado de autom贸viles, con conocimiento de todo el mundo. Estas unidades m谩s o menos clandestinas carecen de las m谩s m铆nimas normas de seguridad en el trabajo…”14

En ciudad Ju谩rez, al Norte de M茅xico, aproximadamente 320 empresas multinacionales contratan a cerca de 300.000 trabajadores, En los meses iniciales de la pandemia y a pesar de los decretos de emergencia gubernamental que exig铆an el cierre de las empresas 茅stas se negaron a hacerlo causando muertes y agravando la crisis sanitaria,15En esa misma ciudad la industrializaci贸n empujada por f谩bricas maquiladoras beneficiadas por la normatividad del TCLAN opera el feminicidio como una pr谩ctica recurrente . Desde 1993 mujeres pobres que provienen de zonas rurales o migrantes centroamericanas aparecen asesinadas skn que se conozcan los autores. Los registros oficiales contabilizan 2632 asesinatos desde el 2009 la mayor铆a de ellos quedan en la impunidad.

El patriarcado con un origen hist贸rico previo al capitalismo pero prolongado en su funcionamiento cotidiano, constituye el tel贸n de fondo de estos feminicidios, una pr谩ctica inhumana desafortunadamente generalizada. “Con una tasa de 1,6 por cada 100.000 habitantes, Am茅rica Latina es la segunda regi贸n m谩s letal para las mujeres despu茅s de 脕frica seg煤n un informe publicado por Naciones Unidas El mismo reporte revela que 137 mujeres son asesinadas cada d铆a en el mundo por un miembro de su familia. Y que dos de cada tres asesinatos de mujeres son cometidos por las parejas o familiares. En resumen: el hogar es el sitio predilecto para los feminicidas…”16

En Colombia seg煤n datos de la Fiscal铆a Durante el a帽o 2018 se registraron 320 asesinatos. Para 2019, se reportaron 321 casos. En 2020, el total fue de 294. 17 Ese patriarcado marginaliza y condena igualmente a la poblaci贸n LGBTI, “En el mundo 72 pa铆ses siguen criminalizando al colectivo al colectivo LGTBI y en Arabia Saud铆, Irak, Ir谩n, Nigeria, Siria, Somalia, Sud谩n y Yemen la homosexualidad se castiga con pena de muerte. Por sentir y amar diferente, se enfrentan a detenciones arbitrarias y violencia, se les niegan derechos de reuni贸n, expresi贸n e informaci贸n, sufren discriminaci贸n en el empleo, la salud y la educaci贸n. Seg煤n la Organization for Refugee, Asylum & Migration (ORAM) m谩s de 175 millones de personas LGTBQ viven en condiciones de peligro o violencia en todo el mundo, pero se estima que menos de 3.000 reciben protecci贸n internacional cada a帽o…18 Estos ejemplos constituyen manifestaciones de la crisis civilizatoria y la barbarie a la que nos ha sometido el capitalismo.

Ecosocialismo o barbarie

En el an谩lisis de las causas que produjeron la pandemia del Covid-19 John Bellamy Foster 19 vida” a estas condiciones naturales “como elementos de una nueva formaci贸n [social]”, generando por ese motivo una especie de segunda naturaleza. Sin embargo, en una econom铆a mercantil capitalista esta segunda naturaleza asume una forma alienada, dominada por el va颅lor de cambio antes que por el valor de uso, conduciendo a una fractura en este metabolismo universal…”. Esta tesis es de suma importancia en la explicaci贸n de la crisis ecol贸gica contem颅por谩nea. J.B. Foster, “Marx y la fractura en el metabolismo universal de la naturaleza”, Revista Herramienta, https://herramienta.com.ar/articulo.php?id=2177] aceptando la tesis ya anotada de la dominaci贸n imperialista actual organizada en cadenas de valor y suministro para la obtenci贸n de plusval铆a mediante inversiones es espacialidades desiguales a帽ade que esa reestructuraci贸n corporativa “tambi茅n fue impulsada en parte por un arbitraje global de tierras que tuvo lugar simult谩neamente a trav茅s de corporaciones multinacionales de agro negocios.”

El est铆mulo a las inversiones en el “sur global” parte de la diferencia entre el precio y la renta de la tierra, por lo que incorporar nuevas tierras aumenta las ganancias. “Las oportunidades de arbitraje de tierras surgen al traer nuevas tierras, con una renta atractiva, al mercado mundial de tierras, donde las rentas pueden capitalizarse realmente”. 20 El inicio de esta pr谩ctica extensiva fue la “revoluci贸n ganadera” propiciada hace algunas d茅cadas la cual convirti贸 al ganado en un producto globalizado basado en corrales de engorde gigantes y monocultivos gen茅ticos. 21

Esta pr谩ctica extensiva denominada eufem铆sticamente “reestructuraci贸n territorial” contin煤a se帽alando Foster, produjo el despojo masivo por parte de las grandes multinacionales del “agro business” de miles de agricultores de subsistencia y peque帽os propietarios rurales, as铆 como la deforestaci贸n y la destrucci贸n de los ecosistemas boscosos. El alza pronunciada del precio de los alimentos que ocurri贸 despu茅s de la crisis financiera del 2008 aument贸 las apetencias por las tierras perif茅ricas “El resultado fue la mayor migraci贸n masiva en la historia de la humanidad, con personas expulsadas de la tierra en un proceso global de descentralizaci贸n, alterando la agroecolog铆a de regiones enteras, reemplazando la agricultura tradicional con monocultivos…”22

Lo ocurrido con el COVID-19 y la amenaza de nuevas pandemias en el futuro inmediato son el resultado de esta imposici贸n imperial que termin贸 por desestabilizar no tan solo los ecosistemas sino tambi茅n ” las relaciones entre especies, creando una infusi贸n t贸xica de pat贸genos” que a su vez remite a la existencia de “un sistema de valorizaci贸n global basado en el tratamiento de la tierra, los cuerpos, las especies y los ecosistemas como tantos 芦obsequios禄 para ser expropiados, independientemente de los l铆mites naturales y sociales…” 23 Una mercantilizaci贸n globalizada de la vida impuesta por lo que ha sido caracterizado como Imperialismo Ecol贸gico.

La expansi贸n planetaria de la inversi贸n transnacional bajo la forma de cadenas de valor y suministro agroindustriales remite igualmente a las reglas de juego de la acumulaci贸n de capital y al tema de los recursos naturales. Efectivamente, el incremento de la composici贸n org谩nica de capital disminuye la tasa de plusval铆a y por ende la tasa de ganancia No ocurre lo mismo con el volumen de las mercanc铆as que se obtienen en el mismo ciclo productivo y que exigen un volumen creciente de materias primas. A sui vez, el decrecimiento de la tasa de ganancia puede compensarse en un ciclo posterior de inversiones, manteniendo la tasa de plusval铆a, con “masa de plusval铆a路” mediante el aumento del capital variable (una mayor contrataci贸n de trabajadores) 24 lo que obliga a la utilizaci贸n de materias primas en una escala superior.

Luego, existe una contradicci贸n entre el funcionamiento de la acumulaci贸n de capital que le posibilita a los capitalistas una potencialidad ilimitada en la obtenci贸n de riqueza y los l铆mites de los recursos naturales, los cuales son finitos.

La denominada “huella ecol贸gica” o “huella ambiental” entendida como “la superficie ecol贸gicamente productiva necesaria para producir los recursos consumidos por un individuo, as铆 como la necesaria para absorber los residuos que genera”, confirma estad铆sticamente los alcances de esta contradicci贸n, “La huella ecol贸gica de cada ser humano es de 2.7 hect谩reas. Sin embargo, nuestro planeta tan s贸lo es capaz de otorgar a cada uno de sus habitantes cerca de 1.8 hect谩reas (WWF2012). Esta diferencia indica que cada uno de nosotros utiliza m谩s espacio para cubrir sus necesidades de lo que el planeta puede darnos…” 25

Esta situaci贸n contin煤a acentu谩ndose con graves consecuencias, “No se puede soportar este crecimiento con los recursos que hay. Si haces cuentas, ves que la poblaci贸n aumenta con una tasa del 1% anual. Y que la depredaci贸n de recursos crece m谩s, hasta un 3%. No solo hay m谩s gente, sino que la gente que hay quiere m谩s. En una generaci贸n habremos consumido tanto como en toda la historia del ser humano. Est谩 clar铆simo que esto estallar谩 de alguna forma. Ya estamos viviendo estas consecuencias; los microchips son solo una muestra. Pero realmente todas las materias primas est谩n sufriendo subidas brutales, porque la demanda sube de manera exponencial y no hay f谩bricas que sean capaces de dar abastecimiento ni recursos suficientes para proveerlas. Tenemos un problema serio que hay que abordar inmediatamente.”26

El otro aspecto a tener en cuenta en la explicaci贸n de la crisis ecol贸gica contempor谩nea es el de la asociaci贸n entre el incremento de la productividad en la historia del capitalismo con la utilizaci贸n intensiva de energ铆a f贸sil. “Entre 1850 y 2007, la productividad (aqu铆 medida por el PIB mundial por habitante) se multiplic贸 por 9,5. En ese mismo periodo, las emisiones globales de CO2 se multiplicaron por 155, pasando de 54 millones de toneladas a 8.365.” 27. Debe resaltarse el caso del petr贸leo y sus derivados que a partir de la segunda post-guerra adem谩s del papel convencional energ茅tico que ven铆a desempe帽ando en el transporte y en las empresas devino en el soporte de las “materias primas sint茅ticas”.28 aumentando considerablemente la contaminaci贸n ambiental.

La elaboraci贸n de “materias primas sint茅ticas” constituye otro elemento compensatorio “al aumento del valor de las materias primas dentro del valor producto de las mercanc铆as” siempre y cuando aumente la productividad del trabajo, tesis que ya hemos rese帽ado como parte del acervo te贸rico del marxismo. Interpret谩ndola en t茅rminos de temporalidades ello significa que el incremento de la capacidad productiva del trabajo precipita un tiempo cada vez m谩s reducido en la producci贸n de mercanc铆as el cual antagoniza con el tiempo m谩s lento que la naturaleza requiere para elaborar los recursos naturales. Producir materias primas en laboratorio, lo cual ha sido caracterizado como la construcci贸n de una “segunda naturaleza”, acompasa de manera forzada esos tiempos desiguales, pero contaminando y destruyendo la naturaleza.

Encasillar la naturaleza en los est谩ndares de la producci贸n eficiente de la acumulaci贸n de capital lo que conlleva consecuencias perjudiciales puede graficarse igualmente en el caso de la industria transnacional de los alimentos en el segmento de las carnes que con la manipulaci贸n gen茅tica de los animales para obtener “razas mejoradas” ha condenado a la extinci贸n al 30% aproximado de los animales dom茅sticos y en el caso de la agroindustria alimentaria con los transg茅nicos. La “fractura metab贸lica” entre la sociedad capitalista y la naturaleza llevada a niveles superlativos.

La utilizaci贸n intensiva del petr贸leo y su derivados est谩 llegando a su l铆mite. . “En 1971, [el geof铆sico M. King] Hubbert previ贸 que el pico llegar铆a en 2005. Eso no quiere decir que se acabar铆a todo el petr贸leo. Efectivamente, en 2005 se lleg贸 al m谩ximo de la producci贸n del petr贸leo crudo convencional: lo certific贸 la Agencia Internacional de la Energ铆a en su informe de 2010 (..) Entre 1998 y 2014 las compa帽铆as multiplicaron por tres su esfuerzo para buscar nuevos yacimientos. Desde el 2014, viendo que estaban perdiendo much铆simo dinero, redujeron dr谩sticamente su inversi贸n, un 60%. La Covid lo ha acelerado. En EEUU hay una avalancha de quiebras en el sector del ‘fracking’: veo imposible que se recupere. El World Energy Outlook de 2020 de la Agencia Internacional de la Energ铆a prev茅 que la producci贸n podr铆a llegar a caer hasta un 50% dentro de 2025, en el peor escenario…29

La alternativa energ茅tica que proponen las elites capitalistas preservando los mecanismos del mercado (impuestos verdes, subsidios presupuestales, derechos de emisi贸n intercambiables) y aumentando el uso de la biomasa dentro de lo que ha sido presentado como “capitalismo verde” no es viable. La utilizaci贸n generalizada de este tipo de energ铆a reducir铆a la productividad del trabajo quit谩ndole al capitalismo uno de sus ejes de funcionamiento cual es el de las ganancias por productividad. de la acumulaci贸n de capital. “El capitalismo verde” es un ox铆moron. Por ello las conclusiones de las cumbres clim谩ticas de Naciones Unidas han quedado reducidas a discursos declarativos que incluyen los diagn贸sticos ya suficientemente conocidos sobre las nefastas consecuencias del cambio clim谩tico por el aumento de los gases “efecto invernadero”, la desertificaci贸n de 谩reas enteras del planeta que han conllevado desplazamientos poblacionales masivos, la erosi贸n de los casquetes polares que al expulsar enormes bloques de hielo amenazan con un alza del agua en los oc茅anos que amenaza con inundaciones a la mayor铆a de las ciudades costeras, el crecimiento inusitado de la morbilidad respiratoria causadas por la contaminaci贸n ambiental, etc.

Pero, sin derroteros fiables de acci贸n tal y como acaba de ocurrir en Glasgow con la cumbre del COP 26, la cual fue rechazada en las calles por movimientos ecologistas y organizaciones campesinas e ind铆genas provenientes de los distintos rincones del planeta. Comentario aparte merece la simulaci贸n caricaturesca del presidente Duque en la cumbre, intentando conseguir recursos y proyectos verdes, al declararse “defensor del “medio ambiente” mientras en el pa铆s asesinan el mayor n煤mero de l铆deres ambientales en el planeta y el gobierno que dirige promociona el fracking, la miner铆a a cielo abierto y las inversiones para la producci贸n de gas y petr贸leo “mar adentro”.Incluso, se ha negado a firmar el acuerdo de Escaz煤.

Quienes se han favorecido con este tipo de reuniones son los grandes grupos financieros dado que la emisi贸n de “bonos verdes” hace parte de esta pol铆tica justificada en la reducci贸n de emisiones de CO2. Estos t铆tulos han terminado por convertirse en un segmento importante del mercado de capitales. En Glasgow los voceros de los grupos financieros que asistieron manifestaron disponer en sus arcas de un monto aproximado de US$130 billones para ejecutar proyectos ambientales. El inter茅s por este tipo de proyectos cuenta con el aliciente de mejores comisiones burs谩tiles compar谩ndolas con las de los no sostenibles. Estas Inversiones mayoritariamente quedan en la esfera de la especulaci贸n financiera. o en las empresas asociadas a la energ铆a f贸sil. Taric Fancy quien fuera el primer director global de Blackrock (uno de los mayores fondos de inversi贸n con cobertura internacional) durante los a帽os 2018 y 2019 en el 谩rea de las “inversiones verdes” lo ha reconocido p煤blicamente, “Las empresas cuentan con unas pocas iniciativas verdes que cumplen los requisitos (ESG) que pueden financiar a trav茅s de bonos verdes; sin verse obligados a cambiar m铆nimamente su plan estrat茅gico禄. (…) 芦Nada les impide llevar a cabo actividades claramente no sostenibles con sus otras fuentes de financiaci贸n禄. Por lo que, concluye, se trata de 芦un peligroso placebo que perjudica el inter茅s p煤blico禄.30.Sobran los comentarios.

El c铆rculo del neoliberalismo se cierra sobre s铆 mismo. Financiarizaci贸n parasitaria y destrucci贸n de la naturaleza y la vida entrecruzados en el movimiento incesante de la forma contempor谩nea de acumulaci贸n de capital que condena a la humanidad a la barbarie en las d茅cadas iniciales del siglo XXI. Solamente una transici贸n ecosocialista podr谩 sacarnos de esta encrucijada.

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Notas

(1) Desde 1981 Paul Volker quien fuera presidente de la Reserva Federal y quien jug贸 un papel de primer orden en el redise帽o del sistema financiero internacional escogi贸 a Jackson Hole, un pueblo situado en el Estado de Wyoming, para realizar reuniones de diagn贸stico y propuestas de ‘pol铆tica monetaria’ por su afici贸n a la pesca. Cada a帽o, y en secuencia que se repite cerca a la finalizaci贸n de la estaci贸n de verano en el hemisferio norte, banqueros centrales, ministros de Finanzas y acad茅micos acuden a ese lugar a presentar sus planteamientos. Durante los dos 煤ltimos a帽os y obligados por la pandemia del Covid 19 las sesiones han sido virtuales. Por razones obvias el gerente de la FED, actualmente Jeremy Powel, protagoniza las discusiones. En la 煤ltima realizada entre el 23 y el 25 de agosto del a帽o en curso los grandes inversionistas financieros se encontraban en “estado de alerta” por un posible anuncio de Powel de frenar la llamada “flexibilizaci贸n cuantitativa” (compra masiva de t铆tulos de deuda p煤blica) y un alza en las tasas de inter茅s como respuesta al incremento internacional de la inflaci贸n.

(2) Esta pol铆tica monetaria expansiva ya la ven铆an aplicando los bancos centrales de las econom铆as m谩s importantes del mundo, el Banco Central Europeo, el de Jap贸n y el de China, y al igual que la FED la profundizaron inclusive durante la pandemia del Covid 19.

(3) “La pandemia de COVID-19 representa una “doble crisis” para los m谩s pobres”, Noticias ONU, 17 octubre 2020, en https://news.un.org/es/story/2020/10/1482552

(4) Daniel Mun茅var, ” Sleep now in the Fire , Sovereing bonds and the Covid-19 debt crisis”, Eurodad, 26 de mayo del 2021: https://www.eurodad.org/sovereign_bonds_covid19

(5) Ibid.

(6) Para el caso de Am茅rica Latina, “Mientras que, en el a帽o 2019, la deuda p煤blica representaba 68,9 % del PIB de la regi贸n, al cierre del a帽o pasado se alcanzaron niveles de 79,3 % del PIB regional, es decir, m谩s de diez puntos porcentuales, de acuerdo con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI)…”. La deuda p煤blica de Am茅rica Latina lleg贸 a 79 % del PIB de la regi贸n el a帽o pasado…”, Diario La Rep煤blica, 1 de marzo del 2021, en https://www.larepublica.co/globoeconomia/deuda-publica-de-latinoamerica-represento-79-del-pib-de-la-region-durante-el-2020-3132452. La deuda p煤blica total en Colombia, seg煤n las estad铆sticas del Ministerio de Hacienda, ascendi贸 en mayo de este a帽o al 63 % del PIB, una cifra equivalente a $668 billones, lo que signific贸 un crecimiento del 14 % frente al monto reportado en mayo de 2020. “Deuda interna del Gobierno colombiano llega a 61 % del PIB en mayo”, Forbes portal web, 22 de junio del 2021, en https://forbes.co/2021/06/22/economia-y-finanzas/deuda-interna-del-gobierno-colombiano-llega-a-61-del-pib-en-mayo/

(7) “Por consiguiente, en la proporci贸n en que se desarrolla la capacidad productiva del trabajo, nos encontramos con que el valor de la materia prima forma una parte integrante cada vez mayor del valor del producto- mercanc铆a (..) porque en cada parte al铆cuota del producto total van reduci茅ndose constantemente la parte que repone el desgaste de la maquinaria y la que constituye el trabajo a帽a卢dido. Y como resultado de esta curva descendente aumenta relativamente la otra parte del valor que forma la materia prima, siempre y cuando que este aumento no se vea contrarrestado por la correspondiente disminuci贸n de valor de la materia prima, derivada de la creciente productividad del trabajo empleado en su propia producci贸n, Carlos Marx, “El Capital – Tomo 1”, citado por Ernest Mandel en “El Capitalismo Tard铆o”, Ediciones Era, M茅xico, 1972, p. 28.

El inicio de la “sustituci贸n de importaciones” en Am茅rica Latina estuvo acompa帽ado de (8)transformaciones en los reg铆menes pol铆ticos. Los gobiernos de corte populista que surgieron en M茅xico, Brasil y Argentina apoyados en movimientos de masas estatizaron los ingresos de la exportaci贸n, lo que posibilit贸 una ampliaci贸n de la capacidad del Estado para incidir en la formaci贸n bruta de capital, para subsidiar a las empresas y para elevar los salarios y mejorar el nivel de vida de los trabajadores integrando a las organizaciones sindicales al funcionamiento estatal. En Colombia, por el contrario, la transformaci贸n sustitutiva dej贸 en manos de la Federaci贸n de Cafeteros la renta exportadora. La llamada “revoluci贸n en marcha” de L贸pez Pumarejo respet贸 el “estatus quo” anterior, el concordato y el latifundio. El mito de la reforma agraria codificada en la ley 200 de 1936 carece de fundamento. El an谩lisis documentado y reconocido de Catherine Legrand lo desnuda: “La Ley de Tierras atac贸 la confusi贸n legal entre dominio p煤blico y privado, en la cual se hab铆an originado los conflictos. Pero no condujo a la realizaci贸n de una nueva pol铆tica agraria, sino m谩s bien a lo contrario. Es cierto que al adoptar el concepto de la funci贸n social de la propiedad, la Ley 200 buscaba estimular la explotaci贸n de la tierra. Pero la ley era opuesta a la desintegraci贸n de los latifundios, clave de la reforma agraria. No aboc贸 el problema de la desigualdad en la distribuci贸n de la propiedad territorial en Colombia. Tampoco impidi贸 la Ley 200 la continua apropiaci贸n de bald铆os en las regiones de frontera. Conscientes de la realidad hist贸rica de la usurpaci贸n de bald铆os, los legisladores sin embargo parecen haber estado ciegos frente a ese proceso continuo…” “Colonizaci贸n y Protesta campesina en Colombia-1850-1950”, Universidad Nacional, Bogot谩, p. 203.

(9) “Theotonio dos Santos calcula que para el periodo 1946-1968 hubo una salida de 15 mil millones de d贸lares de Am茅rica Latina a EEUU en la forma de dividendos, intereses, etc茅tera, sobre inversiones de capital extranjero. El nuevo capital realmente exportado de EEUU a Am茅rica Latina sum贸 s贸lo 5 mil 500 millones de d贸lares neto y fue, por tanto, mucho menor que el drenaje de plusval铆a…”, Citado en Ernest Mandel, Ibidem, p. 30.

(10) Gabriel Misas Arango, “La Ruptura de los Noventa,”, Universidad Nacional -sede Bogot谩, mayo de 2002, en http://www.fce.unal.edu.co/media/files/CentroEditorial/catalogo/Libros_Digitalizados/L_rup-tura-90.pdf

(11) Intan Suwandi, La morada oculta de la producci贸n global, Viento Sur, 7 de marzo de 2020, en https://vientosur.info/la-morada-oculta-de-la-produccion-global/. Sobre el tema John Foster constata: “Los costos laborales unitarios en India en 2014 fueron del 37 por ciento del nivel de EE. UU., mientras que los de China y M茅xico fueron del 46 y 43 por ciento, respectivamente. Indonesia fue mayor con costos laborales unitarios al 62 por: https://monthlyreview.org/2020/06/01/covid-19-and-catastrophe-capitalism/

(12) “Integraci贸n Financiera subordinada y Efecto de la crisis pand茅mica en Colombia” , Manuel Mart铆nez Presentaci贸n – resumen de tesis como Estudiante, PHD en Desarrollo econ贸mico UNICAP (Brasil) y ELADES -CEPAL (Chile), julio de 2021.

(13) M谩s de 1000 muertos en el derrumbe en Banglad茅s, Radio Canad谩 internacional, 10 de mayo de 2013, https://www.rcinet.ca/es/2013/05/10/mas-de-1000-muertos-en-el-derrumbe-en-bangladeh-encuentran-una-sobreviviente/

(14) “Mueren al menos 25 trabajadores en un taller textil clandestino en Marruecos”, https://www.rcnradio.com/internacional/mueren-al-menos-25-trabajadores-en-un-taller-textil-clandestino-en-marruecos

(15) “Las Maquiladoras de Ciudad Ju谩rez van cesando su actividad a golpe de muertos”. El Pa铆s digital, 23 de abril de 2020, en https://elpais.com/internacional/2020-04-23/las-maquiladoras-de-ciudad-juarez-van-cesando-su-actividad-a-golpe-de-muertos.htm

(16) “Una mujer es asesinada cada dos horas en Am茅rica Latina por el hecho de ser mujer”, France-24 en https://www.france24.com/es/20200303-dia-de-la-mujer-feminicidios-latinoamericano-violencia-genero

(17) “Que ser mujer no nos cueste la vida”, Portal Radi贸nica en https://www.radionica.rocks/analisis/panorama-feminicidios-colombia

(18) “Los Perseguidos LGBTI, El Pa铆s, Madrid 25 de Marzo del 2019, en https://elpais.com/elpais/2019/03/25/planeta_futuro/1553517984_827632.htm

(19) John Belamy Foster y Intan Suwandi, “COVID-19 y el capitalismo catastr贸fico. Cadenas de pro颅ductos b谩sicos y crisis ecol贸gica-epidemiol贸gica-econ贸mica”, Monthly Review, 1 de junio de 2020, en https://monthlyreview.org/2020/06/01/covid-19-and-catastrophe-capitalism/. Foster es un reconocido ecologista-marxista que ha recuperado para los debates actuales sobre crisis ambiental el pensamiento ecol贸gico en Marx y Engels. Para ello, ha venido resca颅tando el sesgo interpretativo que Marx defini贸 como la “fractura metab贸lica entre sociedad y naturaleza”, partiendo del papel del proceso de trabajo en su relaci贸n con la naturaleza, el cual constituye “la relaci贸n metab贸lica entre la humanidad y la naturaleza”. “Este metabolismo necesariamente tom贸 una forma mediada socialmente, abarcando las condiciones org谩nicas comunes a toda vida, pero tambi茅n tomando un car谩cter claramente humano-hist贸rico a trav茅s de la producci贸n. (…) “el rompimiento del ciclo de la tierra en la agricultura capitalista industrializada constitu铆a nada menos que “una fractura” en la relaci贸n metab贸lica entre los seres humanos y la naturaleza …”. Recuerda Foster que mientras Marx estudiaba el problema de la renta de la tierra ley贸 autores que ya ven铆an analizando las consecuencias de la agricultu颅ra industrial y que fue impactado por la obra de Justus von Liebig (su reflexi贸n te贸rica es m谩s importante que la de todos los economistas juntos, le alcanz贸 a escribir a Engels), quien en su obra mayor “Qu铆mica org谩nica y su aplicaci贸n a la agricultura y a la fisiolog铆a” “hab铆a diagnosti颅cado que el problema se deb铆a al agotamiento del nitr贸geno, el f贸sforo y el potasio, pues estos nutrientes esenciales de la tierra iban a parar a las ciudades cada vez m谩s pobladas, donde contribu铆an a la contaminaci贸n urbana…”. La universalizaci贸n de esa “fractura metab贸lica entre sociedad y naturaleza, seg煤n Marx, hace parte del “metabolismo universal de la naturaleza”, asoci谩ndola al “vasto 谩mbito natural en el que surgi贸 la sociedad humana, y en el que exist铆a necesariamente…”, constituye “la condici贸n universal para la interacci贸n entre la naturaleza y el hombre, y como tal, una condici贸n natu颅ral de la vida humana”. La humanidad, a trav茅s de su producci贸n, “extrae” sus valores de uso naturales de este “metabolismo universal de la naturaleza”, al mismo tiempo “insuflando una nueva.

(20) John Belamy Foster y Intan Suwandi citan a Eric Holt-Gim茅nez autor del libro referenciado en “A Foodie’s Guide to Capitalism”, en https://foodfirst.org/a-foodies-guide-to-capitalism-understanding-the-political-economy-of-what-we-eat/

(21) “La mejora gen茅tica animal hacia “razas mejoradas” ha tenido consecuencias devastadoras para los animales dom茅sticos. “La FAO estima que al menos el 30% de las razas de animales dom茅sticos est谩n en grave riesgo de extinci贸n, ello supone la desaparici贸n de 3 razas cada 2 semanas. Especialmente grave resulta la situaci贸n de zonas donde la RG est谩 claramente implantada: Europa representa el 75% de esa y afecta al 73% de las razas europeas, mientras que en zonas donde la RA todav铆a no ha llegado plenamente como en 脕frica el % baja al 7%…”, Veterinarios sin fronteras en http://www.uco.es/zootecniaygestion/img/pictorex/26_11_41_7._la_revolucion_ganadera.pdf

(22) John Belamy Foster y Intan Suwandi, “COVID-19 y el capitalismo catastr贸fico” Ibidem. En ese mismo art铆culo los autores saludan el surgimiento de la escuela de interpretaci贸n de la etiolog铆a de la enfermedad llamada Structural One Health, la clave es determinar c贸mo las pandemias en la econom铆a global contempor谩nea est谩n conectadas a los circuitos de capital que est谩n cambiando r谩pidamente las condiciones ambientales. Un equipo de cient铆ficos, incluidos Rodrick Wallace, Luis Fernando Chaves, Luke R. Bergmann, Const芒ncia Ayres, Lenny Hogerwerf, Richard Kock y Robert G. Wallace…”

(23) Ibid

(24) “La masa del plusvalor producido es, por tanto, igual al plusvalor que suministra la jornada laboral del obrero individual, multiplicada por el n煤mero de obreros utilizados. Pero, adem谩s, como la masa de plusvalor producido por el obrero individual estando dado el valor de la fuerza de trabajo, se determina por la tasa del plusvalor, tendremos entonces: la masa del plusvalor producido es igual a la magnitud del capital variable adelantado multiplicada por la tasa del plusvalor, o bien se determina por la raz贸n compuesta entre el n煤mero de las fuerzas de trabajo explotadas por el mismo capitalista y el grado de explotaci贸n de cada fuerza individual de trabajo” Carl Marx, “Tasa y Masa del Plusvalor”, El Capital, Tomo 1, cap铆tulo 9, Fondo de Cultura Econ贸mica, M茅xico, 1972. (subrayados en el original)

(25) “Que es la huella ecol贸gica”, Gobierno de M茅xico, en https://www.gob.mx/semarnat/articulos/que-es-la-huella-ecologica?idiom=es Estad铆stica-mente est谩 comprobado que desde 1980 la “huella ecol贸gica” lleg贸 al 100 % de la superficie del planeta y que en 1999 la excedi贸.

(26) Tomado de Alicia Valero, experta reconocida en temas energ茅ticos en la Uni贸n Europea en la entrevista titulada “No Encontrar lo que buscamos en las tiendas ser谩 el pan de cada d铆a”, https://www.elcritic.cat/entrevistes/alicia-valero-no-encontrar-lo-que-buscamos-en-las-tiendas-sera-el-pan-de-cada-dia-104301. En esa misma entrevista recuerda el tema ya reiterado de la desigualdad en el uso energ茅tico ente metr贸polis y periferia: “Se estima que del 20 al 30 % de la poblaci贸n mundial consume el 70-80 % de los recursos extra铆dos cada a帽o de la biosfera. Por tanto, es de este 20 a 30 % que el cambio debe venir, es decir, en su mayor parte, los pueblos de Am茅rica del Norte, Europa y Jap贸n. Es una condici贸n para los pa铆ses del Sur, que se enfrentan ellos tambi茅n en la crisis ecol贸gica…”.

(27) M. Husson, “El capitalismo en 10 lecciones”, Editorial Ca帽a verde, Cali, 2017, p. 64.

(28) El giro hacia la producci贸n de materias primas en los pa铆ses metropolitanos que inici贸 una nueva divisi贸n internacional del trabajo coincidi贸 con la elaboraci贸n a gran escala de materias primas sint茅ticas. “He aqu铆 algunas cifras relativas al aumento en la producci贸n de materiales sint茅ticos en comparaci贸n con las materias primas naturales. La participaci贸n de la producci贸n de fibras sint茅ticas en la producci贸n mundial de textiles aument贸 del 9.5 % en 1938 y el 11.5 % en 1948 al 27.6 % en 1965. El porcentaje ocupado por el hule sint茅tico en la producci贸n mundial total de hule natural y sint茅tico aument贸 de 6.4 % en 1938 al 25.9 % en 1948 y al 56 % en 1965″. V茅ase Paul Bairoch, Diagnostic de l’茅volution 茅conomique du Tiers-Monde, 1900-1966, Par铆s, 1967, p. 165. La producci贸n de pl谩sticos en el mundo capitalista se elev贸 de 2 millones de toneladas en 1953 a 13 millones de toneladas en 1965: m谩s del total de la producci贸n mundial de metales no ferrosos. Bairoch tambi茅n informa de una econom铆a mucho mayor en el consumo de materias primas (menor cantidad de materia prima empleada para obtener la misma cantidad de producto final) como resultado del progreso t茅cnico…” Ernest Mandel, “El capitalismo Tard铆o”, Ibidem, p. 162.

(29) Antonio Turiel, “Las consecuencias del pico del petr贸leo se nos echan encima”, en https://www.elperiodico.com/es/entre-todos/20210111/antonio-turiel-consecuencias-pico-petroleo-11434959

(30) El Economista.com, “Un exdirector de Blackrock califica la Inversi贸n sostenible de peligroso placebo para la opini贸n p煤blica”., en https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/11369722/08/21/Un-ex-director-de-Blackrock-califica-la-inversion-sostenible-de-peligroso-placebo-para-el-interes-publico.html

Movimiento Ecosocialista




Fuente: Lahaine.org