March 30, 2021
De parte de La Haine
322 puntos de vista


Transcribimos aqu铆 la intervenci贸n del fil贸sofo Roberto Fineschi en la emisi贸n en directo efectuada el domingo 3 de mayo de 2020 y organizada por la Rete dei Comunisti. Fineschi, ganador del premio Rjazanov, ha publicado una nueva versi贸n del libro primero de El Capital en italiano a partir de la MEGA2, la nueva edici贸n hist贸rico-critica de las obras de Marx y Engels.

Espero conseguir explicarme, cosa que, generalmente, a los fil贸sofos no se les da bien. Mi discurso es un poco m谩s te贸rico [que el emitido antes por otro interviniente, N. d T.], en el sentido de que mi esfuerzo se centra en pensar las din谩micas generales de clase y en c贸mo se configuran los sujetos que act煤an hist贸rica, pol铆ticamente, en esta fase que llamo 鈥渃apitalismo crepuscular鈥 y c贸mo el nodo de la violencia nace intr铆nsecamente en el seno de esas din谩micas. Es decir, c贸mo la violencia y su exacerbaci贸n son una consecuencia necesaria del desarrollo de una estructuraci贸n social compleja.

Digamos, para explicar sint茅ticamente la idea, que uno de los puntos centrales es la 鈥渃risis鈥 del concepto de persona. El concepto de persona es la clave ideol贸gica, institucional y jur铆dica del mundo burgu茅s. Y durante mucho tiempo su reivindicaci贸n ha sido una lucha progresista. Si pensamos en el per铆odo de revoluciones y conflictos de la clase burguesa contra las fuerzas del Antiguo R茅gimen, es precisamente la afirmaci贸n de la universalidad de la persona, del hombre como principio, lo que en esa fase hist贸rica tiene un car谩cter absolutamente positivo.

En este sentido surge ya un punto clave: la historicidad de estas categor铆as. Esta historicidad implica que una categor铆a como la de persona tiene una funci贸n hist贸ricamente progresista en un determinado momento del desarrollo de las relaciones de fuerza y puede tener una funci贸n negativa o diferente en otras fases.

Porque en la teor铆a de Marx, que sirve de horizonte de referencia en estas consideraciones a amplios frentes de fuerzas progresistas, un concepto clave es el de la de la historicidad de los sujetos y de los modos de producci贸n. Equivale a decir que, seg煤n Marx, el 鈥渉ombre鈥 en general no existe, la 鈥減ersona鈥 en abstracto no existe como un hecho natural, sino que ella misma es resultado de procesos hist贸ricos, cambios del modo de producci贸n, lo que implica precisamente que este concepto de 鈥渉ombre鈥 en general se produce hist贸ricamente. Y este es un punto realmente clave porque toda la ideolog铆a burguesa se basa en el naturalismo de la persona. Es decir, en la creencia de que hombre y persona son la misma cosa.

Esta es la gran funci贸n hist贸rica de la filosof铆a de Locke, por ejemplo, que teoriza como derechos naturales la igualdad, la libertad y, por supuesto, la propiedad. Porque todo va en el mismo paquete.

Si pensamos en t茅rminos de persona al hombre como tal y, por tanto, reducimos nuestras reivindicaciones pol铆ticas a las de la 鈥渃ondici贸n de persona鈥, esto nos vincula a un contexto de sentido burgu茅s que no somos capaces de romper porque (y aqu铆 el discurso se complica otra vez) porque en las condiciones actuales, por ejemplo, la reivindicaci贸n de los derechos de las personas se ha convertido de nuevo en un elemento progresista porque a muchos seres humanos les es negada la condici贸n de persona y, por tanto, reivindicar para ellos el derecho a ser persona es claramente positivo.

Pero el problema no es tanto negar la reivindicaci贸n de la condici贸n de persona como creer que esto es suficiente. Es decir, que restablecer los derechos de la persona como tal a nivel universal nos libera del modo de producci贸n capitalista. Al contrario, es precisamente el modo de producci贸n capitalista el que impone la persona como estructura universal de sentido.

Y, de nuevo, Marx nos ense帽a, en los primeros cap铆tulos de El Capital, pero ya antes en los Grundrisse, que la persona es la forma de subjetividad que nos viene impuesta por la circulaci贸n de las mercanc铆as: libertad e igualdad son las precondiciones del mercado. Solo en la medida en la que se es libre, igual y titular de propiedad, se puede intercambiar. Y es el modo de producci贸n capitalista el que universaliza este concepto a toda la especie humana.

Esto tiene una dimensi贸n progresista, pero si nos reducimos a reivindicar la libertad y la igualdad a nivel personal volvemos a caer en Prudhomme, somos ut贸picos, es decir, quisi茅ramos los aspectos positivos del modo de producci贸n capitalista, pero sin entender que estos conceptos son fruto del propio modo de producci贸n capitalista. Muchos movimientos libertarios, reivindicando la libertad individual, son progresistas en determinadas fases, pero, si luego se radicaliza esta posici贸n, se recae en una ideolog铆a individualista que es realmente el fundamento conceptual del capitalismo, del modo de producci贸n capitalista y de la propia burgues铆a.

El concepto de persona tiene dos caras: tiene su dimensi贸n progresista, y en ciertas fases hist贸ricas es una reivindicaci贸n leg铆tima. Pero no puede ser el horizonte de sentido de una conflictividad social que pretende un cambio de estructuras.

Y, en este sentido, Marx insiste en mostrar que libertad, igualdad y propiedad son una apariencia fenom茅nica. Es decir, son la manera en que los sujetos del proceso se relacionan en la superficie de la sociedad.

Pero no ofrecen un an谩lisis estructural de la din谩mica hist贸rica de transformaci贸n. Seg煤n Marx, los sujetos estructurales de esta din谩mica hist贸rica son las clases. Esta es la cr铆tica fundamental al mundo pol铆tico, econ贸mico, ideol贸gico burgu茅s: los sujetos hist贸ricos no son individuos, son clases.

Y tambi茅n aqu铆 hay que prestar mucha atenci贸n porque es muy sencillo proponer una interpretaci贸n reduccionista de la clase que se basa sustancialmente en par谩metros sociol贸gicos: individuos en la f谩brica, individuos que tienen un determinado nivel de vida, un determinado nivel de ingresos鈥 No se trata de clases, sino de agrupaciones de determinados individuos realizadas en base a criterios sociol贸gicos.

Lo que Marx propone, en cambio, es una definici贸n funcional de la clase. Es decir, que las clases como sujetos, como encarnaci贸n de las fuerzas de producci贸n, se manifiestan en las relaciones de producci贸n.

El nexo conceptual fundamental es la relaci贸n entre capital y trabajo asalariado. Es 茅ste el dualismo b谩sico que Marx propone. Es una perspectiva mucho m谩s amplia que la figura, aunque compleja e importante, del trabajador de la f谩brica. En este sentido, la funcionalidad del trabajo asalariado en la perspectiva de la valorizaci贸n con todas las modificaciones que el modo de producci贸n capitalista impone a la din谩mica del trabajo son categor铆as que siguen funcionando. He tratado esto en otros contextos proponiendo una distinci贸n entre formas y figuras en la que no puedo entrar ahora porque nos llevar铆a demasiado lejos; el punto clave, sin embargo, es entender los cambios de forma que experimenta el proceso de trabajo una vez que deviene capitalista: son, sustancialmente, el car谩cter cooperativo, parcial del trabajo鈥 Y todo ello subordinado a la valorizaci贸n del capital.

En estos t茅rminos, estas categor铆as que funcionan realmente en un amplio espectro, identifican como potenciales sujetos pol铆ticos antagonistas del capital a toda una serie de sujetos que antes se exclu铆an porque no eran el obrero de f谩brica o no eran traducibles a esta figura.

Y en este sentido, esta distinci贸n es muy importante porque abre much铆simo el espectro de aplicaci贸n de la teor铆a marxiana de las clases.

Digo esto como premisa al discurso propiamente dicho, que abordo ahora: el capitalismo crepuscular.

Seg煤n la teor铆a de Marx, el modo de producci贸n capitalista tiene mecanismos de funcionamiento que implican una din谩mica, es decir, que no repite mec谩nicamente el mismo proceso id茅ntico a s铆 mismo, sino que le da a este proceso una direcci贸n. Din谩micas de fondo que, al progresar, modifican la propia estructura din谩mica del proceso. El proceso no se repite nunca igual a s铆 mismo, sino que en su desarrollo cambia de funcionamiento, tiene ajustes estructurales a medida que avanza.

驴Cu谩l es la din谩mica de fondo del proceso? El modo de producci贸n capitalista funciona en la medida en que es un proceso de valorizaci贸n del capital; esto, esquem谩ticamente, es la clave esencial del capitalismo: la inversi贸n de dinero debe producir m谩s dinero del que se invirti贸 originalmente. 驴De d贸nde procede este excedente del que el capital se apropia? Proviene del plus-trabajo, de la explotaci贸n de los trabajadores, etc.

Es precisamente para aumentar esta explotaci贸n, para aumentar la producci贸n de plusval铆a, que el modo de producci贸n capitalista modifica sustancialmente la forma del trabajo y modifica tambi茅n su propia estructura. En la pr谩ctica, lo que hace para aumentar la productividad es aumentar la parte que se invierte en maquinaria, 鈥渃apital constante鈥 lo llama Marx, lo que no es 鈥渃apital variable鈥, es decir, fuerza de trabajo.

Este mecanismo de aumento del capital constante y, por tanto, de aumento de la productividad del trabajo, permite, por varias razones que no se pueden resumir aqu铆, el aumento de la explotaci贸n y, por tanto, de la plusval铆a. Se trata de una din谩mica autocontradictoria porque para aumentar la plusval铆a el modo de producci贸n capitalista tiende a excluir al 鈥渢rabajo vivo鈥 del proceso de trabajo (a trav茅s de la automatizaci贸n, o del incremento de la productividad del trabajo鈥).

Esta din谩mica es b谩sicamente constante, pero va por ciclos. Hay ciclos en los que es m谩s fuerte y ciclos en los que se reduce. Pero, b谩sicamente, tiende a aumentar lo que se llama composici贸n t茅cnica y org谩nica del capital.

Esto determina las transformaciones de fondo por las que, en procesos particularmente avanzados, la necesidad del 鈥渢rabajo vivo鈥 se reduce cada vez m谩s, porque las m谩quinas son capaces de realizar antes y mejor y en mayor cantidad toda una serie de producciones que antes requer铆an un gran empleo de trabajadores.

Todo el mundo tiene claro que gracias a la informatizaci贸n, a la inteligencia artificial, este nivel de sustituci贸n del trabajo vivo por las m谩quinas est谩 alcanzando niveles impensables, llegando incluso a sustituir el trabajo intelectual: le铆a hace un tiempo sobre despachos de abogados que, para hacer el trabajo de s铆ntesis y recogida de leyes sobre un determinado caso, ahora usan un software que lo hace m谩s r谩pidamente que un equipo de personas que antes ten铆an para hacerlo. Incluso a nivel period铆stico, la recopilaci贸n de art铆culos sobre un tema determinado, una especie de resumen del contenido, se realiza ahora mediante software. El proceso de sustituci贸n ya no afecta solo al trabajo 鈥渕aterial鈥, sino que est谩 afectando ya al trabajo m谩s sofisticado desde el punto de vista intelectual.

Como consecuencia de este proceso se produce un cambio estructural en el modo de producci贸n capitalista que afecta al ej茅rcito industrial de reserva. En la teor铆a del capital de Marx se teoriza el desempleo; el ej茅rcito industrial de reserva forma parte de teor铆a del desempleo. Marx explica c贸mo una gran masa de trabajadores no encontrar谩 trabajo. Esta tendencia se llama el谩stica, es decir, va y viene, tiene din谩micas de expulsi贸n y reabsorci贸n.

En el capitalismo crepuscular, precisamente a causa de este terrible aumento de la composici贸n t茅cnica y de la automatizaci贸n, esta din谩mica del ej茅rcito industrial de reserva tiende a hacerse r铆gida, a dejar de ser el谩stica; en consecuencia, el proceso de reabsorci贸n es muy lento o incluso inexistente. Esto implica unas tasas de desempleo espantosas; la flexibilidad corresponde a esta necesidad, tambi茅n los minijobs alemanes: hacemos que tres personas hagan el mismo trabajo dividiendo un salario por tres, de modo que tenemos tres ocupados en lugar de uno, pero el salario en conjunto sigue siendo el mismo. 驴Por qu茅? Porque, de hecho, hay una incre铆ble sobreabundancia de fuerza de trabajo. Esta sobreabundancia es la condici贸n previa para toda una serie de din谩micas que conducen a la violencia como 煤ltimo factor.

En t茅rminos generales, el modo de producci贸n capitalista es un modo de producci贸n basado en la violencia porque su base, el plustrabajo, es una expropiaci贸n del trabajo de los trabajadores; por tanto, est谩 en el ADN del modo de producci贸n capitalista. Ahora se trata de entender c贸mo esta dimensi贸n de la violencia se extiende m谩s all谩 de estas din谩micas de fondo hasta el punto de afectar a las mismas ideas burguesas fundamentales, al propio concepto de persona.

驴Qu茅 quiero decir? Si la elasticidad del ej茅rcito industrial de reserva se hace r铆gida, si la oferta de trabajo supera con mucho a la demanda, esto significa que el trabajo cualificado tambi茅n, que la potencial capacidad contractual del trabajo m谩s sofisticado disminuye mucho. 驴Por qu茅? Porque hay demasiados. Hay demasiados buenos. No solo hay demasiados normales o demasiados regulares, sino que hay demasiados buenos. Quiere decir que ya no existe una conflictividad basada en 鈥渄ado que esta cualidad solo la tengo yo, tienes que acercarte a lo que pido鈥. Tambi茅n esto tiende a desaparecer porque hasta el trabajo de ingeniero est谩 infrapagado. 驴Por qu茅? Precisamente por ese exceso de oferta.

Y, por tanto, 驴qu茅 pasa? M谩s all谩 de las capacidades contractuales, lo que desaparece es un concepto fundamental de la ideolog铆a burguesa, a saber, la relaci贸n entre m茅rito y ganancia. En la ideolog铆a burguesa se dice: 鈥渟i estudias, te esfuerzas, pones de tu parte鈥, tendr谩s 茅xito鈥. No es as铆. Porque, teniendo esto en cuenta, en el capitalismo crepuscular incluso un trabajo altamente cualificado, una fuerte inversi贸n en 芦capital humano禄, como les gusta decir a los ide贸logos contempor谩neos, no es necesariamente rentable. La relaci贸n m茅rito/trabajo/ganancia, uno de los conceptos fundamentales de la ideolog铆a burguesa a partir del protestantismo, es una piedra angular de este mundo ideal. Y esto se desmorona.

Volvamos a nuestras queridas personas de las que habl谩bamos antes. 驴Qu茅 significa ser 鈥減ersona鈥? Ser libres, iguales, tener propiedades, tener la capacidad de decidir qu茅 hacer. Pero, 驴cu谩l es la condici贸n estructural para que estos individuos/personas puedan hacer estas cosas? En el mundo de la producci贸n y la circulaci贸n de mercanc铆as la condici贸n estructural es que tengan dinero; tener ingresos es la condici贸n material de la pr谩ctica de la persona. Ser libre en el mercado capitalista significa poder comprar lo que quieras; pero si no tienes dinero no puedes comprar nada. Ser igual significa poder hacer lo que hace todo el mundo, pero si no tienes dinero no puedes poner en pr谩ctica esta igualdad, porque no existen las condiciones materiales. La carencia de trabajo y de ingresos pone en crisis materialmente el concepto de persona, porque si la pr谩ctica de la condici贸n de persona pasa por disponer de ingresos, no tenerlos crea las condiciones materiales para que no se pueda ser persona.

Entonces, desde la perspectiva del individuo singular, 驴qu茅 puedo hacer para ser persona? Tener ingresos. 驴C贸mo puedo tener ingresos si no existen las condiciones para tener empleo? Aqu铆 comienza una din谩mica por la cual muchos individuos est谩n dispuestos a tener ingresos de forma ilegal. Ilegal no quiere decir simplemente trabajar en negro, sino tambi茅n buscar recomendaciones, conseguir una pensi贸n gracias al primo del ministro鈥 Es decir, din谩micas que me permiten ser persona por tener ingresos.  Una renta.

Pero 鈥搚 este es el punto decisivo鈥 para tener esos ingresos y ser persona se viola el propio concepto de persona, porque no se respeta, ni siquiera a nivel formal, la libertad y la igualdad de las dem谩s personas. Yo, para tener una renta y ejercer mi libertad e igualdad, llevo a t茅rmino pr谩cticas que violan la libertad y la igualdad.

Y as铆, se convierte en una pr谩ctica masiva la violaci贸n de la condici贸n de persona para ser persona.

Es una din谩mica contradictoria que culmina en la destrucci贸n ideol贸gica del concepto de persona o, al menos, de su universalidad. Muchos individuos, en su pr谩ctica, violan sistem谩ticamente el concepto de persona para ser persona.

Las consecuencias de esta pr谩ctica social son fundamentales porque ideol贸gicamente se convierten en el trasfondo del fascismo o de cualquier ideolog铆a racista: si no es posible que el concepto de persona se haga universal porque no existen las condiciones estructurales, no por capricho m铆o ni de ning煤n otro, no existen las condiciones estructurales para universalizar el concepto de persona.

Si para ser persona he de violar este concepto, entonces 驴por qu茅 鈥損iensa el individuo atomizado鈥 no organizar un sistema por el que el concepto de persona no sea universal, sino sub-universal? 驴Por qu茅 no restringir el concepto de persona en base a determinadas caracter铆sticas? Por ejemplo, por citar alg煤n hecho hist贸rico, los arios; 驴por qu茅 no consideramos persona s贸lo a los arios? As铆, como ario, mi capacidad de acceder a la condici贸n de persona est谩 mejor garantizada. 驴Por qu茅 no limitamos el concepto de persona solo a los italianos? 驴Por qu茅 no limitamos el concepto de persona s贸lo a los cristianos? 驴O por qu茅 no juntamos dos o tres principios y construimos una bonita ideolog铆a?

Aqu铆 est谩 la respuesta a por qu茅 el racismo, el fascismo y la discriminaci贸n se vuelven atractivos: porque la negaci贸n de la universalidad de la condici贸n de persona universal ya existe en la pr谩ctica. Porque ya lo hacen. Ya se viola. Y, entonces, 驴por qu茅 no organizar esta violaci贸n como un sistema ideol贸gico que garantice la condici贸n de persona s贸lo a algunos? As铆 que, los italianos primero, los del norte primero, cualquiera primero; los mejores ser谩n m谩s r谩pidos en estructurar este aparato ideol贸gico de manera que sea omnipresente y hegem贸nico en clave retr贸grada y conservadora.

Pero no s贸lo ideol贸gicamente. Est谩 tambi茅n el aspecto pr谩ctico porque, si el concepto de persona no es universal, a las no personas yo no tengo que garantizarles una pensi贸n, no tengo que garantizarles el paro, no tengo que garantizarles la sanidad.

Esto no es mera 鈥渋deolog铆a鈥 vaga, la implicaci贸n pr谩ctica es obvia: si el concepto de persona no es universal, los no-personas no deber铆an tener garantizada la pensi贸n, el seguro de desempleo, la asistencia sanitaria. Esto suena bien para la gente, porque hay m谩s dinero para ellos. Si yo soy italiano y el inmigrante no, yo tengo derecho a esto y aquello y el inmigrante no. Si 茅l tambi茅n tuviera derecho, entonces yo perder铆a algo porque lo que se gasta en 茅l no se gasta en m铆.

En resumen, esta es la base para una guerra entre los pobres. Se trata de discursos ideol贸gicos que escuchamos todos los d铆as en boca de pol铆ticos conocidos. El mecanismo subyacente es este y se convierte en hegem贸nico y de masas porque crea estructuras corporativas, crea un consenso corporativo en el confrontamiento del Estado nacional que lleva del 禄 Socialismo nacional禄 al Nacional Socialismo. El alcance ideol贸gico es realmente gigantesco.

Si nos quedamos en el contexto personal, lo que se configura son sustancialmente tres grupos: el primero est谩 constituido por aquellos que tienen la suerte de ser personas y que, por tanto, tienen derechos; luego est谩n los desdichados que en Occidente son iguales a los dem谩s, pero no son personas porque est谩n exclu铆dos; y hay un tercer grupo enorme, el 鈥渢ercer mundo鈥, todas aquellas naciones y poblaciones que no han tenido tiempo de entrar en la fase progresiva del modo de producci贸n capitalista; para ellos el sue帽o de la persona no es ni siquiera un concepto, ni siquiera se les pasa por la cabeza. El paso a trav茅s de la condici贸n de persona para superarla y adquirir una figura superior ni siquiera existe. Para ellos la condici贸n de persona significa solo explotaci贸n occidental, explotaci贸n sin l铆mite de recursos y de personas, esclavitud, etc.

De esta forma, el concepto de persona, que est谩 yendo a menos en el propio occidente por los motivos expuestos, 驴qu茅 implica? Implica que la no-persona no es titular de derechos: si mato a una no-persona, no he matado a un hombre. Este paso ideol贸gico hace que, tambi茅n a nivel de percepci贸n, el umbral de tutela de otro ser humano desaparezca. Porque si el otro no es una persona, mi deber de respetar su integridad se pierde: puedo descuartizarlo, extirparle los 贸rganos, esclavizarlo, hacerlo trabajar hasta la muerte鈥 Violencia extrema. No es una persona.

Y por tanto, desde esta perspectiva un poco catastrofista, las actitudes posibles hacia una pl茅yade de individuos que en principio no pueden acceder al mundo dorado de las personas son dos: la primera opci贸n es intentar humanitariamente que 鈥渟obrevivan鈥 creando cualquier tipo de renta b谩sica de supervivencia. La segunda opci贸n es que los maten. Ambas son pr谩cticas que hemos visto en la historia reciente.

驴Por qu茅, dadas las circunstancias, la reivindicaci贸n de la persona es progresista? Porque la propia ideolog铆a dominante la ha abandonado. La ideolog铆a burguesa ha optado por la neoesclavitud, directa o indirecta, abierta o encubierta, y por eso reivindicar la persona parece ahora un proyecto progresista, y de hecho lo es.

Pero, de nuevo, si nos quedamos encadenados en la dimensi贸n de la persona como sujeto, no rompemos el c铆rculo. Para salir es necesario comprender la dimensi贸n de clase del conflicto, y esto debe enmarcarse en t茅rminos funcionales: el centro del trabajo es trabajo asalariado, y trabajo asalariado quiere decir muchas cosas: los aut贸nomos, los trabajos a destajo, los becarios son trabajadores sin salario. No debemos dejarnos enga帽ar por el enmascaramiento legal.

Sin embargo, dado que los que realmente tienen un trabajo son solo una parte de los que potencialmente podr铆an trabajar, debemos entender que los que est谩n desempleados o los que trabajan en formas precapitalistas est谩n en el mismo lado que los que trabajan: todos est谩n funcionalmente subordinados a la extracci贸n de plusval铆a y al trabajo/no-trabajo en formas dictadas, gestionadas y orientadas por el capital.

As铆 que este es el nodo desde el que pensar la reconfiguraci贸n de la clase: solo atando los nudos funcionales de todos estos sujetos heterog茅neos podremos superar la explotaci贸n capitalista con todos sus efectos perversos.

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Fuente: Lahaine.org