November 26, 2021
De parte de SAS Madrid
170 puntos de vista


鈥淓s una deuda, un compromiso que se arrastra desde hace a帽os y que vamos a llevar a cabo desde el a帽o pr贸ximo鈥. El pasado 19 de noviembre la delegada del Gobierno contra la Violencia de G茅nero, Victoria Rosell, anunciaba un cambio en el conteo de casos de violencia machista. A partir de ahora, y en el marco de la campa帽a 鈥淛untas鈥, que el Ministerio de Igualdad ha dise帽ado de cara al d铆a de hoy, 25N, D铆a Internacional contra la Violencia Machista, los asesinatos realizados por hombres que no son pareja ni expareja de la v铆ctima entrar谩n en las estad铆sticas. Un reconocimiento que nos acerca a los compromisos recogidos en el Convenio de Estambul, que Espa帽a ratific贸 en 2014.

Pero a煤n falta un paso: que sea ley. En este sentido, la aprobaci贸n de la norma contra la violencia sexual, conocida como ley de ‘S铆 es s铆’, que a煤n no ha concluido con sus tr谩mites parlamentarios, supondr谩 un antes y un despu茅s en el reconocimiento de la violencia de g茅nero en este Estado. Pero, 驴qu茅 sucede en el resto de Europa?

Diez a帽os del Convenio de Estambul

Se cumplen 10 a帽os del nacimiento del Convenio de Estambul, o, lo que es lo mismo, el Convenio del Consejo de Europa sobre prevenci贸n y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia dom茅stica. As铆, el 11 de mayo de 2011 naci贸 un nuevo instrumento jur铆dico para luchar contra la violencia machista a escala europea.

En Europa una de cada tres mujeres ha sido v铆ctima de violencia f铆sica y o sexual desde los 15 a帽os de edad y el 74% de la poblaci贸n cree que la violencia contra las mujeres es com煤n en su pa铆s.

Seg煤n los datos recopilados por Amnist铆a Internacional en Europa una de cada tres mujeres ha sido v铆ctima de violencia f铆sica y o sexual desde los 15 a帽os de edad y el 74% de la poblaci贸n cree que la violencia contra las mujeres es com煤n en su pa铆s. Esta organizaci贸n ha analizado la situaci贸n en 31 pa铆ses y s贸lo 12 tienen leyes que definen como violaci贸n las relaciones sexuales sin consentimiento.

El Convenio contempla como delito todas las formas de violencia contra la mujer: la violencia f铆sica, psicol贸gica y sexual, incluida la violaci贸n; la mutilaci贸n genital femenina, el matrimonio forzado, el acoso, el aborto forzado y la esterilizaci贸n forzada.

Hasta la fecha lo han firmado 46 pa铆ses y lo han ratificado 34. Para estos 煤ltimos pa铆ses es vinculante, es decir, se debe de incorporar en la legislaci贸n estatal. Entre estos est谩 Espa帽a, Albania, Andorra, Austria, Bosnia y Herzegovina, Dinamarca, Italia, Montenegro, Portugal, Serbia, Espa帽a y estaba Turqu铆a… Hasta este a帽o.

El gobierno de Ankara, el pa铆s anfitri贸n donde naci贸 el Convenio, y el primero en firmarlo ha anunciado que retira su adhesi贸n. Sectores ultraconvervadores presionaron al gobierno de Tayyip Erdogan para abandonar el compromiso bajo el argumento de que su objetivo es 鈥渁cabar con la familia tradicional鈥 ya que, en algunos de sus art铆culos, habla de 鈥減ersonas convivientes鈥 en lugar de matrimonio. Marija Pej膷inovi膰 Buri膰, secretaria general del Consejo de Europa asegur贸 que la retirada es un 鈥漡ran rev茅s鈥 y 鈥漚menaza la protecci贸n de las mujeres en Turqu铆a, en toda Europa y m谩s all谩鈥.

El negacionismo de Hungr铆a y Polonia

Turqu铆a no es el 煤nico pa铆s que ha dado malas noticias en estos 煤ltimos a帽os. Principalmente en Europa Central, donde la ola de negacionismo de la violencia machista liderada por la ultraderecha est谩 haciendo estragos.

El Gobierno del primer ministro h煤ngaro, V铆ktor Orban, un ultraderechista que lucha contra lo que considera la 鈥渓ocura de g茅nero鈥, nunca lleg贸 a ratificar el convenio del Consejo de Europa que firm贸 en 2014, y ha prohibido los estudios de g茅nero en las universidades del pa铆s.

As铆, el Parlamento de Hungr铆a aprob贸 en mayo de 2020 una declaraci贸n pidiendo al gobierno que no ratificara el Convenio, ya firmado en 2014. Adem谩s, esta declaraci贸n insta a buscar apoyos en la Uni贸n Europea (UE) en contra del texto. El Gobierno del primer ministro V铆ktor Orban, un ultraderechista que lucha contra lo que considera la 鈥渓ocura de g茅nero鈥, nunca lleg贸 a ratificar el convenio del Consejo de Europa que firm贸 en 2014, y ha prohibido los estudios de g茅nero en las universidades del pa铆s.

Polonia, por su parte,  tambi茅n tiene un plan para abandonar el Convenio de Estambul porque es 鈥渘ocivo por sus elementos de car谩cter ideol贸gico鈥. El gobierno polaco hab铆a ratificado el tratado en 2015, pero el partido ultraderechista Ley y Justicia, que hoy gobierna el pa铆s le ha puesto la zancadilla a esta protecci贸n contra las mujeres.

En julio de 2020 el ministerio de Justicia ped铆a al departamento de Familia que iniciara los tr谩mites para el que el pa铆s abandone la convenci贸n. El viceministro de Justicia, Marcin Romanowski, dijo que la ratificaci贸n de este tratado hab铆a sido un 鈥渁cto apresurado鈥 que hab铆a abierto las puertas a un 鈥渃aballo de Troya鈥 de la izquierda. Romanowski aseguraba que la convenci贸n 鈥渆n muchos aspectos es no solo contraria al sistema de valores del sistema legal polaco sino tambi茅n contraria a derechos fundamentales, como el derecho de los padres a criar a sus hijos de acuerdo con sus creencias religiosas鈥. 

Y no son los 煤nicos pa铆ses negacionistas. El Tribunal Constitucional de Bulgaria ya dict贸 sentencia contra la ratificaci贸n del Convenio por ser incompatible con su Constituci贸n en 2018. Tampoco lo ha ratificado Eslovaquia, que lo hab铆a suscrito en 2011. La Rep煤blica Checa tambi茅n rechaz贸 ratificarlo en 2020 aunque estaba pendiente de hacerlo desde 2018.

El negacionismo en Espa帽a

Y tambi茅n tiembla Espa帽a, donde el partido ultraderechista Vox est谩 cuestionando la existencia de la violencia de g茅nero. En febrero de 2021 esta formaci贸n se quedaba sola en el Congreso defendiendo su proposici贸n de ley contra la 鈥渧iolencia intrafamiliar鈥, como prefieren llamar a la violencia machista.

La diputada ultraderechista, Macarena Olona, insist铆a en la idea de su partido de que 鈥渉ay v铆ctimas de primea y de segunda categor铆a鈥 y se preguntaba 鈥減or qu茅 no se aplaude a los hombres asesinados a manos de sus mujeres o a los ni帽os a manos de sus madres鈥. A su juicio, la ley de violencia de g茅nero es 鈥渦na ley ideol贸gica que solo sirve para crear una red clientelar鈥 que adem谩s crea una profunda desigualdad y criminaliza al var贸n.

Mientras, el Estado da peque帽os pasos para incorporar el Convenio de Estambul en nuestra legislaci贸n. Espa帽a lo ratific贸 en 2014; no obstante, a煤n quedan aspectos pendientes para incorporar en nuestra legislaci贸n.

Por ejemplo, a d铆a de hoy solo se considera violencia machista a la ejercida por la pareja o expareja de la v铆ctima, como record谩bamos al principio de este art铆culo. El pasado 7 de julio el gobierno de coalici贸n de PSOE y Unidas Podemos aprob贸 una nueva ley para cambiar esta situaci贸n. Es la conocida como ley de s铆 es s铆 e incluye la violencia sexual como violencia de g茅nero. La ley debe de superar a煤n el tr谩mite parlamentario y aunque probablemente salga adelante, preocupa el mensaje que la formaci贸n ultraderechista est谩 extendiendo entre la ciudadan铆a, despu茅s del triunfo del movimiento feminista situando la violencia contra las mujeres en primera l铆nea pol铆tica.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com (25/11/2021).




Fuente: Sasmadrid.org