February 8, 2022
De parte de SAS Madrid
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Una mujer relata su calvario de tres semanas esperando un aborto obligado por la afectaci贸n de m煤ltiples 贸rganos de su beb茅 y la “humillaci贸n, desinformaci贸n y maltrato psicol贸gico” sufrido durante todo el proceso.

Quer铆an tener un beb茅. Iban a tener una ni帽a, pero todo se torci贸 con la ecograf铆a de las 20 semanas y el calvario que esta vecina de Plasencia (C谩ceres) vivi贸 desde entonces la ha “destrozado”. M谩s de ocho meses despu茅s de un aborto que no quer铆an, pero al que las circunstancias les obligaron, ella tiene fuerzas para contarlo y para denunciar el “desamparo, abandono, humillaci贸n y deshumanizaci贸n” que ha vivido por parte del sistema sanitario p煤blico extreme帽o, una forma de violencia obst茅trica que quiere dar a conocer “para ayudar a otras mujeres en mi situaci贸n y que nadie m谩s tenga que pasar por lo que yo he pasado. Lo hago por el legado de mi hija”.

El embarazo hab铆a ido bien hasta la ecograf铆a de las 20 semanas. Del centro de salud la derivan al hospital Virgen del Puerto y ya all铆, “no dejan entrar a mi pareja y entran cinco o seis ginec贸logos a verme. Yo no ten铆a ni idea de lo que pasaba, me dicen que algo no va bien y que me derivan al Hospital 12 de Octubre” de Madrid.

Compara el trato en el hospital placentino con la “humanidad impresionante” del ginec贸logo del 12 de Octubre. “Pensaba que me iba a decir que decidiera yo si ten铆a o no a mi hija, pero nos dijo que no hab铆a nada que hacer”. Porque su beb茅 ten铆a varios 贸rganos afectados e “iba a morir dentro de m铆, no ten铆a ni una posibilidad de nada”.

A partir de ese momento, recuerda que se qued贸 en estado de shock y que lo 煤nico que quer铆a era “que me sacaran cuanto antes al beb茅”. Porque con 20 semanas de vida, ya se mov铆a y cada patada eran “como pu帽aladas porque sab铆a que estaba vida y pensaba en lo que le iba a pasar y no quer铆a que sufriera ni un minuto“.

De hecho, entonces decidi贸 aislarse y no salir de casa hasta el aborto “por miedo a que me vieran embarazada y me preguntaran por el beb茅”. Critica que, “en ning煤n momento, el hospital me proporcion贸 ayuda psicol贸gica o psiqui谩trica. Me sent铆 abandonada por el sistema, cuando m谩s lo necesitaba, me abandonaron”.

OBJETORES DE CONCIENCIA

No imaginaba que tendr铆a que esperar m谩s de tres semanas sintiendo d铆a tras d铆a a su beb茅. Porque les dijeron que la derivaban a una cl铆nica de Badajoz para el aborto. “No me dijeron en ning煤n momento que los ginec贸logos de Plasencia eran objetores de conciencia y por ley tienen que dec铆rtelo”. Tambi茅n afirma que no les dieron m谩s opci贸n que la cl铆nica de Badajoz, a pesar de que Sanidad asegura que el SES tiene conciertos con otra cl铆nica de Salamanca y, “si la mujer lo desea, es la cl铆nica que se ofrece a las 谩reas de Plasencia, Navalmoral y Coria”.

No a ella. “Nunca me dieron esa opci贸n, juegan con nosotras, con nuestra salud mental y no tienen empat铆a”, subraya.

Porque, despu茅s del diagn贸stico en Madrid, tuvo que esperar una semana para hacerse el preoperatorio en Badajoz y otra m谩s para el aborto y, si la espera hab铆a sido “horrorosa”, en la cl铆nica pacense la situaci贸n a煤n empeor贸.

“No dejaron entrar a mi pareja en la sala de dilataci贸n. Estuve ocho horas con una medicaci贸n muy fuerte, con morfina, con unos dolores terribles porque iba a ser un parto natural inducido. Me dijeron que si quer铆a hacer pis, ten铆a empapadores, me sent铆a humillada y con mucho miedo, pensaba todo el rato que me iba a pasar algo, que me iba a morir porque no era un hospital, la ley dice que, en el caso de anomal铆as fetales, hay que derivar preferentemente a un hospital”.

Recuerda que el ginec贸logo “me ech贸 en cara que no me hubiera hecho la prueba del ADN fetal, pero me hab铆an dicho que no hac铆a falta” y que, cuando le entraron ganas de empujar, la llevaron al quir贸fano, la sedaron y se despert贸 junto a su pareja. Lo primero que le pregunt贸 fue “si no me hab铆a muerto”.

Adem谩s, aparte del sentimiento de culpabilidad, no volvi贸 a saber nada de su hija. “No nos dejaron verla, ni nos preguntaron si quer铆amos incinerarla, era como si fuera un resto. En algunos hospitales te ofrecen una caja de recuerdos con el peso, la talla, la huella, tampoco me dieron esa opci贸n”.

Despu茅s del aborto, “me hund铆”. Ella ha tenido que costearse un psic贸logo y un estudio para saber si podr谩n tener otros hijos sanos. Porque quieren tenerlos, pero “estoy muerta de miedo y no me atrevo”. De hecho, sabe que, cuando ocurra, “voy a vivir un embarazo con miedo” y tambi茅n tiene claro que no parir谩 en Plasencia: “necesito humanizaci贸n en la Sanidad y es lo que ha fallado en todo el proceso. Me he sentido maltratada como mujer por el sistema y tambi茅n mi hija. Muchas mujeres lo viven, pero no lo cuentan“.

Enlace relacionado Epe.es 6/02/2022.




Fuente: Sasmadrid.org