March 31, 2022
De parte de AntiCapitalistas
45 puntos de vista

Comunicado del Área LGTBI de Anticapitalistas

31 MARZO: DÍA INTERNACIONAL DE LA VISIBILIDAD TRANS

Las personas trans somos visibles todos los días, siempre lo fuimos, encabezando la lucha por los derechos y libertades sexuales desde las primeras protestas y, especialmente las mujeres trans, siendo más visibles y quedando más expuestas a las agresiones. Somos visibles, queremos derechos.

Este 31 de marzo está marcado por una crisis sin precedentes, en las que la extrema derecha avanza y en la que las agresiones a las personas LGTBI y especialmente a las trans se suma al retroceso de derechos y libertades que sufrimos. En especial, destacamos la persecución que las personas LGTBI están sufriendo en Rusia, donde las agresiones al colectivo se han agudizado desde la ley contra la propaganda homosexual, pero también aquellas personas trans que están huyendo de la guerra en Ucrania y que no pueden cruzar la frontera porque su pasaporte no refleja su identidad, sufriendo violaciones, agresiones y procesos de criminalización en las fronteras. Esta realidad extrema pone en evidencia la realidad cotidiana de las personas trans, en todas las latitudes. Putin es el claro ejemplo de cómo neoliberalismo y autoritarismo van de la mano, patologizando y criminalizando la resistencia trans, tal y como hacen Vox o Bolsonaro. Hoy les trans somos más visibles que nunca por estar en el centro de una ofensiva reaccionaria que pretende señalarnos como una amenaza.

Y lo somos. Somos una amenaza al binarismo de género que sostiene el patriarcado. Les trans solo somos una amenaza para quienes pretenden imponer un feminismo que excluye a aquelles que recogemos los cristales rotos de su techo de cristal, les que sostienen el mundo con su trabajo, invisible y precario, les que no encajamos en sus normas de género e incomodamos, les que reivindicamos que otros cuerpos, otros géneros, otra vida, otro mundo, son posibles. Les que gritamos que nuestras vidas importan y que no pagaremos la crisis una vez más.

No la pagaremos con recortes en la sanidad pública, porque necesitamos una atención integral, que haga posible el tránsito en todo el territorio, que no sea patologizante, y sabemos que nuestros derechos solo los garantiza la pública. Tampoco la pagaremos con recortes en la educación pública, fundamental para el acompañamiento de la infancia y la adolescencia, para educar en diversidad de cuerpos, géneros y sexualidades. Y no, tampoco la pagaremos con trabajos y pensiones aún más precarios, ni aceptando sin más la Ley de extranjería que nos invisibiliza y vulnerabiliza aún más en cada crisis y en cada discurso de criminalización. Les trans seguiremos visibles y organizadas, en todas las luchas, porque son las nuestras y porque creemos que la lucha trans es de todes, ya que pone en cuestión el corazón de un sistema que se basa en las desigualdades. Que estemos en el foco de la derecha no es casualidad, amenazamos sus privilegios.

Hoy acaba un mes de marzo que comenzó con las declaraciones de la ministra Carmen Calvo, el 8 de marzo, en las que decía que la autodeterminación de género no existe ni cabe en la ley. Se olvida que su propio partido ha ido aprobando leyes a nivel autonómico que reconoce ese derecho y avanzaban en la despatologización trans. Nada menos que 13 normativas autonómicas recogen ese principio básico: las trans son sujetos de derecho y con voz propia, elles deciden quiénes son. La ley trans a nivel estatal venía a corregir el desfase entre la normativa estatal y las autonómicas, a consolidar algo que ya era real gracias a la lucha histórica de las personas trans en cada rincón. Sin embargo, sigue parada, a la espera de los trámites para su aprobación. Que Carmen Calvo presida la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados representa un obstáculo que se suma al bloqueo del Consejo General del Poder Judicial. Queremos que la ley se apruebe pero también queremos una ley que no deje atrás ni a la infancia y adolescencia trans, ni a les no binaries, ni a les migrantes.

La ley trans será ley. Defendamos los derechos trans.
Somos la disidencia anticapitalista: borremos sus privilegios, organicémonos.





Fuente: Anticapitalistas.org