April 17, 2021
De parte de La Haine
310 puntos de vista


La llegada de tres altos funcionarios del r茅gimen de EEUU a la Argentina desat贸 un torrente de especulaciones en los medios de prensa hegem贸nicos

La salida del Grupo de Lima por parte del gobierno de Alberto Fern谩ndez y la incursi贸n de un submarino estadounidense con armamento nuclear en aguas del Atl谩ntico Sur junto con el creciente belicismo del gobierno de Boris Johnson en las Islas Malvinas, cuestiones ambas que merecieron en茅rgicas protestas de la Canciller铆a, motivaron que algunos de los opin贸logos del establishment manifestaran que Washington despach贸 a sus enviados con el objeto de exigir una rectificaci贸n del rumbo del gobierno nacional. En pocas palabras, que la Casa Rosada redefiniera a la baja su grado de vinculaci贸n con China y que se cancelara definitivamente la visita Alberto Fern谩ndez a China para reunirse con Xi Jinping, postergada a causa de la pandemia.

Alg煤n analista ley贸 entre l铆neas lo que pudo haberse discutido con los visitantes y concluy贸 que 鈥淎lberto Fern谩ndez muestra que prefiere quedar mal con los chinos, lo cual es importante en relaci贸n con la eventualidad de un acuerdo con el Fondo.鈥 Es evidente que aquellos enviados vinieron a exigir cambios, pero de ah铆 a que la Argentina decida enfriar sus relaciones con China hay un gran paso.

Suelen se帽alarse dos temas candentes que habr铆an estado en la agenda de los visitantes: la construcci贸n en Tierra del Fuego de una base de aprovisionamiento log铆stico de naves que se dirijan a la Ant谩rtida o que intenten utilizar el paso bioce谩nico en caso de un incidente que provoque el cierre del Canal de Panam谩. La preocupaci贸n de Washington es que esa base la construya (o la controle) China, cosa que reiteradamente descart贸 la Casa Rosada. Pero la Casa Blanca exige m谩s acatamiento a sus exigencias ante quien no s贸lo es un rival comercial sino un 鈥渆nemigo鈥, seg煤n diversos documentos oficiales.

El otro tema tiene que ver con la mal llamada Hidrov铆a del Paran谩, que supuestamente querr铆a administrar el gigante asi谩tico. Dif铆cil subestimar la importancia de este tema dado que por el r铆o Paran谩 transita el 80 por ciento de las exportaciones de nuestro pa铆s. Pero se equivocan quienes aseguran que el gobierno nacional postergar铆a la licitaci贸n y dejar铆a en manos de la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n y el Desarrollo Econ贸micos (OCDE) el control de ese corredor fluvial.

Lo que el gobierno hizo, en cambio, es algo bien diferente: solicitar a la OCDE la certificaci贸n de la transparencia de la licitaci贸n internacional, a la cual se presentar谩n grandes empresas de varios pa铆ses europeos y de China [Lamentablemente, parece que no va a optar por la decisi贸n m谩s l贸gica, que ser铆a la nacionalizaci贸n de la Hidrov铆a]. Esto, adem谩s, en el marco de un proceso de creciente articulaci贸n del estado nacional con los gobiernos de las provincias ribere帽as para monitorear y fiscalizar todo lo que acontece en la Hidrov铆a que incluye, entre otras cosas, el delicado e impostergable asunto de qu茅 hacer con los puertos privados instalados a orillas del Paran谩.

La visita del jefe del Comando Sur, Craig Faller (a punto de finalizar su mandato) a la Argentina y el Uruguay revela los alcances de la obsesiva preocupaci贸n de Washington por oponerse -y de ser posible revertir- la creciente influencia econ贸mica y pol铆tica de China en Sudam茅rica. Lo mismo cabe decir de la que d铆as m谩s tarde efectuaron el colombo-estadounidense Juan Gonz谩lez, encargado del Hemisferio Occidental en el Consejo Nacional de Seguridad, quien vino acompa帽ado por Julie Chung, subsecretaria interina de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.

En su encuentro con el presidente hablaron menos de cuestiones militares enfoc谩ndose sobre todo en la guerra comercial que Washington libra contra Beijing, en la vana esperanza de que el gobierno argentino tome abiertamente partido por los EEUU o por las empresas de ese pa铆s. Tal cosa no est谩 en los planes del actual gobierno as铆 como de cualquier otro que en la regi贸n act煤e con un m铆nimo de sensatez.

Si a Faller le desvela la posibilidad de que China instale una base naval o controle un puerto en el sur de Tierra del Fuego, cosa que est谩 fuera de cuesti贸n, a Gonz谩lez y Chung les inquieta que la Argentina sea tentada por los avances en la tecnolog铆a 5G de China y permita que la empresa Huawei sea la encargada de ofrecerla en este pa铆s.

Pero el problema de fondo que ninguna visita puede resolver es la ventaja que China le sac贸 a EEUU en 茅sta y en otras ramas de la inform谩tica, asunto sobre el cual existe un amplio consenso entre los especialistas. Y tampoco pueden re-escribir la historia para hundir en el olvido el hecho de que cuando Argentina necesitaba vacunas China y Rusia se las ofrecieron y EEUU -y la Pfizer, para ser m谩s expl铆citos- se las neg贸 pese a que el nuestro fue uno de los tres pa铆ses (los otros fueron EEUU y Brasil) en donde se inici贸 la tercera fase de pruebas de la vacuna de esa empresa con 4.500 voluntarios que fueron atendidos en el Hospital Militar Central. Sin dudas que estos antecedentes irrumpieron en la conversaci贸n del presidente con los enviados estadounidenses.

En relaci贸n a Faller, su viaje a Ushuaia fue pour la galerie porque hasta los porteros del Comando Sur en el estado de Florida saben que no hay bases navales, aeronavales o militares chinas en Latinoam茅rica. S铆 saben que el Comando Sur regentea casi cien, poco m谩s de la mitad de las cuales en Centroam茅rica y El Caribe y alguna de ellas encubiertas como instalaciones de la DEA [Agencia “contra” la droga] u observatorios de la biodiversidad. Tampoco hay submarinos China o de Rusia que surquen las aguas del Atl谩ntico Sur. Pero Faller ten铆a que observar in situ el asunto, y se dio el gusto.

De lo anterior se desprende que es un grueso error vaticinar que el gobierno va a optar por 鈥渜uedar mal con los chinos.鈥 Se podr谩n decir muchas cosas del presidente Alberto Fern谩ndez, como de cualquier otro, pero no se le conocen inclinaciones suicidas. China es hoy la locomotora de la econom铆a mundial y el pa铆s que lleva la delantera en las nuevas tecnolog铆as inform谩ticas y en la 鈥淚nternet de las cosas鈥. Adem谩s es gran comprador de productos argentinos, mientras la Argentina tiene que prender una vela a cada santo para concretar una mis茅rrima venta de 14.000 toneladas de limones a EEUU, cuando aqu铆 se producen un mill贸n y medio de toneladas anuales.

Por eso no s贸lo este gobierno 鈥渘o quedar谩 mal con los chinos鈥 sino que la din谩mica de la econom铆a mundial har谩 que cada d铆a m谩s y m谩s pa铆ses se esmeren por 鈥渜uedar bien鈥 con ellos. Porque, al fin y al cabo, los chinos no s贸lo comercian 鈥揳ctividad que ellos inventaron y perfeccionaron desde el siglo XII- sino que adem谩s tienen excedentes monetarios para hacer gigantescas inversiones en pa铆ses de 脕frica y Am茅rica Latina, cosa que no est谩n en condiciones de hacer ni EEUU ni sus socios europeos, como lo reconociera poco tiempo atr谩s Jimmy Carter.

Porque, dijo el expresidente, hemos despilfarrado nuestro dinero en guerras cruentas e in煤tiles, mientras que China se pon铆a a la cabeza mundial en las nuevas tecnolog铆as. Y ahora el mundo es definitivamente tripolar, le guste o no a la Casa Blanca. Y desde el punto de vista econ贸mico China es much铆simo m谩s importante para la Argentina que EEUU.

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Fuente: Lahaine.org