November 2, 2020
De parte de Acracia
280 puntos de vista


A estas alturas, supongo que mucha gente se habr谩 echado unas risas con el difundido v铆deo de multitud de personajes esperp茅nticos clamando 隆Viva el rey! No puede ser de otro modo, especialmente, cuando ves a alguien como Toni Cant贸, trepa descarado donde los haya, vociferar a los cuatro vientos, pu帽o en alto, que las loas al monarca es 芦lo aut茅nticamente progresista y revolucionario禄. Es muy posible que se trate de un trabajo humor铆stico encubierto, sobre todo cuando comprobamos que la iniciativa parte de una plataforma, o algo as铆, llamada Libres e iguales. Es decir, un grupito que afirma estar a favor de la igualdad de los seres humanos, concepto inequ铆vocamente unido a la noci贸n de libertad, tal y como han concretado de toda la vida los anarquistas, se muestra a favor de un sistema que demuestra, de forma m谩s expl铆cita que cualquier otro, que el privilegio existe y de qu茅 manera. 隆Cosas de este indescriptible pa铆s llamado Espa帽a! Otro gran momento hilarante, en forma de ox铆moron, es cuando otro de estos 鈥榠ntelectuales鈥 surgidos de averno asegura que, porque cree en el republicanismo de verdad, grita 隆Viva el rey! No, no creo que el fulano se muestre sutilmente ir贸nico y quiera significar algo tan cierto como que la forma del Estado, sea rep煤blica o monarqu铆a, esconde formas de opresi贸n pol铆tica. A pesar del involuntario tono jococo del asunto, yo, que he tenido la santa paciencia de ver y escuchar los 14 minutos (y un segundo) del inenarrable 芦trabajo禄 audiovisual, no he podido evitar que se me congele la risa entre los dientes.

No puede extra帽ar que pol铆ticos reaccionarios, bodoques y/o inicuos, como Mariano Rajoy, Pablo Casado, Santiago Abascal o Hermann Tertsch, l铆deres de derecha y ultraderechas, en todas sus formas patrias, cuyo distanciamiento pol铆tico me es ajeno, participen en los vivas a Felipe VI, tratando de dejar a un lado a su corrupto progenitor, que jur贸 los principios del movimiento fascista. Pat茅tico blanqueo de una instituci贸n condenada a lo extinto, con el subterfugio de una Constituci贸n fundada en esa estafa laureada denominada Transici贸n. No quiero ser maniqueo, ya que otros profesionales de la pol铆tico, presuntamente m谩s a la izquierda, es el caso del grimoso Joaqu铆n Leguina, no son menos a la hora de apuntalar la obsoleta instituci贸n. Tampoco sorprende que lo hagan seres, tan estultos, como medi谩ticos, como el facha de manual Bertin Osborne, el asesino de animales Francisco Rivera o una mujer cuyo nombre no recuerdo, denominado por el vulgo precisamente 芦princesa del pueblo禄, todos ellos un profundo homenaje a la incapacidad cultural m谩s apabullante. Sin embargo, y aqu铆 entra en juego mi todav铆a autoproclamada ingenuidad, me estremece (a煤n) observar a alguien como Fernando Savater participar en el esperpento. Algo similar me ocurre con el dramaturgo Albert Boadella, anta帽o generador de mi respeto, hoy de mi estupefacci贸n. Pero, centr茅monos en el autor de Pol铆tica para Amador o de otras menos menos recordadas como Para la anarqu铆a y otros enfrentamientos.

S铆, conozco la trayectoria del fil贸sofo, sus numerosas e innecesarias salidas de tono, m谩s propias de alguien torpe y reaccionario, y no deberia sorprenderme verle en semejante sarao et铆lico. No obstante, una parte de m铆, no me pregunt茅is por qu茅, todav铆a muestra un pedazo de confianza en alguien que, ontol贸gicamente, para que 茅l mismo me entienda, sencillamente ya no es. Considero a Savater, y pido perd贸n por la petulancia y algo de pedanter铆a, responsable en parte de mi formaci贸n intelectual. No son pocos los libros que tengo en mi biblioteca, e incluso alguno que todav铆a repaso con cierta avidez, de un hombre que en tiempos se consider贸 libertario. Por leer, hasta he le铆do sus hilarantes memorias, aquellas tituladas Mira por d贸nde. Autobiograf铆a razonada, ya que posteriormente creo que ha sacado alguna otra, pero el personaje dej贸 ya de resultarme magn茅tico. Por supuesto, cada uno es responsable de evolucionar como le venga en gana, palabra que tal vez venga grande a seg煤n qu茅 metamorfosis, y creo que Savater hoy se considera liberal. El problema es que, en este indescriptible pa铆s, como es o deber铆a ser sabido, un concepto pol铆tico al que puedo tener un respeto hist贸rico como es el liberalismo, no es m谩s que un eufemismo para esconder a la m谩s indignante carcunda. Savater, muy probablemente, qued贸 muy marcado por sus experiencias con el nacionalismo vasco, reaccionario por supuesto, y cruento en tantos casos, pero ha acabado yendo de la mano con el tambi茅n detestable e igualmente violento nacionalismo espa帽ol. Me permito acabar, ahora s铆 muy serio, con un 隆Viva la anarqu铆a!

Juan C谩spar




Fuente: Acracia.org