February 2, 2021
De parte de Nodo50
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La precariedad de la educaci贸n no reglada

脕ngela Bl谩zquez (@angelaaabf)

Este es el efecto desmovilizador que el poder persigue hoy: ridiculizar nuestra capacidad de educarnos a nosotros mismos para construir, juntos, un mundo m谩s habitable y m谩s justo. M谩s justo y habitable en t茅rminos de igualdad, de sostenibilidad, de riqueza, y esto apela tambi茅n a la justicia laboral. Se sabe mucho sobre cu谩les son las injusticias y de qu茅 manera operan, pero la humanidad se ve incapaz de cambiarlas. Este es uno de los s铆ntomas que la fil贸sofa contempor谩nea que Marina Garc茅s planteaba en Nueva Ilustraci贸n Radical: no por el hecho de pertenecer a profesiones que tienen un componente intelectual, la precariedad y las condiciones de pobreza se evitan. La ense帽anza.

Aunque el conocimiento est谩 m谩s que nunca al alcance de nuestra mano, este efecto desmovilizador en el empleo juega con la disgregaci贸n de los individuos y el desconocimiento de sus derechos laborales. Y en la ense帽anza no reglada de las artes y actividades socioculturales ocurre precisamente esto. Aunque conocen muy bien las problem谩ticas de su sector, todav铆a hay una invisibilizaci贸n generalizada de la precariedad de sus profesionales. Ante esta situaci贸n, como Garc茅s se帽ala en su libro, 鈥渓o que debemos preguntarnos hoy es c贸mo y por qu茅 a tanta gente culta hoy se le puede hacer cualquier cosa鈥.

Vocaci贸n

En el Centro Cultural 脕gata del distrito de Villaverde, en una de las salas del segundo piso, imparte clases de pintura Alfredo V铆rg眉ez. Dentro de la habitaci贸n llena de cuadros y caballetes, se encontraba aconsejando a una de las dos alumnas que este a帽o acuden a su aula de pintura. Alfredo, de 54 a帽os, ha dedicado toda su vida profesional a la docencia, desde que uno de sus profesores de bachillerato le mostr贸 que, si existe una vocaci贸n, la ense帽anza puede ser un camino v谩lido para quienes se dedican al mundo de las artes y la cultura. 鈥淐omenc茅 a abrir mi mente en cuanto a muchas cosas de la realidad y creo que lo importante es saber comunicar鈥.

Para 茅l, una de las virtudes de la ense帽anza es el v铆nculo que se establece con el alumnado. A pesar de que en la actualidad resuena que la figura de docente est谩 cada vez m谩s obsoleta y programada a desaparecer, en la ense帽anza de disciplinas como la pintura, la danza, la m煤sica, es todav铆a el motor de las aulas. Para Esther P茅rez ser profesora de m煤sica, en su caso de guitarra, es m谩gico. Para ella consiste en abrir una puerta, y que los alumnos y alumnas descubran y conformen una habitaci贸n cuyo tama帽o es cada vez m谩s grande. 鈥淭e das cuenta de que en muy poquito tiempo su vida les ha cambiado鈥.

Roberto Montoro en una de sus aulas de cer谩mica. 脕ngela Bl谩zquez.
Roberto Montoro en una de sus aulas de cer谩mica.
脕ngela Bl谩zquez.

Las artes son uno de los campos del saber que m谩s se asocia con la expresi贸n del ser humano y que, sin embargo, a煤n se delega al 谩mbito del ocio cultural. Aunque es un conocimiento democratizado y con presencia en la ense帽anza obligatoria, la mayor铆a de los estudios en las artes se realizan fuera de los centros educativos obligatorios, a trav茅s de escuelas privadas, escuelas oficiales o centros socioculturales municipales.

芦Yo daba m谩s clases de m煤sica que mis hijos禄

Estas disciplinas que todav铆a se consideran secundarias ocupan entre dos horas y una hora y media semanales en la mayor铆a de las comunidades aut贸nomas, -como es el caso de Madrid -, dentro de los planes de estudio de la ense帽anza primaria de la LOMCE, vigente desde 2014. 鈥淵o daba m谩s clases de m煤sica que mis hijos鈥, se帽alaba Esther.

La premisa para cultivarte en alguna de estas ramas de conocimiento es la voluntad propia, es decir, la vocaci贸n. Para Dani Aller, dulzainero y miembro del grupo de rock Ars Amandi, 鈥渆l fin de un m煤sico es tocar鈥, y eso no siempre se une con el amor por la ense帽anza. 脡l mismo prefiere ser int茅rprete que profesor. Disfruta de dar clases y expandir el mundo de la dulzaina, pero la experiencia de subir sobre el escenario es para 茅l m谩s gratificante, pues la gente 鈥渆st谩 escuchando algo que ha salido de dentro de ti鈥. Este es el primer s铆ntoma que los profesionales del sector apuntan. Dado que muchos artistas no tienen una estabilidad econ贸mica para sobrevivir de su trabajo, el salvoconducto de la ense帽anza no reglada permite ejercer sin presentarse a unas oposiciones. Adem谩s, no se suele exigir tener una titulaci贸n oficial.

芦La docencia es la salida禄

Carlos Collado, pianista y actualmente maestro de ense帽anza primaria, durante muchos a帽os se dedic贸 a la ense帽anza no reglada y para 茅l, el problema de la educaci贸n musical en Espa帽a es que est谩 enfocada a ser int茅rprete. 鈥淓n el camino te das cuenta de que es imposible para la mayor铆a de los mortales, y la docencia es la salida鈥. 脡l lo considera un gran enga帽o. 鈥淪i no te gusta, es un fracaso personal para ti y para el alumnado que pase por tus manos鈥. En su caso, s铆 descubri贸 r谩pidamente que ense帽ar era su vocaci贸n, pero no todos cuentan con esa suerte. Para Sergio Sanz, saxofonista y antiguo profesor de m煤sica, sus primeros cinco a帽os fueron un periodo de adaptaci贸n, en el que le cost贸 encontrar la satisfacci贸n.

Se dedic贸 durante m谩s de diez a帽os a la profesi贸n y fue el periodo de su vida en el que m谩s satisfecho se sinti贸. Sin embargo, tambi茅n reconoce que parte del m茅rito de su autoestima es del 鈥clasismo鈥 que existe en torno al mundo de las artes. Un mundo a煤n muy elitizado y que, seg煤n 茅l, genera un cierto estatus social. 鈥淢ola mucho m谩s decir que eres profe de m煤sica, no como yo ahora, que trabajo en un supermercado鈥. Sergio decidi贸 abandonar el mundo de la m煤sica unos a帽os atr谩s por motivos de estabilidad econ贸mica, situaci贸n com煤n entre el colectivo de la docencia no reglada. 鈥淰as cumpliendo a帽os, ves que tienes un imprevisto en tu casa y no puedes hacerle frente y tienes que pedirles dinero a tus padres. Con 20 a帽os te da igual, pero con 30 no hace la misma gracia鈥.

Roberto Montoro en una de sus aulas de cer谩mica.
Roberto Montoro en una de sus aulas de cer谩mica.

El clich茅 de vida bohemia y desinhibida del artista que se dedica a la ense帽anza esconde en su interior un sector que ha sido maltratado sistem谩ticamente y sometido igualmente a la precariedad laboral. Como planteaba Garc茅s, el ser poseedor de conocimientos y pertenecer al sector formado de la sociedad, no te hace emanciparte del sistema de injusticias o te exime de sufrir una situaci贸n de precariedad o pobreza.

Indefensi贸n aprendida

Entre las condiciones laborales precarias y las pocas horas de cotizaci贸n que no llegan ni a la media jornada, estos profesionales se ven obligados a compaginarlo con otro tipo de trabajos, es decir, a pluriemplearse. Irene M茅ndez estudi贸 el Grado Profesional de viol铆n y, antes de ser maestra de primaria, trabaj贸 en una escuela de m煤sica por las tardes. Mientras se preparaba para ser music贸loga y profesora, entr贸 en la escuela dando solo unas pocas horas un d铆a, y poco a poco, fue aumentando hasta convertirse en su empleo estable durante casi diez a帽os. 鈥淓s un trabajo de j贸venes, las condiciones que te ofrecen te valen con 19 a帽os y las aceptas, pero luego no cambian鈥. Lo que comienza como un trabajo temporal pasa a ser el medio de vida de muchas personas que dif铆cilmente llegan a fin de mes.

D谩ndose cuenta de que esta problem谩tica es com煤n dentro de todo el profesorado no reglado, no solo en las artes, nace la asociaci贸n MACUA 21 en 2017. La asociaci贸n Madrid Cultura Activa fue creada por profesionales del sector de la cultura de proximidad, conformada en su mayor铆a por talleristas y profesores de centros municipales y de mayores, que vieron la necesidad de unirse para luchar contra el maltrato econ贸mico y la precariedad. Aunque abarcan toda la Comunidad de Madrid, decidieron actuar sobre los 21 distritos de la capital.

No pueden representarte porque no te conocen

Lo que nace de la mano de nueve personas, hoy es una asociaci贸n de unas 40, convirti茅ndose en la primera asociaci贸n de Espa帽a de profesionales de ense帽anza no reglada. 鈥淐reamos la asociaci贸n y empezamos a llamar a sindicatos. C贸mo un sindicato te va a representar si tan siquiera sabe que hay un sector con esta problem谩tica鈥, comentaba su presidenta y una de las fundadoras, Remedios S谩nchez.

Algunas de las cuestiones que intentan resolver en MACUA 21 a trav茅s de di谩logos con las juntas de distrito de Madrid son los ajustes de los calendarios. Dado que tienen la categor铆a de fijos discontinuos, trabajan durante los nueve meses lectivos del a帽o, del 1 de octubre a 30 de junio, con derecho a cobrar la prestaci贸n por desempleo durante los meses de inactividad. Pero existe una gran trampa. Muchas de las empresas contratadas por los ayuntamientos recortan d铆as al inicio y al final del curso. Si no coincide el llamamiento con el 1 de octubre, pierden d铆as al inicio del primer trimestre, e igual pasa a final del curso. 鈥淪i el curso lectivo deciden que acabe el 24 de junio, la empresa da de baja al trabajador y queda sin una semana menos de cotizaci贸n鈥. Esto se traduce en que hay personas que no llegan al m铆nimo de d铆as cotizados para tener derecho a cobrar la prestaci贸n. 鈥淗ay compa帽eros que cobran el paro un a帽o s铆 y otro no鈥. Desde la asociaci贸n, calculan que entorno al 10% o 12% se encuentran en esta situaci贸n.  

Ni contizan, ni est谩n dados de alta: cobran en mano

Hace unos a帽os, antes de existir el convenio de Ocio Educativo, seg煤n Remedios, el sector era un desastre. Otra cuesti贸n que a煤n est谩 sin resolver es que muchos profesionales no est谩n dados de alta en el grupo de cotizaci贸n correspondiente a sus labores, lo que abarata el coste por trabajador. Y esto ocurre tanto en la empresa privada como en las empresas gestionadas por los ayuntamientos. Gracias al convenio, al menos en las subcontratas, este problema ha ido desapareciendo, pero existen 鈥渆mpresas que se siguen resistiendo a regularizar esa situaci贸n鈥. Por parte de los centros y escuelas privadas, la situaci贸n empeora, con trabajadores que no solo no est谩n dentro de su grupo de cotizaci贸n, sino que no est谩n dados de alta o ni siquiera tienen un contrato escrito y cobran su sueldo en mano.

Una singularidad de los calendarios de estos profesionales es que deben ser individualizados, por el car谩cter itinerante de los trabajadores. No todos trabajan las mismas horas, los mismos d铆as y en los mismos centros, pues carecen de sede fija, y sin embargo normalmente se les proporciona calendarios est谩ndar. Esta es otra de las luchas que MACUA 21 quiere conseguir en di谩logo con las juntas de distrito. Las empresas, seg煤n su presidenta, 鈥渘o ponen en funcionamiento ni los planes de igualdad, ni los planes de formaci贸n, ni los de riesgos laborales鈥, mientras que la Administraci贸n P煤blica se desentiende.

En lugar de escoger a las empresas con mejores condiciones para los empleados, dada a la disparidad de criterios laborales entre ellas, acaban contratando a las que tienen precios m谩s competitivos, es decir, las empresas que peor pagan a sus trabajadores. 鈥淓stamos viviendo en precariedad, y el ayuntamiento y el consistorio al completo lo est谩n consintiendo鈥.

Crear la asociaci贸n no les ha resultado f谩cil, y mucho menos crecer. Solo 40 de los 3500 profesionales talleristas contratados por el sector p煤blico que existen en la comunidad de Madrid pertenecen a la asociaci贸n, cifras que ascienden a 20.000 docentes de ense帽anza no reglada si se engloba tambi茅n al sector privado. Dado que es un colectivo muy disperso, sin apenas contacto entre los trabajadores, les resulta dif铆cil crear unidad.

Idefensi贸n aprendida

Remedios identifica este efecto desmovilizador como indefensi贸n aprendida. 鈥淐uando sometes a un animal a un proceso de constante da帽o, llega un momento en que el animal aprende a no defenderse鈥, y esta es la consecuencia de haber maltratado a los docentes de la ense帽anza no reglada. 鈥La gente dice, mira estoy ganando 500 euros al mes, yo no me puedo permitir el lujo de hacer una huelga, yo no me puedo permitir el lujo de exponer mi cuello鈥.

La desprotecci贸n de los trabajadores sometidos a condiciones laborales p茅simas y plagadas de irregularidades 鈥 como la ausencia de comit茅s de empresas o el incumplimiento de los pagos m铆nimos de 9,06 euros por hora establecidos por convenio 鈥, revela que tambi茅n hay un desconocimiento total de los derechos laborales entre los profesionales. Remedios tiene muy claro que continuar谩n luchando desde la asociaci贸n para acabar con esto. 鈥淧refiero morir de pie, que vivir siempre arrodillada. Prefiero morir hoy de hambre, a morirme de hambre a poquitos鈥.

Resiliencia

A pesar de la precariedad, todav铆a hay quienes se resisten a abandonar la profesi贸n. Roberto Montoro, fundador de MACUA 21 y profesor de pintura y cer谩mica, a pesar de las condiciones, sigue siendo optimistas. 鈥淢ucha gente a veces me pregunta por qu茅 pinto, y yo les digo que por necesidad鈥. Para 茅l las artes y la cultura son algo radicalmente esencial y te permiten ser un 鈥渓ibrepensador鈥, lo que se convierte en un acto de resistencia contra el establishment. 鈥淓l problema es que nuestra estructura social est谩 determinada por la productividad y el mercado, por eso se tiene una visi贸n del arte como algo que no tiene utilidad鈥.

Una de las palabras que utiliza para definir la profesi贸n es resiliencia. Existe un doble rasero cuando se trata de una profesi贸n tan vocacional como son las artes, soportando lamentables condiciones por el simple hecho de que se est谩 trabajando en algo por gusto. Cuando se difuminan los l铆mites entre lo laboral y lo emocional, a pesar de la precariedad a la que est谩n sometidos 鈥渢e hacen sentir afortunado por trabajar en algo que te gusta鈥, confiesa Irene M茅ndez. Para muchos todav铆a es un hobby, como le ocurre a Esther P茅rez. 鈥淓n general la gente que me rodea se cree que mi marido se mata a trabajar, el pobrecito, y que yo vivo la vida鈥.

芦Profe, 驴para qu茅 vale la m煤sica?禄

Al final, el sector de la ense帽anza no reglada se rige por una estructura que trasciende de lo meramente profesional. Es una cuesti贸n que va m谩s all谩 de que los mercados maltraten a los trabajadores, y se vuelve un reflejo de un sistema econ贸mico y social que todav铆a no ha encontrado el lugar correspondiente para artes. 鈥淭odav铆a tengo alumnos de 6潞 que me dicen: 鈥楶rofe, pero para qu茅 vale la m煤sica鈥. No habla ese alumno, habla la sociedad鈥, comentaba Carlos Collado. Esta imposibilidad de hacer frente a la pregunta del papel que juega la cultura en la sociedad retorna de nuevo a una de las tesis que aparecen en Nueva Ilustraci贸n Radical. El juego de poderes desvincula a los sujetos de sus aprendizajes y, por tanto, tambi茅n de la acci贸n.

Para redefinir estos procesos de lucha contra la injusticia social, seg煤n la fil贸sofa, es necesario que las artes y la cultura, m谩s all谩 de ser 鈥渦n conjunto de disciplinas en desuso鈥, permitan un proceso de co-implicaci贸n entre los trabajadores. MACUA 21 es la primera iniciativa que surge de quienes ya han comenzado la movilizaci贸n, y quiz谩s esto solo sea el principio para la conquista de m谩s derechos laborales dentro del sector. Como escribi贸 Garc茅s, 鈥渟omos peque帽os y precarios, pero tenemos un poder desmesurado鈥.




Fuente: Lamordaza.com