April 29, 2021
De parte de SAS Madrid
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El integrismo católico apoya a Monasterio y presiona a Isabel Díaz Ayuso para que asuma su agenda moral ultra.

El integrismo católico se ha movilizado en la recta final de la campaña madrileña para apoyar a Vox y presionar al PP para que asuma su agenda moral ultraconservadora. Hazte Oír ha emplazado a las candidatas de ambos partidos, Rocío Monasterio e Isabel Díaz Ayuso, a suscribir un compromiso de seis puntos que incluyeobstaculizar el ejercicio del derecho al aborto o la eutanasia, implantar el veto parental educativo o derogar las leyes que promueven la no discriminación por orientación sexual en la Comunidad de Madrid. La primera ya los ha suscrito. La segunda guarda silencio.

Hazte Oír, el más activo de los lobbies ultracatólicos, ha irrumpido en la carrera electoral en un doble frente. Primero, ha desplegado carteles en los que, aunque no pide expresamente el voto para Vox, refuerza el leit motiv de la campaña del partido de Abascal: borrar a Pablo Iglesias de la vida política española. En la propaganda se ve a un operario borrando con un rodillo el rostro del líder de Podemos junto al lema: “Llegó la hora”.

Luego, ha cargado directamente contra Díaz Ayuso, acusándola de no comprometerse contra el aborto y difundiendo carteles con su imagen junto a la frase: “Defiendo que las mujeres hagan y tomen cada decisión en libertad”. La pronunció en el programa Espejo Público, de Antena 3, en mayo de 2019.

Además, ha instado a sus seguidores a remitir una carta a Miguel Ángel Rodríguez, jefe de campaña de Ayuso, advirtiéndole de que, si no se compromete a cumplir sus exigencias, darán su voto a quien sí lo ha hecho; es decir, a Monasterio. La organización, a la que Interior retiró en 2019 su condición de “utilidad pública” por sus campañas homófobas, no oculta que su objetivo es un Gobierno de coalición en el que Vox marque la pauta. “Si Vox es fuerte en la Asamblea de Madrid, más valiente será Ayuso y mejor representados estarán tus valores. Esperamos que Rocío Monasterio empuje a Ayuso a hacer lo correcto si entre ambas formaciones logran formar Gobierno”, argumenta en su página web.

Monasterio tiene una larga relación con Hazte Oír, en muchas de cuyas campañas se ha implicado personalmente. De hecho, los seis puntos cuyo cumplimiento reclama el lobby ultracatólico están calcados en gran medida del programa de Vox. El primero es “avanzar en la protección del derecho a la vida de todos los seres humanos (desde la concepción hasta la muerte natural)”, es decir, dificultar el ejercicio del derecho al aborto y a la eutanasia en cualquier circunstancia y sin excepciones. También reclama implantar el veto parental en todas las actividades extracurriculares a partir del curso escolar 2021-2022; derogar las leyes de la Comunidad de Madrid contra la discriminación de las personas LGTBI; o proteger lo que denomina “símbolos cristianos” frente a la presunta amenaza que representaría la ley de memoria histórica (se supone que debe referirse a la cruz del Valle de los Caídos). Igualmente, quiere derogar todas las restricciones a la movilidad dirigidas a contener la expansión de la pandemia, y congelar o rebajar los impuestos autonómicos para compensar las hipotéticas subidas estatales.

Entre las medidas propuestas por Hazte Oír y asumidas por Vox se mezclan algunas que ya están incluidas en la legislación (la objeción de conciencia de médicos en casos de aborto y eutanasia o la potenciación de los cuidados paliativos), con otras que no se citan expresamente, pero que están implícitas. Entre estas últimas, acabar con la prohibición de las llamadas terapias de reversión, aquellas que tratan la homosexualidad como una enfermedad que se debe curar. Estas prácticas fueron proscritas en Madrid por la ley LGTBI que ahora exige derogar. También pretende que a las mujeres que vayan a abortar se les ofrezca antes de la intervención escuchar el latido fetal, una polémica práctica que ya realizaba la diputada de Vox Gádor Joya delante de las clínicas de interrupción del embarazo.

Pese a su identificación con el ideario de Hazte Oír, Monasterio ha eludido los temas morales en su campaña. Cuando se le ha preguntado por el aborto o la eutanasia, ha reconocido que Vox propone la derogación de ambas leyes, pero ha añadido que no son competencia de la Comunidad de Madrid, por lo que no es momento de abordarlas.

Sin embargo, aunque la regulación del aborto es estatal, su materialización corresponde a la sanidad autonómica, lo que explica que en ocho provincias no se haya realizado ninguna interrupción del embarazo en tres décadas y se deriven sus casos a otros territorios, con el consiguiente retraso en la intervención. También respecto a la eutanasia, la última palabra la tiene una Comisión de Garantía y Evaluación, cuyo nombramiento corresponde al Gobierno autonómico. “Si llenas esa comisión de miembros del Opus Dei, se judicializará todo el proceso, haciéndolo inviable”, advierte un médico experto en esta materia. “Casi cualquier derecho que se reconoce a nivel del Estado se puede entorpecer hasta anularlo a nivel autonómico”, añade.

No todos los líderes de Vox eluden los temas de moral en la campaña. El portavoz del partido ultra Jorge Buxadé, defensor de lo que él denomina “familia natural”, formada por un hombre y una mujer y no por personas del mismo sexo, proclamaba el lunes en el madrileño barrio de San Blas que la libertad que Ayuso contrapone al comunismo no será posible mientras “el hombre siga siendo esclavo de sus vicios y sus pasiones”.

Enlace relacionado ElPaís.com 29/04/2021.




Fuente: Sasmadrid.org