February 16, 2021
De parte de La Haine
270 puntos de vista


Foto de entrada: Tuit de la integrante de Vox Roc铆o De Meer, tras los resultados de las elecciones catalanas, con una foto de Abascal encendi茅ndose un puro.

 Por muchos aspavientos que se hagan, hay una realidad tangible: no estamos en una plena normalidad democr谩tica. Podemos fomentar una formidable estupidez colectiva o intentar hablarnos con verdad.

S铆, la extrema derecha ya exist铆a en el seno del Partido Popular. Pero desde hace un tiempo ha dado un paso al frente, a trav茅s de Vox, verbalizando discursos que antes no estaban tan presentes en la esfera p煤blica. 驴Por qu茅 esto debe preocuparnos? Porque han sido capaces, a trav茅s de la colaboraci贸n de diversos medios de comunicaci贸n, de colocar sus temas y sus enfoques en la esfera p煤blica, de crear agenda. No solo eso. Han logrado, con la complicidad de esos medios, que se normalicen posturas absolutamente contrarias a los derechos humanos.

Por eso el ascenso de Vox y su entrada en el Parlament catal谩n es algo que debe preocuparnos, y mucho. Por eso, aunque la derecha haya perdido apoyos en Catalunya no hay que alegrarse excesivamente ante los resultados.

“驴Qu茅 hac铆an y dec铆an medios y pol铆ticos en 2021?”, pueden preguntarse algunos en el futuro cuando estudien el ascenso de la extrema derecha de nuestro presente. 驴Qu茅 podremos contestar a eso? Tendremos que admitir que muchos no hac铆an ni dec铆an nada. O peor a煤n: la respuesta ser谩 que una parte del establishment pol铆tico y medi谩tico abraz贸 los postulados de la extrema derecha de forma directa o indirecta, defendi茅ndolos sin pudor o no atac谩ndolos ni ridiculiz谩ndolos.

En su competici贸n por ganarse al electorado de Vox primero y pactando con la formaci贸n de Abascal despu茅s, PP y Ciudadanos han asumido parte de sus postulados, legitimando sus posiciones, d谩ndoles ox铆geno, alimentando al monstruo. Pero no solo ellos son responsables del ascenso de este partido. Los medios de comunicaci贸n empe帽ados en criminalizar a pol铆ticos que intentan defender derechos fundamentales suelen ser los mismos que blanquean a Vox de forma sistem谩tica, present谩ndolo como un partido constitucionalista, asumiendo que sus posturas son leg铆timas. Los derechos humanos no son debatibles, pero en muchas tertulias medi谩ticas se empe帽an en discutir sobre ellos, como si fueran cuestionables.

“A los del No pasar谩n…, ya hemos pasado”, han escrito en catal谩n desde la cuenta de Twitter de Vox, en referencia al eslogan golpista que emplearon las fuerzas de Franco cuando tomaron Madrid, como respuesta al No pasar谩n de las fuerzas democr谩ticas que luchaban contra el golpe de Estado. Est谩n pasando y no son un partido m谩s. Ninguna formaci贸n pol铆tica deber铆a caer en la tentaci贸n de hacer electoralismo a costa de Vox, amplificando su discurso, pensando que con ello se puede movilizar a votantes abstencionistas a trav茅s del miedo a la extrema derecha.

No hay que jugar con fuego porque ya sabemos que quema. Ocurri贸 en Alemania y no est谩 de m谩s acudir de nuevo al film Cabaret para recordarlo:

鈥淟os nazis son una pandilla de matones, pero sirven a un objetivo: detener a los comunistas. Luego ya les pararemos los pies鈥, dice en la pel铆cula un arist贸crata adinerado, s铆mbolo de la oligarqu铆a alemana. Tres cuartos de hora despu茅s de metraje, el nazismo controlaba Alemania.

En sus declaraciones p煤blicas, representantes de Vox agitan el miedo al otro y dicen que las personas migrantes “no son refugiados, son invasores promovidos por las 茅lites”. El candidato de Vox en Catalunya ha afirmado que la “inmigraci贸n ilegal es el primer paso de un proceso que termina en agresiones, robos, violaciones o atentados isl谩micos”, vinculando de forma contundente delincuencia con migraci贸n y estableciendo una falsa dicotom铆a, la del “o ellos o nosotros”.

驴Qu茅 van a hacer aqu铆 partidos que dicen representar la sensatez, la democracia, la normalidad? 驴Callar ante el aumento claro del racismo contra las personas migrantes? 驴Seguir谩n defendiendo los centros de internamiento para extranjeros, los campamentos-c谩rceles para las personas que llegan a Canarias desde 脕frica, las pol铆ticas de exclusi贸n o las leyes que, en muchos casos, obligan a las personas migrantes a residir y trabajar en la clandestinidad durante tres a帽os?

驴Volver谩 a elogiar el presidente del Gobierno a un partido de extrema derecha como Vox atribuy茅ndole responsabilidad y sentido de Estado? 驴Seguir谩n impulsando las fuerzas de seguridad redadas racistas, deteniendo a personas solo por su color de piel? 驴Mirar谩 cierta izquierda hacia otro lado cuando la ultraderecha estigmatiza a personas trans?

Vox no solo tiene 52 diputados en el Congreso y 11 en el Parlament catal谩n. Cuenta tambi茅n con capacidad, medios de comunicaci贸n mediante, de instalar su discurso en el debate p煤blico, oblig谩ndonos a retroceder y a posponer debates urgentes y necesarios. El silencio ante ello no es la respuesta, tampoco la timidez ni el pasar de puntillas. Hay que enfrentar sus posiciones -todas ellas, con valent铆a- apostando por la inteligencia colectiva, porque la pol铆tica no puede verse reducida al marketing ni a los c谩lculos electoralistas.

Por muchos aspavientos que se hagan, hay una realidad tangible: no estamos en una situaci贸n de plena normalidad democr谩tica. Podemos fomentar una formidable estupidez colectiva o intentar hablarnos con verdad, sin seguir el juego c铆nico de la escenificaci贸n. Eso implica asumir lo que demasiados pol铆ticos consideran un marr贸n: la defensa de los derechos humanos en las pol铆ticas migratorias. Poner de moda la solidaridad, con todo lo que ello implica, sin dejar a nadie atr谩s. De lo contrario se seguir谩 lanzando un mensaje que se traduce as铆: “Hay cosas en las que Vox tiene raz贸n”. Lo dem谩s, ya sabemos c贸mo sigue. 驴Les dejamos pasar?

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Fuente: Lahaine.org