July 7, 2021
De parte de Acracia
183 puntos de vista


Despu茅s de la Primera Guerra Mundial, Benjamin descubrir谩, como tantos intelectuales jud铆os, el marxismo. No obstante, una fuerte veta anarquista permanecer谩 en su pensamiento, gracias a su empe帽o porque ambas corrientes llegaran a complementarse.

Es probable que de todos los pensadores sociales del siglo XX el m谩s influyente haya resultado ser Walter Benjamin (1892-1940). En 茅l confluyen, con una originalidad radical, el misticismo jud铆o, la llamada Escuela de Frankfurt y un marxismo tan singular que ha sido interpretado en su beneficio por las m谩s diversas obediencias. Acaso una explicaci贸n de la heterodoxia benjaminiana sea 鈥揷omo lo sugiere el fil贸sofo franco-brasile帽o Michael L枚wy (1938)鈥 su profunda veta anarquista. L枚wy, autor de Walter Benjamin: aviso de incendio (2001) y de otros numerosos libros, que tienen por tema a Ernesto Guevara, Georg Luk谩cs, Rosa Luxemburgo, Franz Kafka, el ecosocialismo contempor谩neo y la heterodoxia jud铆a, es ciertamente una de las inteligencias m谩s preclaras de nuestro tiempo. Nacido en S茫o Paulo, donde se form贸, para luego estudiar en Francia, L枚wy conjunta en su tarea la perspectiva latinoamericana y la europea.
A invitaci贸n expresa de Letras Libres, L枚wy nos envi贸 el presente ensayo.
鈥揅hristopher Dom铆nguez Michael

Walter Benjamin pertenece, junto con su amigo Gershom Scholem, a esa nebulosa de los pensadores jud铆os con sensibilidad mesi谩nica a los que la utop铆a libertaria atraer谩, a principios del siglo pasado: Martin Buber, Gustav Landauer, Ernst Toller, Hans Kohn y muchos otros. Su enfoque se alimenta de las afinidades electivas entre mesianismo jud铆o y anarquismo: el derrocamiento de los poderosos de este mundo, la perspectiva restauradora/ut贸pica, el cambio radical en vez del mejoramiento o el 鈥減rogreso鈥, el catastrofismo.

Y como muchos de esos intelectuales jud铆os de tendencia libertaria 鈥揋eorg Luk谩cs, Ernst Bloch, Erich Fromm, Leo L枚wenthal, Man猫s Sperber鈥, Benjamin descubrir谩 el marxismo despu茅s de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, a diferencia de ellos, no va a borrar su inclinaci贸n anarquista inicial, sino que intentar谩, de manera expl铆cita hasta fines de los a帽os veinte, y de forma m谩s impl铆cita a partir de entonces, articularla, combinarla, fusionarla incluso con el comunismo marxista. Este enfoque es una de las caracter铆sticas m谩s singulares de su pensamiento.

Benjamin hace referencia por primera vez a la utop铆a libertaria a principios de 1914, durante una conferencia sobre la vida de los estudiantes. Ah铆 opone las im谩genes ut贸picas, revolucionarias y mesi谩nicas a la ideolog铆a del progreso lineal, informe y vac铆o de sentido, que, 鈥渃onfiando en el infinito del tiempo [鈥, discierne solamente el ritmo m谩s o menos r谩pido con el cual hombres y 茅pocas avanzan en la v铆a del progreso鈥. Rinde homenaje a la ciencia y el arte libres, 鈥渁jenos al Estado y con frecuencia enemigos del Estado鈥 y reclama para s铆 las ideas de Tolst贸i y de los 鈥渁narquistas m谩s profundos鈥.

Pero sobre todo en su ensayo de 1921 鈥淧ara una cr铆tica de la violencia鈥 encontramos reflexiones directamente inspiradas en Georges Sorel y el anarcosindicalismo. El autor no esconde su desprecio absoluto por las instituciones estatales, como la polic铆a 鈥撯渓a forma de violencia m谩s degenerada que se pueda concebir鈥濃 o el parlamento (鈥渄eplorable espect谩culo鈥). Aprueba sin reservas la cr铆tica antiparlamentaria 鈥渞adical y perfectamente justificada鈥 de los bolcheviques y de los anarcosindicalistas 鈥揹os corrientes que aqu铆 expl铆citamente sit煤a en el mismo lado鈥, as铆 como la idea soreliana de una huelga general que 鈥渟e asigna como sola y 煤nica tarea destruir la violencia del Estado鈥. Esta perspectiva, que 茅l mismo designa con el t茅rmino anarquista, le parece digna de alabanzas porque es 鈥減rofunda, moral y aut茅nticamente revolucionaria鈥.

Benjamin hab铆a conseguido un ejemplar del libro de Sorel 鈥搃nencontrable en Alemania鈥 gracias a Bernhard Kampffmeyer, intelectual anarquista alem谩n y secretario de Max Nettlau, el gran historiador del anarquismo, que le hab铆a recomendado un amigo com煤n, el arquitecto anarquista Adolf Otto. En una carta de 1920 a Kampffmeyer, Benjamin solicitaba una opini贸n bibliogr谩fica sobre la literatura anarquista referida a la violencia, 鈥渢anto los escritos negativos frente a la violencia del Estado como los apolog茅ticos frente a la revolucionaria鈥.

Seg煤n Werner Kraft, que era su amigo cercano en esa 茅poca y al que pude entrevistar en Jerusal茅n en 1980, el anarquismo de Benjamin ten铆a cierta calidad 鈥渟imb贸lica鈥; no era ni de izquierda ni de derecha sino 鈥渄e alg煤n otro lado鈥. Esta 煤ltima afirmaci贸n me parece muy cuestionable: a pesar de su car谩cter idiosincr谩tico y de su dimensi贸n religiosa 鈥揺l mesianismo jud铆o鈥, el anarquismo de Benjamin se situaba, sin ninguna duda, en el campo de la izquierda revolucionaria.

En un texto de esa misma 茅poca, que permaneci贸 in茅dito, 鈥淓l derecho al uso de la violencia. Hojas para un socialismo religioso鈥 (1920-21), Benjamin es completamente expl铆cito al designar su propio pensamiento como anarquista:

La exposici贸n de este punto de vista es una de las tareas de mi filosof铆a moral, para la cual el t茅rmino anarquismo ciertamente puede ser utilizado. Se trata de una teor铆a que no desecha el derecho moral a la violencia en tanto tal, pero que la niega a toda instituci贸n, comunidad o individualidad que se atribuye el monopolio de la violencia [鈥

Entre los autores anarquistas en los que se interesa Benjamin, Gustav Landauer ocupa un lugar significativo. Lo cita por ejemplo en un fragmento redactado hacia 1921 y que solo ver谩 la luz hasta 1985 en las Gesammelte Schriften: 鈥淓l capitalismo como religi贸n鈥. Entre las divinidades de esta religi贸n perversa una de las m谩s importantes es el dinero, el dios Mam贸n o, seg煤n Benjamin, 鈥淧lut贸n [鈥 dios de la riqueza鈥. En la bibliograf铆a del fragmento Benjamin menciona un pasaje virulento del libro Aufruf zum Sozialismus (edici贸n de 1919) de Gustav Landauer, donde el pensador anarquista judeoalem谩n denuncia al dinero como un 铆dolo diab贸lico, un monstruo artificial m谩s poderoso que los seres humanos.

Desde un punto de vista marxista, el dinero no ser铆a m谩s que una de las manifestaciones 鈥搚 no la m谩s importante鈥 del capital, pero en 1921 Benjamin era mucho m谩s cercano al socialismo rom谩ntico y libertario de un Gustav Landauer 鈥搊 de un Georges Sorel鈥 que de Karl Marx y Friedrich Engels.

Es evidente pues, por la lectura de sus diferentes escritos de los a帽os 1914-21, que la primera tendencia de Benjamin, que da forma 茅tico-pol铆tica a su rechazo radical y categ贸rico a las instituciones establecidas, es el anarquismo. Solo tard铆amente 鈥搑especto de los acontecimientos revolucionarios de 1917-23 en Rusia y en Europa鈥 descubrir谩 el marxismo. Esos acontecimientos lo volvieron sin duda m谩s receptivo, pero solo en 1923-24 鈥揷uando lee Historia y conciencia de clase (1923) de Georg Luk谩cs, y cuando conoce, de vacaciones en Italia, a la bolchevique letona Asja L膩cis, de la que se enamora鈥 comienza a interesarse en el comunismo marxista, que pronto se volver谩 un mecanismo central de su reflexi贸n pol铆tica. Pero ello no significa que abandone sus simpat铆as libertarias: en una carta a Gershom Scholem del 29 de mayo 1926 explica que, a pesar de su atracci贸n por el comunismo, 鈥渘o pienso 鈥榓bjurar鈥 de mis convicciones鈥 anteriores, porque 鈥渘o me ruboriza mi 鈥榓ntiguo鈥 anarquismo鈥.

Si decide, despu茅s de muchas dudas, no adherirse al movimiento comunista, contin煤a siendo sin embargo una especie de simpatizante cercano de un tipo sui g茅neris, que se distingue del modelo habitual por la lucidez y la distancia cr铆tica 鈥揷omo lo muestra claramente su Diario de Mosc煤 de 1926-27, donde manifiesta su inquietud frente al intento del poder sovi茅tico de 鈥渄etener la din谩mica del proceso revolucionario鈥濃. Una cr铆tica que se alimenta sin duda de la refrescante fuente libertaria que sigue fluyendo en el seno de su obra. El primer libro de Benjamin donde el impacto del marxismo es visible es Calle de sentido 煤nico, un sorprendente collage de notas, comentarios y fragmentos sobre la rep煤blica de Weimar en los a帽os de la inflaci贸n y la crisis de la posguerra, redactado en 1923-25 y publicado en 1928. A pesar de su inter茅s por el comunismo, es interesante constatar que la 煤nica corriente pol铆tica revolucionaria mencionada en esta obra es鈥 el anarcosindicalismo. En un fragmento curiosamente intitulado 鈥淢inisterio del Interior鈥, Benjamin examina dos tipos ideales de comportamiento pol铆tico: a) el hombre pol铆tico conservador, que no duda en poner su vida privada en contradicciones con las m谩ximas que defiende en la vida p煤blica; b) el anarcosindicalista, que somete inmisericordemente su vida privada a las normas con las que quiere hacer las leyes de un Estado social futuro.

El documento marxista-libertario m谩s importante de Benjamin es sin duda su ensayo sobre el surrealismo publicado en la revista Die Literarische Welt en 1929. Desde los primeros p谩rrafos, Benjamin se describe a s铆 mismo como 鈥渆l observador alem谩n鈥, situado en una posici贸n 鈥渋nfinitamente peligrosa entre la fronda anarquista y la disciplina revolucionaria鈥. Nada traduce de manera m谩s concreta y activa la convergencia tan ardientemente deseada entre esos dos polos que la manifestaci贸n organizada por los comunistas y los libertarios en defensa de los anarquistas Sacco y Vanzetti. Los surrealistas participaron en esta iniciativa 鈥渞oja y negra鈥 y Benjamin no deja de destacar el 鈥渆xcelente pasaje鈥 (ausgezeichnete Stelle) de Nadja que trata de las 鈥渁pasionantes jornadas de revuelta鈥 que conoci贸 Par铆s bajo el signo de Sacco y Vanzetti: 鈥淏reton asegura que, en el curso de esas jornadas, el bulevar Bonne-Nouvelle(1)  vio cumplirse la promesa estrat茅gica de revuelta que desde siempre le hab铆a hecho su nombre.鈥

Es cierto que Benjamin tiene un concepto extremadamente amplio del anarquismo. Describiendo los or铆genes lejanos/cercanos del surrealismo, escribe: 鈥淓ntre 1865 y 1875, algunos grandes anarquistas, sin comunicaci贸n entre s铆, trabajaron en sus m谩quinas infernales. Y lo sorprendente es que, de manera independiente, hayan regulado sus mecanismos de relojer铆a exactamente a la misma hora; de modo simult谩neo, cuarenta a帽os m谩s tarde estallaron en Europa occidental los escritos de Dostoyevski, Rimbaud y Lautr茅amont鈥. Los cuarenta a帽os despu茅s de 1875 son evidentemente una referencia al nacimiento del surrealismo con la publicaci贸n, en 1924, del primer Manifiesto. Si designa a estos tres autores como 鈥済randes anarquistas鈥 no es solo porque la obra de Lautr茅amont, 鈥渧erdadero bloque err谩tico鈥, pertenece a la tradici贸n insurreccional, o porque Rimbaud haya sido communard. Es sobre todo porque sus escritos hacen volar en pedazos, como la dinamita de Ravachol o de los nihilistas rusos en otro terreno, el orden moral burgu茅s, el 鈥渄iletantismo moralizador鈥 de los Spie脽er y de los philistins.(2)

Pero la dimensi贸n libertaria del surrealismo se manifiesta tambi茅n de manera m谩s directa: 鈥淒esde Bakunin, a Europa le ha faltado una idea radical de la libertad. Los surrealistas tienen esa idea.鈥 En la inmensa literatura sobre el surrealismo de los 煤ltimos setenta a帽os, es poco frecuente encontrar una f贸rmula tan cargada de significaci贸n, tan capaz de expresar, por la gracia de algunas palabras simples y cortantes, 鈥渆l inestrellable n煤cleo de noche鈥 del movimiento fundado por Andr茅 Breton. Seg煤n Benjamin, 鈥渓a hostilidad de la burgues铆a a toda declaraci贸n de libertad espiritual radical鈥 empuj贸 el surrealismo hacia la izquierda, hacia la revoluci贸n y, a partir del Rif,(3) hacia el comunismo. Como se sabe, en 1927 Breton y otros surrealistas se afiliaron al Partido Comunista Franc茅s.

Esta tendencia a la politizaci贸n y a un compromiso creciente no significa, a ojos de Benjamin, que el surrealismo deba abdicar de su carga m谩gica y libertaria. Por el contrario, gracias a esas cualidades puede jugar un papel 煤nico e irremplazable en el movimiento revolucionario: 鈥淧roporcionar a la revoluci贸n las fuerzas de la embriaguez, a esto tiende el surrealismo en todos sus escritos y todas sus empresas. Se puede decir que es su tarea m谩s propia鈥. Para llevar a cabo esta tarea se requiere sin embargo que el surrealismo supere una posici贸n demasiado unilateral y acepte asociarse con el comunismo: 鈥渘o basta, como sabemos, que un componente de embriaguez viva en toda acci贸n revolucionaria. Se confunde con el compuesto anarquista. Pero insistir en ello de manera exclusiva ser铆a sacrificar enteramente la preparaci贸n met贸dica y disciplinaria de la revoluci贸n a una praxis que oscilar铆a entre el ejercicio y la pre-fiesta鈥.

驴En qu茅 consiste pues esta 鈥渆mbriaguez鈥, este Rausch que Benjamin tanto quisiera proporcionar a las fuerzas de la revoluci贸n? En Calle de sentido 煤nico (1928), Benjamin se refiere a la embriaguez como expresi贸n de la relaci贸n m谩gica del hombre antiguo con el cosmos, pero deja entender que la experiencia (Erfahrung) del Rausch que caracterizaba esta relaci贸n ritual con el mundo desapareci贸 de la sociedad moderna. Ahora bien, en el ensayo de Die Literarische Welt parece haberla reencontrado, bajo una forma nueva, en el surrealismo.

Se trata de un enfoque que recorre numerosos escritos de Benjamin: la utop铆a revolucionaria pasa por el redescubrimiento de una experiencia antigua, arcaica, prehist贸rica: el matriarcado (Bachofen), el comunismo primitivo, la comunidad sin clases ni Estado, la armon铆a originaria con la naturaleza, el para铆so perdido del que nos aleja la tempestad del 鈥減rogreso鈥, la 鈥渧ida anterior鈥 donde la adorable primavera no hab铆a perdido a煤n su aroma (Baudelaire). En todos estos casos, Benjamin no predica un retorno al pasado sino 鈥搒eg煤n la dial茅ctica propia del romanticismo revolucionario鈥 un rodeo por el pasado hacia un nuevo porvenir, que integrar铆a todas las conquistas de la modernidad desde 1789.

Esta dial茅ctica se manifiesta de manera llamativa en el ensayo 鈥揼eneralmente ignorado por los comentaristas鈥 sobre Bachofen de 1935, uno de los textos m谩s importantes para entender la concepci贸n de la historia de Benjamin. Es a煤n m谩s interesante, porque los a帽os 1933-35 son aquellos en que el fil贸sofo berlin茅s parece 鈥揳parentemente鈥 m谩s cercano al marxismo 鈥減roductivista鈥 y tecnomodernista de la URSS estaliniana de los a帽os del Plan Quinquenal.

La obra de Bachofen, subraya Benjamin, se inspir贸 en 鈥渇uentes rom谩nticas鈥 y atrajo el inter茅s de pensadores marxistas y anarquistas (como 脡lis茅e Reclus) por su 鈥渆vocaci贸n de una sociedad comunista en el alba de la historia鈥. Refutando las interpretaciones conservadoras y fascistas (Ludwig Klages, Alfred B盲umler) y apoy谩ndose en la lectura freudo-marxista de Erich Fromm, Benjamin subraya que Bachofen 鈥渉ab铆a escrutado hasta una profundidad inexplorada las fuentes que, a trav茅s de las edades, alimentaban el ideal libertario propio de Reclus鈥. En cuanto a Engels y Lafargue, atrajo su inter茅s el estudio de Bachofen de las sociedades matriarcales, en las que exist铆a un grado elevado de democracia, igualdad c铆vica, as铆 como formas de comunismo primitivo que significaban un verdadero 鈥渢rastorno del concepto de autoridad鈥. Este texto da testimonio de la continuidad de las simpat铆as libertarias de Benjamin, que intenta reunir, en el mismo combate contra el principio de autoridad, al marxista Engels y al anarquista Reclus.

No hay pr谩cticamente ninguna referencia expl铆cita al anarquismo en los 煤ltimos escritos de Benjamin. Pero para un observador cr铆tico tan agudo como Rolf Tiedemann 鈥揺l editor de las obras completas en alem谩n de Benjamin鈥 estos escritos 鈥減ueden ser le铆dos como un palimpsesto: bajo el marxismo expl铆cito el viejo nihilismo se vuelve visible, su camino corre el riesgo de conducir a la abstracci贸n de la pr谩ctica anarquista鈥. El t茅rmino 鈥減alimpsesto鈥 no es tal vez el m谩s adecuado: la relaci贸n entre los dos mensajes es menos un v铆nculo mec谩nico de superposici贸n que una aleaci贸n alqu铆mica de sustancias previamente destiladas.

A principios de 1940 Benjamin escribe su 鈥渢estamento pol铆tico鈥, las tesis 鈥淪obre el concepto de historia鈥, uno de los documentos m谩s importantes del pensamiento revolucionario, desde las 鈥淭esis sobre Feuerbach鈥 de Marx. Unos meses despu茅s, intentar谩 escapar de la Francia de Vichy, donde la polic铆a, en colaboraci贸n con la Gestapo, caza a los exiliados alemanes antifascistas y a los jud铆os en general. Con un grupo de refugiados, intenta cruzar los Pirineos, pero del lado espa帽ol la polic铆a 鈥揹e Franco鈥 los detiene y amenaza con entregarlos a la Gestapo. Entonces, en el pueblo espa帽ol de Port-Bou, Walter Benjamin escoge el suicidio.

Analizando este documento final, Rolf Tiedemann comenta: 鈥渓a representaci贸n de la praxis pol铆tica en Benjamin era m谩s bien la del entusiasta del anarquismo que aquella, m谩s sobria, del marxismo鈥. El problema con esta formulaci贸n es que opone como mutuamente exclusivos enfoques que Benjamin intenta precisamente asociar porque le parecen complementarios e igualmente necesarios para la acci贸n revolucionaria: la 鈥渆mbriaguez鈥 libertaria y la 鈥渟obriedad鈥 marxista.

Pero es sobre todo Habermas quien puso en evidencia la dimensi贸n anarquista en la filosof铆a de la historia del 煤ltimo Benjamin 鈥損ara someterla a una cr铆tica radical a partir de su punto de vista evolucionista y 鈥渕odernista鈥濃. En su bien conocido art铆culo de los a帽os setenta, desecha el intento del autor de las tesis 鈥淪obre el concepto de historia鈥 de revitalizar el materialismo hist贸rico con la ayuda de elementos mesi谩nicos y libertarios. 鈥淓ste intento est谩 condenado al fracaso鈥, insiste el fil贸sofo de la raz贸n comunicativa, 鈥渆n vista de que la teor铆a materialista de la evoluci贸n no puede ser, sin otra forma de procedimiento, articulada sobre la concepci贸n anarquista para la cual algunos ahoras, como ca铆dos del cielo, atravesar铆an por intermitencia el destino. No se puede dotar, como de una capucha de monje, al materialismo hist贸rico, que toma en cuenta los progresos no solo en el terreno de las fuerzas productivas sino tambi茅n en el de la dominaci贸n, de una concepci贸n anti-evolucionista de la historia鈥.

Lo que Habermas considera un error est谩 precisamente, a mi modo de ver, en el origen del valor singular del marxismo de Benjamin, y de su superioridad sobre 鈥渆l evolucionismo progresista鈥 鈥搒u capacidad para comprender un siglo caracterizado por la imbricaci贸n de la modernidad y la barbarie (como en Auschwitz o Hiroshima)鈥. Una concepci贸n evolucionista de la historia, que cree en el progreso en las formas de la dominaci贸n, dif铆cilmente puede dar cuenta del fascismo 鈥搒alvo como un inexplicable par茅ntesis, una incomprensible regresi贸n 鈥渆n pleno siglo XX鈥濃. Sin embargo, como escribe Benjamin en las tesis 鈥淪obre el concepto de historia鈥, no se comprende nada del fascismo si se le considera una excepci贸n en la norma que ser铆a el progreso.

Habermas regresa a la carga algunos a帽os m谩s tarde, en El discurso filos贸fico de la modernidad (1985). En otra formulaci贸n del mismo debate, se trata de la concepci贸n no continuista de la historia que distingue lo que 茅l llama 鈥渓as extremas izquierdas鈥, representadas por Karl Korsch y Walter Benjamin, de aquellos que, como Kautsky y los protagonistas de la II Internacional, 鈥渧e铆an en el despliegue de las fuerzas productivas un garante del paso de la sociedad burguesa al socialismo鈥. Para Benjamin, por lo contrario, 鈥渓a revoluci贸n solo pod铆a ser un salto fuera de la perpetua reiteraci贸n de la barbarie prehist贸rica y, en definitiva, la destrucci贸n del continuum de todas las historias. Es esta una actitud que se inspira m谩s bien en la conciencia del tiempo tal como la conceb铆an los surrealistas, y que se acerca al anarquismo que encontramos en algunos de los continuadores de Nietzsche los cuales, para conjurar el orden universal del poder y de la ceguera, invocan [鈥 a la vez las resistencias locales y las revueltas espont谩neas que surgen de una naturaleza subjetiva sometida a la tiran铆a鈥.

La interpretaci贸n de Habermas es cuestionable en varios aspectos, comenzando por el concepto de 鈥渂arbarie prehist贸rica鈥: todo el esfuerzo de Benjamin es precisamente el de mostrar que la barbarie moderna no es simplemente la 鈥渞eiteraci贸n鈥 de un salvajismo 鈥減rehist贸rico鈥, sino precisamente un fen贸meno de la modernidad 鈥搃dea dif铆cilmente aceptable para este obstinado defensor de la civilizaci贸n moderna que es Habermas鈥. Sin embargo, capt贸 con mucha inteligencia 鈥損ara criticarlo鈥 todo lo que la concepci贸n de la historia del 煤ltimo Benjamin debe al surrealismo y al anarquismo: la revoluci贸n no es la culminaci贸n de la evoluci贸n hist贸rica 鈥撯渆l progreso鈥濃 sino la interrupci贸n radical de la continuidad hist贸rica de la dominaci贸n. ~


Traducci贸n del franc茅s de Andrea Mart铆nez Baracs

Tomado de https://www.letraslibres.com/mexico/revista/walter-benjamin-y-el-anarquismo




Fuente: Acracia.org