December 5, 2021
De parte de La Haine
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Ambos l铆deres parecen haber tomado en cuenta que la actual escalada dej贸 expuesto que un escenario de guerra no es del todo descartable

La escalada de tensiones en torno a Taiw谩n y el Mar de la China encendi贸 las alarmas y apur贸 los tr谩mites para concretar el demorado encuentro entre los presidentes de los EEUU y la Rep煤blica Popular. La regi贸n indo-pac铆fica es hoy el centro de la disputa estrat茅gica sino-estadounidense.

El incremento de los vuelos militares sobre la zona de defensa a茅rea por parte de China, fue considerado un aumento de la presi贸n militar sobre Taiw谩n por los EEUU, que respondi贸 con el anuncio de la asociaci贸n estrat茅gica con el Reino Unido y Australia denominada con el acr贸nimo (en ingl茅s) AUKUS, presentada como una defensa de los intereses de los tres pa铆ses en la regi贸n.

La escalada encendi贸 las alarmas en el tablero internacional a tal punto que The Economist no vacil贸 en calificar a Taiw谩n y la zona del Mar de la China del Sur como “el lugar m谩s peligroso del planeta”.

Empoder谩ndose

Desde la asunci贸n de Joe Biden los presidentes de las dos principales potencias mundiales se hab铆an comunicado solo telef贸nicamente en dos oportunidades por la negativa de Xi Jinping a abandonar su pa铆s durante la pandemia. El aumento de las tensiones los llev贸 a aceptar una reuni贸n virtual. Ambos presidentes se prepararon para la cumbre reposicion谩ndose en sus respectivos pa铆ses.

Biden, que ve铆a debilitarse su administraci贸n reflejada en una fuerte ca铆da en los 铆ndices de popularidad -lo que lo pon铆a en desventaja frente a las elecciones de medio t茅rmino dentro de un a帽o- logr贸 que el Congreso le aprobara su agenda de gobierno. Un plan de infraestructura de 1,2 billones de d贸lares y el programa “Reconstruir Mejor”, pol铆ticas sociales y ambientales por 1,75 billones (incluye 555.000 millones para reducir emisi贸n de gases de efecto invernadero, aunque la mayor parte del dinero va, bajo diversos subterfugios, hacia ayudas empresariales).

Adicionalmente el lanzamiento del AUKUS y la reanudaci贸n del Di谩logo Cuadripartito sobre Seguridad (EEUU, Jap贸n, India, Australia) lo mostr贸 frente a la ciudadan铆a norteamericana retomando la iniciativa en el plano internacional, buscando superar la p茅sima impresi贸n de la desordenada retirada de Afganist谩n.

A su vez, el XIX Comit茅 Central del PCCh aprob贸 una resoluci贸n sobre “Los importantes 茅xitos y las experiencias hist贸ricas de su centenaria lucha” -la tercera resoluci贸n sobre cuestiones hist贸ricas, las anteriores son de 1945 y 1981- proclamando el per铆odo de Mao Tse Tung como fundacional, que “indic贸 el camino revolucionario correcto”. La etapa presidida por Deng Xiaoping es identificada como la de “las reformas y apertura” y del “pasaje de una econom铆a planificada a una de mercado socialista”.

El per铆odo que ahora le toca a Xi Jinping ser谩 el de llevar “la actual segunda econom铆a del mundo a la construcci贸n de un pa铆s socialista moderno en todos los aspectos”. Dado que esta tarea se llevar谩 adelante en un “entorno exterior m谩s complejo y grave” una segunda resoluci贸n habilita para que el a帽o pr贸ximo cuando se realice el XX Congreso del partido se deje de lado la condici贸n de solo dos per铆odos presidenciales, aprobada en tiempos de Deng, y se le conceda a Xi la posibilidad de un tercer mandato consecutivo. Ser谩 entonces el l铆der chino m谩s poderoso desde los tiempos de Mao, ostenta los cargos de secretario general del Partido Comunista Chino, presidente de la Rep煤blica y del Comit茅 Militar Central, mientras que la nueva Constituci贸n le da la posibilidad de mantenerse como presidente durante varios per铆odos. Unir al pueblo, al partido y al ej茅rcito detr谩s del objetivo de la soberan铆a nacional es su mandato.

Estabilidad estrat茅gica

La transici贸n del poder mundial enmarcada por la rivalidad entre EEUU y China se ha desenvuelto hasta ahora en el plano comercial y especialmente en el tecnol贸gico -control de la llamada cuarta revoluci贸n industrial-. Sin embargo pareciera que los l铆deres han tomado en cuenta que la actual escalada dej贸 expuesto que un escenario de guerra, cuando hay numerosos indicios de una reanudaci贸n de la carrera armamentista, no es del todo descartable en medio de la transici贸n. China ha ampliado su capacidad nuclear y recientemente lanz贸 un misil hipers贸nico capaz de rodear la tierra.

La Rep煤blica Popular, hoy una reconocida potencia, econ贸mica (ha sido reconocida como primera potencia econ贸mica mundial en un reciente informe del FMI) y tecnol贸gica, es ahora tambi茅n potencia militar y constituye un desaf铆o mayor para EEUU. No es de extra帽ar entonces que la noci贸n de “estabilidad estrat茅gica”, eufemismo usual en los ambientes diplom谩ticos para describir el control de armas, sobrevolara el conjunto de discusiones entre los presidentes de las dos potencias. Definir las llamadas “l铆neas rojas” que deber谩n respetarse para lograr que esa estabilidad facilite la “competencia” sin que conduzca a un “conflicto” es la b煤squeda conjunta. “Construir salvaguardas comunes para evitar errores de c谩lculo o malentendidos”, como lo defini贸 el asesor de la Casa Blanca Jake Sullivan. En otros t茅rminos, que permita dar continuidad a la integraci贸n de las dos grandes econom铆as.

Cumbre y r茅plica

Sin embargo d铆as despu茅s del encuentro el presidente Biden invit贸 a varios pa铆ses, “una lista diversa de democracias”, a una cumbre virtual para tomar compromisos para “defender la democracia y los derechos humanos en el pa铆s y en el exterior”. Obviamente no invit贸 a China ni a Rusia pero si a Taiw谩n, y de inmediato envi贸 una delegaci贸n de cinco legisladores que reafirmaron el “s贸lido” respaldo a la isla. China respondi贸 enviando una “patrulla de preparaci贸n al combate” en la zona del estrecho de Taiw谩n, para “defender la soberan铆a y la integraci贸n territorial”. Las tensiones volvieron a escalar como demostrando que la estabilidad estrat茅gica pretendida es bastante inestable. Y durante el G20 arm贸 un frente internacional con 20 pa铆ses para bloquear exportaciones de acero chino.

Mientras esto sucede y frente a la casi total desregulaci贸n del sector financiero chino, el flujo de fondos de Wall Street vir贸 r谩pidamente hacia la Rep煤blica Popular (JP Morgan y Goldman Sachs son cada vez m谩s protagonistas en ese mercado). La relaci贸n conflicto/colaboraci贸n sigue presidiendo la relaci贸n a煤n cuando suenen tambores de guerra en la regi贸n indo-pac铆fico.

* Integrante del colectivo EDI (Economistas de Izquierda).
La Haine




Fuente: Lahaine.org