January 27, 2022
De parte de CGT Fesi Bac
231 puntos de vista

La irresponsabilidad de los sindicatos firmantes del XXIV Convenio Colectivo de Banca (CCB) en materia salarial y las consecuencias directas de sus actos no las pagan estos, sino los bolsillos de las plantillas, en beneficio de los accionistas y la alta dirección de los Bancos.

Para ponernos en contexto, debemos recordar que las propuestas iniciales de los sindicatos presentes en la mesa de negociación, entre ellos CGT, era demandar una subida salarial del 3% anual (12% acumulado para el cuatrienio 2019-2022). Si bien, desde CGT además proponíamos la inclusión de una cláusula de revisión que evitase la pérdida de poder adquisitivo para el caso de que el IPC superara tal porcentaje.

Lamentablemente los sindicatos firmantes del CCB (CCOO, UGT y FINE), más preocupados por garantizar sus prebendas que por defender los intereses de las plantillas, rompieron la unidad sindical en materia salarial para acabar firmando una irrisoria subida acumulada de 2,5% en cinco años (2019-0%, 2020-0%, 2021-0,25%, 2022-1% y 2023-1,25%), renunciado inexplicablemente a un 12,5% de subida de su propuesta inicial.

Desde CGT teníamos claro que la subida salarial que firmaron del 2,5% en cinco años iba a generar una evidente pérdida de poder adquisitivo para las plantillas. Pero esa seguridad ha quedado dramáticamente confirmada tras hacerse público el IPC del año 2021. Un IPC que finalmente ha cerrado con una desviación con respecto al año 2020 de un 6,5%.

Es decir, que solo durante el año 2021, con un IPC del 6,5% y una subida salarial de 0,25%, las plantillas bancarias han perdido un 6,25% de poder adquisitivo. Lo que hace una media de pérdida de 2.154,71€ por persona. Media que supone, nada más y nada menos, que un ahorro de costes de en torno a los 170.000.000€ para las cuentas de los bancos.

No queremos ser ventajistas y acusar por acusar a los sindicatos firmantes de no haber previsto una subida del IPC tan importante como la habida en 2021. Pero si podemos acusarles de irresponsables por no haber pactado, y ni siquiera haber planteado, tal como desde CGT propusimos, la inclusión de una cláusula de revisión salarial que garantizase, dado el caso, el poder adquisitivo de las plantillas por hipotéticas desviaciones al alza del IPC.

Lamentablemente esto no acaba aquí, ya que tal como empieza este año 2022 y con otra exigua subida salarial del 1%, que por otro lado, gracias a los firmantes, ya ni siquiera tiene repercusión sobre los conceptos de antigüedad, tal como había sido siempre habitual, hecho este que congela el importe de los trienios de por vida, en otro paso más en la línea de la supresión definitiva de los mismos tan anhelada por los bancos, podemos esperar otra pérdida de poder adquisitivo desorbitada e irreparable, fruto de la inoperancia y la complicidad de unos pocos.

No obstante todo lo anterior, dentro de unos pocos meses, coincidiendo con la celebración de nuevas elecciones sindicales en el sector bancario, estos sindicatos tendrán el descaro de volver a pedir a las personas trabajadoras su voto. En nuestras manos estará cobrarles la pérdida.




Fuente: Fesibac.org