September 15, 2021
De parte de La Haine
207 puntos de vista

Les trabajadores y desempleades argentines perciben que m谩s all谩 de los versos, lo que persisten son negocios, espurios negocios a costa del pa铆s

El domingo 12 de setiembre, cuando a Alberto Fern谩ndez, dos a帽os despu茅s de asumir la presidencia, lo despertaron las resultados de las elecciones Primarias, Abiertas, Simult谩neas y Obligatorias (PASO), la deuda, el hambre, la pobreza y el 40% de marginados, que durante la campa帽a electoral hab铆an escondido bajo la alfombra, segu铆an all铆 鈥 su voto fue de castigo para su gesti贸n.

El Frente de Todos, formado en torno al peronismo, s贸lo gan贸 en siete provincias del norte, entre las m谩s pobres de Argentina, y cay贸 en toda la sure帽a Patagonia, donde hace apenas dos a帽os hab铆a obtenido una ventaja de 30 puntos porcentuales sobre la candidatura del neoliberal Mauricio Macri en las elecciones presidenciales.

Estos comicios mostraron al salario real como gran elector y a una clase media que se resiste a desaparecer, y delinearon un escenario de rechazo a la gesti贸n actual y de expectativas favorables a una expresi贸n liberal que reemplaza a la del expresidente Mauricio Macri, que -aventuran algunos- acaba de asistir a su defunci贸n como l铆der partidario, aunque otros vaticinan que resucitar谩.

El pueblo castiga: el peronismo obtuvo 31% de los votos, uno de los peores resultados de su historia, sin que hubiera desprendimientos que explicaran una fuga tan grande de votos, anclado en la gesti贸n deficiente, las consecuencias de la pandemia y la imagen deteriorada del presidente. El kirchnerismo, sin embargo, podr铆a reinventarse de cara a 2023, si marca sus diferencias con la inercia del presidente.

La pandemia desembarc贸 en el pa铆s en uno de los peores momentos de su historia econ贸mica, despu茅s de la destrucci贸n de los cuatro a帽os de gobierno de los grupos econ贸micos y el FMI, con multiplicaci贸n de la pobreza, la indigencia y la desocupaci贸n. Y para peor, una campa帽a electoral descafeinada, siguiendo directivas de asesores de imagen y los focus groups, sin gente. Y el peronismo sin calle, no es lo mismo.

El oficialismo tiene nueve semanas para intentar remontar la cuesta en las elecciones que duelen, la de legisladores de noviembre pr贸ximo. Seguramente los 24 meses que restan para las presidenciales de 2023, le ofrecen un espacio m谩s s贸lido a quienes deban analizar lo sucedido, desarrollar nuevas pol铆ticas y presentar propuestas electorales que regeneren aquellas mayor铆as. Lo que no se sabe es habr谩 voluntad para ello.

Una de las grandes debilidades del gobierno es la comunicaci贸n, entendida como reparto de pautas oficiales y no como camino para la formaci贸n de conciencia y canal de informaci贸n ciudadana. Obviamente, la comunicaci贸n gubernamental deber谩, ante todo, 鈥渆xistir鈥, y eso ser谩 muy dif铆cil cuando ya hundi贸 al canal oficial de televisi贸n y la agencia oficial de noticias tampoco acompa帽a las medidas necesarias que se generan.

Hoy la comunicaci贸n oficial se reduce a las piezas sueltas de un rompecabezas o los consejos de un se帽or tranquilo y con cara de bonach贸n que no logra seducir ni a las se帽oras gordas, y que fue perdiendo afectos y seguidores con algunas frases 鈥渕emorables鈥 como que 鈥渓os mexicanos salieron de los indios, los brasile帽os salieron de la selva, pero nosotros los argentinos llegamos de los barcos. Eran barcos que ven铆an de Europa鈥

Y sume a eso la marcha atr谩s de la expropiaci贸n de la agroexportadora Vicentin, la foto del concurrido cumplea帽os de su pareja Fabiola Ya帽ez en plena pandemia, la presencialidad en las escuelas y hasta con alg煤n intento de criticar la aprobaci贸n de la ley del aborto legal.

Algunos analistas definen a Alberto Fern谩ndez como un presidente-comod铆n, con el que se pudo ganar una elecci贸n pero no se pudo gobernar. Otros le se帽alan que no se dio cuenta que es el mandam谩s y no el cortesano de presidentes anteriores, ma帽oso

para conciliar con los grupos de poder. No todos los Fern谩ndez son iguales. Hoy Alberto ve desvanecerse sus delirios sobre un segundo mandato y muchos rezan para que pueda terminar el actual.

La gravedad de la crisis social es profunda y por el momento se expres贸 en votos y no en estallidos populares como en Colombia, Per煤 o Chile. Eso puede tener que ver con que Alberto Fern谩ndez conservaba una imagen positiva en la ciudadan铆a (a diferencia del 18% de aceptaci贸n de Sebasti谩n Pi帽era o el 20% de Iv谩n Duque) y a la valoraci贸n de la democracia formal tras la lucha popular contra la dictadura c铆vica-eclesi谩stica-militar y el juicio y castigo a los genocidas.

Los expertos economistas llaman la atenci贸n y se帽alan taxativamente que en una econom铆a como la argentina, con bajo nivel de actividad y alta tasa de desempleo, es vital impulsar la demanda agregada, cuyos componentes son el consumo de la poblaci贸n, el gasto p煤blico, la Inversi贸n interna bruta fija (IBIF) y las exportaciones.

El crecimiento y la radicalizaci贸n de las derechas y su articulaci贸n con las ultraderechas es un hecho global con ra铆z tambi茅n en este pa铆s. Seg煤n datos de la consultora Ejes Comunicaci贸n, en 2018 el 鈥渓ibertario鈥 Javier Milei fue el economista m谩s consultado en radio y televisi贸n. Le fueron concedidos casi 200 mil segundos de aire.

鈥淣o es magia esto tampoco. Penetran. No lo hacen solos. Es un plan del capitalismo financiero y lo sabemos. Milei parec铆a rid铆culo pero es feroz y nuestras audiencias han perdido la br煤jula hechizadas por medios que ya no son de comunicaci贸n ni confusi贸n鈥, se帽ala Sandra Russo.

Pero queda claro que si una gran parte del electorado es susceptible de ser atra铆da por los mensajes de la derecha pol铆tica y medi谩tica es porque existe un descontento subyacente con el trabajo del gobierno; con su programa mismo o con la manera de ejecutarlo鈥 o no.

Entre quienes festejaron el domingo se contaron los tres partidos fundadores del Frente de Izquierda y los Trabajadores (actual FIT-U), el PTS, el Partido Obrero e Izquierda Socialista, que se impusieron en la interna por sobre el MST y lograron en esta PASO su objetivo declarado de ser la tercera fuerza a nivel nacional, con el mejor resultado en la capital y en la provincia de Buenos Aires desde su conformaci贸n.

Cambia, 驴nada cambia?

En momentos en que muchos sectores piden renuncias, la arquitectura ministerial deber铆a analizarse en profundidad y no ser v铆ctima de venganzas ni de intereses mezquinos. La realidad previa a las elecciones mostraba ya una serie de fisuras en la gesti贸n, adem谩s de las 鈥渃omunicacionales鈥.

Desde distintos sectores de la coalici贸n de gobierno, que se autodefine como 鈥減rogresista鈥, resaltan la importancia de tener un Jefe de Gabinete que coordine el equipo de ministros y de un Ministro de Econom铆a que no sea solo 鈥淪ecretario de Negociaci贸n de la Deuda Externa鈥 y se pase los meses y a帽os 鈥渘egociando鈥 con el Fondo Monetario Internacional.

Otros consideran imprescindible poner en l铆nea a los referentes de los principales aparatos de prevenci贸n y control de la seguridad del pa铆s, tema que est谩 entre las tres primeras preocupaciones de la poblaci贸n y que es explotado a diario en los horarios centrales de la televisi贸n.

 Pero lo que es m谩s urgente es el desarrollo de pol铆ticas que aceleren el proceso de construcci贸n masivo de trabajo digno y de viviendas populares y la generaci贸n de obra p煤blica de cercan铆a. 驴Habr谩 alguien en el gobierno que pueda traducir estas necesidades en programas concretos y realizables?

Es cansino: todos los d铆as se habla sobre el anunciado naufragio, pero los 46 millones de argentinos no reciben se帽al alguna de que el gobierno vaya a actuar frente a la actual crisis devastadora y, mucho menos que tenga alguna previsi贸n sobre el per铆odo pospand茅mico, cuando seguramente se multiplicar谩.

Cambia, todo cambia. La pandemia cambi贸 todo, desde las conductas sexuales hasta las funerarias, las costumbres sociales, las pr谩cticas laborales y educativas. Si hasta el f煤tbol, 鈥減asi贸n de multitudes鈥 argentinas si las hay, se convirti贸 en un deporte en soledad, televisivo. El sedimento de esa situaci贸n fue el malhumor, de incomodidad.

Mientras, los diarios, televisoras, redes sociales de la derecha han jugado sus cartas e impuesto el terror medi谩tico sobre el peligro de que el pa铆s est谩 a siete bancas de convertirse en Venezuela, que ser铆an las que le faltan al gobierno para contar con mayor铆a propia en ambas c谩maras del Congreso.

Traducido al lenguaje pol铆tico, se trata de frenar al gobierno, controlarlo, ante la campa帽a oficialista que plantea la necesidad de consolidar una mayor铆a legislativa que permita llevar a cabo reformas estructurales necesarias.

El pa铆s parece encaminado hacia la debacle institucional y algunos analistas extranjeros se preguntan si el presidente Alberto Fern谩ndez llegar谩 a completar su per铆odo de cuatro a帽os de gobierno, mientras otros llaman la atenci贸n sobre una amenaza fascista.

Cambia, todo cambia. El malestar general se impone, en un pa铆s sin br煤jula, que parece caerse a pedazos, con una pobreza que sigue creciendo y alcanza al 40 por ciento de la poblaci贸n, con la ca铆da del salario real, con un desempleo que los planes asistenciales del Estado no logran paliar, con m谩s de 110 mil muertos por la Covid-19.

Paradojalmente, las medidas para evitar la cat谩strofe, paralizaron (a煤n m谩s) el pa铆s. No s贸lo se vive una crisis econ贸mica y financiera, heredada del gobierno anterior, sino una grave crisis social.

Cambia, todo cambia. Ya no son determinantes las c煤pulas ni las organizaciones sindicales. O mirado de otro lado, hay una notoria ausencia del movimiento obrero en el escenario pol铆tico. Y, para sumar, coexiste una supuesta izquierda 鈥渞evolucionaria鈥, m谩s preocupada por participar en la puja electoral en busca de alguna curul parlamentario y acceso a los recursos del Estado.

Cambia, todo cambia, aunque la palabra cambio ya no signifique lo mismo que antes. Lo que manda es la teor铆a de lo posible, la elecci贸n del mal menor, la p茅rdida de las utop铆as y las ideas. Y, con esto en la mente, la gente vot贸 por Alberto Fern谩ndez y el nuevo 鈥減eronismo鈥, travestido de progresismo para salir del neoliberalismo de Mauricio Macri.

S铆, desde el peronismo en el gobierno, se acusa del drama al gobierno neoliberal anterior. Pero m谩s all谩 de nuevos nombres, la pol铆tica es similar. No existe un plan, un programa. El gobierno se suma a las medidas que toman otros, por ejemplo el Fondo Monetario Internacional. En las dos coaliciones principales les interesa mucho m谩s la pugna por la presidencia (las elecciones reci茅n ser谩n en 2023), si bien nadie puede prever qu茅 pasar谩 el mes que viene.

Si el gobierno neoliberal de Cambiemos redise帽贸 en el pa铆s a un modelo extractivista, agropecuario e industrial, dependiente del capital financiero y para ello endeud贸 al pa铆s de sobremanera y en plazos perentorios, poco ha hecho el gobierno de 鈥渢odos鈥 para cambiar el modelo, y dar nombres pero no proceder contra quienes se beneficiaron con ese endeudamiento, que se favoreci贸 con los mismos procedimientos en la deuda y fuga con la dictadura militar y su legitimaci贸n por el gobierno siguiente de Ra煤l Alfons铆n.

No vamos a hablar de ideolog铆a ni de programa de gobierno, porque la premisa parece ser la de 鈥渃omo vaya viniendo vamos viendo鈥;, frase popularizada de Eudomar Santos, un personaje 鈥搈alandro, gal谩n- de la telenovela venezolana de los a帽os 90 鈥淧or estas Calles鈥, que caricaturiz贸 esa fat铆dica naturaleza sobradora que nos conduce a la improvisaci贸n permanente, a la falta de planificaci贸n, a la falta de conciencia y de dejar las cosas a la buena del destino.

Hay quienes dicen que fue la vicepresidenta Cristina Fern谩ndez de Kirchner quien exigi贸 aplazar la firma del acuerdo con el FMI para despu茅s de las elecciones, por lo impopular que habr铆a sido defender en el parlamento los compromisos en materia de gasto p煤blico y regulaciones estatales. La deuda en moneda extranjera era de 148.000 millones de d贸lares para 2015, mientras que en 2019 cerr贸 en 249.000 millones.

El gobierno prefiri贸 no firmar con el FMI para no tener que dar explicaciones antes de las elecciones. Pero es p煤blico que la decisi贸n es seguir pagando; de pagar las deudas odiosas, fraudulentas, ilegales y por supuesto, ileg铆timas. All铆 est谩 una de las claves del malestar social y del drama nacional.

Las elecciones tapan todo

El 14 de noviembre habr谩 comicios para la renovaci贸n parcial de legisladores. La campa帽a electoral 鈥搗ac铆a, de una pobreza franciscana-, basada en los medios, fue dejada en manos de asesores de imagen nacionales y extranjeros: la 煤nica respuesta estrat茅gica del capital es apostar por el empeoramiento descontrolado de la vida social, con la fragmentaci贸n de los de abajo.

Cambia, todo cambia. Un desprevenido analista internacional no puede entender cuando algunos comentaristas y editorialistas de los medios hegem贸nicos afirman que en Argentina la cat谩strofe se debe a que 鈥渆stamos en el socialismo鈥.

Desde los sectores 鈥減rogres鈥 se insiste en que el voto nacional y popular no puede ser m谩s que para sostener al gobierno de Alberto y Cristina, m谩s all谩 de la cantidad de errores (o no) que se cometen en algunos ministerios y que cada vez m谩s sectores vienen denunciando.

El problema fundamental, en t茅rminos pol铆ticos y sociales concretos, es la (falta de) pol铆tica comunicacional del gobierno 鈥揷omo lo fue en general de todos los gobiernos progresistad de la regi贸n en lo que va del siglo- y tambi茅n del incomprensible manejo de la figura del presidente.

Nadie sabe qu茅 significa comunicaci贸n, nadie tiene conciencia ce que se viven en una guerra cultural, en las batallas de las ideas y, entonces, se compra al enemigo la figura del asesor de imagen y desde las esferas de poder se cree que comunicar es administrar las pautas publicitarias (obviamente en beneficio propio o de las fuerzas propias).

Cambia, todo cambia. Porque de repente, el presidente anuncia que el gobierno va a expropiar la agroexportadora Vicent铆n y su puerto sobre el r铆o Paran谩 -desquiciado ambientalmente- pero luego oye a los grandes empresarios agroexportadores, dominados por las grandes trasnacionales, y da marcha atr谩s porque pareciera que mucha m谩s importante que tomar una decisi贸n soberana es garantizar la privatizaci贸n y extranjerizaci贸n de la hidrov铆a y el negocio de las grandes multinacionales.

Y es as铆 que la soberan铆a se sigue postergando (y perdiendo) y las pujas internas en el disparatado Ministerio de Transporte, entre macristas y radicales, alcanzan tambi茅n a los peronistas. Y no les importa si desoyen y ofenden a miles de trabajadores de las industrias navieras, de los astilleros, de la Administraci贸n de Puertos, de la Direcci贸n Nacional de V铆as Navegables鈥

La politica demoliberal ya no da para m谩s. Y se hace imprescindible un nuevo contrato social capaz de apuntar a una Asamblea Constituyente que incluya a los nuevos actores sociales. Hay un abismo infranqueable entre los candidatos y los excluidos sociales que sobreviven gracias a la solidaridad de las ollas populares, y las mayor铆as reales no entienden el lenguaje de los focus groups.

Cambia, 驴todo cambia? Cambia el gobierno, se recita progresismo, pero en el fondo los trabajadores 鈥搚 aquellos que fueron y siguen perdiendo sus empleos- perciben que m谩s all谩 de los versos, lo que persisten son negocios, espurios negocios a costilla de ellos y del pa铆s.

El guatemalteco Augusto Monterroso escribi贸 el cuento m谩s breve de la historia: Cuando despert贸, el dinosaurio todav铆a estaba all铆.

CLAE




Fuente: Lahaine.org