September 4, 2022
De parte de Lobo Suelto
224 puntos de vista

Este domingo 4 de septiembre, se realizar谩 en Chile el plebiscito que aprobar谩 o rechazar谩 la propuesta de Nueva Constituci贸n, elaborada durante el periodo de un a帽o por una Convenci贸n Constituyente, conformada por 154 personas elegida mediante el voto popular. M谩s de 15 millones de personas ser谩n habilitadas para votar este domingo. A diferencia de lo que ocurre en otros comicios en Chile, esta vez el voto ser谩 obligatorio y deber谩 obtener mayor铆a simple para que sea aprobado. 

La propuesta contiene 388 art铆culos, siendo una de las m谩s extensas del mundo. El pasado 4 de julio, fue entregada al presidente Gabriel Boric. Si bien el debate sobre la reforma constituci贸n ha logrado una importante presencia hace varios meses, formalmente el periodo de propaganda electoral se estableci贸 entre el 6 de julio y  el 1 de septiembre.

El proceso constituyente chileno fue una de las respuesta al estallido social de octubre de 2019. Luego de un mes de protestas, el entonces oficialismo, encabezado por Sebasti谩n Pi帽eira, y una mayor铆a de la oposici贸n partidaria firmaron lo que se conoci贸 como 鈥淎cuerdo por la paz social y la nueva constituci贸n鈥

Escapando al inmediatismo y la urgencia coyuntural, dialogamos de manera extensa con Carlos P茅rez Soto, quien se presenta como profesor de f铆sica de escuela secundaria, abuelo de Gabriel y Clarita, y compa帽ero de Ver贸nica. Haciendo uso ciertas malas practicas y costumbres, nosotros agregamos que es un destacado activista, fil贸sofo, docente e investigador marxista hegeliano. Carlos P茅rez Soto, lucido critico y due帽o de una animosidad filosa y provocadora, nos convido algunas reflexiones como incitaci贸n a la incomodidad. Una charla en profundidad sobre la etapa pol铆tica que vive el movimiento popular Chileno.  

Gabriel Vera Lopes: El estallido social de octubre del 2019 marco un hito en la historia contempor谩nea chilena 驴Qu茅 fue la rebeli贸n de 2019 y como desemboco en el actual plebiscito del 4 de septiembre?

Carlos P茅rez Soto:
 La rebeli贸n de octubre del 2019, revuelta o estallido como se quiera llamar, pario una consigna muy expresiva que se coreaba en la calle: 鈥淣o son 30 pesos, son 30 a帽os鈥. Entonces, si uno saca la cuenta, los 30 a帽os hacen referencia a 1989. Es decir: el momento de transici贸n a la democracia. De manera expl铆cita, la rebeli贸n de octubre de 2019 ten铆a conciencia de que era una revuelta contra los gobiernos de la Concertaci贸n: el de Patricio Aylwin, luego Frei Ruiz-Tagle, Lagos Escobar y finalmente Bachelet. Lo que estalla es una indignaci贸n que se acumul贸 por 30 a帽os.

No fue una revuelta contra Pinochet, sino contra el neoliberalismo desarrollado por la Concertaci贸n. Esto vale la pena recordarlo, porque lo que ha ocurrido desde octubre del 19 hasta ahora es un proceso, realmente extraordinario, de domesticaci贸n de la revuelta. Algo que nos deber铆a servir de lecci贸n para entender otras revueltas. Como la de los piqueteros del 2001 o los diversos estallidos que se dieron a nivel continental entre el 2019 y el 2020. 

Esto nos abre un conjunto de preguntas: 驴Qu茅 puede el movimiento popular obtener de la revuelta? 驴Qu茅 es lo que da origen a una revuelta? Pero, sobre todo, 驴Cu谩l es el destino de una revuelta?

En Chile, lo que ocurri贸 hasta hoy se consuma en el proceso de elaboraci贸n de una nueva constituci贸n. Es un verdadero proceso, como dec铆a, de domesticaci贸n, de administraci贸n del conflicto. Es interesante como todo el espectro pol铆tico, incluyendo al Frente Amplio o al Partido Comunista, se sinti贸 amenazado. Todo el espectro pol铆tico concurri贸 a un acuerdo el 15 de noviembre del 2019. Y digo todo el espectro pol铆tico porque si bien el Partido Comunista, uno de los partidos que tiene presencia parlamentaria en Chile, no firm贸 el acuerdo, lo cierto es que suscribieron en el sentido de que respetaron paso a paso, punto por punto, todo lo que ese acuerdo dec铆a. Y lo que el acuerdo establec铆a es que iba a haber un plebiscito para ver si los chilenos quer铆an una nueva Constituci贸n, y as铆 canalizar todas las indignaciones esa v铆a.

Vale la pena recordar, pese a lo que dice la propaganda, que la Constituci贸n que hay en Chile no es la Constituci贸n de Pinochet, es la Constituci贸n que Ricardo Lagos reform贸 en el 2005. Ese a帽o, hubo un proceso de reformas muy profundo hasta tal punto que la Constituci贸n hoy d铆a lleva la firma de Ricardo Lagos y de todos sus ministros. Entonces queremos una nueva Constituci贸n tambi茅n significa una protesta no solo contra la Constituci贸n de Pinochet, sino tambi茅n contra la Constituci贸n de Lagos.

El acuerdo del 15 de noviembre de 2019 estableci贸, sin embargo, que no iba a haber una Asamblea Constituyente. Estableciendo que se pod铆a elegir entre dos opciones: una convenci贸n constituyente o una comisi贸n constitucional integrada mitad por el Parlamento, mitad por persona elegida especialmente.

驴Por qu茅 convenci贸n constitucional? Porque se quiso negar expl铆citamente el poder constituyente. El resultado de este acuerdo signific贸 ahogar completamente la protesta social. La protesta social en Chile dur贸 un mes y, a falta del apoyo de todos los partidos que se llaman 鈥減rogresistas鈥, la revuelta naufrag贸. El acuerdo fue en noviembre, luego vino diciembre con las festividades, despu茅s las vacaciones y a la vuelta de las vacaciones, estaba previsto el plebiscito, el cual producto de la pandemia se pospuso unos meses. Entonces, no hubo m谩s movimiento social en las calles salvo una minor铆a 铆nfima que hac铆a el espect谩culo para que los diarios de la derecha pudieran pronunciarse contra los 鈥渧iolent铆simos鈥 en la Plaza Italia, que ahora se llama Plaza Dignidad. Una vanguardia sin ninguna representatividad.

El resultado del plebiscito fue que el 80% de los que votaron decidieron que hubiera una convenci贸n constituyente. Pero los que votaron fueron el 50% de la poblaci贸n. Eso significa que el 40% de los ciudadanos acogi贸 que hubiera una convenci贸n constitucional que no pod铆a tocar los tratados internacionales o cambiar el car谩cter de la Rep煤blica. Es decir, se acogi贸 una convenci贸n constitucional sin que tenga poder constituyente. Luego llegaron las elecciones de convencionales constituyentes en mayo de 2021, las cuales se desarrollaron bajo cierto imaginario provocado por el estallido. Donde particip贸 el 40% de la poblaci贸n.

En Chile, la protesta social fue ahogada por esta trabaz贸n institucional mediante el cual los partidos pol铆ticos, contra los cuales fue la protesta, recuperan completamente el control de la situaci贸n. 

Carlos Per茅z Soto
Carlos P茅rez Soto

Gabriel Vera Lopes: Los estallidos suelen ser 鈥渦n barajar y dar de nuevo鈥. En esos contextos, la pregunta es si hay jugadores que pueda agarrar las cartas y jugar. En lo que refiere al tejido social y la organizaci贸n popular, 驴Cu谩l es el acumulado con el que el campo popular llega al momento del estallido? Y m谩s importante a煤n 驴Cu谩l es el acumulado que logra el campo popular luego del estallido?    

Justamente el nombre de tejido es apropiado porque en Chile no hubo una acumulaci贸n de organizaci贸n social o de movimiento popular que trabajara para que esa indignaci贸n acumulada estallara. Es m谩s, el estallido del 19 de octubre sorprendi贸 a todo el mundo, incluso al propio estallido. La propia gente que sali贸 a marchar estaba asombrada de la cantidad de gente dispuesta a salir a marchar. Lo que hubo es una acumulaci贸n objetiva de malestares pero no de organizaciones. Lo cual hizo que fuera un estallido sin programa.

Todos los intentos de formular un programa fueron boicoteados sistem谩ticamente por los partidos pol铆ticos que controlan las pocas organizaciones que hay en Chile. En Chile hay una muy baja sindicalizaci贸n y la sindicalizaci贸n m谩s relevante est谩 en organismos estatales. Sin embargo, la CUT (Central 脷nica de Trabajadores) no apoy贸 de manera activa el estallido. Menos todav铆a la Confederaci贸n de Trabajadores del Cobre, que es una de las organizaciones sindicales m谩s poderosas que hay en Chile. Los profesores, de manera organizada, apoyaron muy t铆midamente. Por el contrario, fue un estallido organizado a nivel barrial, a nivel de la comunidad m谩s que a nivel de centros laborales. Incluso el movimiento estudiantil estuvo presente en el estallido de manera muy difusa. La CONFECH (Confederaci贸n de Estudiantes Universitarios de Chile) estaba completamente desorganizada en el momento del estallido. 

A la larga los estudiantes participaron de manera inorg谩nica, igual que los pobladores, igual que los trabajadores sindicalizados que no participaron a trav茅s de sus organizaciones sino directamente desde sus barrios. Mi opini贸n es que eso se debe a que en Chile no hay realmente una izquierda anticapitalista. Lo 煤nico que se puede llamar izquierda realmente no es lo que los medios de comunicaci贸n llaman izquierda. En Chile no hay un movimiento popular, ni mucho menos un movimiento sindical organizado que tenga vocaci贸n anticapitalista o, como m铆nimo, anti neoliberal. Entonces hay un estallido de indignaci贸n por cuestiones objetivas como la salud, la educaci贸n, el transporte, el costo del cr茅dito, pero estas no son expresi贸n de algo que alg煤n tipo de org谩nica haya trabajado.

Gabriel Vera Lopes: Uno podr铆a decir que cuando los malestares rompen el ambiente 鈥減rivado鈥 y saltan al campo p煤blico, estamos frente a un verdadero proceso de politizaci贸n 驴Qu茅 queda de la politizaci贸n de ese malestar? 

Queda una narrativa, una ret贸rica. Todos los que se dicen progresistas hablan en nombre de octubre del 2019. Pero es una narrativa, una ret贸rica ampliamente recuperada por el Frente Amplio o por el Partido Comunista, que reivindican para s铆 mismos la ret贸rica de un proceso que no produjeron, ni encabezaron y que contribuyeron a domesticar.

Entonces cuando Gabriel Boric sale por Am茅rica Latina a decir que est谩n cumpliendo el horizonte del estallido social, est谩 mintiendo directamente. Est谩 mintiendo porque el mismo Boric es uno de los que particip贸 en el acuerdo con que empez贸 la administraci贸n de todo este proceso.

Ahora bien, f铆jate que esa ret贸rica influye despu茅s en la Convenci贸n Constitucional. En la Convenci贸n constitucional la desconfianza hacia los partidos pol铆ticos se manten铆a y entonces, cuando se eligieron constituyentes, la mayor parte de los constituyentes que se eligieron eran formalmente independientes. Sin embargo, de esos independientes m谩s de la mitad hab铆an abandonado alg煤n partido pol铆tico s贸lo uno o dos meses antes. Es decir, abandona el partido pol铆tico para inscribirse como independientes en una ret贸rica, en una marea en que se supone que los independientes son los que deber铆an ser elegidos. Entonces hay una proporci贸n muy grande de independientes fraudulentos que no son realmente independientes, sino que son representantes de partidos pol铆ticos que formalmente salen del partido para ser candidato. 

Pero adem谩s hay unos independientes aut茅nticos que se organizaron en una cosa curiosa que se llam贸 la Lista del Pueblo. Pero resulta que no hab铆a nadie del pueblo. Si entendemos por pueblo a los pobres, las barriadas, las villa miseria, esa es una poblaci贸n absolutamente ausente. Lo que se nombr贸 como 鈥減ueblo鈥 estuvo compuesto completamente por profesionales universitarios. La mayor parte de los cuales proven铆an del mundo de las ONG麓s.

Entonces, f铆jate c贸mo la ret贸rica, la narrativa heroica, del estallido es recuperada por los sectores que la ahogaron. Cumpliendo la funci贸n de usurpar el nombre del 50% m谩s pobre de la poblaci贸n. Esa ret贸rica es administrada como forma de legitimaci贸n de las capas medias cuyo crecimiento est谩 frustrado porque lleg贸 a un cierto tope dentro del crecimiento neoliberal. Las frustraciones de las capas medias valen m谩s que los sufrimientos y la miseria de los sectores populares. 

Gabriel Vera Lopes: Sin meterme en la particularidad del caso chileno, de manera global se podr铆a decir que: el progresismo es la ideolog铆a de los sectores medios quienes, sensibilizados con las problem谩ticas sociales, hacen usufructo de esas problem谩ticas para justificar su propio lugar pol铆tico. La ideolog铆a de quienes hablan en nombre de las y los sectores populares, diciendo que saben c贸mo resolver sus problemas pero vetando la participaci贸n genuina de los sectores subalternos.

Aqu铆 hay algo muy profundo que tiene que ver con el efecto que el neoliberalismo ha producido en la estratificaci贸n social. Tendemos a poner nuestra atenci贸n, nuestro 茅nfasis en la brecha gigantesca que hay entre los muy ricos y el resto de la poblaci贸n. Sin embargo, omitimos, muy convenientemente, una segunda brecha, la cual tambi茅n es enorme, entre un 40% de la poblaci贸n que conforman las capas medias, en promedio en los distintos pa铆ses latinoamericanos, y el 60% de la poblaci贸n restante, que son los efectivamente pobres, los de empleo precario y salarios precarios. Si ah铆 hay una brecha que resulta sistem谩ticamente ocultada por la ret贸rica 鈥減opulista鈥 de los sectores progresistas es la que existe entre las capas medias y los sectores populares empobrecidos.  

Gabriel Vera Lopes: Deteng谩monos un momento sobre la cuesti贸n del neoliberalismo. La prensa internacional as铆 como la propaganda de un sector de las izquierdas, plantea que esta nueva Constituci贸n es una herida de muerte al neoliberalismo en Chile. 驴Qu茅 opini贸n te merece esta idea?

Creo que primero hay que entender qu茅 es el neoliberalismo. La ret贸rica contra el neoliberalismo descansa en una serie de mitos. En primer lugar, hay una idea de que el neoliberalismo fue impuesto en dictaduras y esto no es exactamente cierto. Chile es el 煤nico pa铆s del planeta en que el neoliberalismo fue impuesto bajo una dictadura militar. En todos los dem谩s ha sido impuesto en democracia y, m谩s a煤n, crecieron bajo gobiernos que podemos llamar socialdem贸cratas. No es cierto que aquellos partidos, que los medios de comunicaci贸n formalmente llaman de derecha, hayan sido eficientes para implementar el neoliberalismo. Los gobiernos socialdem贸cratas han sido mucho m谩s eficientes en implementar las orientaciones de f贸rmulas neoliberales.

Un segundo mito es que el neoliberalismo ser铆a algo as铆 como la 鈥渞educci贸n del estado鈥. Noci贸n que fue desarrollada por Naomi Klein en su 鈥淒octrina del Shock鈥, bajo la idea de que el neoliberalismo consistir铆a en privatizarlo todo. La Universidad de Buenos Aires (UBA) en Argentina, o los hospitales en Alemania, no van a ser vendidos. No se venden las carreteras, las rutas. Ah铆 el neoliberalismo tiene que funcionar de otra manera. Entonces hay que entender en qu茅 consiste el neoliberalismo.  

Lo que se ha hecho es precarizar una parte del empleo estatal. Reducir a esos empleados a precarizados permanentes. A la vez, ha aumentado el mundo laboral que depende directa o indirectamente del financiamiento del Estado, lo que tiene un efecto de cooptaci贸n pol铆tica enorme. Pr谩cticamente la mitad de la fuerza laboral depende de los subsidios, los bonos o las subvenciones que da el Estado. Adem谩s, desde los bancos centrales se sigue avalando las operaciones del capital financiero.

Podr铆amos decir que hay dos momentos del neoliberalismo. Un momento que va desde 1980 a 1995, donde se intent贸 implementar estas pol铆ticas mediante el 鈥渟hock鈥 con exponentes como Ronald Reagan o Margaret Thatcher. Pero esta 茅poca luego de un auge, fracasa. Aqu铆 en Chile hay un mito de que el crecimiento econ贸mico proviene de la 茅poca de Pinochet y, sin embargo, su dictadura entrega el gobierno con el pa铆s quebrado. Todo el crecimiento econ贸mico proviene de la 茅poca de la Concertaci贸n desarrollando el neoliberalismo.

Luego hay una segunda etapa, que podemos llamar de profundizaci贸n, que va del 95 hasta hoy. 驴En qu茅 consisti贸 esa etapa de profundizaci贸n? B谩sicamente en afirmar. Este es el periodo de la liberalizaci贸n del comercio internacional a trav茅s de los tratados de libre comercio. Tratados garantizados desde la Organizaci贸n Mundial de Comercio, que hoy d铆a, como organismo regulador, es m谩s importante que el Fondo Monetario o el Banco Mundial. Es el periodo en que se empieza a usar masivamente los fondos de pensiones para encauzarlos, a trav茅s del Estado, con el fin de apoyar al capital privado. En Chile, los fondos de pensiones, que se han acumulado durante 40 a帽os, son del orden de 250 mil millones de d贸lares, contribuyen a帽o a a帽o a la capitalizaci贸n de los grandes capitalistas chilenos. Por eso t煤 puedes ver los supermercados chilenos en cualquiera de las ciudades de Argentina, Brasil, Per煤, Colombia, e incluso en Estados Unidos. A su vez, en este periodo, se utiliza al Estado para los procesos de endeudamiento privados y p煤blicos con la banca internacional. Donde es el Estado quien administra y garantiza este proceso de acumulaci贸n de los privados. Todo esto implica una administraci贸n neoliberal de las instituciones estatales. Vemos c贸mo las instituciones se tornan en un centro de negocios. En las Universidades, por ejemplo, vemos c贸mo los profesores organizan empresas con el logo de la universidad como los mag铆steres, los doctorados o los que se yo. F铆jate c贸mo los directores de empresas p煤blicas en Chile ganan m谩s que el propio presidente. 

Estas pol铆ticas tienen como pilar el desv铆o sistem谩tico del gasto social hacia privados en dos sentidos. El gasto social en salud, educaci贸n, cultura, vivienda u obra p煤blica va a parar a empresarios privados. Pero tambi茅n, va a parar a individuos focalizados. El Estado no promueve la salud p煤blica, sino que financia el tratamiento de las enfermedades de ciudadanos particulares, lo que tambi茅n tiene un enorme efecto de cooptaci贸n pol铆tica.

Cuando t煤 consideras que estas son las caracter铆sticas del neoliberalismo, entonces lo que encuentras son ret贸ricas electorales sin diferencias sustanciales. Espacios que cuando llegan al gobierno realizan de manera, m谩s o menos, sistem谩tica e inexorable el mismo programa. Lo que los medios de comunicaci贸n llaman derecha es una ret贸rica electoral que permite captar votos disconformes de un sector. Lo que se llama progresismo permite captar votos de otro sector. Claro que hay tal o cual diferencia, pero sustancialmente la situaci贸n de base no cambia.

Gabriel Vera Lopes: El 4 de septiembre se votar谩 en Chile el plebiscito constitucional para aprobar o rechazar el nuevo texto constitucional. 驴Qu茅 elementos de ruptura con el r茅gimen encontras en el nuevo texto constitucional?  

Cambios estructurales, ninguno. Es un proyecto constitucional que dej贸 intactas todas estas caracter铆sticas del neoliberalismo, incluso la autonom铆a del Banco Central. No le cambiaron el nombre al Tribunal Constitucional, que en Chile era un tema muy debatido. Mantiene la pol铆tica de concesiones mineras que permite que las transnacionales de la miner铆a se lleven el 80% de la ganancia del cobre en Chile. Pese a que eso era una novedad neoliberal 驴No? El cobre en Chile es propiedad del Estado, pero esa propiedad ha sido entregada en un sistema de cuasi propiedad a empresas privadas que realizan las ganancias.

Hay que recordar que el sistema de apropiaci贸n de las ganancias vinculadas a la explotaci贸n minera se encuentra amparado por la Organizaci贸n Mundial de Comercio. De manera tal que las concesiones mineras no se pueden derogar sin que nos enfrentemos a un panorama como el de Venezuela, de cerco o de bloqueo econ贸mico fomentado desde la propia Organizaci贸n Mundial de Comercio.

Por otro lado, creo incluso que se elev贸 a rango constitucional pr谩cticas neoliberales que hasta el momento se daban por la v铆a reglamentaria. Por ejemplo, se declara el derecho a la educaci贸n, donde el Estado ser谩 responsable de organizar un sistema nacional de educaci贸n con participaci贸n de privados. Y en esa frase, 鈥渃on participaci贸n de privados鈥, elevas a un rango constitucional el derecho de los colegios privados a pedir subvenci贸n del Estado, que hasta el momento era simplemente una pol铆tica amparada por la Ley de Educaci贸n, pero m谩s bien dictada por la v铆a reglamentaria. 

Estamos dando derechos pero administrados de manera neoliberal. Muchos de esos puntos son muy sonados, sobre los cuales se hace mucha propaganda. Se reconoci贸 la existencia de los pueblos originarios, de las culturas originarias. Pero de autonom铆a territorial, absolutamente nada. Se les concedi贸 el  derecho de tener sistema jur铆dico propio, pero ese sistema jur铆dico propio va a tener autoridad s贸lo en materia civil, no en materia penal. 驴Por qu茅? Porque en materia penal el Estado chileno quiere seguir persiguiendo. Se concedi贸 la paridad de g茅nero en todos los cargos del Estado. Pero entonces t煤 ves el feminismo m谩s progresista reducido a una pol铆tica de cuotas que en la pr谩ctica significa que los partidos pol铆ticos ganan para sus mujeres cargos en el aparato del Estado por la pol铆tica.

Tan inocua es que el plebiscito constitucional en la pr谩ctica no va a ser un plebiscito sobre la Constituci贸n. Porque a la burgues铆a le da lo mismo quedarse con una Constituci贸n o aprobar una nueva.

En la pr谩ctica le conviene m谩s aprobar la nueva, porque de lo contrario se prolonga un per铆odo de inestabilidad, incerteza jur铆dica, etc茅tera. Y entonces el plebiscito se ha transformado absolutamente en otra cosa. De una peque帽ez realmente abrumadora. Se ha transformado en un plebiscito sobre el gobierno y el futuro pol铆tico del Frente Amplio. Entonces, 驴Qui茅nes est谩n interesados en el rechazo? los que quieren bajarle el perfil a la votaci贸n que podr铆a tener el Frente Amplio en la pr贸xima elecci贸n. 驴Qui茅nes son esos? La derecha pol铆tica y la Concertaci贸n, que est谩 dando una pelea por su sobrevivencia. Toda la Concertaci贸n de partidos por la democracia est谩 en este momento dividida y esa divisi贸n se expresa entre los que van por el lado del 鈥渁pruebo鈥 y los que van por el 鈥渞echazo鈥.

Los que van por el 鈥渁pruebo鈥 est谩n jugando su carta para formar una coalici贸n amplia con el Frente Amplio. Los que van por el rechazo est谩n dando una pelea para mantener a la Concertaci贸n como un polo pol铆tico independiente. Mientras que a la derecha pol铆tica le interesa debilitar al gobierno que tiene atada su suerte. Pero entonces la discusi贸n no es sobre la Constituci贸n. La discusi贸n peque帽a, abrumadoramente mediocre, es sobre qu茅 va a pasar en la pr贸xima elecci贸n.

Gabriel Vera Lopes: Marcas un conjunto de continuidades que en tu perspectiva hacen que no sea cierto aquello de que esta constituci贸n enterrar铆a al neoliberalismo.  Pero a煤n as铆, 驴No ves que el apruebo podr铆a mejorar las condiciones de lucha para la clase trabajadora y los sectores subalternos? Los reconocimientos en materia de derechos que podr铆a cristalizar la nueva constituci贸n, por m谩s epid茅rmicos que sean si se tiene en consideraci贸n los modos de acumulaci贸n neoliberal, 驴No supondr铆a una mejora con relaci贸n a la Constituci贸n actual? 

Si t煤 no tienes reconocido el derecho a la educaci贸n y la Constituci贸n dice 鈥渢ienes derecho a la educaci贸n鈥, evidentemente hay un avance. Pero si el derecho a la educaci贸n, que la Constituci贸n te reconoce es impracticable, no es reclamable. Entonces eso por m谩s epid茅rmico que sea choca con lo real. Hay una cuesti贸n muy profunda del neoliberalismo que hay que entender. Estamos acostumbrados a las malas ret贸ricas electoralistas de la izquierda electoralista que supone que el neoliberalismo negar铆a derechos. Eso es una barbaridad. El neoliberalismo no niega los derechos, lo que hace es administrar los derechos. Y la administraci贸n pasa por abrir un amplio campo a la iniciativa privada en lo que refiere a tus derechos. Lo que supone la privatizaci贸n de tus derechos en los hechos. Para ello establece mecanismos donde el Estado subvenciona sistem谩ticamente la iniciativa privada. De esta manera, lo que ocurre es que tus derechos en la pr谩ctica dependen del Estado pero realizan ganancia privada.  

Los derechos son administrados de tal manera que no son derechos propiamente sociales, sino que son garant铆as individuales. T煤 no tienes derecho a la salud, t煤 tienes derecho a que el estado te pase un bono cuando tienes determinadas enfermedades. No tienes derecho a la educaci贸n, tienes un bono que el estado te paga cuando no puedes pagar el colegio. Es lo que pasa con el colegio subvencionado con lucro privado, al que tuviste que asistir porque la educaci贸n p煤blica y la salud p煤blica est谩n cada d铆a m谩s empobrecidas. Todo esto supone una gigantesca subvenci贸n estatal para esa iniciativa privada.

En este sentido, uno de los efectos que tiene este r茅gimen de derechos administrados es que los derechos son accesibles cuando las arcas del Estado est谩n en auge. Pero si en determinado momento hay una crisis financiera, el Estado est谩 obligado a respaldar la banca y 驴De donde va a sacar la plata para financiar la banca? Bueno, lo va a sacar de tus derechos. As铆 los derechos fluct煤an como privilegios: algunos sectores tienen el privilegio de acceder a tal o cual 鈥渄erecho鈥 cuando el Estado est谩 en auge y ese mismo privilegio disminuye cuando el Estado va a socorrer a la banca privada. El Estado est谩 comprometido a salir a apoyar el endeudamiento privado a costa de tus derechos. Todo el mundo ha visto esta din谩mica.

La Constituci贸n colombiana es la Constituci贸n que m谩s derechos reconoce en Am茅rica Latina. No hay manera de reclamarlos, no hay leyes que bajen esos derechos. En Colombia pasa al rev茅s de lo que pasa en Chile. Los ciudadanos reclaman que no se respeta sus derechos constitucionales, el Tribunal Constitucional opera defendiendo al pueblo y las demandas populares. Y entonces el Estado responde que no hay fondos y el Tribunal Constitucional no puede exigir nada. La administraci贸n de los derechos neoliberal hace que sean impracticables.

Todo el debate sobre el ciclo progresista tuvo que ver con esto. Entre otras cosas, el debate era sobre cu谩nto el ciclo hab铆a roto con la forma de acumulaci贸n neoliberal o cuanto estaba administrando un ciclo de ascenso econ贸mico a nivel global de los precios de las commodities.





Fuente: Lobosuelto.com