August 19, 2022
De parte de Nodo50
248 puntos de vista

驴Y si el capitalismo de plataformas amenaza la libertad?

Lea-Riccarda Prix*

La digitalizaci贸n provoca cambios en la estructura laboral y borra la separaci贸n entre el trabajo y la vida privada. En el nuevo capitalismo de plataformas la libertad y los derechos est谩n en tensi贸n y debate.

Esta pregunta tiene al menos dos dimensiones: 驴qu茅 entendemos por trabajo y qu茅 caracteriza realmente al trabajo? La primera es la dimensi贸n conceptual, mientras que la segunda es la emp铆rica. As铆 las cosas, una primera respuesta a la pregunta inicial podr铆a ser que lo que entendemos hoy por trabajo difiere de aquello que realmente constituye buena parte del trabajo. Para entender esto, vale la pena echar un vistazo a la historia.

En sociedades del trabajo abiertas y democr谩ticas, el concepto de trabajo debe ser vinculado a la idea de libertad. En la historia, esta conexi贸n se relaciona inmediatamente con el surgimiento de la sociedad del trabajo moderna. Durante siglos, el trabajo fue la expresi贸n de la necesidad natural y de la falta de libertad. Solo pod铆a ser libre quien no trabajaba. Pero esta vieja idea cambi贸 con las revoluciones cient铆ficas y civiles de los siglos XVI y XVII. Se inici贸 entonces un proceso a trav茅s del cual el concepto de trabajo fue vinculado paulatinamente a la idea de libertad. Surgi贸 el paradigma moderno del trabajo, en el que este era considerado fuente de libertad tanto para el individuo como para la sociedad.

Por el lado del individuo, dos ideales en particular se volvieron esenciales para este paradigma moderno del trabajo: el 芦ideal de esfuerzo禄 y el 芦ideal de autorrealizaci贸n禄. El ideal de esfuerzo se basa en la pretensi贸n de que no sea el origen social lo que determine la posici贸n econ贸mica y social del individuo en la sociedad, sino el esfuerzo de cada individuo en su trabajo. Una pretensi贸n generada durante la revoluci贸n burguesa impuls贸 la transici贸n de una sociedad feudal a una burguesa en el siglo XVIII y sigue siendo hasta hoy una de las bases esenciales de legitimidad de las sociedades del trabajo libres.

El ideal de autorrealizaci贸n se basa en la suposici贸n de que el trabajo es una fuente esencial de expresi贸n del propio ser. Seg煤n este ideal, el trabajo no es 芦meramente禄 un instrumento para ganar dinero con el fin de lograr la independencia econ贸mica, sino que en el trabajo reviste centralidad la cuesti贸n de la propia identidad: en 茅l se expresa qui茅n se es o qui茅n se quisiera ser.

Del lado de la sociedad, los siguientes dos ideales, en particular, se convirtieron en fundamentos del paradigma del trabajo moderno: el trabajo como fuente de liberaci贸n del ser humano de los dictados de la necesidad natural y el trabajo como fuente de prosperidad social. Ambos ideales fueron establecidos por las revoluciones cient铆fica e industrial de los siglos XVI, XVII y XVIII. Puede decirse que el primer ideal es el ideal t茅cnico del trabajo, y el segundo, el ideal econ贸mico del trabajo.

Seg煤n el ideal t茅cnico, la combinaci贸n de trabajo y tecnolog铆a, o el trabajo como medio que impulsa desarrollos t茅cnicos, es crucial para liberar a los humanos de las necesidades naturales que los definen como seres f铆sicos y parte del entorno natural. Este ideal se basa en una idea de libertad seg煤n la cual la libertad del ser humano se expresa esencialmente en su independencia y su dominio de la naturaleza. Seg煤n el ideal econ贸mico, el trabajo es un factor de producci贸n econ贸mica y la fuente real de creaci贸n de valor econ贸mico. Esta economizaci贸n del trabajo fue decisiva para que la finalidad general del trabajo pasara de la 芦mera禄 subsistencia al aumento de la prosperidad general.

Estos cuatro ideales de trabajo impulsaron el surgimiento de la sociedad del trabajo y establecieron su base normativa de legitimidad: la sociedad del trabajo permite a cada individuo, a trav茅s de la actividad laboral que eligi贸, la justa participaci贸n en la prosperidad de la sociedad, que es generada por el trabajo. Pero si echamos un vistazo al estado real del mundo laboral actual, saltan r谩pidamente a la vista muchas cosas que plantean dudas justificadas sobre la validez de estos cuatro ideales de libertad en el trabajo.

Mientras que durante las d茅cadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial el ideal de esfuerzo experiment贸 un apogeo en las naciones industrializadas occidentales, hoy en d铆a la perspectiva de experimentar un ascenso social y econ贸mico a trav茅s de la actividad laboral individual se ha desvanecido en un futuro distante para la mayor铆a de los trabajadores. La movilidad ascendente de las d茅cadas de posguerra, que el soci贸logo Ulrich Beck describi贸 en 1986 con la expresi贸n 芦efecto ascensor禄, se ha convertido hoy en una movilidad descendente, que el soci贸logo Oliver Nachtwey resume en la imagen de la 芦escalera mec谩nica en descenso禄.

La 芦sociedad de movilidad ascendente禄 de las d茅cadas de posguerra se caracterizaba, como tambi茅n lo hace la actual 芦sociedad de movilidad descendente禄, por un PIB creciente con una simult谩nea desigualdad social. Mientras que en la 芦sociedad de movilidad ascendente禄 todos recib铆an una porci贸n del pastel que crec铆a y sub铆an juntos en el 芦ascensor禄, hoy en d铆a, en la 芦sociedad de movilidad descendente禄, solo unos pocos se benefician del pastel que crece y cada vez m谩s personas toman la 芦escalera mec谩nica en descenso禄.

Hay m煤ltiples razones para la precarizaci贸n de las condiciones laborales en las que se refleja este proceso: desde los recortes de impuestos y la falta de inversi贸n en las instituciones p煤blicas, pasando por el desmantelamiento de los sistemas de seguridad social, hasta la expansi贸n de las estructuras de subcontrataci贸n y el aumento del empleo temporal y los falsos trabajadores aut贸nomos en el sector privado. Por supuesto, todav铆a es posible experimentar alg煤n ascenso social y econ贸mico a trav茅s del esfuerzo individual. Sin embargo, cada vez m谩s estudios sobre la situaci贸n actual del mundo del trabajo indican que la posibilidad de un trabajo remunerado no es la regla, sino la excepci贸n en la realidad laboral de la mayor铆a de los trabajadores y trabajadoras, incluso en las naciones industrializadas de Occidente.

Llama la atenci贸n en especial lo siguiente: las condiciones laborales son particularmente problem谩ticas en los sectores que fueron etiquetados como 芦relevantes para el sistema禄 durante la pandemia del coronavirus. Si cuando se le pregunta a alguien qu茅 entiende exactamente por 芦trabajo禄 da la respuesta plausible de que es una actividad particularmente relevante o importante para la sociedad, entonces se hace evidente una contradicci贸n en el mundo laboral actual en este punto. Esta contradicci贸n con respecto al ideal de esfuerzo tambi茅n se refleja en relaci贸n con el ideal de autorrealizaci贸n: al mismo tiempo, la visi贸n de que el propio trabajo es una expresi贸n de la identidad personal no est谩 muy extendida en los sectores laborales que cobraron visibilidad durante la pandemia de coronavirus como particularmente relevantes para el sistema. No se trata tanto de qui茅n se es o qui茅n se quisiera ser en el trabajo, sino de hacer algo por los dem谩s a trav茅s del propio trabajo.

En los sectores laborales 芦menos禄 relevantes para el sistema, como los sectores creativo, art铆stico y cultural, en los que el ideal de autorrealizaci贸n juega un papel importante, la visi贸n de que el trabajo es una expresi贸n de la identidad y la pasi贸n personal suelen ser razones para aceptar condiciones laborales precarias. Posiblemente no se gane mucho dinero ni se tenga un empleo asegurado, pero a pesar de eso se 芦ama禄 lo que se hace.

Tambi茅n pueden surgir dudas justificadas con respecto a la validez del ideal t茅cnico y econ贸mico del trabajo: nunca antes en la historia han sido tan evidentes como hoy la dependencia de la humanidad de los recursos naturales y la estrecha imbricaci贸n de la vida humana con el entorno natural. Los efectos problem谩ticos de la agudizaci贸n de la crisis clim谩tica son dif铆ciles de negar incluso para los m谩s esc茅pticos, y un virus paraliz贸 al mundo entero en unos pocos meses.

Al mismo tiempo, la humanidad ha llegado a una era tecnol贸gica en la que la influencia de la tecnolog铆a en la vida y el trabajo humanos ha adquirido dimensiones hist贸ricas. Hoy resulta inimaginable vivir y trabajar sin usar tecnolog铆a alguna. Por muy revolucionarios que hayan sido los logros t茅cnicos del siglo pasado y por mucho que hayan facilitado y posibilitado el trabajo y la vida cotidiana de las personas, todav铆a no las han liberado de su dependencia de su entorno natural. M谩s bien, la forma en que las personas viven y trabajan ha aumentado a煤n m谩s la influencia de la naturaleza sobre las personas.

Adem谩s, el trabajo y la vida actuales est谩n cada vez m谩s determinados por la llamada 芦econom铆a de plataformas禄, que genera valor econ贸mico no tanto con trabajo humano sino con datos. El historiador de la econom铆a Aaron Benanav llega incluso a sostener la tesis de que puede hablarse del trabajo humano como un factor extremadamente importante para crear valor econ贸mico solo en referencia a un periodo muy espec铆fico del capitalismo industrial. La transici贸n de una sociedad industrial a una de servicios ya hab铆a debilitado esa importancia; ahora, en el capitalismo de datos del siglo XXI, se est谩 volviendo directamente obsoleta.

Independientemente de si se est谩 de acuerdo con esta tesis o no, se puede decir que la econom铆a de plataformas est谩 haciendo en la actualidad que un n煤mero cada vez menor de grandes jugadores globales domine el mundo de los negocios y expulse del mercado a las empresas m谩s peque帽as. Por otro lado, se puede observar que las condiciones laborales son particularmente precarias en las industrias que ofrecen servicios a trav茅s de una plataforma. Aun cuando el p煤blico, la pol铆tica y las leyes est谩n tomando cada vez m谩s conciencia de estos efectos problem谩ticos de la econom铆a de plataformas, combatirlos de manera efectiva es muy dif铆cil precisamente porque la influencia pol铆tica y legal de las instituciones nacionales en la red global de la econom铆a de plataformas sigue siendo limitada.

Un mundo del trabajo (no) libre

驴Qu茅 conclusi贸n se saca de esto? La respuesta pesimista ser铆a: el trabajo no se relaciona tanto con la libertad como nos gustar铆a. Sin embargo, esta respuesta no facilita precisamente la soluci贸n de los problemas actuales del mundo laboral. Por lo tanto, si se desea seguir asociando el trabajo a la idea de libertad 鈥搚 las sociedades del trabajo deben hacer esto si quieren existir como sociedades libres鈥, es necesario cuestionar nuestra noci贸n de libertad en relaci贸n con el estado real del mundo del trabajo contempor谩neo.

No se trata de satanizar por completo los cuatro ideales de libertad del trabajo: el ideal de que no es el origen social sino el propio trabajo lo que determina la posici贸n social y econ贸mica del individuo en la sociedad y el de que la persona tambi茅n debe lograr la autoafirmaci贸n en su trabajo 鈥攅s decir, la pretensi贸n de que cada persona sea la autora de su propia vida鈥 son indudablemente atractivos. La suposici贸n de que el progreso tecnol贸gico ha ayudado y est谩 ayudando a liberar a las personas del esfuerzo f铆sico y tambi茅n a promover la igualdad tambi茅n es correcta en muchos aspectos. Y, por supuesto, es indiscutible que el trabajo humano impulsa la prosperidad econ贸mica.

El problema de estos ideales es que cada uno contiene una idea unilateral de libertad, que al mismo tiempo se basa en la subestimaci贸n de sus condiciones necesarias. Primero: el esfuerzo se expresa no solo como capacidad individual, sino tambi茅n como capacidad de compartir un mundo entre individuos; segundo: la autorrealizaci贸n requiere no solamente la autoafirmaci贸n individual, sino tambi茅n la creaci贸n de un mundo en el que haya lugar para la autorrealizaci贸n y la diversidad individual; tercero: la emancipaci贸n del ser humano no solo exige liberarse de la naturaleza, sino tambi茅n preservar una naturaleza en la que el ser humano pueda ser libre; cuarto: la prosperidad de la sociedad requiere no solo crear valor econ贸mico, sino tambi茅n (re)producir un mundo social en el que la creaci贸n de valor econ贸mico se distribuya de manera equitativa.

Todo esto exige nada menos que un cambio de paradigma que implica que las actuales sociedades del trabajo reconozcan que el mundo laboral actual es un mundo que conecta a las personas a trav茅s de fronteras geogr谩ficas y generaciones, y cuya condici贸n influye significativamente en que el mundo sea o no un mundo libre. El cambio de 茅poca en el que se encuentran hoy las sociedades del trabajo democr谩ticas y libres implica, entonces, no solo la defensa de lo que ya existe, sino tambi茅n que estas sociedades cuestionen su propia noci贸n de libertad para poder existir como sociedades libres.

  * Asistente de investigaci贸n del Centro de Humanidades y Cambio Social del Instituto de Filosof铆a de la Universidad Humboldt de Berl铆n. Publicado por Neue Gesellschaft.  .Traducido por Carlos D铆az Rocca

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Fuente: Nodal.am