March 17, 2021
De parte de Lobo Suelto
246 puntos de vista


Agotados por las formas del trabajo y las actividades cotidianas la condici贸n de la vida contempor谩nea hace que cada vez sea m谩s dif铆cil descansar. El deber y las obligaciones individuales se ven reforzados por un capitalismo tecnol贸gico e hiper-moral. 驴Es que acaso ya no sabemos descansar? Esta es la pregunta que atraviesa este breve ensayo de Agust铆n Valle, donde -en un tono batailleano- de la posibilidad de volver a habilitar el juego depende la interrupci贸n de la esfera de la productividad. 

驴Alguien sabe todav铆a descansar acaso, c贸mo se hace para descansar, en qu茅 consiste descansar? El descanso ya no existe, o no es visible. En parte, justamente, por cu谩nto se hace visible el presunto descanso, cu谩nto se muestran im谩genes de estar descansado con plenitud; y en el acto de visibilizaci贸n se cuela, se filtra una necesidad determinando al sujeto. Una disposici贸n que se parece m谩s a la normalidad conectiva que a una forma de estar distinta, descansante. Al creciente deteriorio en la calidad y cantidad del sue帽o se sum贸, en este 煤ltimo receso veraniego, la evidencia de una crisis general y aguda de las capacidades recreativas en el m谩s serio sentido de la palabra. Empieza un a帽o y cunde, ya, la gente que no da m谩s. Que si les preguntas 驴Descansaste?, contestan Y, 驴te miento o te cuento? La soga del deber no deja nunca de sentirse -una soga cada vez m谩s vers谩til, multiforme, con versiones polic铆acas, maquinales, friendly, desesperadas, autogestivas, enmascaradas de deseo, etc茅tera. Hay un modo del deber para cada sujetx, para cada grado de suerte en la sociedad; sogas de diversas texturas y presentaciones, manteniendo siempre una tensi贸n. Deteriorando el sue帽o de las multitudes鈥 Y hay que ver si incluso quienes viven gozando el privilegio, el enriquecimiento gracias a la calamidad social y ambiental, no tienen su soguita de lujo tambi茅n -quiz谩 no-.

驴Es acaso un a帽o distinto, este, es realmente otro a帽o, tuvo algo en alg煤n momento de a帽o nuevo, o es, 2021, el estadio superior de 2020? 驴Alguien puede decir que s铆, la verdad, descans茅 un mont贸n, fue una fiesta? Si los hay, ellxs son los verdaderos ricxs de nuestra sociedad, ricxs de abundancia vital, reservorio sanitario del alma colectiva; sepamos seguir su orientaci贸n, aprendamos algo de su arte existencial鈥 La abrumadora mayor铆a, seguimos conectades. Aquella vieja imagen del 鈥渄esenchufar鈥 qued贸 obsoleta y somos todxs unidades productivas con una inercia conectiva provista de gran autonom铆a. Pueden pasar muchos d铆as fuera de la base, o formalmente desconectados, y aun as铆 manteniendo el tono activo propio del r茅gimen del disponibilismo (el disponibilismo, que es el mismo r茅gimen que dispone brutalmente de la naturaleza en general, no solo nuestros cuerpos). Cuerpos sostenidos por alto patr贸n inal谩mbrico.

Se termina el verano y me parece que descansar se ha convertido en: cortar con el celular.

Antes el descanso se asociaba a dos cosas: el no-trabajo, y el desplazamiento territorial. Vacaciones laborales y viajar a alg煤n lado. Pod铆a incluso ser sin viajar. Ahora puede haber vacaciones del trabajo, irse a la playa, y que el ritmo atencional, el estado de alerta por solicitudes y respuestas, se mantenga sin modificaci贸n sustancial. La publicaci贸n de pruebas de nuestro logrado descanso llena el espacio vacante de lo laboral鈥

Ahora, si descansar es abandonar el celular, y ver qu茅 pasa, 驴ser铆a abandonar qu茅, a trav茅s de abandonar el objeto? Ning煤n objeto tiene poder -en s铆-. 驴Y c贸mo, para qu茅 dejarlo, si con 茅l buscamos campings, rutas, restoranes, pron贸sticos meteorol贸gicos, amigxs con lxs que encontrarnos, etc茅teras? Si algo opera, si de algo es t茅cnica el celular, es de la unificaci贸n integral de las diversas relaciones, de la homogeneizaci贸n gestual, temporal, conductual, atencional, de lo que podr铆an ser relaciones cualitativamente diversas. En esa integraci贸n, la eventual gesti贸n de un territorio aut贸nomo (f铆sico, virtual, espor谩dico, como fuere) resulta inseparable de la atadura a la Actualidad. Y ah铆 es donde, hermanes, sonamos. Estemos donde estemos, hagamos lo que hagamos, estamos del mismo modo, parece imposible olvidar el ritmo temporal de la Actualidad (que no son 鈥渓as noticias鈥, por supuesto, aunque las noticias constituyen una zona importante de lo actual).

驴Qu茅 es descansar, o qu茅 era? Jam谩s fue 鈥渘o hacer nada鈥; no existe no hacer nada, hablando en rigor. El descanso siempre estuvo cerca de la recreaci贸n, y por tanto de lo l煤dico, del juego. Porque requiere la instauraci贸n de un ambiente. Es por eso que siempre se lo asoci贸 al viaje (bueno, 鈥渟iempre鈥濃), porque el viaje propende a la reambientaci贸n. Experimentar la elaboraci贸n de un (nuevo) ambiente, de un territorio. Viaje, descanso, campo de juego. Acaso descansar consista en experimentar, ejercer esa facultad: instaurar ambientes, diversos (facultad inherente a la condici贸n humana en tanto animal desambientado, seg煤n Paolo Virno). Una divergencia ambiental, creaci贸n ambiental, di-versi贸n ambiental. Ambientes como esferas donde se est谩 de otro modo, es decir, con otra t茅cnica. Otras reglas (pienso tambi茅n en la potencia del homo ludens de J. Huizinga).

Desde aqu铆 podemos entender la imposibilidad tendencial de descansar. No es solo que el capitalismo 24/7 nos pone en posici贸n de conexi贸n y productividad constante. Ese continuo, productivo, conectivo, la gigantesca c谩rcel virtual de la Actualidad, infiltra los vestigios de zonas pretendidas de descanso con su epicentro t茅cnico, su patr贸n temporal; con su ventana -驴inclausurable?- a la imperial Realidad. El celular -lo que el celu tecnifica- resulta agente que desmiente todo ambiente nuevo. Todo ensayo de una t茅cnica de otra cualidad. As铆, en la quemaz贸n general, en la inercia conectiva -acaso el m谩s eficiente patr贸n jam谩s habido-, podemos ver un franco atentado contra la facultad, natural, distintiva de nuestra especie, de experimentar el armado de ambientes existenciales, la potencia de inventar modos de estar y hacer; la verdadera recreaci贸n, que ser铆a un potencial riesgo para el realismo del capital. 

Revista Bordes




Fuente: Lobosuelto.com