October 30, 2020
De parte de Paco Salud
335 puntos de vista





YO,
FRANCISCO
ARAGON
GARCES
PREGUNTO: 
¿ALGUIEN
ME
PUEDE
EXPLICAR
SI
CON
ESTA
LEY
SE
LE
PERDONO
A
FRANCO
–
MILLAN
ASTRAY
–
YAGUE
–
VARELA
–
QUEIPO
DE
LLANO
–
SUS
CRIMENES?

“Amnistía
de
1977” 
Discurso
de
Marcelino
Camacho

Debate
de
la
ley
de
Amnistía
en
el
Congreso
del
diputado
comunista
Marcelino
Camacho
Abad
el
14.10.1977

“Señor
Presidente,
señoras
y
señores
Diputados,
me
cabe
el
honor
y
el
deber
de
explicar,
en
nombre
de
la
Minoría
Comunista
del
Partido
Comunista
de
España
y
del
Partido
Socialista
Unificado
de
Cataluña,
en
esta
sesión,
que
debe
ser
histórica
para
nuestro
país,
en
honor
de
explicar,
repito,
nuestro
voto.

Quiero
señalar
que
la
primera
propuesta
presentada
en
esta
Cámara
ha
sido
precisamente
hecha
por
la
Minoría
Parlamentaria
del
Partido
Comunista
y
del
PSUC
el
14
de
julio
y
orientada
precisamente
a
esta
amnistía.
Y
no
fue
un
fenómeno
de
la
casualidad,
señoras
y
señores
Diputados,
es
el
resultado
de
una
política
coherente
y
consecuente
que
comienza
con
la
política
de
reconciliación
nacional
de
nuestro
Partido,
ya
en
1956.



Nosotros
considerábamos
que
la
pieza
capital
de
esta
política
de
reconciliación
nacional
tenía
que
ser
la
amnistía.
¿Cómo
podríamos
reconciliarnos
los
que
nos
habíamos
estado
matando
los
‘unos
a
los
otros,
si
no
borrábamos
ese
pasado
de
una
vez
para
siempre?



Para
nosotros,
tanto
como
reparación
de
injusticias
cometidas
a
lo
largo
de
estos
cuarenta
años
de
dictadura,
la
amnistía
es
una
política
nacional
y
democrática,
la
única
consecuente
que
puede
cerrar
ese
pasado
de
guerras
civiles
y
de
cruzadas.
Queremos
abrir
la
vía
a
la
paz
y
a
la
libertad.
Queremos
cerrar
una
etapa;
queremos
abrir
otra.
Nosotros,
precisamente,
los
comunistas,
que
tantas
heridas
tenemos,
que
tanto
hemos
sufrido,
hemos
enterrado
nuestros
muertos
y
nuestros
rencores.
Nosotros
estamos
resueltos
a
marchar
hacia
adelante
en
esa
vía
de
la
libertad,
en
esa
vía
de
la
paz
y
del
progreso.

Hay
que
decir
que
durante
largos
años
sólo
los
comunistas
nos
batíamos
por
la
amnistía.
Hay
que
decir,
y
yo
lo
recuerdo,
que
en
las
reuniones
de
la
Junta
Democrática
y
de
la
Plataforma
de
Convergencia,
sobre
todo
en
las
primeras,
se
borraba
la
palabra
“amnistía”
;
se
buscaba
otra
palabra
porque
aquella
expresaba
de
alguna
manera
—se
decía—
algo
que
los
comunistas
habíamos
hecho,
algo
que
se
identificaba
en
cierta
medida
con
los
comunistas.

Yo
recuerdo
que
en
las
cárceles
por
las
que
he
pasado,
cuando
discutíamos
con
algunos
grupos
que
allí
había
de
otros
compañeros
de
otras
tendencias
—que
después
alguna
vez
la
han
reclamado
a
tiros—
estaban
también
en
contra
de
la
palabra
«amnistía».

Recuerdo
también
un
compañero
que
ha
pasado
más
de
veinte
años
en
la
cárcel:
Horacio
Femández
Inguanzo,
a
cuyo
expediente
se
le
llamó
“el
expediente
de
la
reconciliación”,
y
que
fue
condenado
a
veinte
años
en
1956.
Cuando
monseñor
Oliver,
Obispo
auxiliar
de
Madrid,
nos
visitaba
en
1972
en
Carabanchel,
y
le
hablaba
del
año
de
reconciliación
que
abría
la
Iglesia,
Horacio
le
decía:
«Si
quiere
ser
consecuente
la
Iglesia
con
la
reconciliación,
debe
pedir
también
en
este
año
la
amnistía,
ya
que
lo
uno
sin
lo
otro
es
imposible».
Y
le
explicaba
que
él
había
sido
condenado
a
veinte
años
como
dirigente
del
Partido
Comunista
de
Asturias,
precisamente
por
la
amnistía,
y
que
su
expediente
se
llamó
“el
expediente
de
la
reconciliación”.



Hoy
podríamos
citar
más
compañeros
aquí:
Simón
Sánchez
Montero
y
tantos
otros,
que
hemos
pasado
por
trances
parecidos,
pero
hoy
no
queremos
recordar
ese
pasado;
hemos
enterrado,
como
decía,
nuestros
muertos
y
nuestros
rencores,
y
por
eso,
hoy,
más
que
hablar
de
ese
pasado,
queremos
decir
que
la
minoría
comunista
se
congratula
del
consenso
de
los
Grupos
Mixto,
Vasco-Catalán
y
Socialista,
y
hubiéramos
deseado
también
que
éste
fuera
un
acto
de
unanimidad
nacional.

Todavía
yo
pediría
a
los
señores
de
Alianza
Popular
que
reconsideren
este
problema.
Nosotros
afirmamos
desde
esta
tribuna
que
ésta
es
la
amnistía
que
el
país
reclama
y
que,
a
partir
de
ella,
el
crimen
y
el
robo
no
pueden
ser
considerados,
se
hagan
desde
el
ángulo
que
sea,
como
actos
políticos.
Por
eso
hacemos
un
llamamiento
a
nuestros
colegas
de
Alianza
Popular
de
que
reconsideren
su
actitud
en
este
acto
que
debe
ser
de
unanimidad
nacional.
En
esta
hora
de
alegría,
en
cierta
medida,
para
los
que
tantos
años
hemos
pasado
en
los
lugares
que
sabéis,
sólo
lamentamos
que,
en
aras
de
ese
consenso
y
de
la
realidad,
amigos,
patriotas,
trabajadores
de
uniforme,
no
puedan
disfrutar
plenamente
de
esta
alegría.
Desde
esta
tribuna
queremos
decirlo,
que
no
les
olvidamos
y
que
esperamos
del
Gobierno
que
en
un
futuro
próximo
puedan
ser
reparadas
estas
cuestiones
y
restituidos
a
sus
puestos.

También
a
las
mujeres
de
nuestro
país
queremos
indicarles
que
si
hoy
no
se
discute
este
problema,
que
si
en
esta
ley
faltara
la
amnistía
para
los
llamados
“delitos
de
la
mujer”:
adulterio,
etc.,
les
queremos
recordar
que
el
Grupo
Parlamentario
Comunista
presentó
una
proposición
de
ley
el
14
de
julio
que
creemos
que
es
urgente
discutir
y
que
vamos
naturalmente
a
discutir.
Pero,
es
natural,
señoras
y
señores
Diputados,
que
tratándose
de
un
militante
obrero,
en
mi
caso,
si
hablaba
antes
de
que
era
un
deber
y
un
honor
defender
aquí,
en
nombre
de
esta
minoría,
esta
amnistía
política
y
general,
para
mí,
explicar
nuestro
voto
a
favor
de
la
amnistía,
cuando
en
ella
se
comprende
la
amnistía
laboral,
es
un
triple
honor.

Se
trata
de
un
miembro
de
un
partido
de
trabajadores
manuales
e
intelectuales,
de
un
viejo
militante
del
Movimiento
Obrero
Sindical,
de
un
hombre
encarcelado,
perseguido
y
despedido
muchas
veces
y
durante
largos
años,
y,
además,
hacerlo
sin
resentimiento.




Pedimos
amnistía
para
todos,
sin
exclusión
del
lugar
en
que
hubiera
estado
nadie.
Yo
creo
que
este
acto,
esta
intervención,
esta
propuesta
nuestra
será,
sin
duda,
para
mí
el
mejor
recuerdo
que
guardaré
toda
mi
vida
de
este
Parlamento.

La
amnistía
laboral
tiene
una
gran
importancia.
Hemos
sido
la
(clase
más
reprimida
y
más
oprimida
durante
estos
cuarenta
años
de
historia
que
queremos
cerrar.
Por
otra
parte,
lo
que
nos
enseña
la
historia
de
nuestro
país
es
que
después
de
un
período
de
represión,
después
de
la
huelga
de
1917
y
la
represión
que
siguió;
después
de
octubre
del
treinta
y
cuatro
y
la
represión
que
siguió,
cada
vez
que
la
libertad
vuelve
a
reconquistar
las
posiciones
que
había
perdido,
siempre
se
ha
dado
una
amnistía
laboral.
Yo
he
conocido
—mi
padre
era
ferroviario
en
una
estación
de
ferrocarril—
que
en
1931
todavía
ingresaban
los
últimos
ferroviarios
que
habían
sido
despedidos
en
1917.

La
amnistía
laboral,
pues,
está
claro
que
es
un
acto
extremadamente
importante,
conjuntamente
con
la
otra.
Si
la
democracia
no
debe
detenerse
a
las
puertas
de
la
fábrica,
la
amnistía
tampoco.
Por
eso
el
proyecto
de
ley
que
hoy
vamos
a
votar
aquí
tiene,
además
de
la
vertiente
humana
y
política,
otra
social
y
económica
para
nuestro
país.

Francia
e
Italia,
al
salir
de
la
II
Guerra
Mundial,
para
abordar
la
reconstrucción
nacional
y
la
crisis,
necesitaron
el
apoyo
y
el
concurso
de
la
clase
obrera.
Días
pasados
los
representantes
del
arco
parlamentario
dieron
los
primeros
pasos
en
esa
vía;
la
amnistía
laboral
será
el
primer
hecho
concreto
en
esa
dirección
que
marcan
los
acuerdos
de
la
Moncloa.
No
hay
que
olvidar
que
salimos
de
una
dictadura
en
medio
de
una
grave
crisis
económica,
y
que
todos
estamos
de
acuerdo
en
que
hay
que
ir
al
saneamiento
de
la
economía
y
a
la
reconversión
nacional
también,
que
esto
no
es
posible
sin
el
concurso
de
los
trabajadores,
que
hay
que
llevar
por
ello
este
espíritu
de
la
Moncloa
al
hecho
práctico
concreto
de
esa
realidad.

Señoras
y
señores
Diputados,
señores
del
Gobierno,
lo
que
hace
un
año
parecía
imposible,
casi
un
milagro,
salir
de
la
dictadura
sin
traumas
graves,
se
está
realizando
ante
nuestros
ojos;
estamos
seguros
de
que
saldremos
también
de
la
crisis
económica,
que
aseguraremos
el
pan
y
la
libertad
si
se
establecen
nuevas
relaciones
obrero-empresariales
y
si
un
código
de
derecho
de
los
trabajadores
las
garantiza;
si
conseguimos
de
una
vez
que
los
trabajadores
dejemos
de
ser
extranjeros
en
nuestra
propia
patria.
Sí,
amnistía
para
gobernar,
amnistía
para
reforzar
la
autoridad
y
el
orden
basado
en
el
justo
respeto
de
todos
a
todos
y,
naturalmente,
en
primer
lugar,
de
los
trabajadores
con
respecto
a
los
demás.



Con
la
amnistía
saldremos
al
encuentro
del
pueblo
vasco,
que
tanto
sufre
bajo
diferentes
formas,
de
todos
los
pueblos
y
de
todos
los
trabajadores
de
España.
Con
la
amnistía
la
democracia
se
acercará
a
los
pueblos
y
a
los
centros
de
trabajo.
La
amnistía
política
y
laboral
es
una
necesidad
nacional
de
estos
momentos
que
nos
toca
vivir,
de
este
Parlamento
que
tiene
que
votar.
Nuestro
deber
y
nuestro
honor,
señoras
y
señores
Diputados,
exige
un
voto
unánime
de
toda
la
Cámara.

Muchas
gracias.”

Fuente:

http://www.retoricas.com/2010/10/marcelino-camacho-amnistia-al-fin.html

 


La
ley
está
vertebrada
en
torno
a
sus
dos
primeros
artículos,
son
los
siguientes:


Artículo
primero.I.
Quedan
amnistiados:


a)
Todos
Ios
actos
de
intencionalidad
política,
cualquiera
que
fuese
su
resultado,
tipificados
como
delitos
y
faltas
realizados
con
anterioridad
al
día
quince
de
diciembre
de
mil
novecientos
setenta
y
seis.


b)

Todos
los
actos
de
la
misma
naturaleza
realizados
entre
el
quince
de
diciembre
de
mil
novecientos
setenta
y
seis
y
el
quince
de
junio
de
mil
novecientos
setenta
y
siete,
cuando
en
la
intencionalidad
política
se
aprecie
además
un
móvil
de
restablecimiento
de
las
libertades
públicas
o
de
reivindicación
de
autonomías
de
los
pueblos
de
España.

c)
Todos
los
actos
de
idéntica
naturaleza
e
intencionalidad
a
los
contemplados
en
el
párrafo
anterior
realizados
hasta
el
seis
de
octubre
de
mil
novecientos
setenta
y
siete,
siempre
que
no
hayan
supuesto
violencia
grave
contra
la
vida
o
la
integridad
de
las
personas.


II.

A.
los
meros
efectos
de
subsunción
en
cada
uno
de
los
párrafos
del
apartado
anterior,
se
entenderá
por
momento
de
realización
del
acto
aquel
en
que
se
inició
la
actividad
criminal.
La
amnistía
también
comprenderá
los
delitos
y
faltas
conexos
con
los
del
apartado
anterior.


Artículo
segundo.En
todo
caso
están
comprendidos
en
la
amnistía:


a)

Los
delitos
de
rebelión
y
sedición,
así
como
los
delitos
y
faltas
cometidos
con
ocasión
o
motivo
de
ellos,
tipificados
en
el
Código
de
Justicia
Militar.


b)

La
objeción
de
conciencia
a
la
prestación
del
servido
militar,
por
motivos
éticos
o
religiosos.


c)

Los
delitos
de
denegación
de
auxilio
a
la
Justicia
por
la
negativa
a
revelar
hechos
de
naturaleza
política,
conocidos
en
el
ejercicio
profesional.


d)

Los
actos
de
expresión
de
opinión,
realizados
a
través
de
prensa,
imprenta
o
cualquier
otro
medio
de
comunicación.


e)

Los
delitos
y
faltas
que
pudieran
haber
cometido
las
autoridades,
funcionarios
y
agentes
del
orden
público,
con
motivo
u
ocasión
de
la
investigación
y
persecución
de
los
actos
incluidos
en
esta
Ley.


f)

Los
delitos
cometidos
por
los
funcionarios
y
agentes
del
orden
público
contra
el
ejercicio
de
los
derechos
de
las
personas.

Fuente:

http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Amnist%C3%ADa_en_Espa%C3%B1a_de_1977


https://pacosalud.blogspot.com/2013/06/yo-francisco-aragon-garces-pregunto.html




Fuente: Pacosalud.blogspot.com