February 16, 2021
De parte de Amor Y Rabia
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por Carlos Coca Dur谩n

13 de octubre de 2019

El franc茅s 脡lis茅e Recl煤s, fue uno de los m谩s importantes ge贸grafos de su tiempo. Naci贸 en la Gironda en 1830, perteneciendo a una familia que alcanz贸 enorme notoriedad en el mundo de las ciencias, sus ilustres hermanos: 脡lie (mit贸logo y etn贸grafo), On茅sime (ge贸grafo), Armand (marino y explorador) y Paul (cirujano).

Desde muy joven se interes贸 por el conocimiento, contante pasi贸n, desarrollada gracias a los frecuentes viajes por Europa, Am茅rica y el norte de 脕frica, que le pusieron en contacto con destacados intelectuales y a conocer de primera mano la realidad de los diferentes pueblos de la Tierra. Conoci贸 tambi茅n Espa帽a en profundidad, visitando ciudades como Barcelona, Madrid, Zaragoza, Burgos o Valladolid. As铆mismo tuvo una fuerte conciencia social revolucionaria, sobresaliendo en el campo de la filosof铆a anarquista, siendo un activo miembro de la Primera Internacional Obrera. A d铆a de hoy, muchas villas francesas, tienen dedicada una calle en su honor, e incluso un volc谩n, en la regi贸n patag贸nica argentina, lleva su nombre.

En definitiva, una vida fascinante, autor de numerosos estudios geogr谩ficos y antropol贸gicos que gozaron de gran prestigio en su 茅poca. Como curiosidad, se帽alar que el popular novelista galo Julio Verne, utilizaba sus textos para ambientar sus narraciones.

Su producci贸n escrita, ha sido traducida a bastantes lenguas, siendo sus enciclop茅dicas Geograf铆a Universal (1876) y El hombre y la Tierra (1905), sus obras m谩s reconocidas. Otros t铆tulos, como La monta帽a, Viaje a la Sierra Nevada de Santa Marta o el descriptivo El Arroyo, fueron un verdadero 茅xito editorial, constituyendo su particular estilo expositivo, una aut茅ntica delicia para el lector 谩vido de nuestros d铆as.

La geograf铆a f铆sica y social de Espa帽a y Portugal son analizadas, fundamentalmente en su colosal obra Geograf铆a Universal. La primera traducci贸n al castellano de esta enciclopedia, la realiz贸 el afamado escritor valenciano Vicente Blasco Ib谩帽ez, en el a帽o 1906, aunque fue bastante mermada de sus contenidos, siendo reducidos a 6 tomos en espa帽ol. Blasco Ib谩帽ez era un gran admirador de Reclus, y este fue su particular homenaje al genio franc茅s. Para esa edici贸n, se la titul贸 Nov铆sima Geograf铆a Universal, siendo corregida y actualizada por su hermano On茅sime.

Nuestra provincia, tambi茅n dej贸 su particular huella en las p谩ginas de 脡lis茅e Reclus, unos escritos bastante desconocidos actualmente, pero que hasta el gran cronista zamorano de comienzos de siglo XX, Ismael Calvo Modro帽o, cita en su admirable descripci贸n de la provincia. El pasado de Zamora es recordado por el sabio 谩crata, quien adem谩s, observa la situaci贸n estrat茅gica de la regi贸n, totalmente infrautilizada: 芦Descendiendo en el curso del Duero nos encontramos con Toro, y luego Zamora, una vez llamada 鈥榣a bien cercada鈥, muros contra los cuales se rompi贸 el poder de los moros. M谩s famosa por las canciones de 鈥楨l Romancero鈥, que hablan de su gloria pasada, que por su importancia industrial en la Espa帽a moderna; Zamora es ahora solo una especie de callej贸n sin salida y, aunque est谩 destinada a encontrarse un d铆a en el eje principal que pondr谩 a la ciudad de Oporto en comunicaci贸n con la Europa continental, est谩 conectada con la frontera portuguesa solo por las malas rutas de mulas que serpentean en los flancos de los promontorios y en las peligrosas gargantas de los torrentes禄 (RECLUS, 1876).

La dureza de la climatolog铆a de la regi贸n, es analizada magistralmente, ocup谩ndose de las diferentes comarcas naturales: 芦En Tr谩s-os-Montes, prologanci贸n occidental de las altas llanuras de Valladolid y Zamora, habr谩 visto tierras secas, ribazos pelados, horizontes sombr铆os, ca帽adas sin agua, arroyos miserables, y despu茅s de haber sufrido todo el d铆a el calor y el polvo, se habr谩 helado de fr铆o por la noche禄 (RECL脷S; 1906, p谩g. 40). Tambi茅n, incide en los usos agr铆colas: 芦Vastas extensiones de su meseta, como la Tierra de Campos, son antiguos fondos lacustres de una gran fecundidad, pero de una extremada monoton铆a, por la falta de variedad en los cultivos y la ausencia de otro arbolado禄 (RECL脷S; 1906, p谩g. 280). Esa preocupaci贸n por el d茅ficit de arbolado, sobre todo en la zona oriental de nuestra provincia, propia del naturalista moderno, constantemente es remarcada en sus p谩ginas: 芦En ciertas comarcas no quedan 谩rboles ma艣 que en las soledades, lejos de toda vivienda. En otras, puede caminarse d铆as enteros sin ver uno solo. El campo est谩 reducido a tal desnudez que, como dice el refr谩n, 鈥渓a golondrina, para atravesar las Castillas, necesita llevar con ella su provisi贸n de grano鈥澛 (RECLUS; 1906, p谩g. 281).

Jos茅 Saramago, inicia su Viagem a Portugal en la agreste raya trasmontana; igualmente, Los Arribes del Duero tambi茅n aparecen en la geograf铆a reclusiana, identificando algunos de los peligrosos pasos naturales en el r铆o, como el temible 鈥淧aso de las Estacas鈥, en este 谩rea internacional: 芦Si se sigue el Duero hasta m谩s all谩 de los vi帽edos, se entra en gargantas de austera grandeza, al pie de pe帽ascos inmensos. Poca gente se ve en ellas, y como por casualidad, se distingue un pastor en alguna pe帽a, o una cabra ramoneando un arbusto a 500 pies por encima de las aguas, o alg煤n contrabandista que por agrios vericuetos pasa de Portugal a Espa帽a o viceversa, atravesando el Duero que, tranquilo, oscuro, angosto, avergonzado de su peque帽ez, hace frontera entre ambos reinos. Cerca de Bemposta, pueblo de la meseta de Tr谩s-os-Montes junto a la confluencia con el Tormes, r铆o espa帽ol, el Duero rodea sigilosamente el Pe帽asco de Penedo. Desde Portugal se salta f谩cilmente a la roca, y desde esta a Espa帽a, con no menos facilidad禄 (RECLUS; 1906, p谩g. 404). Adem谩s, leemos: 芦M谩s abajo de Zamora, acrecienta el caudal del Duero el lindo Esla (鈥). Al confluir con el Esla, convertido ya el Duero en frontera entre Espa帽a y Portugal, se mete por un desfiladero hondo, estrecho y tortuoso, cuya pared izquierda se abre para dar paso al claro Tormes, que viene de Salamanca por la Sierra de Gredos禄 (RECLUS; 1906, p谩g. 282).

Las dificultades econ贸micas de la 茅poca son desgranadas minuciosamente, la nefasta gesti贸n gubernamental, a su parecer, era la causa de m煤ltiples defectos: 芦Si los habitantes de Castilla no hubiesen vivido sometidos durante siglos a un regimen fatal, pol铆tica y administrativamente, habr铆an utilizado mejor las ricas tierras que ba帽an el Duero, el Tajo y el Guadiana. Si la densidad de poblaci贸n en ciertas provincias castellanas es apenas de 13 habitantes por kil贸metro cuadrado, hay que acusar de esto al hombre m谩s que a la tierra禄 (RECLUS; 1906, p谩g. 287). La educaci贸n, a su entender, era una buena propuesta para iniciar ese necesario cambio: 芦Lo que m谩s falta en el pueblo espa帽ol es ese caudal de conocimientos primarios que se adquiere en las escuelas. Estas contribuyen poco a煤n a la cultura general, por la escasez de recursos y por el abandono y pobreza de los maestros禄 (RECLUS; 1906, p谩g. 384). Id茅nticamente, el Reclus m谩s interesado en las cuestiones antropol贸gicas, profundiza en el an谩lisis humano: 芦Los habitantes mismos se parecen singularmente a la tierra que los sostiene. Las gentes de Le贸n y de las Castillas son serias, parcas de palabra, de actitudes majestuosas, sin altibajos de humor; incluso cuando se alegran, se comportan siempre con dignidad; los que conservan las antiguas tradiciones, siguen hasta en sus menores movimientos una etiqueta pesada y mon贸tona. Sin embargo, tambi茅n les gusta la alegr铆a a su debido tiempo, y hay que recordar sobre todo a los manchegos por la agilidad de su danza y la alegre sonoridad de su canto. El castellano, aunque siempre amable, es orgulloso entre los orgullosos. 鈥溌o soy castellano!鈥 Esta expresi贸n ten铆a para 茅l el valor de un juramento, y pedirle m谩s hubiera sido insultarle. No reconoce superiores, pero respeta tambi茅n el orgullo del otro y le muestra en la conversaci贸n toda la cortes铆a que se debe a un igual. El t茅rmino hombre que los castellanos y, siguiendo su ejemplo, todos los espa帽oles utilizan para interpelarse no implica ni subordinaci贸n ni superioridad, y se pronuncia siempre con un tono altivo y digno, como procede entre hombres de igual valor禄 (RECLUS; 1876, p谩g. 688). A帽ade incluso: 芦Puede decirse que Espa帽a es el pa铆s m谩s democr谩tico de Europa. La democracia no est谩 consignada en las leyes, pero existe en las costumbres, como un elemento tradicional, a pesar de la Historia禄 (RECLUS; 1906, p谩g. 286). Y recupera la tradici贸n pol铆tica medieval para justificar este igualitarismo: 芦A principios del siglo XI, doscientos cincuenta a帽os antes que se hablase en Inglaterra de institutuciones representativas, ciudades de Le贸n, de las Castilla y de Arag贸n, se administraban por s铆 mismas y traduc铆an sus usos y costumbres en leyes. Los soberanos no pod铆an entrar en las poblaciones sin previo consentimiento de su municipalidad. Gracias a esta autonom铆a que proporcionaba a los espa帽oles inmensas ventajas sobre los otros pueblos de Europa, las ciudades y villas de la pen铆nsula progresaron r谩pidamente en industria, comercio y cultura. (鈥) Muchas ciudades hasta comenzaron a librarse del yugo eclesi谩stico禄 (RECLUS; 1906, p谩g. 273).

Reclus, fiel al an谩lisis libertario, realiza una demoledora cr铆tica sobre la instituci贸n universitaria salmantina, advirtiendo de los graves problemas acad茅micos que padec铆a. Sus reflexiones no tienen desperdicio, escribe lo siguiente: 芦La despoblaci贸n y la ruina no hubiesen sido m谩s que una desgracia secundaria, capaz de remediarse con el tiempo, a no haber ido acompa帽adas de un embrutecimiento general de los habitantes. La famosa Universidad de Salamanca y las dem谩s escuelas del pa铆s se convirtieron poco a poco en colegios de depravaci贸n intelectual. En v铆speras de la Revoluci贸n Francesa los profesores de la universidad salmantina 鈥淢adre de todas las ciencias鈥, se resist铆an a煤n a hablar de la gravitaci贸n de los astros y de la circulaci贸n de la sangre. El descubrimiento de Newton y del de Harvey, precedidos por el glorioso Servet, eran considerados por los sabios de Castilla como abominables herej铆as. Ellos se aten铆an en todo al sistema de Arist贸teles 鈥溍簄ico conforme con la verdad revelada鈥. Si tal era la situaci贸n de las Universidades, j煤zguese de la profunda ignorancia y las alucinaciones infantiles de los habitantes de las provincias lejanas, a muchas de las cuales no llegaba en todo un siglo, un viajero que trajese con 茅l los ecos del mundo exterior禄 (RECLUS; 1906, p谩g. 289).

Por 煤ltimo, me ha parecido muy oportuno, incluir los habitantes de los principales municipios de la regi贸n, aportadas en la enciclopedia geogr谩fica del erudito galo. Las cifras, recogidas en la edici贸n francesa de 1876: Zamora, aproximadamente 9.000 habitantes; Salamanca, unos 13.500; Valladolid, alrededor de 60.000; Le贸n, unos 7.000; o Segovia, otros 7.000. En la edici贸n de 1906, tomadas del censo de 1900: Zamora, 16.287 habitantes; Toro, 8.379; Benavente, 4.959; Salamanca, 25.690; Valladolid, 68.789; Le贸n, 17.022; Ponferrada, 7.188; 脕vila, 11.885; Medina del Campo, 5.971; o Medina de Rioseco, 5.007.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com